los labios repentinamente secos.
– ?Fue un accidente?
– No. Le dispare deliberadamente.
– Pero ?por que? ?Por que harias algo asi?
– Porque mato a mi esposa.
Capitulo 19
La mujer moderna actual debe estar preparada para enfrentarse a lo inesperado. A veces puede resultar encantador, como un regalo sorpresa de su amante, en cuyo caso un beso de agradecimiento es apropiado, lo que, a su vez, puede llevar a mas cosas deliciosamente inesperadas. Sin embargo, en ocasiones, lo inesperado resulta absolutamente desagradable, en este caso la reaccion mas sabia es decir lo menos posible y a continuacion liberarse rapidamente de la situacion.
CHARLES BRIGHTMORE
Andrew vio como el color abandonaba el rostro de Catherine al tiempo que ella le miraba con los ojos como platos y presa de un enmudecido estado de conmocion. Los recuerdos que durante anos habia luchado denodadamente por mantener enterrados rugian hacia la superficie. Ahora que habia empezado, y no habia vuelta atras, estaba desesperado por terminar.
Deseaba mirarla, pero simplemente no podia quedarse quieto. Caminando de un lado a otro delante de ella, dijo:
– Mi padre era el jefe de establos de Charles Northrip, un hombre muy acaudalado e influyente. Mi padre y yo viviamos en las habitaciones situadas encima de los establos, y yo me crie en la propiedad. Me encantaba aquello. Me encantaba estar con los caballos. Cuando tenia dieciseis anos, mi padre murio y el senor Northrip me nombro jefe de establos.
Guardo silencio durante unos segundos y miro a Catherine, que estaba sentada con la espalda tiesa en el sofa y que le miraba desde sus ojos solemnes. El unico sonido que llenaba la estancia era el crepitar de las llamas y el tictac del reloj situado sobre la repisa de la chimenea. Tras empezar de nuevo a caminar por la habitacion, Andrew prosiguio:
– El senor Northrip tenia una hija unica llamada Emily, cuatro anos menor que yo. Ya te hable de ella cuando preparamos el helado de fresa.
– Si, lo recuerdo.
– Emily era dolorosamente timida, extrana, torpe y muy callada, cualidades que empeoraban la exigente personalidad de sus padres. Los Northrip estaban desesperados ante el caracter reservado de su hija. Emily se encontraba mucho mas comoda con los caballos que con la gente, y consecuentemente pasaba mucho tiempo en los establos. Siempre que su padre la encontraba en uno de los establos o en el pajar, se quejaba de que no sabia que hacer con ella. ?Como podian su esposa y el, dos personas amigables y sociables, haber tenido una hija tan insociable que preferia los animales a la gente? El senor Northrip decia esas cosas como si ella fuera sorda y yo me daba cuenta de lo mucho que sus palabras herian a Emily. Con el paso de los anos, entre Emily, mi padre y yo florecio una buena amistad.
Andrew sintio que le embargaban recuerdos que no se habia permitido resucitar durante anos.
– Nunca olvidare la noche en que murio mi padre. Yo estaba de pie en los establos, mirando su silla vacia. Me senti… vacio. Y muy solo. Lo siguiente que recuerdo es que tenia a Emily a mi lado. Deslizo su pequena mano de nina de doce anos en la mia y me dijo que no me preocupara. Que no estaba solo porque ella era mi amiga, y que seria mi mejor amiga, si yo queria. -La nostalgia le cerro la garganta-. Le dije que me gustaria mucho. Y, durante los siete anos siguientes, el vinculo que formamos ese dia fue fortaleciendose. Realmente eramos el mejor amigo del otro.
Deteniendose delante de la chimenea, fijo la mirada en las oscilantes llamas.
– El senor Northrip no tenia ningun hijo varon que pudiera algun dia heredar su negocio, de modo que decidio que Emily se casara con un hombre capaz de gestionar su empresa. Creyo encontrarlo en Lewis Manning, hijo unico de otro acaudalado comerciante. Se acordo pues el matrimonio, por no mencionar la lucrativa fusion mercantil entre ambas familias. Emily acepto el acuerdo, consciente de que era su deber casarse segun los deseos de su padre. De hecho, se sentia aliviada de poder por fin hacer algo que contara con la aprobacion de su padre despues de llevar toda su vida decepcionandole.
»Pero no tarde en enterarme de que el tal Lewis Manning poseia un temperamento violento. Una noche, apenas unos dias antes de la boda, Emily vino a buscarme banada en lagrimas, dolorida a causa de lo que resulto ser una costilla rota. A pesar de que no tenia la menor senal en el rostro, tenia el resto del cuerpo, donde los golpes no saltaban a la vista, herido alli donde Lewis la habia golpeado por osar cuestionar una de sus decisiones. Me conto entonces que, aunque era la primera vez que el la maltrataba de ese modo, Lewis habia perdido los estribos varias veces antes y le habia pegado. Emily le habia hablado a su padre de esas agresiones, pero el no habia dado importancia alguna a sus preocupaciones, diciendo que todos los hombres pierden en ocasiones los estribos. Sin embargo, despues de ese ultimo suceso, Emily temia que la proxima vez que Lewis perdiera los nervios no pudiera escapar de el.
Andrew aparto la mirada del fuego y miro a Catherine, quien lo escuchaba con embelesada atencion.
– Mi primera reaccion fue darle una paliza a Lewis, pero Emily me suplico que no lo hiciera. Me dijo que lo unico que conseguiria seria acabar en prision por inmiscuirme y que Lewis no lo merecia. A reganadientes, accedi a sus suplicas, pero estaba firmemente decidido a protegerla… de aquel maldito bastardo de Lewis, y de su padre, a quien obviamente importaban mas los beneficios que el matrimonio de su hija reportaba a sus negocios que su propia hija. Y la unica forma que se me ocurrio de protegerla fue casandome con ella. Los dos sabiamos que Emily tendria que renunciar a todo, pues su padre se pondria furioso y sin duda la desheredaria, pero no nos importo. Esa misma noche huimos y contrajimos matrimonio.
De nuevo fue incapaz de quedarse quieto y una vez mas empezo a caminar por la estancia.
– Al dia siguiente, despues de instalar a Emily en una posada cercana, fui a ver a su padre. Queria contarle cara a cara que Emily y yo nos habiamos casado y hacerle saber que no toleraria que Emily volviera a sufrir ningun dano. Como era de esperar, el padre de Emily estaba furioso. Dijo que haria anular la boda, que me denunciaria por secuestro y que me haria ahorcar. Cuando le dije que no habia motivos que validaran tal anulacion, su furia se intensifico. Dijo que, de un modo u otro, recuperaria a su hija, aunque para eso tuviera que verme muerto. Ni por un instante dude de que realmente hablaba en serio. Volvi a la posada. Poco despues, mientras nos preparabamos para la partida, llego un furibundo Lewis Manning. Dijo cosas espantosas y odiosas de Emily y mi paciencia se agoto. Me informo de que no tenia intencion de acudir a la justicia… deseaba ver hecho el trabajo de inmediato, y me reto a un duelo. Acepte a pesar de las suplicas de Emily, que me conmino a que no lo hiciera.
Andrew prosiguio. Ahora las palabras brotaban de el mas deprisa.
– Adam Harrick, el capataz de la propiedad de los Northrip, era mi mejor amigo ademas de Emily, y me hizo las veces de testigo. En el duelo, sin que yo lo supiera, Lewis hizo trampas, disparando antes de que terminara el recuento. Emily, quien supuestamente se habia quedado en la posada, vio el engano. En un intento por avisarme, aparecio corriendo y… fue alcanzada por el disparo de Lewis.
Andrew cerro los ojos y vio grabada indeleblemente en su mente la imagen de Emily derrumbandose en el suelo con la conmocion grabada en sus ojos abiertos y la pechera de su vestido de color marfil tenida de carmesi.
– Dispare y mi bala alcanzo a Lewis -dijo con un ronco chirrido-. Solte la pistola y corri hasta Emily. Aunque seguia con vida, no habia duda de que su herida era mortal. Yo… la abrace, intentando detener la hemorragia, aunque en vano. Con sus ultimas palabras, me suplico que huyera. Que me fuera de Norteamerica a algun lugar donde nadie pudiera encontrarme. Sabia que su padre me mataria o se aseguraria de que me colgaran por la
