– Va a caer muy cerca del bunker a la izquierda de la calle -observo Venturi.
– Ah, no -grito Francesca, los dedos fuertemente cruzados mientras veia volar la pequena pelota.
– ?Joder!, Dallie! -chillo Holly Grace a la television.
La pelota caida del cielo se enterraba firmemente en la arena del bunker a la izquierda de la calle.
– Os dije que fallaria -dijo Teddy.
Capitulo 31
Dallie tenia una vista excelente de Central Park desde su habitacion de hotel, pero con impaciencia se alejo de la ventana y comenzo pasearse de un lado para otro. Habia intentado leer en el avion de camino al JFK, pero habia encontrado que nada mantenia su atencion, y ahora que habia llegado a su hotel sentia claustrofobia.
Otra vez habia tirado por la borda una posible victoria. Pensar en Francesca y Teddy mirandolo fallar por television era algo que no podia soportar.
Pero la perdida del torneo no era todo lo que le molestaba. No importaba con la fuerza que intentaba distraerse, no podia dejar de pensar en Holly Grace. Habian vuelto a hablarse desde la pelea en Wynnette y ella no habia vuelto a mencionar nada sobre utilizarlo como semental otra vez, pero aparte del valor que habia mostrado, no le gustaba nada ese asunto. Cuanto mas pensaba en lo que le habia sucedido, mas ganas tenia de aplastarle la cara a Gerry Jaffe.
Intento olvidarse de los problemas de Holly Grace, pero una idea habia estado fraguandose en su mente desde que habia subido al avion, y ahora se encontro recogiendo la hoja de papel que tenia la direccion de Jaffe.
Se la habia dado Naomi Perlman hacia menos de una hora, y desde entonces habia estado intentando decidir si lo usaba o no. Echando un vistazo a su reloj, vio que eran ya las siete y media. Habia quedado en recoger a Francie a las nueve para ir a cenar. Estaba cansado y dolorido, con un humor irrazonable, y seguramente en malas condiciones para intentar arreglar los problemas de Holly Grace.
De todos modos se encontro metiendo la direccion de Jaffe en el bolsillo de su abrigo azul marino y dirigiendose abajo al vestibulo para pedir un taxi.
Jaffe vivia en un edificio de apartamentos no lejos de las Naciones Unidas. Dallie pago al conductor y comenzo a andar hacia la entrada, solo para ver a Gerry salir por la puerta de la calle.
Gerry lo descubrio inmediatamente, y Dallie podia asegurar por la expresion de su cara que el habia recibido mejores sorpresas en su vida. De todos modos el le saludo con cortesia.
– ?Hola! Beaudine.
– Bien, si es el mejor amigo de Rusia -contesto Dallie.
Gerry bajo la mano que habia extendido para saludarle.
– Eso esta empezando a cansarme.
– Eres un autentico bastardo, ?lo sabes, no? -dijo Dallie lentamente, no viendo ninguna necesidad de sutilezas.
Gerry tenia un caracter caliente como el suyo, pero logro dar la espalda a Dallie y comenzo a alejarse hacia abajo por la calle.
Dallie, sin embargo, no tenia ninguna intencion de dejar que se escapara tan facilmente, no cuando la felicidad de Holly Grace estaba en juego. Por alguna e inexplicable razon ella queria a este tipo, y el justamente haria lo posible para que lo tuviera.
El comenzo a avanzar y pronto se puso al lado de Gerry. Estaba oscureciendo y habia pocas personas por la calle. Los cubos de basura se apilaban en los bordes. Pasaron por ventanas cubiertas de rejas de una panaderia y una joyeria.
Gerry ralentizo el paso.
– ?Por que no te vas a jugar con tus pelotas de golf?
– En realidad, solamente queria tener una pequena charla contigo antes de ir a ver a Holly Grace -era mentira. Dallie no tenia ninguna intencion de ver a Holly Grace aquella noche-. ?Quieres que la salude de tu parte?
Gerry dejo de andar. La luz de una farola caia sobre su cara.
– Quiero que te alejes de Holly Grace.
Dallie todavia tenia la derrota de ayer en su mente, y no estaba de humor para cortesias, y se lanzo directo a matar, sin misericordia.
– Eso sera verdaderamente dificil de hacer. Es completamente imposible dejar a una mujer embarazada si no estas con ella para realizar el trabajo.
Los ojos de Gerry se volvieron mas negros. Su mano salio disparada y le agarro la pechera de su abrigo.
– Dime ahora mismo de que estas hablando.
– Ella esta determinada a tener un bebe, es todo -dijo Dallie, no haciendo ninguna tentativa de soltarse-. Y solo uno de nosotros parece ser suficientemente hombre para lograrlo.
La piel olivacea de Gerry palidecio cuando libero la chaqueta de Dallie.
– Tu, maldito hijo de puta.
La voz cansina de Dallie era suave y amenazadora.
– Joder es algo que se me da realmente bien, Jaffe.
Gerry termino con dos decadas dedicadas a la no violencia retrocediendo su puno y cerrandolo de golpe en el pecho de Dallie.
Gerry no era un verdadero luchador y Dallie vio venir el golpe, pero decidio dejar a Jaffe tener su momento porque conocia malditamente bien que no iba a darle otro. Pensandolo mejor, Dallie cargo contra Gerry.
Holly Grace podria tener a este hijo de puta si lo queria, pero primero el iba a reorganizar su cara.
Gerry estaba de pie con sus brazos a los lados, erguido, y miro a Dallie venir hacia el. Cuando el puno de Dallie lo cogio en la mandibula, volo a traves de la acera y tropezo con los cubos de basura, provocando un estruendo en la calle.
Un hombre y una mujer que bajaban por la acera vieron la pelea y rapidamente se volvieron. Gerry se levanto despacio, levantando su mano para limpiar la sangre que fluia de su labio.
Entonces giro y comenzo a alejarse.
– Pelea conmigo, hijo de puta -le llamo Dallie llendo detras de el.
– No luchare -dijo Gerry.
– Bien, francamente no eres un ejemplo de virilidad americana. Vamos, pelea. Te dare otro punetazo gratis.
Gerry siguio andando.
– Yo no deberia haberte golpeado primero, y no lo hare otra vez.
Dallie acorto rapidamente la distancia entre ellos, tocando a Gerry en su hombro.
– ?Por el amor de Dios, acababa de decirte que me preparaba para acostarme con Holly Grace!
Los punos de Gerry seguian fuertemente apretados, pero no se movio.
Dallie agarro a Gerry por las solapas de su cazadora de aviador y lo empujo contra un poste de la luz.
– ?Que demonios pasa contigo? Yo habria luchado contra un ejercito por esa mujer. ?Ni siquiera puedes luchar con una persona?
Gerry lo miro con desprecio.
– ?Esta es la unica manera que sabes para solucionar un problema? ?A punetazos?
– Al menos intento solucionar mis problemas. Todo lo que tu haces es sentirte miserable.
– Tu no sabes nada, Beaudine. He estado tratando de hablar con ella durante semanas, pero se niega a verme. La ultima vez que logre colarme en el estudio, llamo a la policia.
– ?Eso hizo? -Dallie rio de manera desagradable y despacio solto la cazadora de Gerry-. ?Sabes algo? No me gustas, Jaffe. No me gusta la gente que actua como si tuviera todas las respuestas. Sobre todo, no me gustan los
