noches en la calle o en los refugios.
– ?Cuantos anos tenias? -pregunto Sadik.
– No lo se -respondio ella sin mirarlo, jugueteando con el embozo de las sabanas-. Era muy pequena. Recuerdo tener unos cuatro o cinco anos y estar escondida en un portal. No iba al colegio con regularidad. Siempre nos estabamos cambiando de ciudad. En fin, las cosas se pusieron muy mal -dijo aclarandose la garganta-. Mama se puso enferma un dia y murio. El Ayuntamiento me llevo a una casa de acogida. Me pusieron la etiqueta de nina problematica. Iba fatal en el colegio. Entonces me llevaron con Fiona y Zara. Fiona tenia un gran corazon. Lo primero que hizo fue comprarme ropa nueva y un gran osito de peluche. Me dijo que era muy guapa. Yo fingi que no me importaba, pero era la primera persona en toda mi vida que me veia como alguien de verdad y no como un inconveniente.
Cleo tuvo que detenerse un instante para contener las lagrimas.
– Zara era un poco fria. Era inteligente y guapa, pero no sabia relacionarse. Hicimos un gran equipo. Ella me ayudo en el colegio y yo la ayude a encajar. Cuando Fiona, que solo me tenia acogida, se mudo, sencillamente me llevo con ella. Supongo que el Ayuntamiento habria perdido mi expediente o algo asi porque nadie vino nunca en mi busca -aseguro encogiendose de hombros-. Asi fue como me converti en la hermana adoptiva de Zara.
– Eres una superviviente -dijo Sadik.
– No te he contado todo esto para provocar tu compasion -aseguro ella levantando la barbilla con gesto orgulloso-. Lo que quiero que entiendas es que nunca podria ser una princesa. Supongo que lo ves claro.
– Lo que veo es a alguien con la fuerza suficiente como para superar unos origenes humildes. Me impresiona que hayas conseguido criarte en semejantes circunstancias y convertirte en la mujer encantadora e inteligente que tengo delante de mi.
Cleo gruno entre dientes. Aquel hombre no entendia nada.
– Sadik, abre los ojos. No soy inteligente. Estuve a punto de no terminar el instituto y si lo hice fue gracias a Zara. Me hubiera gustado ir a la universidad, pero pense que no lo lograria.
– Muchas veces la inteligencia no tiene nada que ver con la educacion -apunto el-. Tu energia y tu afan de superacion le vendran bien a nuestro hijo.
– ?Has escuchado una sola palabra de lo que te estoy diciendo? -protesto Cleo inclinandose hacia el-. ?Que ocurrira cuando la prensa se entere de mi pasado? Porque te aseguro que se enteraran. Escarbaran por todas partes hasta averiguar la verdad.
– No me importa lo que averiguen. Su opinion me importa bien poco -aseguro Sadik tomandola de la mano y entrelazandole los dedos con los suyos-. Puedes protestar todo lo que quieras. Puedes gritar y chillar y contarme mas cosas de tu pasado, pero no te equivoques: vamos a casarnos.
Capitulo 8
SADIK observo en los ojos de Cleo la batalla que estaba librando en su interior. Estaba al mismo tiempo agradecida y furiosa. Agradecida porque el hubiera acatado su pasado sin juzgarla y furiosa porque siguiera insistiendo en casarse con ella. En ocasiones las mujeres podian resultar de lo mas fastidiosas y complicadas, pero otras veces eran de lo mas simple.
– ?Creias que ibas a asustarme con tanta facilidad? -pregunto acariciandole la palma de la mano.
Cleo tenia la piel suave y calida. El simple hecho de tocarla lo excitaba. Sadik penso en las largas y gloriosas noches de pasion que los esperaban cuando se casaran.
– No estas entendiendo nada -gruno ella.
– Ilustrame entonces.
– ?No estoy hecha para ser princesa! -grito Cleo-. ?Como puedes seguir queriendo casarte conmigo despues de lo que te he contado? No tengo ni la educacion ni el bagaje necesarios.
– No eres una yegua. No es necesario que presentes ningun pedigri. Y la educacion se demuestra en como te comportas, en lo que piensas y en lo que dices.
– Ya, seguro. Me meti en tu cama al instante. No es un comportamiento muy recomendable.
– Yo te seduje -aseguro Sadik con mucha calma.
– Maldita sea, Sadik, escuchame -le espeto ella soltandose de la mano-. Tu no me sedujiste. Antes hubo otros hombres. No llegue a ti como una virgen inocente. Cuando era adolescente tuve una vida sexual muy activa. Confundi el sexo con el amor porque estaba muy sola. Iba en busca de carino y calor y solo encontraba un billete de ida a ninguna parte. Lo descubri hace algunos anos y jure que no mantendria mas relaciones sexuales hasta estar segura de sentir algo por mi pareja.
Lo que significaba que sentia algo por el. Sadik lo habia sospechado, pero le gustaba confirmarlo. Y en cuanto a su pasado…
– Ya sabia que no eras virgen. Yo tampoco lo era. Y tambien tengo un pasado. Para demostrarte que el nuestro sera un matrimonio feliz no juzgare nada de tu vida anterior. Ahora que estamos juntos me seras fiel.
Cleo se giro para darle la espalda y se cubrio la cara con las manos.
– Eres imposible -murmuro-. No puedo soportarlo mas.
Sadik rodeo la cama y le aparto las manos del rostro.
– Ya te he dicho que no voy a juzgarte por tu pasado. He escuchado la historia de tu infancia y lo unico que has conseguido es que te admire. He descubierto que estas esperando un hijo mio y te he pedido en matrimonio. Dime que es lo que estoy haciendo tan mal.
Cleo abrio la boca, pero no pudo hablar. Sadik la observo, satisfecho de haberla dejado por fin sin palabras. No tenia ningun argumento para contrarrestar los suyos, por lo tanto se casarian.
Lo cierto era que le molestaba que se hubiera resistido tanto. Todas las mujeres del mundo estarian orgullosas de haber sido elegidas como su prometida, y sin embargo, Cleo actuaba como si le hubiera pedido que se cortara el brazo.
– La vida en palacio no es tan dura -le recordo Sadik-. No echaras nada de menos. Tendras cerca a tu hermana y te permitire visitarla tanto como quieras.
El Principe vacilo un instante antes de continuar. No queria hacer tantas concesiones. De todas maneras, penso, cuando naciera el nino, Cleo no estaria tan dispuesta a viajar hasta la Ciudad de los Ladrones.
– Podras comprar en las tiendas mas caras del mundo. Tendras joyas impresionantes y seras la anfitriona de magnificas fiestas.
– ?De verdad piensas que puedes comprarme? -pregunto Cleo alzando la cabeza y mirandolo fijamente.
Muchas mujeres podrian ser controladas con los privilegios de la riqueza, pero Sadik sospechaba que Cleo no era una de ellas.
– Seras princesa -le recordo-. Miembro de la familia real de Bahania.
– Siempre desee formar parte de una familia -susurro ella casi para sus adentros-. Pero te olvidas de lo mas importante -aseguro incorporandose.
– ?De que se trata?
– La fantasia de ser rica no cambia el hecho de que me casaria con un hombre al que no le importo. Haces esto por el bebe y no es asi como yo pensaba iniciar mi vida matrimonial.
– ?Que quieres de mi? -pregunto Sadik genuinamente sorprendido.
– Quiero que me digas que no es solo por el nino.
– Por supuesto que hay algo mas. Si te encontrara repugnante seguiria pidiendote que te casaras conmigo para que mi hijo no fuera un bastardo, pero me aseguraria de que comprendieras que se trataba de un acuerdo temporal. En un ano o dos nos divorciariamos.
Sadik echo los hombros hacia atras. Ahora le tocaba a el el turno de enfadarse.
– No es eso lo que estoy sugiriendo. Te ofrezco un matrimonio de verdad con todos los compromisos que eso entrana.
– No me creo ni una palabra -aseguro ella mirandolo con sus ojos azules.
A Sadik le gustaban los desafios. Se acerco un poco mas e inclino la cabeza para besarla en la boca.
– Puedo demostrartelo -murmuro subitamente excitado, dispuesto a hacer el amor con ella.
