el otro.
Sin separar los labios de su piel, subio hasta, el cuello y absorbio el prolongado ronroneo de placer que emanaba de su garganta, mientras con los dedos le desabotonaba los shorts y luego le bajaba la cremallera. Despues de introducir la mano, le corono la curva desnuda de sus gluteos y gimio. ?O lo hizo ella?
Con la ereccion tensa, tuvo que apretar los dientes para luchar contra el impulso de devorarla. Se obligo a tomarse su tiempo y, despacio, le bajo los shorts y las braguitas por las piernas. Cuando cayeron a los tobillos, ella se deshizo de ambas prendas.
Jackson dio un unico paso atras y, durante varios segundos, simplemente la miro, desnuda, hermosa, sonrojada y excitada, con los labios entreabiertos, los ojos brumosos y los brazos levantados adelantandole e irguiendole los senos. La tomo por la cintura, la giro y se acerco mucho a ella. Con la ereccion acunada entre sus gluteos, se dio un festin con la nuca fresca y aromatica. Le corono los pechos y los masajeo, al tiempo que le frotaba los pezones duros. Ella echo la cabeza atras y pego la espalda a el, moviendo lentamente las caderas. La ereccion se sacudio contra su trasero y de la garganta de Jackson salio un grunido ronco.
– Eso no es quedarte quieta -solto sobre su cuello.
– Demandame -las palabras concluyeron con un gemido cuando una de las manos de el bajo por su vientre para cerrarse sobre los rizos en la cumbre de sus muslos.
– Abre las piernas, Riley -le susurro al oido.
Obedecio, y los dedos de el se introdujeron entre sus piernas para acariciarle los pliegues humedos e inflamados. Jackson respiro hondo, llenandose la cabeza con la deliciosa fragancia a vainilla, mezclada con el erotico aroma a excitacion femenina.
– Eso no va a ayudarme a quedarme quieta -pego la espalda a el-. Ni esto -anadio con un gemido cuando el metio dos dedos dentro de su calor aterciopelado.
Acariciandola lentamente, le susurro sobre el cuello:
– El hecho de que no puedas quedarte quieta… no se si eso significa que eres buena en este juego o realmente mala.
– Mmmm. No lo se. No me importa. Estoy… ohhhh, mas que dispuesta a concederte la victoria.
Le quito los dedos y ella emitio un sonido de protesta… que se transformo en un suspiro largo y voluptuoso cuando la alzo, la deposito en la cama y se arrodillo entre sus muslos abiertos.
Riley abrio el cajon de la mesilla y extrajo un paquete de celofan, que lanzo sobre el edredon al alcance de el.
– Lista cuando tu lo estes.
– Es bueno saberlo. Pero todavia no.
Despues de subir las manos por las piernas sedosas, con suavidad presiono contra sus muslos, abriendole aun mas las piernas. Ella doblo las rodillas y durante varios segundos palpitantes simplemente la miro, iluminado de forma tenue por la luz procedente del pasillo. Con los brazos levantados por encima de la cabeza, los parpados entornados a medias y los pezones erectos, mas las piernas abiertas, revelando su sexo brillante, parecia un pecado viviente.
Se inclino y le dio un beso en el cuello, luego trazo una linea por el cuerpo con la lengua. Agarrandola por los gluteos, la alzo y le hizo el amor con la boca, probandola, acariciandola, excitandola… hasta que Riley arqueo la espalda y grito su liberacion. Luego rompio el paquete del preservativo, se lo puso y se zambullo en su calor.
Apoyo su peso en los antebrazos y observo su rostro acalorado.
– Mirame -jadeo.
Unos ojos castano dorados, vidriosos por la excitacion, se abrieron. Cuando se centraron en el, ambos simplemente se miraron durante varios segundos. Ella alzo una mano y meso sus cabellos. Con un sonido parecido a un grunido, le bajo la cabeza para darle un beso profundo y lujurioso. El se retiro casi en su totalidad para volver a embestirla, apretando los dientes ante el inmenso placer y tratando de retener el poco control que aun le quedaba ante la necesidad cada vez mas desesperada de eyacular. Cuando ella lo rodeo con brazos y piernas, instandolo a ir mas deprisa y mas hondo, tuvo la batalla perdida. Su liberacion atrono por todo su cuerpo. Despues, hundio los hombros, apoyo la frente humeda sobre la de Riley y los alientos entrecortados se mezclaron.
El aun luchaba por recobrar el aliento cuando ella hablo:
– De acuerdo -murmuro-. Este pequeno episodio ha demostrado mas alla de cualquier duda que posees un efecto perturbador sobre mi control. Basta un simple contacto y, puuuf, estoy perdida.
Jackson encontro la fuerza para levantar la cabeza. Experimento una gran satisfaccion masculina al ver sus mejillas encendidas.
– Lo dices como si fuera algo malo.
– Creo que podria serlo. Me gusta tener el control.
– Puedes estar encima siempre que quieras.
Ella entrecerro los ojos.
– No me referia a eso.
– Lo se -le aparto un mechon de pelo de la mejilla-. Y se exactamente a que te refieres, porque mi reaccion contigo… raya en lo ridiculo. Lo creas o no, esta noche no vine pensando que a los tres minutos ibamos a estar desnudos.
Ella enarco las cejas.
– ?Oh? ?Cuanto tiempo pensaste que iba a tardar? ?Cinco minutos?
El rio y le dio un beso en la punta de la nariz.
– Mas cerca de los diez. Con suerte, menos de quince. No creo que hubiera aguantado mas de veinte -le paso la lengua por el labio-. Te deseaba mucho. Pero antes de que tenga lugar la proxima sesion, voy a necesitar repostar. Al llegar me parecio oir algo acerca de pasta.
– Y oiste bien. Desde luego, has elegido una buena noche para pasar por aqui… anoche habia ensalada de bonito. Yo tomare un donut mientras tu comes. Madame Omnividente predice que vamos a necesitar todos esos carbohidratos antes de que llegue la manana.
– ?Es una invitacion a pasar la noche?
– Supongo que lo es. Tara se queda a dormir en el apartamento de una amiga, asi que tengo la casa solo para mi. ?Quieras quedarte para una fiesta privada?
El observo los ojos resplandecientes y sonrientes y se dio cuenta de que hacia mucho que no se sentia tan feliz. No habia nada como un sexo estupendo y la promesa de una buena comida para potenciar el jubilo. Pero nada mas pensar eso, todo en su interior dijo: «Esta chispa es mucho mas que sexo y pasta».
Fuera lo que fuere, pretendia disfrutarlo mientras durara.
En cuanto Riley y Gloria se sentaron a comer a una mesa situada en un rincon de la cafeteria de la oficina, Gloria dijo:
– Muy bien, cuentamelo todo.
– Tu primero -contrarresto, alinando la ensalada, con la esperanza de compensar los excesos de donuts de la noche anterior-. ?Como fue la conferencia?
– Divertida. Agotadora. Tipica conferencia. Me interesa mas saber a que se debe ese resplandor que emites - la estudio desde el otro lado de la mesa-. O bien te has tragado una luz de neon o bien acabas de disfrutar de un sexo fabuloso.
Riley pincho una rodaja de pepino y movio las cejas.
– Jackson ha venido a la ciudad por cuestion de negocios. Anoche estuvimos juntos.
Gloria adelanto el torso.
– ?No me dijiste que iba a volver!
– No lo sabia. Aparecio en mi apartamento con una caja de donuts.
– Ooohh, donuts. No me extrana que lo invitaras a pasar la noche -sonrio Gloria.
– Si. No habria soportado otra cosa.
– ?De modo que pasaste una noche fabulosa…?
Riley asintio.
– Si. Empiezo a pensar que tal vez no sea tan irritante como crei en un principio.
Gloria rio.
