que modificaran su impresion inicial de ella. Su estancia iba a ser demasiado breve para eso y en cualquier caso la queria para el solo. Para ser justo con ellos, sin embargo, no ocurrio nada desagradable. Alice convino en ocuparse de hacer la cena mientras Pilar estaba en la ciudad y por tanto a el le correspondia unicamente ir a la compra, tarea que cumplia a primera hora de la manana, y mientras el iba a la tienda, Alice y Pilar se quedaban charlando a solas a la mesa de la cocina. La primera no tardo mucho en ver lo inteligente que era Pilar, y despues, cuando salian de casa, esta le decia lo impresionada que estaba con Alice, cuanto admiraba el trabajo que estaba realizando y lo bien que le caia. Pero Alice era la unica que tendia asiduamente la mano a Pilar. Bing parecia desconcertado, un poco perplejo, confuso por su presencia, y al segundo dia habia adoptado una actitud jocosa para comunicarse con ella (Bing tratando de hacerse el gracioso), hablando con voz de vaquero de pelicula, dirigiendose a ella como «senorita Pilar» y soltando observaciones tan originales como: ?Que tal le va, senorita Pilar, como esta la linda dama? Ellen se mostraba cortes pero distante, y la unica vez que Jake aparecio por alli, no le hizo ni caso.

Se las arregla con su nueva situacion en Florida, pero es la primera vez que vive sola y ha pasado por dias dificiles, sombrios, en que ha tenido que luchar contra el impulso de rendirse y llorar durante horas seguidas. Sigue llevandose bien con Teresa y Maria, pero la ruptura con Angela es absoluta y para siempre, y evita ir a la casa cuando esta su hermana mayor. Maria sigue saliendo con Eddie Martinez, y el marido de Teresa, Carlos, va a venir cuando concluya su periodo de servicio: esta previsto que en marzo lo saquen de Irak y lo destinen a otro sitio. La aburre el instituto, esta harta de ir alli todas las mananas y tiene que poner mucha fuerza de voluntad para no perderse clases, dias enteros, pero sigue adelante porque no quiere defraudarle. Los demas estudiantes le parecen idiotas, sobre todo los chicos, y solo tiene unas pocas amigas, nada mas que dos o tres en clase de ingles con las que vale la pena hablar. Tiene cuidado con el dinero, gasta lo menos posible y el unico dispendio imprevisto ha ocurrido justo antes de su viaje a Nueva York, cuando tuvo que poner otro carburador y bujias nuevas en el Toyota. Sigue siendo muy mala cocinera, aunque un poco menos que antes, y no ha perdido ni ganado peso, lo que significa que se las arregla perfectamente a pesar de sus deficiencias. Mucha fruta y verdura, arroz y judias, de vez en cuando un filete de pollo o una hamburguesa (ambas cosas faciles de cocinar), y un desayuno de verdad por la manana: melon, yogur natural y frutas del bosque, copos de avena especiales. Ha sido una extrana temporada, le dice en su ultimo dia en Nueva York, la epoca mas rara que ha vivido nunca, y desearia que el tiempo pasara mas rapidamente alla abajo, que los dias no fueran tan largos, pero las manillas del reloj avanzan tan despacio como un viejo gordo subiendo una escalera de cien escalones y ahora que debe volver va a ser aun peor, porque cuando el se marcho a ella le quedaba la ilusion de que en tres semanas iria a Nueva York y eso le daba animos, pero ahora que tienen tres meses por delante, apenas puede hacerse a la idea, nada menos que tres meses antes de volver a verlo, y sera como vivir en el limbo, corno ir de vacaciones al infierno, y todo por la estupida fecha en su partida de nacimiento, una cifra arbitraria, un numero irracional que no significa nada para nadie. Durante toda su estancia ha estado tentado de decirle la verdad sobre si mismo, de sincerarse con ella y contarle toda la historia de principio a fin: sus padres y Bobby, su infancia en Nueva York, los tres anos en Brown, el delirante autoexilio de siete anos y medio, todo. La manana que deambularon por el Village, pasaron frente a Saint Vincent's, el hospital donde nacio, por el colegio 41, a cuyas aulas asistio de pequeno, por la casa de la calle Downing, el edificio donde su padre y su madrastra siguen viviendo, y luego almorzaron en Joe Junior's, la taberna familiar de los primeros veinte anos de su vida, toda la manana y parte de la tarde en el corazon de su antiguo territorio, y aquel fue el dia en que mas cerca estuvo de hacerlo, pero por desesperado que estuviera por contarle esas cosas de si mismo, se contuvo y no le dijo nada. El miedo se lo impidio. Podia haberselo explicado entonces, pero no queria estropear los buenos momentos que estaban viviendo. Pilar estaba pasando apuros en Florida, con el viaje a Nueva York se habia animado, recuperando su esperanza y energia de antes, y sencillamente no era el momento de confesarle sus mentiras, deprimirla con la sombria cronica de la familia Heller. Lo hara en el momento adecuado, que solo llegara cuando haya hablado con su padre y con su madre, unicamente cuando haya visto a sus padres, solo despues de haberles pedido que vuelvan a acogerlo en su seno. Ya esta preparado para presentarse ante ellos, listo para enfrentarse al horror que les causo, y solo a Pilar le debe el coraje para hacerlo, porque, a fin de merecerla, ha debido armarse de valor.

Ella salio para Florida el 3, hace dos dias. Que espantosas las despedidas, que tormento contemplar su rostro por la ventanilla, antes de que el autocar bajara por la rampa y desapareciese. Volvio en metro a Sunset Park y en cuanto entro en su habitacion se sento en la cama, saco el telefono movil y llamo a su madre. No podria hablar con su padre hasta el lunes, pero ahora tenia que hacer algo, despues de ver el autocar bajar por la rampa era imposible quedarse sin hacer nada, y si su padre no estaba disponible, entonces empezaria con su madre. Estuvo a punto de llamar primero al teatro, pensando que seria la mejor manera de localizarla, pero luego se le ocurrio que a lo mejor tenia el mismo numero de movil que siete anos atras. Llamo para averiguarlo y alli estaba su voz, anunciando al mundo que viviria en Nueva York durante los proximos siete meses y que si querias ponerte en contacto con ella, ese era el numero. Era sabado por la tarde, un frio sabado de principios de enero, y supuso que en un dia horrible como aquel su madre estaria en casa, con los pies calentitos y haciendo crucigramas en el sofa, y cuando llamo al numero de Nueva York, estaba plenamente convencido de que contestaria al segundo o tercer tono. Pero no cogio el telefono. Sono cuatro veces y entonces vino un mensaje, otro mensaje con su voz, diciendo al que llamaba que no estaba en casa y que por favor esperase la senal. Lo desconcerto tanto esa circunstancia inesperada que de pronto se quedo en blanco y lo unico que pudo decir fue: «Hum». Larga pausa. «Lo siento.» Larga pausa. «Volvere a llamar.»

Decidio invertir el procedimiento, volver a su plan original y hablar primero con su padre.

Ahora es lunes por la manana, 5 de enero, y acaba de llamar a la oficina de su padre solo para enterarse de que volvio ayer a Inglaterra para un asunto urgente. Pregunta cuando volvera el senor Heller a Nueva York. No esta claro, contesta la voz. Llame a finales de semana. Podria haber alguna noticia para entonces.

Nueve horas despues, vuelve a llamar a su madre al numero de Nueva York. Esta vez esta en casa. Ahora coge el telefono y contesta.

ELLEN BRICE

El dos gana al uno. El uno es mejor que el cuatro. El tres puede bastar o pasarse. El cinco es llegar demasiado lejos. El seis, un delirio.

Ahora va avanzando, adentrandose cada vez mas en el inframundo de su propia nada, el lugar de su interior que coincide con todo lo que ella no es. Sobre su cabeza el cielo es gris, azul o blanco, a veces amarillo o rojo, en ocasiones purpura. Bajo sus pies la tierra es verde o parda. Su cuerpo se yergue en la confluencia del cielo y la tierra, y es suyo y de nadie mas. Sus pensamientos le pertenecen. Sus deseos, tambien. Encallada en el reino del uno, invoca el dos, el tres, el cuatro y el cinco. A veces el seis. En ocasiones incluso el sesenta.

Tras la deplorable escena con Alice el mes pasado, comprendio que tendria que seguir adelante ella sola. Debido al trabajo, no tiene tiempo para matricularse en un curso, no puede perder unas horas preciosas yendo y viniendo en metro a Pratt, Cooper Union o SVA. La pintura es lo que cuenta, y si quiere hacer algun progreso, debe aplicarse de continuo, con o sin profesor, con o sin modelos vivos, porque la esencia de la obra radica en su mano y, siempre que logra salir de si misma y dejar la mente en suspenso, puede hacer que esa mano vea. Experimentando ha descubierto que el vino ayuda. Un par de vasos de vino que le hagan olvidar quien es y entonces puede seguir durante horas, con frecuencia hasta bien entrada la noche.

El cuerpo humano es extrano, imperfecto e imprevisible. El cuerpo humano guarda muchos secretos y no los revela a nadie, salvo a aquellos que han aprendido a esperar. El cuerpo humano tiene orejas. Tiene manos. Se crea dentro de otro cuerpo humano, y el ser humano que emerge de ese otro cuerpo humano es necesariamente debil, pequeno y desvalido. El cuerpo humano esta creado a imagen y semejanza de Dios. El cuerpo humano tiene pies. Tiene ojos. Es innumerable en sus formas, sus manifestaciones, sus grados de tamano, forma y color, y observar un cuerpo humano es aprehender unicamente ese y ningun otro. El cuerpo humano se puede aprehender, pero no comprender. El cuerpo humano tiene hombros. Tiene rodillas. Es objeto y sujeto, la parte de afuera de un interior que no alcanza a verse. El cuerpo humano crece desde lo pequeno de la infancia a lo grande de la madurez, y luego empieza a morir. El cuerpo humano tiene caderas. Tiene codos. Vive en

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