abrasadora necesidad de hacer el amor de un modo salvaje y brutal con Luc Martineau.
Lo beso con ardor, despues se arrodillo en el sofa y se puso a horcajadas sobre su regazo. Estaba perdida, completamente perdida, arrastrada por sensaciones que la superaban. Le levanto el jersey y la camiseta dejando su pecho al descubierto, y sus bocas se separaron solo el tiempo necesario para sacarle ambas prendas por la cabeza. Pudo posar entonces sus manos en el. Tocarle alli donde deseaba hacerlo. Sus poderosos pectorales y sus hombros. Con los dedos recorrio su piel y acaricio su esternon. Se sento sobre el, y noto la presion de su ereccion y su calor abrasador. Con el corazon galopandole en el pecho y en los oidos, se apreto mas fuerte contra el. Deslizo las manos por su plano vientre y el le agarro las munecas.
– Maldita sea -murmuro Luc, respirando con dificultad-. Para un poco o me voy a correr antes de empezar. Si sigues asi, no durare ni cinco segundos.
Jane capto su mensaje. Cinco segundos de Luc le parecian mejor que cualquier cosa que hubiese probado antes. Mejor que cualquier cosa que pudiese probar en el futuro.
Luc le abrio la blusa, dejando que se deslizase por sus hombros y sus brazos. Acabo tirandola al suelo y paso al top de seda.
– ?Es esto lo que te pones en lugar de sujetador? -dijo.
Jane meneo la cabeza y recorrio con las manos su calido pecho y sus hombros.
– A veces, ni siquiera llevo eso. -A pesar de la lujuria, Jane recordo por un segundo el tanga que se habia puesto por la manana, y dio gracias a Dios por haber elegido uno de los mas atractivos que tenia.
– Lo se -gruno Luc-. Saber que ibas por ahi solo con parte de tu ropa interior me ha traido algunos problemas. -Rodeo la cintura de Jane con sus grandes manos y descendio hacia sus rodillas, despues la reclino hacia atras y enterro la cara en su vientre. Levanto el top de seda y su aliento tibio le calento la piel al hablar-. Quitate esto -dijo, y paso a darle humedos besos en el estomago.
Jane se saco el top por la cabeza y lo dejo a su lado en el sofa. Luc echo la cabeza hacia atras para contemplarla. Recorrio sus pechos con la mirada, tras lo que tomo aliento sin pronunciar palabra.
Jane se asento de nuevo en su regazo y dijo, cubriendose con las manos:
– No es a lo que estas acostumbrado, ?verdad?
– Los pechos grandes a menudo son una gran decepcion. Eres hermosa, Jane. Eres mejor que en mis fantasias. -Le apreto las munecas y le llevo las manos hacia atras, haciendole arquear la espalda y dejandole los pechos muy cerca de la cara-. He esperado mucho tiempo para verte asi. Para hacer esto -susurro sobre uno de sus pezones.
Se lo metio en la boca y procedio a chaparlo con suavidad. Le solto las munecas, y ella llevo sus manos hasta la cabeza de Luc.
Sin dejar de chupar su pezon, Luc le rozo el vientre con los dedos y desabotono sus pantalones, tras lo cual introdujo la mano en ellos. Alcanzo su pubis por encima del tanga de encaje mientras ella gemia de placer.
– Estas humeda, Jane -dijo al tiempo que apartaba sus minusculas bragas y tocaba su piel caliente y mojada. Habria sido sumamente facil sucumbir en ese preciso instante. Permitirle que la llevase al orgasmo. Pero no queria alcanzar este sola, queria llegar con el.
– Un momento -le dijo agarrandole de la muneca.
El deslizo la mano desde su estomago a sus pechos, jugueteando con ellos, rodeando los pezones. Despues lo hizo con la boca. De la garganta de Luc surgio un sonido de intensa masculinidad, primaria y posesiva, llevandola tan al limite que Jane temio alcanzar el orgasmo con el simple contacto de su boca en el pecho.
– Para -suplico.
El aparto la cabeza y le dirigio una mirada cargada de pasion.
– Dime que quieres.
Eran muchas las cosas que deseaba, pero como tal vez no volviera a disponer de otra oportunidad, dijo:
– Quiero lamerte el tatuaje.
Luc parpadeo varias veces como si no diese credito a lo que habia oido, despues abrio los brazos.
Jane se aparto de su regazo e hizo que Luc se pusiese en pie. Se quito los zapatos y los calcetines y se bajo los pantalones. Vestida unicamente con el tanga, le beso los hombros y el pecho. Acaricio su fuerte musculatura y descendio por su cuerpo dejando una senda de besos. Entonces se arrodillo frente a el, apoyo las manos a los lados de su cintura sobre los pantalones, y apoyo la cara en su liso vientre. Lamio los extremos del tatuaje saboreando su piel con la lengua.
– No he dejado de preguntarme como seria de grande tu herradura -susurro mientras le besaba el ombligo-. He querido hacer esto desde hace mucho tiempo.
– Tendrias que habermelo pedido antes. Te habria dejado hacerlo. -Luc enredo sus dedos entre los rizos de Jane, apartandolos de su cara-. La proxima vez no tendras que pedirmelo.
Ella sonrio, y lo habria mordido de no haber sido porque su carne estaba tensa como la piel de un tambor. Le desabrocho los pantalones y los hizo descender por sus caderas y sus muslos. El estaba de pie frente a ella la herradura negra desaparecia bajo los calzoncillos blancos. Una impresionante ereccion llenaba aquella prenda de algodon, y ella la beso pon encima de la tela. Entonces bajo el calzoncillo. Liberado, el pene apunto hacia ella, y Jane descubrio que el resto de la herradura desaparecia bajo el vello pubiano para alcanzar la base de aquel. Habia un tatuaje en forma de cinta justo por encima del oscuro vello rubio, uniendo ambos lados de la herradura. LUCKY, escrito con gruesas letras negras, era lo que podia leerse en la cinta.
Ella se echo a reir y beso la aterciopelada punta de su pene.
– ?No vas a pedirme que lo haga?
– ?No! -gimio el.
Por primera vez desde que el la beso, Jane sintio que tenia el poder y el control en sus manos. Abrio la boca e introdujo en ella todo lo que pudo, sintiendo el peso de sus testiculos en la palma de su mano. Nunca le habia hecho algo asi a un hombre en un primer encuentro, pues temia sentar un mal precedente, pero con Luc no le importo. Deseaba hacerlo. No por el, sino por ella misma. Y no le importaba que despues quiza se arrepintiese, pues sabia que no tenia futuro con Luc. Asi pues, no habia precedente que sentar. Iba a llevarse por delante todo lo que pudiese. En ese momento era Bomboncito de Miel. Iba a poner toda la carne en el asador para intentar dejarlo en estado de coma.
Luc la agarro por los hombros y la hizo ponerse en pie. Atrajo su cara y le metio la lengua en la boca. Llevo las manos hasta el trasero de Jane, la alzo en volandas y ella le rodeo la cintura con las piernas. Su dura carne desnuda presiono en su entrepierna a traves del tanga, y con un par de patadas se acabo de librar de sus pantalones y sus calzoncillos. No dejo de besarla apasionadamente mientras salian del salon en direccion a su oscuro dormitorio. Las luces que se colaban por el enorme ventanal caian sobre la cama, y el la poso con delicadeza sobre el edredon azul. Ella se apoyo en los codos, incorporandose un poco, para observar como Luc se movia entre sombras. Abrio un cajon de la mesilla de noche y despues se coloco frente a ella.
– Creo que tengo que disculparme antes de que entremos en faena -dijo mientras hacia rodar el preservativo de latex sobre el glande y despues por el resto de su grueso pene.
Ella se quito el tanga y lo arrojo lejos de si. La luz del exterior iluminaba uno de los lados de la cara de Luc.
– ?Por que?
El la cubrio con su calido cuerpo, descansando el peso en los codos.
– Porque no creo que dure demasiado.
Entonces, ella sintio la punta de su glande, suave, dura y caliente, y penso que Luc no tenia por que preocuparse, ya que ella tampoco iba a tardar demasiado. Empezo a penetrarla, pero Jane sintio que su cuerpo se resistia a la intrusion. Coloco sus manos en los hombros de Luc y le detuvo, tomo su cara entre las manos y lo beso con carino. Luc se retiro y despues volvio a empujar adentrandose un poco mas.
– Me estas apretando muy fuerte -jadeo.
Ella le beso robandole el aliento mientras el se salia de ella casi por completo, solo para clavarse tan adentro que ella le sintio en el cuello del utero. Del pecho de Luc surgio un profundo grunido que abrazo el corazon de Jane.
Ella le rodeo la cintura con una de sus piernas.
– Luc -susurro justo cuando el empezaba a moverse, alcanzando el ritmo perfecto del placer-. Mmm, eso esta muy bien.
– ?Como lo quieres? -pregunto el.
