blanca, y Luc sabia que su piel era tan suave como parecia.
– ?Hay algun aspecto de tu pasado del que quieras hablar? -pregunto Jane, manteniendo la cabeza inclinada sobre el bloc de notas mientras lo hacia.
– No.
– Se ha escrito mucho sobre ti. Podrias aclarar algunas cosas.
– Cuanto menos diga sobre el pasado, mejor.
– ?Que es lo que mas te molesta de lo que se ha escrito sobre ti? ?Las verdades? -Lo miro de reojo-. ?O las invenciones?
Nunca nadie le habia hecho esa pregunta, y penso la respuesta durante un segundo.
– Probablemente lo que no es cierto.
– ?Aunque resulte halagador?
– ?A que te refieres?
– Bueno, no lo se. -Jane respiro hondo-. Las mujeres. Las noches enteras de sexo.
Estaba un poco decepcionado por la forma en que Jane llevaba la entrevista. Como no habia puesto en marcha la grabadora, dijo:
– Nunca ha habido noches enteras de sexo. Si permaneci alguna noche despierto fue porque estaba colocado.
Ella bajo la mirada de nuevo y se mordio el labio inferior.
– La mayoria de los hombres se sentirian halagados si se hablase de ellos como atletas del sexo.
Luc penso que debia confiar en ella, o no le habria dicho lo que acababa de decirle. Y tampoco lo que iba a anadir:
– Si me pasaba toda la noche colocado, no era por el sexo. No se entiendes lo que quiero decir.
– ?O sea que no te resultan halagadores todos esos comentarios sobre ti y las mujeres con las que has estado?
Luc supuso que le hacia aquella pregunta porque era un poco mojigata y se sentia intrigada por esa clase de cosas.
– En realidad, no. Estoy intentando rehacer mi carrera y toda esa mierda enturbia lo verdaderamente importante.
– Oh. -Jane puso en marcha la grabadora-. En el ranking de los cincuenta mejores jugadores de esta temporada elaborada por Hocke News, ocupas el sexto puesto, el segundo entre los porteros -dijo cambiando de tema-. El ano pasado no aparecias en la lista. ?Que crees que ha contribuido a esa brillante mejora respecto de la temporada pasada?
Debia de estar bromeando.
– No he mejorado nada. El ano pasado apenas jugue.
– Se han dicho muchas cosas este ano respecto a tu recuperacion. -Parecia tensa, como si estuviese nerviosa, lo cual no dejaba de ser sorprendente. Luc no creia que hubiese muchas cosas capaces de ponerla nerviosa-. ?Cual ha sido el mayor obstaculo que has tenido que superar? -pregunto.
– Conseguir que me diesen otra oportunidad para jugar.
– ?Como estan tus rodillas?
– Al cien por cien -mintio el. Sus rodillas nunca volverian a estar como antes de la lesion. Mientras siguiese jugando tendria que convivir con el dolor y la preocupacion.
– He leido que cuando empezaste a jugar en la liga infantil en Edmonton lo hacias de central. ?Que te llevo a convertirte en portero?
Aparentemente, su investigacion habia ido mas alla de su vida sexual. Por alguna extrana razon, eso no lo irrito como solia irritarle.
– Jugue de central desde los cinco anos hasta los doce. El portero de nuestro equipo nos dejo a media temporada y el entrenador nos miro a todos y dijo: «Luc, ponte entre los palos. Eres el portero.»
Ella rio, aparentemente mas relajada.
– ?En serio? ?No naciste con el ferviente deseo de pararlo todo?
A Luc le gustaba su risa. Era sincera, y hacia que sus ojos verdes brillasen.
– No, pero pronto me converti en un buen portero.
Ella anoto algo en el bloc de notas.
– ?Alguna vez has tenido la tentacion de volver a tu posicion original?
El nego con la cabeza.
– Que va. En cuanto me puse entre los tres palos, ya no quise salir de alli. Nunca me lo he planteado siquiera.
Ella volvio a mirarle.
– ?Te has dado cuenta de que a veces tienes un fuerte acento frances?
– ?Todavia? He trabajado mucho para evitarlo.
– No lo hagas. A mi me gusta.
Y a el le gustaba ella. Queria dar respuestas inteligentes, pero al mirarla, con su brillante pelo y sus labios rosados, de repente no le importo mostrarse inteligente.
– Entonces, supongo que no seguire trabajando en ello…
Jane sonrio, y volvio a centrar su atencion en el bloc de notas.
– Algunas personas dicen que los porteros son diferentes del resto de jugadores, que sois totalmente diferentes. ?Estas de acuerdo?
– Seguramente es verdad, hasta cierto punto. -Luc apoyo la espalda en el sofa y estiro los brazos sobre el respaldo-. Jugamos un partido diferente del que juegan los demas jugadores. El hockey es un deporte de equipo, excepto para los porteros. Un portero siempre juega, por decirlo de algun modo, un uno contra uno. Si se equivoca, se perjudican todos.
– No se disparan los flashes ni grita la multitud cuando a uno le meten un gol desde la banda, ?no es eso? - pregunto ella.
– Exacto.
– ?Cuanto te cuesta superar una derrota?
– Eso depende del tipo de derrota. Estudio la grabacion del partido intento comprender como podria hacerlo mejor en el proximo y, por lo general, al dia siguiente ya lo he superado.
– ?Cuales son tus rituales anteriores a los partidos?
Permanecio en silencio hasta que, finalmente, ella volvio la cabeza hacia el, entonces pregunto:
– ?Aparte de que me llames pedazo de tonto?
– No voy a publicar eso.
– Hipocrita.
Ella se encogio de hombros.
– Confia en mi.
Habia unas cuantas cosas que podia imaginarse en relacion con ella, pero confiar no era una de ellas.
– La noche anterior al dia de partido como un monton de proteinas y hierro.
– El portero retirado Glenn Hall dijo en una ocasion que odiaba todos los minutos que habia jugado. ?Que te parece semejante opinion?
«Interesante pregunta», penso el mientras echaba hacia atras la cabeza y estudiaba a Jane. ?Que le parecia? A veces jugar tanto le desagradaba, en efecto. Otras, sin embargo, eran mejores que el sexo.
– En la pista mi concentracion es total y soy muy competitivo. No hay nada mejor para mi que estar entre los tres palos, deteniendo disparos. Si, me encanta lo que hago.
Ella anoto algo en el bloc de notas, despues paso la pagina. Alzo el boligrafo y lo llevo hasta sus labios, atrayendo la atencion de Luc hacia su boca.
Habia algo en Jane que le intrigaba mas de lo que lo habia hecho cualquier otra mujer. Algo mas que las contradicciones existentes entre la mojigata y la mujer que le habia besado como lo haria una reina del porno.
Algo que le hacia desear acariciar sus brillantes rizos y cogerle la cara entre las manos. Luc habia estado con muchas mujeres hermosas en su vida, mujeres fisicamente perfectas, pero siempre habia podido controlar su deseo. Con Jane era distinto. La menuda Jane, con su escaso pecho, su cabellera salvaje y aquellos profundos
