Lucho por agarrarse con fuerza a lo que le decia. Y fracaso, al menos en una parte. Debia significar que tenia una especie de alter ego incondicional, penso ella.

– Mary, no puedo…estar contigo porque…cuando estoy contigo ello quiere salir. -Dos respiraciones rapidas. - Ello quiere…

– ?Que, exactamente?

– Ello te quiere. – El recosto alejandose de ella. -Mary, ello quiere…estar dentro de ti. ?Entiendes lo que te digo? Mi otro lado quiere tomarte…tengo que irme ahora.

– ?Espera! -El se paro en la puerta. Sus ojos se encontraron. -Entonces permitele tenerme.

La boca de Rhage cayo abierta. -?Estas loca?

No, no lo estaba. Habian tenido sexo con una desesperacion que habia lindado la violencia. Habia sentido sus duros empujes. Si esa otra personalidad era resistente, calculaba que podria manejarla.

– Solo dejate ir. Esta bien.

Dos jadeos cortos. Un largo suspiro. -Mary, no sabes…que joder estas diciendo.

Trato de hacerle ver la luz de ello. -?Que vas ha hacer? ?Comerme?

Cuando el solo la miro con aquellos ojos en blanco, ella se enfrio. Jesus, tal vez el tenia su punto.

Pero ella estaba definitivamente loca.

– Te ataremos. Dijo ella.

El nego con la cabeza cuando tropezo con sus pies y se agarro al pomo de la puerta. -No quiero arriesgarme.

– ?Espera! ?Sabes seguro lo que pasara?

– No. – El se rasco el cuello y los hombros, tensos.

– ?Hay alli alguna posibilidad de que vayas a tener la liberacion que necesites?

– Tal vez.

– Entonces lo intentaremos. Correre si…bueno, si algo extrano pasa. Rhage, dejame hacer esto por nosotros. Ademas, ?cual es la alternativa? ?Me mudo? ?No volvemos a vernos el uno al otro? ?Nunca tendremos sexo otra vez? Piensa, vamos, estas tan ansioso ahora mismo que estas a punto de salirte de tu piel.

El miedo inundo su cara, apreto la boca, ensancho los ojos. La verguenza le seguia los talones, un sufrimiento que le retorcia los intestinos que hizo que ella atravesara la habitacion. Le tomo las manos, sintiendo la sacudida.

– Odio verte asi, Rhage. -Cuando el comenzo a hablar, ella lo corto. -Mira, sabes con lo que tratamos. Yo no. Haz lo que tengas que hacer para asegurarte y vamos a…ver que pasa.

El aparto la mirada de ella. Ella queria presionarlo, pero tenia el presentimiento de que solo lo empujaria en direccion contraria.

– Dejame ir a hablar con V. -Dijo finalmente.

– Cadenas.- Repitio Rhage, mientras estaba de pie en medio de la habitacion del Pit.

V lo miro por encima de la pantalla de su ordenador. -?De que clase?

– Como las que utilizarias para remolcar un coche.

Butch salio de la cocina, una Bud en su mano, en la otra un bocadillo. -Hey, gran hombre. ?Que pasa?

– Quiero que los dos me encadeneis a la cama.

– Estrambotico.

– ?Entonces tenemos algo que podamos usar, V?

Vishous se coloco de nuevo su gorra de los Sox. -El garaje. Creo que hay algunas en el garaje. Pero Rhage, hombre, ?en que estas pensando?

– Necesito…estar con Mary. Pero no quiero sufrir el…-El se paro. Exhalo. -Tengo miedo del cambio. Demasiado jugo.

Los palidos ojos de V se estrecharon. -Y has dejado a las otras mujeres, ?verdad?

Rhage asintio. -Solo quiero a Mary. No podria ponerme duro con nadie mas en este punto.

– Ah, mierda, hombre.- Dijo Vishous por debajo de su respiracion.

– ?Por que la monogamia es algo malo? – Pregunto Butch mientras se sentaba y abria como podia la lata de cerveza. -Pienso que es una maldita buena mujer la que conseguiste. Mary es buena gente.

V nego con la cabeza. -?Recuerdas lo que viste en aquel claro, poli? ?Te gustaria eso cerca de la mujer que amas?

Butch dejo la Bud sin beber. Sus ojos recorrieron todo el cuerpo de Rhage.

– Vamos a necesitar un cargamento de acero. – Refunfuno el humano.

Capitulo 44

O se estaba poniendo nervioso. La mujer no estaba totalmente consciente y ya habian pasado dieciocho horas. Aquellos dardos habian sido calibrados para un hombre, pero ella deberia empezar a levantarse ahora.

Se preocupo por si le habia causado una conmocion cerebral.

Dios, esto seria tal y como habia sido. El y Jennifer lucharian y despues, se pondria nervioso antes de hacerle algun dano serio. Mientras la habia lavado, se habia cuidado de sus heridas, buscando fracturas cortes profundos. Y cuando estuvo seguro de que estaba bien, habia hecho el amor con ella incluso si aun no estaba bien. Llegando mientras estaba encima de ella, el alivio le llego hasta los talones al saber de que no habia llevado las cosas demasiado lejos, siempre era la mejor clase de liberacion.

Desearia poder hacer el amor con la mujer que habia secuestrado.

O caminaba sobre el agujero donde estaba ella. Quito la placa de red, encendiendo una linterna y enfocando la luz dentro. Ella estaba derrumbada sobre el suelo, parpadeando contra el tubo.

Queria sacarla. Sujetarla. Besarla y sentir su piel. Queria estar dentro de ella. Pero todos…

…los lessers eran impotentes. Omega, aquel bastardo, era un amo celoso.

O sustituyo la cubierta y merodeo a su alrededor, pensando en el dia y la noche que habia pasado con Omega y la depresion en que habia entrado desde entonces. Gracioso-ahora que tenia a esa mujer, su mente se habia despejado y un nuevo compromiso lo estimulo.

Sabia que la que estaba en el agujero no era Jennifer, pero la vampira era parecida a la que le habian arrancado y el no iba a ser exigente. Aceptaria el regalo que le habian entregado y lo guardaria bien.

Esta vez nadie se iba a llevar a su mujer. Nadie.

****

Con los postigos levantados durante la noche, Zsadist se bajo de la plataforma y camino desnudo alrededor de la habitacion en donde se quedaba.

Lo que habia pasado la noche pasada con Bella que lo mataba. Queria ir en su busca y pedirle perdon, pero ?como iba a hacerlo?

Lo siento salte como un animal. Y tu no me pones enfermo. De verdad.

Dios, era tan estupido.

Cerro los ojos y recordo como se apoyo contra la pared de la ducha mientras ella le tendia la mano sobre su pecho desnudo. Sus dedos eran largos y elegantes, sin brillo en las unas. Su toque habia sido ligero, sospechaba. Ligero y tibio.

Deberian haberse mantenido juntos. Si la tenia, podria tener el conocimiento solo una vez de como un hombre libre tenia ganas de tener la mano suave de una mujer sobre su piel. Cuando era un esclavo lo habian tocado demasiado a menudo y siempre contra su voluntad, pero libre…

Y esto no lo habia cualquier mano. Habria sido la de Bella.

Su palma habia aterrizado sobre su pecho, entre sus pectorales y tal vez ella lo habria acariciado un poquito. Le podria haber gustado esto, si ella hubiera ido despacio. Si, cuanto mas lo pensaba mas podria tal vez gustarle…

Ah, ?que diablos estaba pensando? La capacidad de tolerar la intimidad de cualquier clase habia sido violada hacia anos. Y de todas formas, no tenia ningun negocio para entretenidas fantasias de una mujer como Bella. No

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