novio; (b) el no le importaba nada; y (c) no se sentia atraida por hombres tan poco espirituales.

Kevin dijo algo que Joe debio de encontrar sumamente gracioso porque echo hacia atras la cabeza y rio, mostrando aquellos dientes tan blancos y la garganta tersa y bronceada. Aparecieron unas arruguitas en los contornos de sus ojos y el suave sonido de su risa penetro en Gabrielle para asentarse en su pecho.

Alguien mas dijo algo y todos se rieron. Excepto Gabrielle. No creia que hubiera nada de que reirse. No, no habia absolutamente nada gracioso en la pequena punzada que sintio bajo el esternon, ni en el ardiente fuego liquido que atraveso sus venas despertando un deseo que encontro imposible de ignorar.

Capitulo 11

Gabrielle se metio en la boca un esparrago y miro su reloj de pulsera plateado. Las nueve y media. Parecia bastante mas tarde.

– Si no tienes cuidado, Nancy te va a robar el novio.

Gabrielle miro por encima del hombro a Kevin, luego devolvio la mirada al policia encubierto al que obviamente se le habia olvidado que tenia una novia y que supuestamente debia estar buscando el Monet del senor Hillard.

A menos que Nancy ocultara la pintura debajo de la ropa, Joe no iba a encontrarla hablando con ella. Estaba de pie, al otro lado de la estancia, con un brazo apoyado sobre la barra y un vaso medio lleno en la mano. Su cabeza se inclinaba hacia Nancy como si no pudiera soportar perderse ninguna de las fascinantes palabras que salian de los labios rojos de la mujer.

– No me preocupa. -Gabrielle cogio un aperitivo de baguette con queso Brie.

– Pues deberia. A Nancy le gusta robar esposos y novios.

– ?Como os fue hoy en la tienda? -pregunto, cambiando de tema adrede y captando la atencion de Kevin.

– Vendimos algunas piezas importantes y aquella gran cesta de mimbre para picnic. En total unos cuatrocientos dolares. Supongo que no esta mal para ser junio. -Se encogio de hombros-. ?Y a ti como te fue con los aceites?

– Vendi casi todo. A las dos solo me quedaban unos frascos de filtro solar. Asi que recogi y pase el resto del dia en casa pintando y echando una siesta.

Le dio un mordisquito al aperitivo de baguette, y su mirada atraveso de nuevo la habitacion. Ahora se sonreian el uno al otro y se pregunto si Joe se estaria citando con Nancy para luego. Hacian buena pareja. Nancy no solo era menuda sino que tambien tenia una imagen palida y fragil como si necesitara un hombre que la protegiera. Un tio cachas que pudiera echarsela al hombro y salvarla de cualquier peligro. Un hombre como Joe.

– ?Estas segura de que no te preocupan Joe y Nancy?

– En absoluto. -Para probarselo, les dio la espalda decidida a olvidarse del detective Shanahan. Habria tenido exito si su risa ronca y profunda no le hubiera llegado por encima del ruido de la estancia recordandole su posicion exacta junto a la barra, al lado de la pequena rubia del diminuto vestido-. ?A que no adivinas a quien vi hoy? - pregunto a Kevin, tratando de distraerse-. A ese chico con el que salia el ano pasado, Ian Raney. Da tratamientos Reiki en el Healing Center. Tiene una caseta en el festival y cura auras.

– Era un poco raro. -Kevin se rio entre dientes.

– Ahora es gay. -Fruncio el ceno-. O tal vez ya lo era antes y yo no me di cuenta.

– ?En serio? ?Como sabes que ahora es gay?

– Me presento a su amigo Brad. -Se metio el resto del aperitivo en la boca y luego tomo un sorbo de vino blanco-. Y no habia ninguna duda acerca de la orientacion sexual de Brad.

– ?Algo de pluma?

– Mucha, y siento decir esto, pero ?como pude salir con un gay y no darme cuenta? ?No se nota?

– Bueno, ?trato de meterse en la cama contigo?

– No.

Kevin le rodeo los hombros con el brazo para darle un apreton reconfortante.

– Ahi lo tienes.

Ella miro sus familiares ojos azules y sintio que se relajaba un poco. Habia tenido este tipo de conversaciones con Kevin en el pasado, sentados los dos en la oficina en dias con poco trabajo, con los pies encima de la mesa, ignorando los mil y un detalles de dirigir un pequeno negocio mientras hablaban de cualquier cosa.

– No todos los hombres son como tu.

– Si lo son. Pero la mayoria de ellos no van a ser sinceros si creen que tienen la menor posibilidad de anotarse un tanto. Yo lo soy porque se que no tengo nada que hacer contigo.

Se rio y tomo otro sorbo de vino. Kevin podia ser tan superficial como el resto de sus amigos, pero no era asi con ella. No sabia como podia manejar dos personalidades diferentes, aunque lo hacia. Con ella era sincero, accesible y muy divertido; casi podia conseguir que se olvidara del hombre del otro extremo de la estancia o de por que estaba alli.

– ?Asi que solo me dices la verdad porque sabes que nunca vamos a mantener relaciones sexuales?

– Mas o menos si.

– Si pensaras que hay alguna posibilidad, ?mentirias?

– Como un cosaco.

– ?Y crees que todos los hombres son como tu?

– Absolutamente. Si no me crees, pregunta a tu novio. -Dejo caer la mano de su hombro.

– ?Preguntarme que?

Gabrielle se volvio y se encontro bajo la atenta mirada de Joe. Se le puso un nudo en el estomago e intento convencerse de que era por el Brie. No queria ni imaginarse que fuera por otra razon que la sabrosa comida.

– Nada.

– Gabrielle no cree que los tios mentimos a las mujeres para meternos en su cama.

– Dije que no creia que lo hicieran todos los tios -aclaro ella.

Joe miro a Kevin, luego devolvio la mirada a Gabrielle y deslizo la mano al hueco de su espalda.

– Esta es una de esas preguntas trampa, ?no? Diga lo que diga estoy jodido.

Un calido estremecimiento le recorrio la espalda y se aparto de su mano. No queria pensar en como la afectaban la mirada o el tacto de cierto hombre en particular.

– La verdad es que ya estas jodido de cualquier manera. Quiza deberias prestarle mas atencion a Gabrielle y menos a Nancy -dijo Kevin, notando la reaccion de Gabrielle e interpretando, erroneamente, que eran celos. Por supuesto que no lo eran.

– Gabrielle sabe que no tiene por que preocuparse de otras mujeres -dijo tomando su copa y colocandola sobre la mesa-. Siento una verdadera fascinacion por esa marca que tiene en el interior del muslo. -Llevo la mano a su boca y le dio un beso en los nudillos-. Se podria decir que me tiene obsesionado.

El clavo los ojos en ella por encima de la mano. Sus dedos temblaron y Gabrielle trato de recordar si tenia una marca en algun sitio, pero no pudo.

– ?Te apetece algo? -pregunto contra sus nudillos.

– ?Que? -«?Se estaba refiriendo realmente a comida?»-. No tengo hambre.

– ?Nos vamos a casa entonces?

Ella asintio con la cabeza lentamente.

– ?Ya os vais? -pregunto Kevin.

– Hoy hace un mes que nos conocimos -aclaro Joe bajando la mano y abrazandola con fuerza-. Soy un poco sentimental para estas cosas. Vamos a despedirnos y a recuperar tu bolso.

– Yo lo traere -ofrecio Kevin.

– No te molestes, ya lo cogemos nosotros -insistio Joe.

Despedirse de los amigos de Kevin les llevo aproximadamente tres minutos la mayoria de los cuales se dedicaron a convencer a Nancy de que realmente tenian que marcharse ya. Joe entrelazo los dedos con los de ella y atravesaron la habitacion cogidos de la mano. Si hubieran sido pareja de verdad, ella podria haber apoyado la cabeza sobre su hombro y el habria vuelto ligeramente la cara para depositarle un beso suave en la mejilla o

Вы читаете Debe Ser Amor
Добавить отзыв
ВСЕ ОТЗЫВЫ О КНИГЕ В ИЗБРАННОЕ

0

Вы можете отметить интересные вам фрагменты текста, которые будут доступны по уникальной ссылке в адресной строке браузера.

Отметить Добавить цитату