tienes… nada.»
Andrew gimio y se levanto de golpe. Obviamente habia cometido un error obligando a Catherine a elegir entre todo o nada, aunque maldicion, llevaba mucho tiempo deseandola, mucho tiempo esperando. Habia albergado muchas esperanzas de que ella terminara queriendole. De que se diera por fin cuenta de que estaban hechos el uno para el otro.
La imagen del bastardo de Carmichael llevandola a rastras hacia los manantiales parpadeo en su mente y sus manos se cerraron con fuerza. ?Que habia en la
Recordaba haberse encontrado con Carmichael tras el disparo en la fiesta de cumpleanos de lord Ravensly. Habia sentido algo extrano, casi familiar, mientras a Carmichael le oia informar de que habia visto a un hombre adentrarse a la carrera en Hyde Park tras el disparo. Y habia tenido la misma sensacion tanto en la velada en casa del duque como en el museo, el dia anterior. Philip habia dicho que Carmichael habia pasado tiempo en Norteamerica…
Andrew cerro los ojos, obligandose a recordar cada detalle de sus encuentros con Carmichael, primero en las fiestas, luego en el museo…
Una imagen aparecio en su mente: vio a Carmichael acariciandose la barbilla al tiempo que un arco iris de prismas de luz salian rebotados del diamante cuadrado y de los onices del anillo que llevaba en el dedo. De pronto, Andrew fue presa de una oleada de reconocimiento y todo se congelo en su interior. Carmichael tambien llevaba ese anillo en las dos fiestas en las que se habian encontrado. No era el hombre quien habia inspirado aquel destello de recuerdo… era el anillo.
Andrew se paso las manos por la cabeza mientras el corazon le latia con fuerza. Si no hubiera revivido el dia de la muerte de Emily, probablemente no habria reparado nunca en ello. Habia enterrado ese dolor, esa imagen tan adentro… pero no habia lugar a error. El particular anillo de diamantes y onices era identico al que llevaba Lewis Manning el dia en que Andrew le habia disparado.
«Carmichael no busca a Charles Brightmore. Me quiere a mi.»
La verdad le golpeo como un punetazo y la cabeza le dio vueltas. Carmichael debia tener alguna conexion con Lewis Mannig. De hecho, a medida que las piezas del rompecabezas rapidamente iban colocandose en su sitio, Andrew se dio cuenta de que existia cierto parecido entre ambos, en la zona que rodeaba los ojos. ?Seria Carmichael el padre de Lewis? ?El tio? Probablemente el padre, decidio. Lo cual le daba sin duda un claro motivo para odiarle.
Cuando Catherine habia sido victima del disparo, Andrew estaba de pie junto a ella. La bala iba dirigida a el. Y esa noche, Carmichael habia planeado matarle a el, plan que habia frustrado la presencia de Catherine. Sin saberlo, le habia salvado la vida y a punto habia estado de ahogarse en el proceso.
Dio un profundo suspiro y se meso los cabellos con manos vacilantes. Jesus. Lo unico que habia pretendido era protegerla, y era el el peligro. Lo cual significaba que tenia que alejarse de ella. De inmediato.
Tras once anos, al parecer su pasado le habia dado caza. Y en dos ocasiones a punto habia estado de matar a Catherine. Bien, Carmichael no dispondria de ninguna oportunidad mas.
Se dirigio apresuradamente al armario, saco su bolsa de cuero del fondo y rapidamente empezo a meter dentro sus pertenencias.
«No te preocupes, Carmichael. Me encontraras. Voy a ponertelo muy facil.»
Catherine estaba sentada en su sillon de orejas mirando los restos del fuego que se habia extinguido hacia unas horas. La ceniza gris y muerta era un reflejo perfecto de su estado de animo.
Con una exclamacion de enfado, se levanto y empezo a recorrer la habitacion. ?Que demonios le ocurria? Habia tomado la decision correcta, la unica que podia tomar habida cuenta de las circunstancias. ?Todo o nada? ?Como podria haber accedido a darselo «todo»? No podia, asi de sencillo. Sin embargo, a pesar de esa logica, en cierto modo todavia se sentia como si la hubieran cortado por la mitad.
Dios santo, las cosas que Andrew le habia dicho. Su pasado la habia dejado totalmente conmocionada, pero despues de unas horas de reconsideracion, la prueba por la que el habia pasado no hacia mas que reforzar la compasion y la admiracion que sentia por el. Si, habia matado a un hombre, pero un hombre que apenas unos segundos antes habia intentado matarle. Un hombre que habia matado a su esposa… una joven a la que habia ayudado arriesgando mucho al hacerlo. Andrew lo habia perdido todo, y todo ello en nombre del amor. Aun asi, y a diferencia de ella, era obvio que no le habia vuelto la espalda al amor ni al matrimonio. Era un hombre gentil, noble, generoso, considerado y…
Oh, Dios, su forma de mirarla, el corazon asomandole a los ojos, esos ojos colmados de deseo abrasador y de desnuda emocion. Catherine se detuvo en seco y sus ojos se cerraron, imaginandole tan claramente como si lo tuviera delante. Nadie la habia mirado asi antes. Y, que Dios la ayudara, por mucho que habia luchado contra ello, por mucho que habia intentado negarlo, deseaba que Andrew la volviera a mirar asi. Sencillamente no esta preparada para renunciar a el como amante.
Abrio los ojos y siguio caminando por la estancia con la mente enfebrecida. Seguro que si se esforzaba un poco, podria convencerle de que su propuesta era precipitada y persuadirle de que continuaran con su aventura. La mujer moderna actual no iba a permitirle que fuera el quien tuviera la ultima palabra y desaparecer. No. La mujer moderna actual haria uso de toda la municion que guardaba en su arsenal femenino para tentarle, atraerle, convencerle y seducirle segun sus propias convicciones.
En cuanto fue consciente de ello, fue como si el sol asomara entre un banco de nubes. ?Por que le habria llevado toda la noche darse cuenta de algo que ahora le resultaba tan obvio? Al instante maldijo su vena testaruda, aunque al menos habia recuperado la cordura.
Cuanto antes pusiera en practica su campana de persuasion, mejor. ?Y que mejor forma de empezar que extenderle una invitacion para que regresara a Little Longstone la semana siguiente? Mejor incluso si le extendia la invitacion de inmediato. En la calida intimidad de su dormitorio. Vestida solo con su camison y el salto de cama.
La palida luz del amanecer justo rompia tras los cristales de las ventanas cuando salio del dormitorio y corrio silenciosamente por el pasillo. Al llegar a su puerta, llamo discretamente.
– ?Andrew? -dijo en voz baja.
El silencio salio a recibirla y Catherine volvio a llamar, aunque siguio sin oir ningun ruido procedente del interior. Preocupada, hizo girar la manilla y abrio la puerta lo suficiente para poder echar una mirada dentro. Le tartamudeo el corazon y luego empujo la puerta hasta abrirla de par en par.
La habitacion estaba vacia, y la cama intacta. Recorrio el dormitorio con la mirada, reparando, presa de un perplejo temor, en que no quedaba ninguno de los enseres personales de Andrew. Como en estado de trance, cruzo la estancia hasta el armario y abrio las puertas de roble. Vacio.
Un dolor agudo y penetrante le robo el aliento. Con una calida humedad abriendose paso desde el fondo de sus ojos, se volvio hacia la cama y el corazon le dio un vuelco al ver el pequeno paquete colocado sobre la almohada. Corrio por la alfombra y cogio la nota que estaba encima del paquete. Rompio el sello y leyo atentamente las palabras escritas en ella.
Mi querida Catherine:
Creo que Carmichael es el padre de Lewis Manning y que no es a ti, sino a mi, a quien busca. En mi deseo de protegerte del peligro, no hice sino traerlo hasta ti.
Manten cerradas puertas y ventanas y Spencer, tu y el servicio quedaos en la casa. Me encargare de que Carmichael no vuelva a hacer dano a nadie.
Dejo como regalo de despedida mi mas preciado tesoro. Philip a punto estuvo de dejarlas cuando nos marchamos de Egipto, de modo que las cogi. Desde la primera vez que oi las palabras que le habias escrito a tu hermano, senti como si me hubieran vuelto del reves. Me enamore profunda y perdidamente de ti en cuanto vi tu hermosa imagen en esta miniatura. Has vivido en mi corazon desde ese dia. He vivido del recuerdo de tus palabras durante anos y te doy gracias por el valor y la esperanza que me han infundido. Por favor, guarda el anillo como una muestra de mi gratitud y de mi afecto.
Andrew
