buena madre.
Algo en su voz, en la subita seriedad que reflejaban sus ojos, le corto el aliento. Antes incluso de poder pensar en una respuesta, sono un bip musical. El se puso tenso de inmediato, luego se llevo la mano al bolsillo de atras.
– Es mi telefono.
– ?Es la llamada que estabas esperando? -le habia hablado de su hermana, del embarazo de esta y de la ecografia a que la someterian ese dia.
– Es Shelley -confirmo despues de identificar el numero en la pantalla.
Riley le indico que lo esperaria dentro, pero el le tomo la mano y movio la cabeza.
– Quedate conmigo -luego hablo al aparato-: Hola, Shell. ?Como estas, pequena?
Riley vio que fruncia el ceno, percibio la tension de sus hombros y como apretaba el telefono. Rezo para que las noticias de su hermana fueran buenas. El cerro los ojos, luego solto el aliento contenido. Al abrirlos, la amplia sonrisa que exhibia podria haber iluminado un cuarto oscuro.
– Son unas noticias estupendas, Shell. ?Sabemos ya si es nino o nina? -escucho varios segundos, luego la sonrisa se amplio. Aparto el telefono de su boca y le susurro a Riley que iba a ser una nina. Luego volvio a concentrarse en lo que escuchaba y asintio varias veces, despues rio y dijo-: Tengo ganas de verte y de darte un gran abrazo. Y prepara la habitacion de la nina. Llevare un monton de cosas rosas desde Atlanta -miro a Riley mientras escuchaba, luego musito-: Si, Atlanta esta realmente… bien. De acuerdo. Saluda a todos de mi parte. Te llamare la semana proxima. Yo tambien te quiero. Adios.
Cerro el telefono, se lo metio en el bolsillo, luego alzo a Riley del suelo, y dio varias vueltas con ella, al tiempo que le plantaba un beso entusiasmado en los labios. Volvio a dejarla de pie, pero la mantuvo abrazada y sonrio.
– ?Que te parece la noticia?
– Fantastica -Riley le devolvio la sonrisa contagiosa-. Me siento muy feliz por todos vosotros… tio Jackson.
– Voy a tener una sobrina. Eh, ?cual es el mejor sitio para hacer compras aqui? Quiero comprar montones de cosas infantiles.
Riley no pudo evitar reir.
– Eres el primer hombre que oigo que pide ir de compras.
Antes de que ella pudiera recobrar el aliento, la alzo en brazos y se dirigio al apartamento.
– Entre el exito de la mudanza de Tara y la noticia del bebe de Shelley, ha sido un dia perfecto.
– Estoy de acuerdo. Celebremoslo.
– Excelente idea. Y se exactamente lo que deberiamos hacer.
– ?Que?
– Desnudemonos y te lo mostrare.
El calor le llego a ella hasta los dedos de los pies.
– Ya tengo planeada una sorpresa para esta noche. Sera la celebracion perfecta.
– ?Involucra estar desnudos? -pregunto el, mordisqueandole con suavidad la piel y provocandole escalofrios-. Porque de verdad, de verdad, quiero estar desnudo contigo.
Como a ella le sucedia lo mismo, no lo cuestiono.
– ?Que te parece si nos desnudamos y nos damos una ducha juntos?
– Una forma imaginativa de ahorrar agua. ?He mencionado que admiro tu naturaleza ahorrativa?
– En realidad, no -le acaricio el cabello de la nuca y se estiro para poder besarle mejor el cuello-. De hecho, y si no recuerdo mal, tiende a irritarte.
– He cambiado de idea. Ahora figura en uno de los puestos mas altos de mi lista de Cosas Que Me Gustan de Ti.
Llegaron al apartamento. En vez de depositarla en el suelo, simplemente abrio la puerta y Riley se ocupo de cerrarla con el pie despues de entrar en el vestibulo.
– ?Tienes una lista?-pregunto sin apartar los brazos de su cuello al tiempo que el se dirigia decidido hacia el cuarto de bano.
– Si. ?Sabes que ocupa el primer lugar ahora?
– ?El que me vaya a desnudar y a enjabonar contigo?
– Creo que realmente tienes poderes de clarividencia. Podrias ganarte la vida asi si no te funcionara la contabilidad.
Le mordio con suavidad el lobulo de la oreja y, como recompensa, obtuvo un ligero gemido.
– Espera que prediga lo que te espera en los proximos treinta minutos de tu vida.
– Adelante, preciosa.
A las ocho de aquella tarde, Jackson estiro el cuello para echar un buen vistazo a su alrededor, luego movio la cabeza, sin saber muy bien todavia como habia acontecido todo.
– Cuando dijiste que lo celebrariamos, yo pensaba en champan y sexo. No en el beisbol.
Ella le dedico una sonrisa seductora y de algun modo, logro que el olvidara el ruido de los miles de aficionados de los Braves que lo rodeaban.
– Ademas, tuvimos sexo en la ducha, ?lo recuerdas?
El hizo una mueca, luego movio la cabeza.
– Tengo una laguna ahi. Mi memoria necesita refrescarse.
Ella le paso los dedos por el muslo y se acerco para murmurarle:
– Sera un placer refrescartela en cuanto volvamos a mi apartamento.
– Mmm. Puede que no este tan mal del todo haber venido al estadio.
– Y si los Braves ganan el partido, esto es lo que tengo planeado para ti -pego los labios a su oreja y se puso a susurrar. Cuando termino, se reclino en el asiento, enarco las cejas y sonrio-. ?Que me dices a eso, tenista?
No era facil pensar con toda la sangre que habia bajado en picado a su entrepierna, pero Jackson respiro hondo, solto un leve silbido y alzo el puno.
– ?Adelante, Braves!
Jackson desperto al calor del sol que se filtraba a traves de las persianas, con el alegre trinar de los pajaros fuera de la ventana y el tentador aroma a beicon y a cafe recien hecho.
Se puso boca arriba, junto las manos bajo la cabeza y miro el espacio vacio donde, en las ultimas once noches, el cuerpo calido y generoso de Riley habia estado a su lado. Debajo. Arriba.
Pero ese dia era domingo y su vuelo a Nueva York salia a las ocho de la tarde. Su proyecto en Atlanta se habia completado con exito, se habia quedado el fin de semana, pero ya era hora de volver a casa.
Clavo la vista en el techo. Despertar cada manana con Riley acurrucada contra el. Risas y besos. Sorprenderla en la ducha. Verse sorprendido por ella. Compartir un cafe mientras se preparaban para ir a trabajar. Soportar dias ajetreados, llenos de reuniones y pensamientos de ella. Horas dedicadas a la exploracion sensual, que no habian hecho nada por reducir la chispa que ardia entre ellos. En todo caso, la llama ardia mas intensa con cada cosa nueva que descubria sobre ella, algo que lo confundia. ?Por que aun no se habia apagado? ?Cuanto haria falta para que se extinguiera?
Aunque no habian hablado mucho sobre el futuro de su relacion, sabia que era algo que pronto tendrian que discutir. Segun las conversaciones que habia mantenido durante la semana con el presidente de Elite, daban la impresion de que la fusion con Prestige se iba a producir. Y aunque aun no habia tenido noticias de Winthrop Hoteles acerca de la entrevista, que habia ido muy bien, las esperaba pronto. ?Le ofrecerian el puesto?
Aun debatia consigo mismo hablar con Riley acerca de la posibilidad del trabajo con Winthrop, pero cada vez que se lo planteaba, decidia postergarlo. Ya le habia comunicado que un traslado a Atlanta no era una certeza para el. Que su profesion habia sido y necesitaba seguir siendo su principal prioridad.
Y la verdad descarnada era que temia que, si hablaba con Riley sobre el potencial trabajo en Winthrop, ella pudiera influir en el de un modo que luego lamentara. Era mejor estar en la encrucijada solo… siempre que le llegaran a ofrecer el puesto. Siempre podrian disfrutar de la relacion a larga distancia que tenian en ese momento. No habia nada de malo en ello. De hecho, haria que cada vez que se vieran fuera como la primera
