Desde que emprendi una vida mas activa, comprendi que, durante seis anos, mis amigos creyeron que estaba confinado en un sanatorio de recuperacion mental. Circulaba la historia de que mi hermano habia atestiguado ante un tribunal, para que me encerraran, y realizo una copia de los planos que yo habia hecho para Frau Anders, utilizandola como mapa donde situar mis aberraciones.

Oi por primera vez esta historia en labios de un viejo companero de colegio, actualmente prospero empresario de una cadena hotelera, a quien fui a ver para felicitarlo por el proximo matrimonio de su unico hijo. Me recibio cordialmente, pero con tal aire de solicitud, que no pude dejar de interrogarlo. Un poco turbado y dudando, se refirio a este tema que creia tan delicado; me dijo que habia sabido que yo estaba enfermo. Quede aturdido y, al no comprenderlo, proteste. «Por el contrario, nunca me he sentido mejor. ?No sabias que tengo una constitucion especialmente fuerte?» Entonces entendi el exacto significado del termino, pero afortunadamente no pudimos proseguir con nuestra animada discusion sobre el asunto, porque su hijo entro con su prometida, y el resto de mi visita transcurrio ayudando a la familia en los preparativos de la boda.

El hecho de que hiciera un esplendido regalo de bodas a la pareja, una valiosa pieza que habia heredado de mi familia y conservaba en mi poder, un precioso retrato del Emperador de los Franceses bellamente ejecutado por un pintor de la epoca, puede indicar que no guardaba rencor al padre, por su informacion desagradable. Pero cuando a traves de alusiones temerosas y tacitas felicitaciones por mi restablecimiento, comprendi que el resto de mis amigos creian lo mismo, no me parecio importante confirmar o desmentir aquella historia, aunque seria deshonesto negar que si me preocupaba. Por una parte, estaba el hecho de que mi memoria, casi siempre excelente, me aportaba imagenes en otro sentido: yo no habia estado en ningun sanatorio, sino en la casa que herede de mi padre, persiguiendo mi soledad y las resoluciones de mis suenos. Por otra, como ya he dicho, la memoria me fallaba en un punto importante. Mas adelante, incluyo algunas notas y diarios que contradicen enteramente a mi memoria. Quiza sea mejor presentar algunos extractos, y dejar al lector que decida por si mismo.

Un cuaderno contiene aquellos datos que tome como base para este relato, que empece hace unos anos y deje inacabado. Por lo tanto, considero que lo empece prematuramente; ?de que otro modo, si no, se explicaria que la mayor parte del borrador estuviera en tercera, en lugar de estar en primera persona? Ciertas transformaciones en el curso de mi vida -que no adelantare hasta el momento en que el lector pueda reconocerlas por si mismo- me hacen ver la documentacion completa no sin cierta suspicacia. Por un tiempo, llegue hasta a dudar que lo hubiera escrito yo. Pero todo esta escrito de mi puno y letra, aunque algunos borrones y garabatos marginales indican que lo escribi en un estado de gran tension.

Quiza no se trate mas que de una novela. Advierto que solo la lista de titulos posibles ocupa ya varias paginas -lo que indica mi gran admiracion por la ambicion literaria. Entre los titulos considerados figuran los siguientes: Mis curiosos suenos, Pobre Hippolyte, Manual de marionetas, En casa de mi padre, Una respuesta al banista, Bienvenido a casa, Las confesiones de un hombre fiel a si mismo, Notas de un sonador sobre su oficio, y -con un raro toque de humor, aunque quiza solo fuera asi para la propia conciencia- No creas todo lo que vas a leer. Hay tambien algunas paginas con advertencias para el escritor, con la intencion de conseguir que la narracion mantenga clara y completamente la separacion entre los suenos del protagonista y su vida consciente, extrayendo de aqui la linea moral.

En segundo termino, dare solo una sintesis del relato proyectado:

Cap. 1. El lejano nacimiento y el afectado nombre de Hippolyte. Nacio con la mayor comodidad. Su madre no muere hasta que el tiene cinco anos. Poco sucede en su infancia, excepto la iglesia, la guerra, los dulces, la escuela y la criada. Deja su casa para asistir a la universidad.

Cap. 2. Tambien el quiere una profesion honesta. ?Por que no? Pero abandona gradualmente sus estudios y se entrega a la apatia y a los suenos.

Cap. 3. La vida transcurre tediosa y sin incidentes. Hasta que, un dia, es secuestrado y encerrado. Los raptores lo tratan bien, salvando algunas molestias ocasionales causadas por el atletico jefe de guardia. Una mujer vestida de blanco lo rechaza.

Cap. 4. Rescatado por su padre, regresa a la ciudad. Buenos propositos incumplidos. Se entrega al libertinaje y asiste a numerosas fiestas poco convencionales. ?Como suena!

Cap. 5. Busca consejo religioso, pero no encuentra un sacerdote que lo absuelva. Antes de entrar en la iglesia, presencia un combate de boxeo.

Cap. 6. Hippolyte sigue el tratamiento de un psiquiatra, pero no por mucho tiempo. Afortunadamente, al fin de su desesperacion, un viejo millonario lo manda de viaje. Pero tan pronto como deja la casa de su protector, pierde el camino.

Cap. 7. Estudia piano y traiciona a un companero. Se cae de un arbol.

Cap. 8. Para recuperarse de sus heridas, se somete a una operacion. La operacion obtiene un buen resultado; vuelve a la casa, y su padre le aconseja casarse.

Cap. 9. No se casa. Conoce a unos acrobatas. Tratan de enrolarlo para que forme parte del grupo.

Cap. 10. Se hace actor. La vida de las marionetas y el comportamiento de los osos. En su limitado marco, encuentra paz. Incapaz y sensitivo, se abandona a si mismo.

Observaran que este esfuerzo por describir mis suenos -?me atrevere a considerar esto como una novela autobiografica? -ha omitido mi vida; o quizas sea al reves. Algo que resulta ciertamente mas logrado desde el punto de vista de la globalidad, y que no obstante sigue siendo curioso en mi presente estimacion, es otro esbozo autobiografico -en forma de carta- que encontre tambien entre los papeles de aquel periodo. La dificultad de reunir mis suenos y mi vida consciente segun un orden, esta mejor resuelta, aunque a cierto precio, como el lector podra ver. Tengo tambien algunas dudas sobre si se trata realmente de una carta. Despues de todo, ?a quien podia dirigirla?

La carta carece de fecha y encabezamiento. Empieza asi:

«A pesar de que soy consciente del extrano camino que tomo, deseo pedir la revision de mi caso. Puedo asegurarle que no asumo este grave paso a la ligera, sino que he dedicado varios anos a pensar antes de convencerme plenamente de que estaba en mi derecho.

Consciente de que usted debe tener en su poder todos los documentos de importancia, me gustaria, sin embargo, tomarme la libertad de hacerle un breve resumen de mi vida y carrera, y de las que considero consecuencias, quizas excesivas, que padezco.

«Recordara mi nombre, Hippolyte, asi como mi desafortunado apodo 'el oso'. En mi dossier encontrara usted cuando y donde naci, el menor de tres hijos. Mi padre era un prospero fabricante. Nada de especial importancia contiene mi infancia, excepto la temprana muerte de mi madre. Me eduque y asisti a la escuela de la ciudad en que naci y mas tarde fui a vivir a la capital, para asistir a la universidad.

«Esperaba hacer una carrera honesta en una de las profesiones clasicas. Pero una deplorable apatia se abatio sobre mi y gradualmente abandone mis estudios. Mi mente, falta de una ocupacion util, se entretuvo proponiendome una serie de suenos singularmente reiterados, en los que me imaginaba a mi mismo mezclado en un circulo de gentes extranas y carentes de reputacion, escritores y artistas, presididos por una mujer de edad madura, rica y de origen extranjero.

«Durante un tiempo, mi vida transcurrio sin incidencias (exceptuando los mencionados suenos) en este estado de inutilidad e indecision, hasta que un dia, por increible que esto parezca, fui secuestrado y retenido por algun tiempo. ?Que desgraciado me senti entonces, por ser hijo de un padre rico!

«La guarida de los secuestradores estaba situada cerca de un establecimiento de banos, junto al mar. No puedo quejarme de haber recibido malos tratos de mis raptores, salvo de cierto grado de amedrentamiento. El jefe de los guardianes era cojo, pero esto no establecio entre nosotros ningun lazo de especial amistad. Mientras permaneci en la casa de los criminales, me enamore de la companera del guardia cojo. Ella me rechazo cruelmente, quedando siempre ligada a mi sensibilidad erotica, todavia muy impresionable.

«Poco despues fui rescatado por mi padre, quien agriamente me reprocho mi ociosa vida, y regrese a la ciudad. Desee mas que nunca volver a una actividad normal, pero continue prisionero de mis suenos. Una figura persistente en estos suenos era un excentrico escritor de perversos y falsos

Вы читаете El Benefactor
Добавить отзыв
ВСЕ ОТЗЫВЫ О КНИГЕ В ИЗБРАННОЕ

0

Вы можете отметить интересные вам фрагменты текста, которые будут доступны по уникальной ссылке в адресной строке браузера.

Отметить Добавить цитату