– ?Preparada?

– Como nunca lo estare.

El modo en que miraba la moto de agua, le indico que realmente se sentia nerviosa.

Dio un paso atras y extendio una mano hacia la moto.

– Las damas primero.

Le dedico una sonrisa y camino hacia el extremo del embarcadero al tiempo que se ponia el chaleco salvavidas. Jackson la siguio, y aunque trato de no hacerlo, no pudo dejar de apreciar el paisaje trasero. Le parecio magnifico.

– Subire primero -dijo el-, asi podre ayudarte a bordo -despues de acomodarse en el asiento, alargo la mano hacia Riley.

Ella respiro hondo y luego la acepto. Sus palmas se encontraron y los dedos de Jackson la sujetaron con un apreton firme. Con cuidado, ella subio a la moto y se sento a horcajadas detras de el.

Jackson se quedo completamente quieto ante la sensacion de las caras interiores de los muslos de ella acunandole las piernas. La sangre le corrio hacia la entrepierna ?y se movio un poco, aliviado de que la apostura le camuflara la creciente ereccion. Luego ella, se acomodo, acercandose aun mas, y el hizo una mueca por la veloz reaccion de su cuerpo.

Riley lo rodeo con los brazos y bajo la vista; vio que los nudillos de las manos de ella estaban blancos cerrados sobre su chaleco salvavidas.

– No me importa que te sujetes a mi, pero me estas cortando el suministro de aire -comento por encima del hombro.

– Solo quiero estar preparada ante un posible bote en el agua. No quiero caerme de esta cosa.

– Hay pocas probabilidades con el modo en que te sujetas a mi.

– Eh, si yo me caigo, tu me acompanaras.

– Lo creo. Y eso no me consuela mucho. Intenta no romperme una costilla, ?de acuerdo?

– No vayas deprisa y no tendre motivo para hacerlo.

Justo en ese momento, Marcus y los otros soltaron amarras.

– Que os divirtais -dijo mientras los de-, mas saludaban con las manos.

Jackson les devolvio el gesto, luego gruno cuando los brazos de Riley se tensaron con mas fuerza.

– Manten las manos en el manillar en todo momento, capitan.

Si hubiera podido respirar, habria soltado una carcajada.

– Riley, ni siquiera he encendido el motor.

Ella se relajo un poco.

– Oh. Bueno, manos a la obra para que podamos acabar de una vez. Aun no hemos salido del embarcadero y ya siento que llevo sentada en este aparato tres dias.

El inserto la llave y arranco el motor. Luego solto las amarras y en vez de poner rumbo al lago abierto, se dirigio hacia la cala.

– Vaya, diablo de la velocidad… ?a cuantos kilometros por hora vamos? -le grito ella directamente en el oido por encima del zumbido del motor.

– A unos cinco por hora. Podriamos nadar mas deprisa. Si aminoro mas, el motor se calara. Y, Riley… cuidado con mis timpanos, ?de acuerdo?

Ella suspiro y el aliento calido que Jackson sintio en la mejilla supuso otra descarga de calor por su cuerpo.

– Lo siento. No era mi intencion estrujarte ni desahogarme con tu timpano. Solo estoy un poco nerviosa.

– ?De verdad? No lo habia notado -bromeo.

– Ja, ja.

– No hay nada por lo que estar nerviosa. No es tan terrible, ?verdad?

– Bueno… supongo que esta bien… hasta ahora. ?Adonde vamos?

– Por el momento, hasta el extremo de la cala. Podemos mirar las otras casas y te dara la oportunidad de relajarte: En cuanto te acostumbres, y si decides que te gusta, podemos salir al lago.

El creia que lo agarraba con tanto impetu por temor a caerse de la moto acuatica, pero eso era verdad solo en parte. Lo cierto es que tenia que sujetarse con fuerza para no ceder a la tentacion de acariciarle esos brazos musculosos para sentir su poderio.

Oh, si, se habia acostumbrado, y no habia tardado ni dos segundos en decidir que le gustaba.

Su nerviosismo por montar en la moto de agua retrocedia a una velocidad alarmante, desterrado por la casi dolorosa percepcion sexual que tanto se habia afanado en suprimir durante toda la tarde. Si hubiera sido cualquier otro hombre el que hubiera, provocado esa reaccion en ella, se habria vuelto loca. Habia querido una aventura, volar, pero no con Jackson Lange.

Bueno, lo deseaba… desesperadamente. Pero no queria desearlo. Y el hecho de que se hubiera mostrado tan comprensivo con su aprension, hacia que fuera… bueno, mas o menos agradable. Maldicion.

Avanzaron despacio, y poco a poco, la aprension de Riley se mitigo. Las casas que habia a lo largo del lago eran hermosas, y cuando llegaron al extremo de laxala, donde Jackson realizo un giro abierto, se sentia bastante audaz.

Unos minutos mas tarde, al llegar al embarcadero de Thornton, el dijo:

– ?Quieres dejarlo o te apetece ver lo que puede hacer este chico malo?

Una pregunta tendenciosa, pero que el cielo la ayudara, porque anhelaba saberlo. Aunque sin duda se referia a la moto acuatica…

– ?Juras que sabes como manejar este aparato?

– Encanto, creci en el agua y comence a llevar la moto de agua de mi familia a los doce anos. Estas en manos muy capaces.

Una hoguera de calor estallo en su piel ante las imagenes sensuales, no deseadas que evoco ese comentario. Aunque odiaba reconocerlo, no estaba preparada para que ese paseo terminara. Ese Jackson Lange parecia muy distinto del hombre que enviaba correos, electronicos cortantes y exigentes. Ese Jackson Lange le evocaba seguridad y la hacia ser valiente. Decidirse a correr riesgos.

– De acuerdo. Veamos que puede hacer este chico malo.

El se volvio y sonrio.

– Esa es mi chica. Te espera el paseo de tu vida.

Enfilo hacia el lago. Riley apreto con mas fuerza su chaleco salvavidas y lo sintio reir. Al llegar al final de la cala, acelero, y en ese instante fue como si volaran sobre el agua. Al principio, ella no fue capaz de recobrar el aliento, pero al rato la pura emocion de la velocidad y la espuma que le salpicaba el pelo y le refrescaba la piel encendida por el sol conspiraron para revitalizarla y desterrar los ultimos vestigios de su aprension.

Jackson fue fiel a su palabra, ya que claramente sabia manejar con destreza la embarcacion. Se agarro a el al romper las estelas de los fueraborda y las lanchas. No tardo en descubrir que reia como si estuviera en un parque de atracciones.

– ?Otra vez! ?Mas deprisa! -grito.

La satisfizo y avanzaron como un delfin motorizado, deslizandose, sobre las olas. Despues de unos pocos botes, Jackson grito por encima de su hombro:

– ?Quieres un descanso y ver algunas de las islas pequenas?

Como eso sonaba bien, grito en respuesta:

– Claro.

El viro la moto hacia una de las muchas islas boscosas que moteaban el lago. Al acercarse a una franja de playa arenosa, Jackson aminoro y luego apago el motor. Entonces bajo del asiento, con el agua llegandole a las rodillas, y remolco el aparato hasta la playa. Cuando el fondo arano la arena, le ofrecio la mano a Riley.

Esta se desprendio de las chanclas y acepto su mano para pisar la arena gruesa. Entonces ayudo a Jackson a empujar la moto playa adentro.

Al terminar, el le sonrio desde el otro lado del manillar.

– ?Y bien?

Ella le devolvio la sonrisa y suspiro con exageracion.

– Perfecto. Que no se diga que no soy capaz de reconocer cuando me equivoco… y estaba equivocada. Ha sido magnifico. Completamente…

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