Que ternura habia en sus labios, penso ella.
No era un hombre reclamando lo que era suyo, no. Era un hombre inseguro. Tan inseguro como ella, tan sorprendido por lo que estaba pasando como ella. Y, sin embargo, el beso era increiblemente erotico.
Hamish.
Los latidos de su corazon parecian repetir ese nombre. Hamish. Cuando Rory murio penso que no podria amar a otro hombre en toda su vida.
Seguia queriendo a su marido lo querria para siempre, pero Hamish era un hombre diferente, un amor diferente. Su nuevo, su maravilloso amor.
Hamish.
Quiza habia pronunciado su nombre sin darse cuenta siquiera. Pero el seguia besandola. En los labios, en el cuello, en los parpados… mientras ella le echaba los brazos al cuello.
Estaba en los brazos de su amor. En los brazos del hombre del que, sin querer, se habia enamorado.
Se derritio entre sus brazos, apretandose contra su torso, abandonandose a la promesa de su cuerpo. A la sensacion de que entre sus brazos todo era posible. Nunca mas estaria sola. Con Hamish a su lado, podia con el mundo entero.
– Susie… Susie, no podemos.
– ?No podemos?
– No podemos hacer el amor.
Ella se aparto. Y, en ese momento, volvio a la realidad.
Marcia.
– ?Quieres decir que no podemos hacer el amor aqui, en la cocina?
– Si, bueno, seria un poco pringoso.
– Si, es verdad -murmuro Susie, confusa y un poco mareada-. Pero tampoco hay que asustarse.
– No estoy asustado -dijo Hamish-. Yo no queria…
– ?No querias besarme?
– No, Susie, yo…
– Estas comprometido con Marcia, ya lo se. Mira, es tarde y los dos estamos cansados… solo ha sido un beso de buenas noches. O un beso de despedida.
«Mentirosa», penso. Pero el estaba asintiendo con la cabeza.
– No podemos… Marcia y yo vamos a casarnos.
– Si, claro. Ademas, tu y yo… seria imposible. Yo soy tan sentimental.
– Si, es verdad. Lloras por todo.
– Si, por todo. Y a ti no te gusta ver llorar a nadie -suspiro ella.
– No.
– Marcia esta arriba, Hamish. Es tu prometida, tu futuro. Y yo tengo que ir a ver como estan Rose y
Y antes de que Hamish pudiera decir una palabra, Susie salio de la cocina. Al jardin. ?Al invernadero? ?A la playa?
Habia lagrimas en sus ojos, pero Hamish no podia seguirla.
?Debia ir con Marcia?
No. Se iria a la cama. Solo.
Capitulo 9
Hamish subio a su habitacion, con el corazon pesandole dentro del pecho. Llamo a la puerta de Marcia y, al no recibir respuesta, asomo la cabeza. Marcia estaba hablando por telefono, con el ordenador sobre las rodillas. Levanto la mirada y, sin dejar de hablar por telefono, le tiro un beso. Y luego volvio a concentrarse en el ordenador.
No le necesitaba. De modo que Hamish cerro la puerta y fue a su habitacion.
A la cama.
?A dormir?
Imposible.
?Por que la habia besado? No podian llevar aquello mas lejos. Si se casara con Susie, ella esperaria…
?Si se casara con Susie?
Si se casara con ella, lo odiaria porque volvia a casa muy tarde por las noches. Porque trabajaba los fines de semana. Porque no tenia tiempo de ir al parque con la nina.
No, Susie no era para el. Habia pasado treinta anos de su vida trabajando para conseguir lo que queria y tirar todo por una mujer…
Y no era solo una mujer. Era una mujer con una nina pequena y un cachorro. Un cachorro que aullaba cuando queria algo.
Hamish sonrio.
No, tenia que ponerse serio.
Pero no dejaba de darle vueltas a la cabeza.
Marcia era la mujer que le convenia. Desde luego que si…
En ese momento sono un golpecito en la puerta.
– Entra -dijo, pensando que seria su prometida. Pero no era Marcia, sino Susie.
– Perdona si te he despertado.
– No, no…
– ?Esta
– No.
– ?Seguro?
– Seguro -contesto Hamish-. La puerta ha estado cerrada hasta que subi.
– Es que no lo encuentro.
– ?Se ha perdido? -pregunto Hamish, levantandose.
– No, seguro que no. No tienes que levantarte.
– Pero si no lo encuentras…
– Estara durmiendo en algun sitio, no te preocupes. Este castillo es demasiado grande. Venga, vuelve a la cama.
– Pero estas buscandolo.
– Ya lo encontrare, tranquilo. Ademas, ya sabes que es muy ruidoso cuando quiere algo. En cuanto tenga hambre se pondra a aullar. Vuelve a la cama, Hamish.
– ?Has mirado en la habitacion de Marcia?
– Si, pero esta trabajando y no sabe nada. En fin, si oyes aullidos en medio de la noche, ya sabes quien es. He advertido a Marcia para que no se asuste.
– Deja que te ayude a buscarlo.
– No, en serio. Hamish, de verdad, quiero estar sola.
– Pero…
– No se que ha pasado antes, pero ha sido algo absurdo y sin sentido. Buenas noches.
Susie cerro la puerta antes de que el pudiera decir nada mas.
Deberia ir con ella. Deberia ayudarla a buscar a
?Que habia dicho? Que lo que ocurrio antes habia sido absurdo y sin sentido.
Claro que si. Los dos lo sabian. Susie era una mujer que controlaba sus emociones y el… el sabia donde habia que poner las emociones.
Y no podia ponerlas en Susie.
