era digno ni de las enfadadas putas humanas de las que se obliga a alimentarse.

Zsadist abrio los ojos y se dejo de sandeces. La cosa mas amble que podia hacer por Bella, el mejor modo de compensarla, era el de estar seguro de que nunca lo volvia a ver, incluso sin querer.

Aunque el la viera. Cada noche visitaria su casa y se aseguraria de que estaba bien. Era un tiempo peligroso para los civiles y ella tenia que ser cuidada. El se quedaria entre las sombras mientras lo hacia.

Pensar en protegerla lo aliviaba.

No podia confiar en si mismo para estar con ella. Pero tenia fe absoluta en su capacidad para mantenerla segura, no importaba cuantos lessers tuviera que comerse vivos.

Capitulo 45

Mary iba de un lado para el otro en el balcon del segundo piso, solo fuera de la puerta del dormitorio. No habia sido capaz de mirar a Butch y a V cuando fueron a trabajar con aquellas cadenas. Y era dificil saber si los dos sabian si estaban preparado a Rhage para tener sexo con ella era por juegos eroticos como el infierno o francamente asustadizos.

La puerta se abrio.

Los ojos de Butch miraron por los alrededores, no encontrandose con los suyos. -El esta listo.

Vishous salio encendiendo un cigarrillo hecho a mano. Tomo una profunda calada. -Estaremos aqui en el pasillo. En caso de que nos necesites.

Su primer instinto fue decirles que se marcharan. ?Cuan espeluznante era lo que habian acordado hacer que tenian que estar fuera, mientras ella y Rhage tenian sexo? Privacidad, despues de todo, era un estado de animo asi como un lugar aislado, intimo.

Pero entonces penso en la cantidad de acero con el que ellos habian entrado alli. Aquella carga de duro material no habia sido en absoluto lo que habia esperado. Alguna cuerda, tal vez, esposas. Pero no la clase de material que levantaria un motor del suelo.

– ?Estais seguros de que teneis que esperar? -Dijo ella.

Ambos asintieron.

– Confia en nosotros sobre esto. -Refunfuno Butch.

Mary entro en la habitacion y cerro la puerta. Las velas encendidas rodeaban la cama y Rhage estaba desnudo sobre el colchon, sus brazos amarrados sobre su cabeza, sus largas piernas estaban estiradas. Las cadenas estaban alrededor de sus munecas y tobillos quedando enroscadas alrededor de los pesados apoyos de roble de la cama.

Rhage levanto la cabeza, los azules ojos perforandola en la oscuridad. -?Estas segura sobre esto?

En realidad, no, no lo estaba. -Pareces incomodo.

– No es muy malo. -Su cabeza se echo hacia atras. -Aunque estoy contento de que sean postes de la cama y no caballos marchando en cuatro direcciones diferentes.

Miro su colosal cuerpo, tumbado para ella como una especie de sacrificio sexual.

Santo…Moises. ?Esto era real? Estaba yendo a…

Para, se dijo. No lo mantengas alli mas de lo tienes que hacer. Y una vez que esto haya terminado y el se encuentre bien, no tendras que volverlo a hacer.

Mary se libero de sus zapatos con una patada, se quito el jersey de cuello alto por la cabeza y se desnudo quitandose los vaqueros.

La cabeza de Rhage se elevo otra vez. Cuando se quito el sujetador y las bragas, su sexo se movio. Alargandose. Vio como se transformaba para ella, endureciendose, hinchandose, creciendo. La excitacion le trajo rubor a la cara y una capa de sudor a toda su piel, sin vello.

– Mary…-Sus pupilas se volvieron blancas y comenzo a ronronear, moviendo sus caderas. La ereccion se movio creciendo hacia su estomago, la cabeza alcanzando su ombligo y algo mas. Con una prisa repentina, sus antebrazos se dispararon y tiraron de las ataduras. Las cadenas repiquetearon, cambiando de posicion.

– ?Estas bien? -Dijo ella.

– Oh, Dios, Mary. Estoy…tenemos hambre. Estamos…sedientos de ti.

Apuntalando su coraje, ella se acerco a la cama. Se inclino y lo beso en la boca, entonces se puso sobre el colchon. Levantada sobre el.

Cuando se sento a horcajadas sobre sus caderas, el se movio ondulandose bajo ella.

Tomandolo con su mano, ella intento introducirlo en su interior. No pudo hacerlo al primer intento. Era demasiado grande, ella no estaba lista y le dolia. Lo volvio a estirar e hizo una mueca.

– No estas preparada para mi. -Dijo Rhage, arqueandose cuando ella puso su cabeza contra su centro una vez mas. El hizo algo salvaje, tarareando un sonido.

– Esta bien, permiteme solo…

– Ven aqui. – Cuando hablo su voz habia cambiado. Profunda. -Besame, Mary.

Ella se inclino sobre su pecho y tomo su boca, intentando conectar. Pero no funcionaba.

El rompio el contacto, como si sintiera la carencia de su excitacion.

– Sube mas alto sobre mi. -Las cadenas se movieron, el sonido metalico casi como un repicar de campanas. - Dame tu pecho. Llevalo a mi boca.

Ella tremulamente subio y puso el pezon en sus labios. Al instante sintio un apacible chupar, su cuerpo respondio. Cerro los ojos, aliviada cuando el calor la inundo.

Rhage parecio reconocer el cambio en ella, por el sonido de ronroneo que emitio crecio mas fuerte, un hermoso ruido en el aire. Cuando la acaricio con los labios, su cuerpo hizo una gran ondulacion bajo su cuerpo, ascendio su pecho, luego su cuello y su cabeza arqueandose atras. El sudor aparecio de nuevo sobre su piel, el olor de su necesidad de rellenar el aire con su especia.

– Mary, permiteme probarte. – Su voz era ahora tan baja que casi se deformaban sus palabras. – Tu dulzor. Entre tus piernas. Dejame probarte.

Ella lo miro y dos brillantes orbes blancas la estaban mirando. Habia una calidad hipnotica en ellos, una persuasion erotica que no podia negar, aun cuando sabia que no solo estaba con Rhage.

Avanzo lentamente sobre su cuerpo, parando cuando estuvo en su pecho. La intimidad era de algun modo chocante, sobre todo con el atado.

– Mas cerca, Mary. – Incluso en el modo en que le dijo su nombre no era el mismo. -Acercate mas a mi boca.

Se movio torpemente, intentando acomodarse sobre la posicion en que estaba. Termino con una rodilla sobre su pecho y otra sobre su hombro. El estiro el cuello y giro su cabeza, elevandose para encontrar su carne, capturandola con sus labios.

Su gemido vibro sobre su centro, ella apoyo una mano sobre la pared. El placer le robo las inhibiciones completamente, dandole un servicio al sexo cuando lo lamio y chupo. Cuando su cuerpo respondio con una rapida humedad, se escucho un sonido agudo seguido de un gemido cuando las cadenas fueron estiradas con fuerza y la madera del marco de la cama protesto. Los grandes brazos de Rhage se estiraron contra sus ataduras, sus musculos rigidos, sus dedos extendiendose ampliamente y estirandose en forma parecida a una garra.

– Aqui.-Dijo el entre sus piernas. -Puedo sentir como llega…

Su voz se hundio y desaparecio con un grunido.

Llego rapidamente su liberacion y ella cayo, hundiendose sobre la cama, su pierna se arrastraba a traves de su cara antes de caer, en su cuello se encontraba su tobillo. En cuanto disminuyeron las pulsaciones, ella lo miro. Sus ojos blancos sin parpadear eran amplios por el asombro y el temor. Estaba cautivado por ella mientras se encontraba alli, aspirando aquel modelo que lo golpeaba seguido de una larga liberacion.

– Tomame ahora, Mary. -Las palabras eran profundas, alabandola. No era Rhage.

Pero ella no se sintio asustada o como si lo estuviera traicionando.

Independientemente de como habia llegado a el, esto no era malevolo y no le era completamente desconocido. Habia sentido a esta cosa…siempre y sabia que no tenia por que estar asustada. Y cuando ella se encontro con sus ojos, era como si hubiera estado en la sala de billar, una presencia apartada que la miraba, pero que era Rhage absolutamente igual.

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