– Si lo se. Te quiero a ti, y estar contigo es un millon de veces mejor que estar sin ti. No voy a luchar mas contra eso. -La beso entre las cejas-. No voy a luchar contra lo que siento por ti. Es una batalla perdida, y no voy a librarla.
Aquellas palabras hicieron que la rabia que Jane sentia se desvaneciese, pero el miedo seguia oprimiendo su corazon.
– ?Que es lo que sientes? -pregunto, aunque no estaba completamente segura de querer conocer la respuesta.
Luc le rozo la frente con los labios.
– Siento como si me hubieses golpeado entre los ojos con un stick.
No habia dicho que estuviese enamorado de ella, pero lo de sentirse golpeado por un stick en la cabeza sonaba bastante bien. En lugar de apartarlo de su lado, le acaricio el pecho con las manos.
– ?Y eso es bueno?
– No lo parece. Has convertido mi vida en un caos.
Le gusto oir eso, porque ella tambien se sentia sumida en el caos. Intento mantenerse en el recuerdo del dolor, pero lo que hizo fue sacarle la camisa de los pantalones. Lo miro a los ojos y despues contemplo su boca.
– ?Como te hiciste esa cicatriz en el menton? -le pregunto.
– Me cai de la bicicleta cuando tenia unos diez anos.
– ?Y la de la mejilla? -Ella deslizo las manos bajo su camisa y le toco los marcados musculos y la carne prieta.
– Una pelea en un bar, cuando tenia veintitres anos -respondio el en voz muy baja-. ?Alguna otra pregunta antes de que te desnude?
– ?Te dolio cuando te hicieron el tatuaje?
– No lo recuerdo. -Se inclino sobre ella y la beso-. Estaba bastante perdido por aquel entonces.
Silencio cualquier otra pregunta con un beso que fue haciendose mas y mas profundo. El beso fue suave, carinoso, pero Jane no estaba de humor para suavidad y carino. Le hizo rodar sobre la cama y se coloco encima de el, como si se tratase de una montana que ya habia conquistado pero que estaba dispuesta a explorar otra vez. El beso se hizo mas apasionado a medida que le desabotonaba la camisa. Con las manos bajo la cabeza, Luc observo a Jane desde abajo mientras ella recorria su cuerpo con las manos y la boca. Al llegar a sus hombros, el le aparto el pelo de la cara y la atrajo de nuevo hacia si para besarla. Entonces fue el quien la hizo rodar hasta dejarla boca arriba y la desnudo mientras la besaba: los hombros, el cuello, los pechos. Yacieron abrazados, y cuando ya no pudieron resistirlo mas ella desenrollo un preservativo en su erecto miembro y de nuevo se coloco a horcajadas sobre el. Cuando Jane descendio para encajarse en el, Luc alzo las caderas para adentrarse hasta lo mas profundo de su interior.
– Jane -susurro-, no te muevas.
Ella apreto los musculos alrededor de Luc, de cuyo pecho broto un gemido. Luc cerro los ojos, y cuando volvio a abrirlos, la lujuria brillaba en los ojos de Jane. El deslizo una mano por su nuca y con la otra la cogio por la cadera mientras la besaba en los labios con dulzura. Su lengua apenas rozo la de Jane. Recorrio su espalda con una mano y volvio a bajarla hasta la cadera, acariciandola, encendiendo un poderoso fuego en su interior. Jane aparto su boca al tiempo que Luc aceleraba el ritmo de sus movimientos. En sus ojos azules se reflejaba la pasion. Susurro su nombre como si de una suave caricia se tratase. La ardiente tension de su interior hizo que Jane apretase con fuerza hasta llegar al climax en un arrebato incontrolable de placer.
Su orgasmo excito aun mas a Luc, que clavo los dedos en las caderas de Jane mientras entraba y salia de ella sin parar, cada vez con mayor intensidad hasta llegar al orgasmo.
Jane se desplomo encima de Luc, y el la abrazo con fuerza, respirando de forma entrecortada. La apreto contra su pecho sudoroso como si quisiese retenerla ahi.
– Dios mio -susurro al oido de Jane respirando con dificultad-. Ha sido mejor que la ultima vez. ?Y la ultima vez fue de sobresaliente!
Ella asintio con la cabeza; estaba demasiado arrobada para hablar. Habia pasado algo. Algo diferente. Algo mejor. Algo que iba mas alla del placer fisico. Algo que no podia describir.
– Jane.
– ?Si?
– Nada. Solo queria asegurarme que seguias viva.
Ella sonrio y le dio un beso en el cuello. Ese algo venia a decir que el tambien la sentia en su interior. No era tan tonta como para decirse que se trataba de amor. Pero era algo. Se quedo con eso, porque, fuera lo que fuese, era muchisimo mejor que no tener nada en absoluto.
16. Apagar las luces
La tarde siguiente, cuando Jane entro en los vestuarios del Joe Louis Arena, sus emociones seguian sumidas en el caos. Luc paso la noche en su habitacion, y desayunaron en la cama antes de que el se fuese a entrenar. El la beso, le acaricio el pelo y le dijo que se verian despues. Pero ?de verdad le alegraria volver a verla?
– Hola, chicos -dijo mientras caminaba hacia el centro del vestuario.
– Hola, Tiburoncito.
Mientras los jugadores se ponian sus uniformes, ella pronuncio deprisa su discurso mientras lanzaba miradas de reojo a Luc, que estaba conversando con el entrenador de porteros y no parecia haberse percatado de su presencia.
Le dio la mano a Bressler.
– Buena suerte con el partido, Asesino.
– Gracias. -Bressler se dio un golpecito en la mandibula y estudio la cara de Jane-. Hoy pareces diferente - anadio.
Se habia puesto algo de rimel, tambien un poco de maquillaje para cubrir las ojeras, y se habia pintado ligeramente los labios de color rosa. Esperaba que el se fijara en eso y no en su arrobamiento.
– ?Y es para bien?,
– Si.
Fish y Sutter se unieron al capitan y tambien la piropearon. Cuando fue hacia Luc, todos sus miedos y sus deseos amorosos se mezclaron formando un nudo en su estomago.
Luc estaba de pie frente a su taquilla hablando todavia con el entrenador de porteros, y cuando ella se aproximo, la miro por un instante de reojo y volvio a fijar su atencion en el entrenador, que en ese momento estaba diciendole:
– El checo siempre dispara desde la parte alta. Si te mete gol sera desde ahi. -Paso la pagina de su libreta-. Y Federov cortara en diagonal y disparara desde cerca de la parte izquierda del circulo.
– Gracias, Don -dijo Luc, y se volvio hacia Jane cuando el entrenador de porteros se hubo alejado.
– ?Que te han dicho Fish y Sutter? -quiso saber.
– Me dijeron que esta noche parecia cambiada.
– ?Te han molestado?
– No. Pedazo de tonto.
El miro alrededor y dijo:
– He estado pensando.
– Oh, oh.
Luc bajo la voz.
– He pensado que para darme suerte deberias besar mi tatuaje antes de cada partido.
Jane tosio para evitar soltar una carcajada.
– Creo que estoy empezando a sufrir acoso sexual.
El esbozo una sonrisa maliciosa.
– Por supuesto. ?Que opinas? ?Quieres besar mi tatuaje?
– Ni hablar -respondio ella, y se volvio antes de que alguien pudiese oir la conversacion.
