personalidad mas complejo que se le habia presentado nunca. El hombre que lo habia tratado para conducirlo a traves de su propia personalidad, que habia sido su guia hacia la profesion y que al final habia facilitado los medios para su muerte, le entregaba un ultimo mensaje. Ricky se sintio como un antiguo matematico chino trabajando con un abaco mientras las bolitas negras repiqueteaban al pasarlas de un lado a otro para efectuar calculos a medida que la ecuacion crecia.
«?Que se en realidad?», se pregunto.
Comenzo a formarse mentalmente un retrato, empezando por Virgil. El doctor Lewis habia dicho que era actriz, lo que tenia sentido porque habia actuado todo el rato. La hija de la pobreza, la menor de los tres, que habia pasado vertiginosamente de tan poco a tanto. Ricky se planteo como le habria afectado eso. Ocultos en su inconsciente habria cuestiones de identidad, dudas sobre quien era en realidad. De ahi la decision de dedicarse a una profesion que requeria redisenarse a uno mismo sin cesar. Un camaleon. Los papeles predominaban sobre las verdades. Ricky asintio. Un rasgo de agresividad, ademas, y una tension nerviosa que indicaba amargura. Penso en todos los factores que habian intervenido en formarla tal como era y en lo ansiosa que habia estado por figurar en el drama que habia arrastrado a la muerte al doctor Lewis.
Ricky cambio de postura en la silla. «Haz una suposicion -se dijo-. Una hipotesis inteligente.»
Trastorno narcisista de la personalidad.
Busco en la enciclopedia la N de «narcisismo» y luego esa patologia en particular.
El pulso se le acelero. Lewis habia senalado varias letras entre las palabras con un marcador amarillo. Anoto las letras y se recosto de golpe con la mirada fija en el galimatias. No tenia sentido.
Volvio a la definicion de la enciclopedia y recordo la clave: un tercio. Esta vez anoto la tercera letra despues de las senaladas. Fue inutil de nuevo.
Se replanteo el dilema. En esta ocasion, tomo las letras que estaban a tres palabras de distancia. Pero antes de escribirlas se le ocurrio que era uno partido por tres, y busco las letras tres lineas mas abajo.
Las dos primeras senaladas formaban una palabra: LA.
Siguio con rapidez y obtuvo una segunda palabra: AGENCIA.
Habia cinco senales mas. Con el mismo esquema, formaban JONES.
Se dirigio a la mesilla de noche, donde habia una guia telefonica de Nueva York. Busco en la seccion teatral y, en medio de varias entradas, encontro un pequeno anuncio con un numero de centralita a nombre de «la Agencia Jones. Una agencia teatral y de talentos dedicada a las estrellas del manana».
Uno menos. Ahora, el abogado Merlin.
Se lo imagino: cabello bien peinado; traje sin arrugas, adaptado a los matices de su cuerpo. Hasta su ropa informal era elegante. Recordo sus manos. Manicuradas. Un hijo mediano:
queria que todo estuviera ordenado, porque no soportaba el desbarajuste de la vida anomala de donde procedia. Debia de odiar su pasado, adorar la seguridad que veia en su padre adoptivo, incluso a pesar de que el viejo analista lo habia manipulado sistematicamente. Era el que arreglaba las cosas, el que las hacia posibles, el hombre que se habia ocupado de las amenazas y del dinero, y que habia arremetido contra la vida de Ricky sin miramientos.
Este diagnostico fue mas sencillo: trastorno obsesivo-compulsivo de la personalidad.
Se dirigio con rapidez a ese apartado de la enciclopedia y vio la misma serie de letras destacadas. Uso la clave proporcionada y enseguida obtuvo una palabra que le sorprendio: ARNESON. No era lo que se dice un revoltijo de letras pero tampoco algo reconocible.
Se detuvo un momento porque no parecia tener sentido. Luego vio que la siguiente letra era una C.
Retrocedio, comprobo la clave, fruncio el entrecejo y, de repente, lo comprendio. Las letras restantes deletreaban la palabra:
FORTIER.
Un caso judicial.
No estaba seguro del juzgado donde encontraria Arneson contra Fortier, pero era probable que una visita a un funcionario con un ordenador y el acceso a la lista de casos en tramite sirviera para averiguarlo.
A continuacion penso en el hombre situado en el centro de todo lo que habia ocurrido: Rumplestiltskin. Consulto las entradas de la P que trataban sobre los PSICOPATAS. Habia un subapartado para HOMICIDAS.
Y ahi estaban las senales que esperaba.
Descifro pronto las letras y las anoto en una hoja. Al terminar, enderezo la espalda y suspiro profundamente. Despues arrugo el papel y lanzo la bola a la papelera.
Solto una serie de juramentos, que solo ocultaban lo que medio habia esperado.
El mensaje obtenido decia: ESTE NO.
Ricky no durmio demasiado, pero la adrenalina le daba energias.
Se ducho, se afeito y se puso chaqueta y corbata. Una visita a la hora del almuerzo a los tribunales y untar un poco a un funcionario detras del mostrador le habia proporcionado informacion sobre Arneson contra Fortier. Era un litigio civil en un tribunal superior, cuya vista previa estaba fijada para la manana siguiente.
Por lo que entendio, las dos partes litigaban por una transaccion inmobiliaria que habia salido mal. Habia demandas y contrademandas y cantidades considerables de dinero extraviadas entre un par de promotores acaudalados de Manhattan. Ricky supuso que era la clase de caso en el que las partes son ricas y estan enfadadas y poco dispuestas a llegar a un acuerdo, lo que significa que todos terminan perdiendo salvo los abogados, que se llevan unos jugosos emolumentos. Era tan mundano y corriente que Ricky casi sintio desden. Pero con una sombria sensacion desagradable, supo que, en medio de todos esos alegatos, actitudes, poses y amenazas entre un punado de abogados, encontraria a Merlin.
La lista de casos le aporto los nombres de todas las partes involucradas. Ninguno le resulto conocido. Pero uno correspondia al hombre que estaba buscando.
La vista estaba fijada para la manana siguiente, pero Ricky fue al Palacio de Justicia esa tarde. Permanecio unos instantes frente al enorme edificio de piedra gris contemplando la escalinata que conducia a las columnas de la entrada. Penso que, anos atras, los arquitectos del edificio habian pretendido dotar a la justicia de grandiosidad e importancia, pero despues de todo lo que le habia ocurrido, Ricky creia que la justicia era un concepto mucho mas pequeno y menos noble, la clase de concepto que cabria en una cajita de carton.
Entro, recorrio los pasillos entre los juzgados y se sumo al ir y venir de la gente mientras observaba los ascensores y las escaleras de emergencia. Se le ocurrio que si podia averiguar el juez asignado al caso Arneson contra Fortier, seguramente descubriria quien era Merlin con solo describirlo a la secretaria del juez. Pero eso levantaria sospechas. Alguien le recordaria mas tarde, si conseguia la informacion que queria.
Ricky (sin dejar de pensar como Frederick Lazarus) queria que su proceder resultara totalmente anonimo.
Vio algo que podria ayudarle: habia muchos tipos diferenciados que deambulaban por el edificio. Los que llevaban traje con chaleco eran sin duda los abogados con asuntos importantes. Tambien habia algunos de aspecto no tan adinerado, pero todavia presentables. Ricky los incluyo en la categoria que comprendia a la policia, los jurados, los demandantes, los acusados y el personal de los juzgados. Todos los que parecian tener mas o menos una razon para estar ahi y sabian que funcion desempenaban. Por ultimo, habia una tercera categoria, marginal, que le fascinaba: la de los mirones.
Su mujer se los habia descrito una vez, mucho antes de que le diagnosticaran su enfermedad y su vida se volviera una serie de visitas al medico, tratamientos, dolor e impotencia. Eran jubilados o personas sin nada mejor que hacer a los que les resultaba entretenido ver juicios y pasearse por los juzgados. Como los observadores de aves en el bosque, iban de un caso a otro, buscando declaraciones espectaculares y conflictos interesantes, reservandose quiza los asientos en las salas donde se ventilaban casos prominentes, cargados de publicidad. Su aspecto era modesto, en ocasiones solo algo superior al de quienes vivian en la calle. Estaban a un paso del hospital para veteranos del ejercito o de una residencia de la tercera edad y llevaban prendas de poliester sin importarles el calor que hiciera. A Ricky le parecio un grupo en el que le seria facil infiltrarse.
Al salir del Palacio de Justicia ya estaba urdiendo su plan.
Tomo un taxi hasta Times Square, donde entro en una de las muchas tiendas de articulos de broma donde se puede comprar una edicion falsa del New York Times con el nombre de uno en un titular. Pidio al encargado de la impresora media docena de tarjetas de visita falsas. Despues tomo otro taxi que lo llevo hasta un edificio de oficinas en el East Side. En la entrada habia un guardia jurado que le pidio que firmara, lo que hizo con una floritura estampando el nombre de Frederick Lazarus, y escribio «productor» en la casilla de «ocupacion». El
