Ricky no estaba seguro de creerselo. No pudo evitar una pulla:

– Freud decia que las coincidencias no existen.

– Cierto -asintio Lewis-. Pero hay diferencia entre desear y actuar.

– ?De veras? Creo que se equivoca. Pero da lo mismo. ?Por que ellos? ?Por que esos tres ninos?

– Engreimiento. Arrogancia. Egoismo.

El viejo psicoanalista se encogio de hombros otra vez.

– Eso solo son palabras, doctor.

– Si, pero explican muchas cosas. Dime, Ricky, un asesino…, un autentico psicopata despiadado y asesino, ?es alguien creado por su entorno? ?O nace asi debido a un error infinitesimal en el acervo genetico? ?Cual de las dos cosas, Ricky?

– El entorno. Eso es lo que nos ensenan. Cualquier analista diria lo mismo. Aunque los especialistas en genetica podrian discrepar.

Pero psicologicamente somos resultado de nuestro entorno.

– Estoy de acuerdo. Asi que tome a un nino y a sus dos hermanos. El muchacho era una rata de laboratorio para la maldad.

Abandonado por su padre biologico. Rechazado por sus demas familiares. Sin haber gozado de algo parecido a la estabilidad. Expuesto a toda clase de perversidades sexuales. Maltratado por la serie de novios sociopaticos de su madre, la unica persona en la que confiaba en este mundo y a la que finalmente vio suicidarse, impotente, sumida en la pobreza y la desesperacion. Una formula infalible para la maldad, ?no estas de acuerdo?

– Si.

– Y yo crei que podria tomar a ese nino y anular el peso de la injusticia. Contribui a preparar el sistema que lo separaria de ese pasado terrorifico. Pense que podria convertirlo en un miembro productivo de la sociedad. Esa fue mi arrogancia, Ricky.

– ?Y no pudo?

– No. Pero curiosamente engendre lealtad. Y quiza cierta clase de carino. Es algo terrible y aun asi fascinante, ser amado y respetado por un hombre dedicado al mal. Y asi es Rumplestiltskin. Es un profesional. Un asesino consumado. Provisto de la mejor educacion que podia darle. Exeter. Harvard. La facultad de derecho de Columbia. Ademas de un breve periodo en el ejercito para una formacion adicional. ?Sabes lo curioso de todo esto, Ricky?

– Digamelo.

– Su trabajo no es tan diferente del nuestro. La gente con problemas va a verlo. Le pagan bien por solucionarlos. El paciente que llega a nuestro divan esta desesperado por desahogarse, lo mismo que sus clientes. Sus medios son, bueno, mas inmediatos que los nuestros. Pero menos profundos.

Ricky respiraba con dificultad. Lewis sacudio la cabeza.

– ?Y sabes que mas, Ricky? Aparte de ser muy rico, ?sabes que otra cualidad posee?

– ?Cual?

– Es implacable. -El viejo analista suspiro antes de anadir-:

Aunque quiza ya lo has comprobado. Espero anos mientras se preparaba y despues persiguio a todos los que hubiesen hecho dano a su madre alguna vez y los destruyo del mismo modo que ellos hicieron con ella. En cierto sentido, supongo que podria considerarse conmovedor. El amor de un hijo. El legado de una madre. ?Hizo mal, Ricky, por haber castigado a todas esas personas que arruinaron por malicia o por ignorancia la vida de esa mujer que se vio obligada a dejar desamparados a tres ninos pequenos y necesitados en el mas cruel de los mundos? Yo no lo creo, Ricky.

En absoluto. Pero si hasta los politicos mas necios no cesan de decir que vivimos en una sociedad que elude las responsabilidades. ?No es la venganza limitarse a aceptar las deudas de uno y pagarlas de otro modo? La gente que el eligio merecia un castigo. Eran personas que, como tu, habian ignorado a alguien que suplicaba ayuda.

Eso es lo que falla en nuestra profesion, Ricky. A veces queremos explicar tantas cosas, cuando la respuesta real se encuentra en una de esas…

Senalo el arma de Ricky.

– Pero ?por que yo? Yo no…

– Claro que si. Fue a pedirte ayuda, desesperada, pero tu estabas demasiado ocupado decidiendo el rumbo de tu carrera y no pudiste prestarle atencion y la ayuda que necesitaba. Desde luego, Ricky, una paciente que se suicida cuando la estas tratando, aunque solo haya sido unas pocas sesiones… ?No sientes ningun remordimiento? ?Ninguna sensacion de culpa? ?No mereces pagar algun precio? ?Como puedes ignorar que la venganza implica tanta responsabilidad como cualquier otro acto humano?

Ricky no contesto. Pasado un momento, pregunto:

– ?Cuando supo…?

– ?Tu relacion con mi experimento adoptado? Hacia el final de tu analisis, Y decidi ver como terminaria con el paso de los anos.

Ricky sintio que su rabia se mezclaba con el sudor. Tenia la boca seca.

– Pero cuando fue a por mi, usted podria haberme advertido.

– ?Traicionar a mi hijo adoptado por un ex paciente? ?Que ni siquiera era mi favorito, ademas? -Estas palabras le dolieron mucho a Ricky. Aquel anciano era tan malvado como el nino que habia adoptado. Quiza peor aun-. Lo considere un acto de justicia. -El viejo analista rio en voz alta-. Pero no sabes ni la mitad, Ricky.

– ?Cual es la otra mitad?

– Creo que tendras que descubrirlo por ti mismo.

– ?Y los otros dos?

– El hombre que conoces como Merlin es abogado de verdad, y muy bueno. La mujer que conoces como Virgil es una actriz bastante prometedora. Sobre todo ahora que ya casi han acabado de atar los cabos sueltos de sus vidas. Lo otro que deberias saber es que ambos creen que fue su hermano mayor, el hombre al que tu conoces como Rumplestiltskin, quien les salvo la vida, no yo, aunque contribui a su salvacion. No; fue el quien los mantuvo juntos, quien evito que quedaran desamparados, quien se ocupo de que estudiasen y sacaran buenas notas para despues tener exito en la vida. Hay algo que tienes que entender, aunque sea lo unico: le profesan devocion. Son leales por completo al hombre que te matara. Que ya te mato una vez y que volvera a hacerlo. ?No te parece fascinante desde el punto de vista psiquiatrico? Un hombre sin escrupulos que genera una devocion ciega y absoluta. Un psicopata que te matara con la misma despreocupacion con que podrias aplastar una arana que se cruzara en tu camino. Pero que es amado y que ama a su vez. Pero solo los ama a ellos dos. A nadie mas. Excepto, quizas, un poquito a mi, porque le rescate y le ayude. Asi que a lo mejor me he ganado el carino de alguien muy leal.

Es importante que lo recuerdes, Ricky, porque tienes muy pocas probabilidades de sobrevivir ante Rumplestiltskin.

– ?Quien es?

Cada palabra que decia el viejo analista parecia ennegrecer el mundo que lo rodeaba.

– ?Quieres su nombre? ?Su direccion? ?El lugar donde trabaja?

– Si.

Ricky apunto al anciano.

Lewis sacudio la cabeza.

– Como en el cuento, ?verdad? El emisario de la princesa oye como el enano saltarin que danza en torno a la hoguera repite su nombre. La reina no hace nada inteligente ni sabio, ni siquiera refinado. Solo tiene suerte, y cuando el le hace la tercera pregunta, sabe ?a respuesta gracias a una suerte ciega y tonta, de modo que sobrevive, conserva a su hijo primogenito y vive feliz el resto de su vida. ?Crees que ocurrira lo mismo? ?La suerte que te ha permitido llegar aqui y blandir un arma frente a un viejo te servira para ganar el juego?

– Digame su nombre -ordeno Ricky con voz fria e implacable-. Quiero todos sus nombres.

– ?Por que crees que todavia no los sabes?

– Estoy cansado de tantos juegos.

– La vida no es mas que eso -indico el viejo analista-. Un juego tras otro. Y la muerte es el mayor juego de todos.

Los dos se miraron a traves de la habitacion.

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