– ?Ahora mismo?

– Si,

Ella volvio a mirarle con los ojos entornados.

– No soy psiquica.

– Entonces, ?no puedes comunicarte con los muertos?

– No.

– Joder.

Ella le deslizo la mano por el hombro y se aclaro la voz.

– Pero tengo una prima que se comunica con las ballenas.

Una sonrisa asomo a los labios de Joe. Una prima que se comunicaba con ballenas era una leve distraccion, pero se agarraria a cualquier cosa que apartara su atencion de los firmes pechos de Gabrielle.

– ?De veras?

– Bueno, ella cree que lo hace.

– ?Que le dicen las ballenas? -Joe puso las manos en su espalda y le coloco los tirantes del peto sobre los hombros.

– ?Que?

– Bueno, ?sobre que hablan? -Subio el peto del pichi y cubrio la tentacion lo mejor que pudo.

– No se, ?sobre krill y calamares?

A pesar de que su ingle todavia palpitaba, Joe fue hacia el sofa, dejo caer la toalla y embutio bruscamente las piernas en los pantalones.

– ?Te vas?

La miro por encima del hombro. Tenia el ceno fruncido por la confusion, tambien tenia fruncidos los pezones que asomaban por los lados del peto.

– Tengo que madrugar manana -dijo cogiendo el polo. Metio los brazos por las mangas y se lo paso por la cabeza.

Aunque Gabrielle veia como Joe estiraba la prenda sobre el pecho no podia creer que se marchara. No cuando ella todavia podia sentir el sabor de el en su boca.

– Acabe de pintar el almacen de la tienda -dijo como si ella no estuviera alli medio desnuda. Como si su cuerpo no ardiera por sus caricias-. Si la investigacion sigue avanzando lentamente, la semana que viene tendremos que pensar en otra cosa que hacer en la tienda. Kevin dijo algo sobre una encimera, pero no tengo tanta experiencia como para ponerme con eso.

Gabrielle se movio detras de la silla del comedor delante del fuego y se envolvio con los brazos. Le temblaban las rodillas, no podia creerse que estuvieran hablando de su experiencia como carpintero. Por primera vez desde que la habia desnudado hasta la cintura, se sintio expuesta y levanto las manos a los senos.

– De acuerdo -dijo.

Joe cogio sus llaves y se dirigio a la puerta.

– Entonces, probablemente no nos veamos hasta el lunes. ?Tienes mi numero?

– Si. -Trataria de no llamarle ni verle hasta el dia siguiente. Tal vez fuera lo mejor. Hacia unas horas no estaba segura de que Joe le gustara y ahora el pensamiento de no verle la hacia sentir un vacio en su interior. Lo vio salir de su casa como alma que lleva el diablo y tan pronto como la puerta se cerro tras el, Gabrielle se dejo caer en la silla.

Las velas de la repisa de la chimenea titilaron, pero el perfume que desprendian no consiguio calmarla. El espiritu de Gabrielle tiraba de ella de un lado a otro, pero todos sus deseos se enfocaban en la misma direccion: Joe. No tenia absolutamente ningun sentido. No habia equilibrio en su vida cuando el estaba cerca. Ni paz interior. Aunque habia tenido solo una pequena dosis, sentir el calor de su piel desnuda habia bastado para desequilibrarla por completo. El habia confiado en ella y ella se sentia como si por primera vez hubieran conectado en el plano mas espiritual.

Se conocian desde hacia poco tiempo, pero ella le habia permitido verterle aceite sobre los pechos y tocarla como si fueran amantes. Habia hecho latir su corazon y que se sintiera viva en cuerpo, mente y alma; se habia perdido totalmente en el. Habia respondido a sus caricias como a las de ningun otro hombre hasta el momento a pesar de que verdaderamente no lo conocia. Su corazon latia como si lo reconociese y solo podia haber una explicacion. Y temia lo que significaba.

Ying y yang.

Oscuridad y luz. Positivo y negativo. Dos opuestos que se complementaban para hacer un todo perfecto.

Gabrielle temia haberse enamorado del detective Joe Shanahan.

Capitulo 13

El sol de media manana que se filtraba por las ventanas de la comisaria iluminaba el escritorio de Joe y la bailarina hawaiana que, sobre un resorte de plastico, parecia un icono religioso. Joe observo la figura que tenia delante y sin entusiasmo firmo el informe en el que pedia una orden de registro. Se lo paso al capitan Luchetti y dejo el boligrafo sobre el escritorio. El solitario Bic rodo sobre el informe que habia redactado con anterioridad y choco contra los pies de la bailarina de hula, poniendo sus caderas en movimiento.

– Parece que esta bien -dijo el capitan, mientras observaba los movimientos de la figura.

Joe cruzo las manos detras de la cabeza y estiro las piernas. Llevaba alli tres horas sentado discutiendo el caso Hillard con los demas detectives. Les habia informado previamente de lo que habia visto en la casa de Kevin comenzando por las antiguedades robadas de la habitacion de invitados, continuando con el ajedrez de marfil y finalizando con los espejos del dormitorio. Habia pensado que a esas alturas Kevin ya estaria detenido y estaba jodidamente decepcionado.

– Lastima que no podamos arrestarlo hoy.

– Ese es tu problema, Shanahan, eres demasiado impaciente. -El capitan Luchetti se miro el reloj y coloco el informe sobre el escritorio de Joe-. Quieres que todo se solucione en una hora, como en una de esas series policiacas.

La impaciencia no era el problema de Joe. Bueno, puede que un poco, pero tenia sus razones para querer que el caso se resolviese cuanto antes y no tenian nada que ver con la paciencia, sino con cierta colaboradora pelirroja.

El capitan encogio los hombros bajo la chaqueta y enderezo la corbata.

– Lo has hecho bien. Conseguiremos una orden judicial para registrar la casa de Carter y pinchar el telefono. Lo cogeremos -le dijo, y salio de la habitacion.

Vince Luchetti nunca se perdia la misa dominical. No importaba donde estuviera o lo que hiciese en ese momento. Joe se preguntaba a quien temia mas el capitan: a Dios o a su esposa Sonja.

Estiro los brazos por encima de la cabeza y le echo una ojeada al informe. Habia sido muy meticuloso en la redaccion del documento, habia aprendido hacia mucho tiempo que los abogados defensores buscaban frases ambiguas o inadecuadas; cualquier excusa valia para alegar arresto ilegal. Pero eso era problema de ellos. De todas maneras no creia que su esfuerzo equivaliese a ponerse de rodillas. Obtendria una autorizacion, habia suficientes pruebas para que el juez autorizara un registro, pero Walker y Luchetti querian esperar. Como Joe no habia encontrado el Monet la noche anterior, no estaban convencidos de que registrar la casa de Kevin hiciera que recuperaran la pintura ni que Kevin la sacara del lugar en el que la policia creia que estaba oculta desde el robo.

Con lo cual la orden judicial seria archivada. Ahora mismo solo tenian pruebas para arrestar a Kevin por comprar antiguedades robadas, pero un arresto no seria suficiente. Conseguiria una palmadita en la espalda de algunos altos cargos, pero Joe queria mas. Queria a Kevin sentado en la sala de interrogatorios.

– Oye, Shannie. -Winston Densley, el unico detective afroamericano de la brigada antirrobos y uno de los tres detectives que estaban en el caso de Kevin, hizo rodar la silla hasta el escritorio de Joe-. Cuentame sobre esos espejos del dormitorio de Carter.

Joe se rio entre dientes y cruzo los brazos sobre el pecho.

– Tiene la habitacion totalmente cubierta y puede verse en accion desde cualquier angulo.

Вы читаете Debe Ser Amor
Добавить отзыв
ВСЕ ОТЗЫВЫ О КНИГЕ В ИЗБРАННОЕ

0

Вы можете отметить интересные вам фрагменты текста, которые будут доступны по уникальной ссылке в адресной строке браузера.

Отметить Добавить цитату