«Tal vez no lo sepa.» Quiza estaba ofuscado por alguna otra razon totalmente diferente. Despues de todo, se trataba de Jack. El rey de los ofuscados.
– ?Eso fue todo? -pregunto ella.
– Yo creo que paso por alli para verme de cerca -dijo Jack; alzo el ala de su sombrero y Daisy lo observo con detenimiento. La rabia que observo en sus ojos ya era bastante explicita, pero sus palabras disiparon toda duda-: He leido la carta de Steven.
Ahora si que estaba sorprendida.
– ?Como conseguiste la carta de Steven?
– Me la diste el sabado.
?Se la habia dado? No lo recordaba. Habian pasado demasiadas cosas ese sabado.
– ?Y no la has leido hasta hoy?
– No tenia la mas minima intencion de leerla -admitio Jack y, en un tono frio y aparentemente calmado, prosiguio-: Dimelo, Daisy. Quiero oirtelo decir. Despues de todos estos anos.
Su aparente calma no la despisto ni por un segundo. La ira manaba del cuerpo de Jack como una ola de calor sobre el asfalto. Parecia que el corazon fuese a salirsele del pecho. Habia esperado quince anos para enfrentarse a ese momento. Sabia que tenia que ocurrir tarde o temprano, asi que no tuvo mas remedio que decir:
– Es tu hijo, Jack.
La expresion de Jack no vario ni un apice.
– ?El lo sabe?
– Si. Lo sabe desde hace muchos anos.
– Asi que soy el unico que no estaba al corriente.
– Si.
– ?Tienes una remota idea -dijo Jack con la misma calma aparente- de lo que me gustaria hacerte en este preciso momento?
Si, se hacia una idea. No creia que Jack fuese a hacerle dano, pero dio un paso atras.
– Iba a contartelo -se explico Daisy.
– ?Ah, si? -Jack enarco una ceja y pregunto-: ?Cuando?
– La primera noche que nos vimos. Fui a tu casa para explicartelo, pero Gina estaba alli. Te dije que tenia que hablar contigo de algo importante. Te lo dije esa noche y tambien cuando nos vimos en la boda de Shay, y en la pizzeria, y en el Slim. -Daisy se puso roja como un tomate y dio otro paso atras para dejar el monopatin sobre el sofa tapizado con motivos florales de su madre-. Fui a tu taller el sabado para contartelo, pero entonces… Lily estampo su coche contra el salon de Ronnie. Por eso olvide que te habia entregado la carta de Steven. -Se quito el pasador del pelo y respiro hondo. Jack tenia todo el derecho a enfadarse. Deberia haberle hablado de Nathan hacia muchos anos. Era una cobarde-. Por eso he venido a Lovett. He venido a decirte que tienes un hijo.
Jack fijo la mirada en los ojos de Daisy y dijo:
– Tiene quince anos.
Daisy se echo el pelo hacia atras y volvio a recogerselo.
– Si, asi es.
– Me lo estas contando con quince anos de retraso. Deberias habermelo dicho cuando tuviste la primera falta de la regla. -Jack recapacito durante unos segundos y anadio-: A menos que no supieses quien era el verdadero responsable.
– Lo sabia. -Aseguro Daisy. Jack no estaba siendo justo-. Tu fuiste el primer hombre con el que estuve. ?Como es posible que me digas una cosa asi?
– Tal vez sea porque pocos dias antes de casarte con mi mejor amigo te estabas acostando conmigo. ?Como voy a estar seguro de que no te acostabas con los dos a la vez?
– Sabes que no fue asi. Te estas poniendo un poco borde.
– Tu no sabes lo que es ponerse borde -dijo Jack y finalmente sus verdaderos sentimientos salieron a la superficie. Dio un paso hacia ella y la miro de frente. Entrecerro los ojos y endurecio el rictus de su mandibula-. Hiciste lo mas rastrero que se le puede hacer a un hombre. Concebiste a mi hijo y lo apartaste de mi. Tendria que haber estado presente cuando nacio. Tendria que haber estado alli para verlo. Para verle dar sus primeros pasos y montar por primera vez en bicicleta. Tendria que haber oido sus primeras palabras, pero no fue asi. Fue Steven. Steven escucho como le llamaba papa, pero yo no. -Su seriedad era extrema cuando anadio-: Tienes suerte de no ser un hombre, porque si lo fueses te dara una paliza de muerte ahora mismo. Y disfrutaria con ello.
Una de las cosas mas dificiles que Daisy habia hecho en toda su vida fue estar alli, frente a Jack, y aguantarle la mirada sin retroceder un solo paso mas.
– Tienes que entender que nunca pretendimos hacerte dano. Los dos te queriamos.
– Chorradas -espeto Jack.
– Es la verdad -insistio Daisy.
– Si eso es lo que le haces a las personas a las que amas, no quiero ni imaginar lo que tienes reservado a las que odies.
A Daisy empezo a dolerle la cabeza y se llevo una mano a la frente, pero siguio aguantandole a Jack la mirada y prosiguio:
– Recuerda como eran las cosas entre nosotros por aquel entonces. No haciamos mas que discutir y pelear. Cuando me falto la regla la primera vez me asuste mucho, pero me dije que debia ser un retraso. Tras la segunda falta opte por no prestarle atencion, pero con la tercera pense que ya era demasiado retraso y que tenia que afrontarlo. -Bajo la mano-. Acababan de morir tus padres y estabas pasando una mala epoca. La noche que vine a decirte que estaba embarazada me dijiste que necesitabas estar solo. Crei que ya no me querias. No supe que hacer. -Empezaron a escocerle los ojos, pero se nego a llorar-. No tenia a nadie con quien hablar excepto Steven. Acudi a el y me propuso que nos casasemos. Me dijo que cuidaria de mi y del nino.
– Te olvidaste de que era mi hijo. Deberias habermelo dicho antes de marcharos los dos a Seattle.
– Ibamos a decirtelo, pero creimos que cuando te enteraras te sentirias obligado a casarte conmigo, y no estabas en situacion de cuidar ni de mi ni del nino. Solo tenias dieciocho anos y mucho peso que cargar sobre los hombros. Parecia la unica solucion posible.
– No, fue la mas sencilla para ti -dijo Jack-. Steven tenia dinero y yo no tenia nada.
– No me case con Steven por eso. Sabes que siempre habia querido a Steven. Si no estuviese tan enfadado, recordarias que tambien le querias. -Daisy apoyo las manos en los antebrazos de Jack. Tal vez no llegase a perdonarla jamas, pero tenia que hacerle entender-. Me case con el porque estaba asustada. Tu ya no me amabas, y yo no sabia que hacer.
– ?Como te sentiste, Daisy? -le pregunto Jack en un tono mas bajo, con voz aspera y suave al mismo tiempo-. ?Como te sentiste al darme la espalda por no estar enamorado de ti? ?Llevarte a mi hijo te hizo sentir mejor? ?Fue una venganza satisfactoria para ti?
– No tuvo nada que ver con la venganza.
Jack agarro a Daisy por las munecas y las aparto de sus antebrazos.
– ?Acostarte con Steven Monroe hizo que dejases de pensar en mi? ?Dejaste asi de quererme? ?Pensabas en mi cuando hacias el amor con Steven?
– ?No! -grito ella.
– ?Te acuerdas de como eran las cosas cuando estabamos juntos? -Jack bajo un poco mas la voz, la cogio por las munecas y se las coloco a la espalda-. Era estupendo. -La atrajo hacia si y le hablo al oido-. Todavia sigue siendo estupendo.
El ala de su sombrero rozo la cabeza de Daisy.
– Para, Jack.
– ?Os reiais juntos todos estos anos cuando pensabais en lo que me habiais hecho?
– No, Jack. Las cosas no fueron asi. Nunca nos reimos. -Daisy sentia los fuertes latidos de su corazon en el pecho-. Creeme. Se que deberiamos habertelo dicho mucho antes.
– ?Quien figura como padre del nino en el certificado de nacimiento? -pregunto Jack en voz muy baja.
– Steven.
Jack la miro a los ojos y exclamo:
– ?Maldita seas, Daisy!
– Creimos que seria lo mejor para el cuando fuese al colegio. Lo siento.
