– ?Has probado con Tornado? -quiso saber Gina-. Cuando Tornado va a toda marcha es alucinante.

– Es el que esta mas cerca de la puerta, ?no? -pregunto Buddy; le dio un trago a su cerveza y anadio-: Tendrias que probarlo, Jack.

Buddy era un tipo estupendo, pero a veces Jack se preguntaba si realmente encajaban cuando iban juntos.

– Por lo general, evito cualquier cosa que pueda aplastarme el huevo izquierdo -le informo Jack.

– Ya… -Buddy sacudio la cabeza y echo un vistazo hacia la multitud.

Gina dejo escapar una risotada.

– Me voy al fondo ?Vas a quedarte un rato? -le pregunto a Jack.

– No estoy seguro.

Ella apoyo una mano sobre la camisa tejana de Jack y se puso de puntillas.

– Bueno, no te vayas sin despedirte -le dijo Gina rozandole los labios. Y entonces le beso, dandole a entender que estaba interesada en marcharse con el-. No lo olvides.

– ?Gina y tu os acostais juntos? -le pregunto Buddy cuando Gina se hubo alejado lo suficiente.

– De vez en cuando -respondio Jack. No tenia claro si le apetecia irse de alli con Gina. Dos fines de semana seguidos podrian darle a aquella mujer un motivo para pensar.

– Mira quien esta sentada en aquella mesa de alli. Es Lily Brooks, y esta sola -observo Buddy-. Quise llamarla por telefono ayer, pero no se su apellido de casada.

Jack le echo un vistazo a la hermana de Daisy y pregunto:

– ?Y por que quisiste llamarla?

– Para saber como estaba despues de la pelea en el Minute Mart y eso. Pense que, como esta pasando por un proceso de divorcio, tal vez querria hablar con alguien -explico Buddy.

Jack se llevo la botella de Pearl a los labios.

– ?Querias hablar con Lily Brooks acerca de su divorcio? -le pregunto Jack y penso: «Si, claro.»

Buddy sonrio y reconocio:

– Esas hermanas Brooks son muy guapas y ademas tienen un tipo estupendo.

Jack le dio un largo trago a la cerveza y paso la lengua por una gota que le habia quedado en el labio. En eso Jack estaba de acuerdo con Buddy. Sino hubiese visto con sus propios ojos que Daisy estaba tan atractiva como siempre, el vestido que lucia esa noche se lo hubiera dejado muy claro. Incluso desde el otro extremo del bar habia podido apreciar que se le adheria tanto al cuerpo que parecia que se lo hubiese pintado.

Buddy dejo la cerveza sobre la barra.

– Voy a pedirle a Lily que baile conmigo antes de que alguien se me adelante -le dijo a Jack.

Jack le vio abrirse camino entre la multitud y penso que probablemente la vida seria mas sencilla si se pareciese mas a Buddy Calhoun. Daba la sensacion de que nada le preocupaba en exceso, ni siquiera que un toro mecanico lo lanzase por los aires. Jack tambien habia sido asi, mas despreocupado, pero de eso hacia ya mucho tiempo, tanto que Jack lo habia olvidado por completo.

Se saco la mano del bolsillo y miro hacia la pista de baile, en direccion al destello de color blanco. Esbozo una sonrisa y se pregunto como se sentirian esa noche Lily y Daisy despues de la pelea frente al Minute Mart. Jack habia visto a mujeres pelear entre si, pero nunca a una mujer enfrentandose a un hombre. Y menos aun a un hombre que la superaba con mucho en peso.

Jack se volvio y apoyo los codos en la barra. La manana de la pelea estaba en el Minute Mart apoyado en su Mustang esperando a que le llenaran el deposito con la cabeza en otra parte cuando oyo los gritos. Miro al otro lado del aparcamiento y reconocio a Lily. Renegaba como un camionero, y cuando el hombre al que le gritaba la empujo y ella cayo al suelo, Jack se encamino hacia alli. Las puertas de la tienda se abrieron cuando estaba a medio camino, y Daisy aparecio hecha una furia y se abalanzo contra Ronnie como un jugador de futbol americano, embistiendole con el hombro. Fue como un remolino en el que solo se veia una camiseta negra y pelo rubio, y en el tiempo que Jack tardo en llegar hasta alli, Daisy le golpeo a Ronnie en el ojo y le propino un rodillazo en la entrepierna.

Jack la agarro por detras para evitar que saliese mal parada, pero lo cierto es que no esperaba que en su interior estallase aquella extrana mezcla de rabia y deseo de proteccion. Cuando eran dos jovencitos, Daisy era poco mas que una contradiccion andante, temerosa y temeraria a un tiempo. Por eso el siempre se debatia entre el deseo de zarandearla y de abrazarla con todas sus fuerzas, de gritarle y al mismo tiempo de querer acariciarle el pelo.

Pero en ese caso la habia abrazado, se recordo. La habia agarrado por detras y apretado contra su pecho, notando la presion de su trasero contra la bragueta. La habia tocado, y habia percibido el aroma de su cabello y de su piel.

Alzo la vista hacia el vistoso anuncio luminoso de Budweiser que habia encima de los surtidores de cerveza. Unos tubos de neon perfilaban el coche de carrera de Dale Earnhardt Jr. Las ruedas giraban dibujando el legendario numero ocho, como si Junior fuese a trescientos kilometros por hora en el circuito Tejas Motor.

Daisy se habia marchado hacia quince anos, pero habia algo que no habia cambiado en todo ese tiempo. Le fastidiaba tener que admitirlo, pero a pesar de odiarla seguia deseandola. Todavia. Despues del tiempo transcurrido. A pesar de lo que le habia hecho.

No tenia ningun sentido, pero no podia negar lo evidente. La mera vision de ese vestido ajustado le provoco una ereccion alli mismo, en medio del Slim Clem’s. La deseaba con la misma intensa inconsciencia que cuando tenian dieciocho anos: la punzada del deseo le recordaba el sabor de su boca y lo arrastraba a probarlo de nuevo sumergiendose en las suaves curvas de su cuerpo. Pero ya no tenia dieciocho anos. Tenia un mayor control sobre sus actos, y el hecho de que se le pusiese dura no significaba que tuviese que hacer nada al respecto.

No, iba a quedarse alli mismo observando con detenimiento el cartel de Budweiser tras la barra. Eso era todo. Terminaria su cerveza y se iria a casa. Si Buddy no queria irse con el, tendria que buscar a otro que lo llevase.

Cuando la banda empezo a tocar el tema No problem de Kenny Chesney, Buddy y Lily se unieron a Jack en la barra. Justo en el instante en que iba a decirle a Buddy que se marchaba, vio que Tucker y Daisy se encaminaban tambien hacia alli. Cuanto mas se acercaba Daisy, mas deseaba Jack que se hubiese quedado en la otra punta del bar. Se habia pintado la raya de los ojos de color negro, los labios de un rojo oscuro y llevaba el pelo rizado y algo resuelto. Tenia esa pinta de mujer fogosa que normalmente tanto le gustaba a Jack, pero no esa noche. No, tratandose de Daisy.

– Hola, Jack -le dijo Tucker tendiendole la mano-. ?Como te va?

Jack le dio un apreton y despues se llevo la cerveza a la boca.

– No puedo quejarme -respondio Jack despues de beber un trago-. ?Que tal tu mano? -le pregunto a Daisy.

Ella cerro los dedos lentamente y le respondio:

– Mejor que ayer.

– He oido decir que Lily y tu os peleasteis con Ronnie Darlington y Kelly Newman -dijo Tucker.

– Ronnie es una rata asquerosa y Kelly una alimana -dijo Lily.

– ?Quien te lo dijo? -quiso saber Daisy.

– Fuzzy Wallace pasaba por Vine y os vio -le explico Tucker.

Daisy cerro los ojos y maldijo entre dientes.

Jack paseo la mirada por su rostro, y luego le hizo un buen repaso al vestido. Debia de tener todo el cuerpo bronceado: los tirantes y los suaves bordes de las copas que elevaban ligeramente los pechos resaltaban sobre su piel. Deslizo la mirada por los corchetes que se cerraban sobre el pecho, descendio por su plano vientre hasta llegar al cinturon y se fijo en la gran hebilla plateada suspendida justo encima de su monte de venus. El vestido le llegaba hasta la mitad de los muslos, y cuando bajo hasta sus pies casi perdio el aliento. Llevaba las botas rojas con corazoncitos blancos. Recordaba perfectamente esas botas. Las llevaba siempre. Habian hecho el amor sin que se las quitase en mas de una ocasion. Cuando llevaba falda, o algun vestido como el que lucia esa noche, Jack le bajaba las bragas y ni siquiera se preocupaba de las botas.

– Si tienes algun otro problema, llamame -le dijo Tucker a Daisy mientras pasaba las manos por ante la mirada de Jack.

– De acuerdo, lo tendre en cuenta -dijo Daisy. Dio un paso atras y cogio a Jack de la mano-. Jack me prometio

Вы читаете Daisy Vuelve A Casa
Добавить отзыв
ВСЕ ОТЗЫВЫ О КНИГЕ В ИЗБРАННОЕ

0

Вы можете отметить интересные вам фрагменты текста, которые будут доступны по уникальной ссылке в адресной строке браузера.

Отметить Добавить цитату