de su piel, y aspiro hondo.
– Mmm -murmuro-. Ropa limpia y hombre calido. Muy agradable.
Apoyo las manos en los hombros, extendio los dedos y los bajo despacio. Los musculos de Jackson cobraron vida bajo sus yemas y noto que cerraba las manos a los costados.
– ?Algun problema? -susurro.
– No. Pero no se cuanto tiempo podre quedarme quieto, cuando ya estas poniendo seriamente a prueba mi control.
Lucho por suprimir la sonrisa que quiso asomarse a sus labios, por no mencionar el alivio de que no era la unica en experimentar problemas de control.
Lo recorrio delicadamente con los dedos, luego se acerco para plantar un beso con la boca abierta en el centro de su pecho. Despues de arrastrar la lengua por la piel aspera por el vello, busco una tetilla y la introdujo en su boca. En la garganta de Jackson vibro un grunido bajo y, animada por esa reaccion, deslizo los labios por su piel hasta ir a la otra tetilla. Respiro hondo y se lleno la cabeza con su fragancia fresca y limpia. Volvio a lamerle la tetilla al tiempo que el le introducia los dedos en el cabello.
De inmediato se echo para atras y, con un ceno fingido, lo reprendio:
– Eso no es quedarse quieto.
La excitacion oscurecia la mirada de Jackson, quien lentamente bajo las manos a los lados.
– Veo que esto va a resultar una verdadera prueba para mi autodominio.
– Ese es el plan. A proposito, ?como es tu autocontrol?
– ?Por lo general? Formidable. ?Ahora? Empiezo a detectar abolladuras en la armadura.
– Que… fascinante. Veamos cuantas abolladuras puedo encontrar -despacio, subio y bajo los dedos por su pecho, disfrutando con sus gemidos de placer. Cuando paso un unico dedo por la piel justo por encima de la cinturilla del pantalon, lo recorrio un escalofrio visible. Encantada, le toco los mocasines negros con el pie-. Zapatos y calcetines fuera.
Obedecio. Luego permanecio ante ella con un brillo intenso en los ojos, que le revelo a Riley que anhelaba experimentar lo que fuera que le tuviera preparado.
– Estas estupendo sin otra cosa que esos pantalones -dijo ella, evaluandolo con la mirada mientras con el dedo trazaba circulos perezosos alrededor de su ombligo.
– Gracias -musito con voz tensa.
Le desabrocho el cinturon y luego abrio el boton de los pantalones.
– Pero todavia estas mas estupendo… sin nada.
Un musculo se tenso en la mandibula de el mientras Riley le bajaba la cremallera. A continuacion, introdujo las manos en la banda elastica de los calzoncillos para bajarle los pantalones y la prenda interior al mismo tiempo. Al llegar al suelo, se los quito y los aparto con un pie.
– Santo cielo -manifesto ella con la vista clavada en la ereccion. Alargo solo la yema de un dedo y trazo el contorno del glande con un contacto delicado, que hizo que el -contuviera el aliento-. ?Sabes? -musito con un ronroneo ronco y deliberado-, puede que la ropa haga al hombre, pero es el hombre desnudo quien capta mi atencion -el roce pausado y erotico continuo y vio como tensaba los musculos en su esfuerzo por mantener el control. La otra mano se unio a la accion y comenzo a acariciarle los gluteos-. Abre las piernas -susurro, deslizando la mano por su muslo.
En cuanto lo hizo, le dedico una sonrisa perversa.
– Las manos encima de la cabeza.
El enarco una ceja.
– ?Es un atraco?
Ella bajo la vista al pene erecto.
– Mmmm. Eso parece.
Con la vista ardiente de ella encima, subio los brazos y apoyo las manos unidas sobre la cabeza.
– ?Estoy bajo arresto?
– Depende de si encuentro algun arma escondida durante mi cacheo.
– Me costaria ocultar algo tan rigido.
– Si, puedo verlo -musito metiendo las manos entre los muslos de el para sopesarlo.
Apoyando la palma de la mano justo debajo de su ombligo, se situo detras de el y arrastro la mano por su cadera. Guando quedo justo a su espalda, permitio que la mirada avida lo recorriera.
– Muy bonita vista -comento, apoyando las manos en la parte de atras de sus muslos, para luego subir lentamente los dedos por los gluteos firmes, y mas arriba aun, hasta negar a los hombros.
– Me alegra que te guste…
Las palabras, acabaron en un gemido cuando ella se pego a su espalda. Lo rodeo con brazos y dejo que los dedos trazaran un sendero perezoso a lo largo de los fascinantes contornos de su cuerpo, absorbiendo cada temblor y gemido. Se tomo tiempo, y con los labios le exploro la espalda mientras los dedos bailaban sobre su parte frontal, tocandolo en todas partes… salvo en su pene.
– Haces un gran trabajo de quedarte quieto -le susurro sobre el cuello.
– Me esta costando, creeme -afirmo con voz llena de deseo.
– Un control impresionante -cerro una mano en torno a la ereccion mientras bajaba un poco mas la otra para acariciarlo entre las piernas.
Un gemido intenso escapo de el al tiempo que bajaba el menton. Sabiendo que le miraba las manos, Riley le acaricio la extension dura y sedosa, tentandolo, excitandolo de forma implacable, mientras su propia excitacion se incrementaba.
– No voy a durar mucho.
Las palabras concluyeron con un gemido ronco y ella pudo ver y sentir que tensaba los musculos en un esfuerzo por contenerse. Le apreto la ereccion y con un gemido gutural el embistio su mano.
Lo libero, luego lo rodeo hasta quedar frente a el. El calor que ardia en: sus ojos la quemo. Sin decir una palabra, lo empujo con gentileza hasta que sus hombros se encontraron con la pared. Luego se puso de rodillas y despacio se llevo su sexo a la boca.
Jackson apoyo la cabeza contra la pared y contuvo el aliento cuando la boca calida se cerro en torno a el. Expulso el aire en un siseo prolongado de placer cuando la lengua jugo en torno a su glande, atormentandolo, excitandolo, volviendolo loco.
Adelanto la cabeza, bajo la vista y la observo introducirselo aun mas hondo en el terciopelo caliente de su boca. Sus manos eran implacables, metiendose entre las piernas para atraparlo y mecerlo y luego aferrarle la base de su sexo.
Apreto los dientes y lucho contra la creciente necesidad que experimentaba de correrse, hasta que supo que iba a perder la batalla. La aferro de los hombros y, la puso de pie. Luego doblo las rodillas y la alzo en vilo.
– La armadura esta mellada y rota -anuncio con una voz que nunca antes se habia oido-. ?Donde esta el dormitorio?
Ella le rodeo el cuello con los brazos y con la cabeza indico un pasillo a la derecha.
– La segunda puerta a la izquierda.
El se dirigio con velocidad a la direccion indicada.
– ?Tienes preservativos? -logro preguntar rezando para que no tuviera que ir a hurgar en su maleta.
Ella asintio.
– En la mesilla.
Al llegar al dormitorio, la dejo de pie cerca del borde de la cama. Cuando alargo las manos hacia el, la sujeto con suavidad por las munecas y movio la cabeza.
– Es mi turno. Lo unico que tienes que hacer tu es quedarte quieta -la vio tragar saliva-. Las manos sobre la, cabeza -le alzo los brazos. Ella lo imito y unio las manos sobre su cabeza.
– ?Es un atraco? -repitio la linea con voz ronca.
– Registro e incautacion.
Deslizo las manos debajo del top elastico y paso las palmas por el estomago calido y liso, para subirlas por la caja toracica. Los pechos le llenaron las manos y la observo cerrar los ojos mientras los dedos le frotaban los pezones ya excitados. Le quito la prenda por encima de la cabeza y la tiro sobre la cama. Con delicadeza rodeo la suave plenitud de sus pechos antes de bajar la cabeza e introducirse primero un pezon erecto en la boca y luego
