– Mi cachorro ha muerto.

Entonces, ?por que no lloraba?, se pregunto el. ?Y por que pensaba eso? ?Queria ver llorar a una mujer?

– Hamish, ve con ellos -dijo Marcia.

– Pero tenemos que buscar a Taffy

– Ya has oido a Susie, el bicho esta muerto.

El bicho.

Iba a casarse con esa mujer.

Penso entonces en Taffy, sentado sobre su gordo trasero y aullando como un lobillo.

El bicho.

– No sabemos si esta muerto o no -replico Hamish, aireado-. Si me perdonan, yo voy a seguir buscando.

?Por que no lloraba?

Durante todo el dia, Hamish la vio ir de un lado a otro como un automata. Le enseno la finca a Lachlan, hizo la comida, siguio buscando a Taffy, pero era evidente que le dolia la espalda. Y cojeaba de forma notable. Hasta que Kirsty le ordeno que dejase de buscar y subiera a hacer el equipaje.

– Te mandare a Eric y Ernst por correo -dijo Hamish.

– He cambiado de opinion. En America nunca se sentiran comodos. Tienen que estar ahi, al pie de la escalera. Si quieres ponerlos en otro sitio… bueno, es cosa tuya.

– Susie, quedate un poco mas.

– ?Por que?

– Tenemos que encontrar a Taffy.

– Dejalo ya, Hamish. He dicho que me voy y me voy.

No habia manera de convencerla.

Al anochecer, Marcia fue a buscar a Hamish.

– Tenemos que invitar a Lachlan a cenar. Se ha pasado el dia fotografiando el castillo desde todos los angulos, asi que no podemos darle una tostada. Te lo digo en serio, Hamish, te estas portando de una forma absurda. Lachlan se aloja en el pub del pueblo… deberia dormir aqui, pero supongo que no querras pedirle a la viuda que haga eso.

– Te he dicho que no la llames asi -contesto el, furioso.

– Bueno, Susie, como quieras.

– No voy a pedirle a Susie que atienda a un invitado esta noche. Jake y Kirsty van a traer la cena. Susie necesita a su familia y a nadie mas en este momento.

– Entonces, tu y yo deberiamos llevar a Lachlan a cenar. Tu no eres de la familia.

No lo era. Hamish vacilo. Marcia tenia razon.

Deberia llevar a Lachlan a cenar. ?Susie querria tenerlo a su lado esa noche? Seguramente no.

– La cena en media hora -los llamo Kirsty desde la cocina.

– Vamos a cenar fuera -dijo Marcia.

– ?Ah, si? ?Tu tambien, Hamish?

– Pues…

– Yo creo que seria mejor que te quedases aqui esta noche.

– ?Por que? -pregunto Marcia-. ?Por que tiene que quedarse?

– Por Susie. Esta pasandolo fatal.

– Susie estara mejor sin el cachorro. Cuantas menos molestias, mejor.

– Ya, bueno… mira, si tu quieres salir a cenar, me parece muy bien. Pero Hamish, tu deberias quedarte para animar a mi hermana. Ponte la falda escocesa o algo.

– De acuerdo.

Marcia miro su reloj, irritada.

– Muy bien, yo me ire a cenar con Lachlan. En serio, Hamish…

Fue una cena incomoda, pero todos hacian lo que podian para animar a Susie.

– Papa, ?por que se tiene que ir la tia Susie a America? -pregunto Alice.

– Porque alli esta su casa.

– Pero su casa esta aqui.

– El castillo es de Hamish ahora -dijo Jake.

– Pero todo el mundo dice que Hamish no lo quiere.

– No tiene que quererlo -intento sonreir el-. Es suyo y puede hacer con el lo que le parezca.

Hamish no sabia que decir. Toda la familia parecia estar en su contra. El mismo parecia estar en su contra. Y no soportaba la mirada triste de Susie.

– ?Quieres cafe, Kirsty?

– No, hoy no.

– Pero tu siempre tomas un cafe despues de cenar -su hermana le sonrio-. ?Kirsty… estas embarazada!

– Si, lo estoy. Pero no queria que lo supieras.

– ?Cuando pensabas decirmelo?

– Cuando estuvieras instalada y contenta en Estados Unidos.

– Ah, entonces las cosas cambian -dijo Hamish, esperanzado. Aunque no sabia por que.

– No, no han cambiado en absoluto -replico Susie-. Mi hermana va a tener un nino y yo vuelvo a casa. Pero vendre a verla dentro de unos meses.

– ?Para quedarte?

– No, para visitarla, como haria cualquier hermana.

– Pero sois gemelas, deberiais estar juntas.

– Estaran juntas cuando nazca el nino -dijo Jake, apretando la mano de su mujer-. Aunque tenga que cruzar el Atlantico a nado para traerme a Susie, te prometo que estareis juntas cuando nazca. Y si Susie discute, se dara cuenta de que su cunado tiene muy mal genio.

– Oh, Jake…

Ah, las lagrimas, penso Hamish. Pero no lloro.

Susie miro a su hermana y a su cunado durante unos segundos… y despues se puso a hacer cafe.

Y una taza de chocolate para la futura mama.

Capitulo 10

Kirsty, Jake y las ninas se fueron despues de tomar cafe. Iban a llevar a Susie al aeropuerto al dia siguiente.

– Vendremos a buscarte a las ocho en punto -dijo Kirsty.

– Estare lista, no te preocupes.

Para Hamish, aquellas palabras, aquella despedida, era casi irreal. Porque Susie no lloraba. ?Por que no lloraba?

Lloraba con calabazas. ?Por que no lloraba ahora? No le importaria que llorase, seria normal. Pero esa expresion seria, ausente… era horrible.

– ?Que quieres que haga? -le pregunto.

– Nada.

– Entonces volvere a la playa. Para echar un ultimo vistazo.

– Taffy esta muerto.

– No puedes saberlo con seguridad.

– Si lo se. No soy tonta, Hamish. Un cachorro de diez semanas no desaparece a menos que haya muerto. No ha venido a comer, no ha venido a cenar… ya no esta, Hamish. Deje de tener esperanzas tontas cuando murio

Вы читаете El Castillo del Amor
Добавить отзыв
ВСЕ ОТЗЫВЫ О КНИГЕ В ИЗБРАННОЕ

0

Вы можете отметить интересные вам фрагменты текста, которые будут доступны по уникальной ссылке в адресной строке браузера.

Отметить Добавить цитату