Ella presiono sus ojos cerrados mientras el continuaba.

– De cualquier forma, este no es su torneo favorito, ya sabes eso. El Clasico es de alta presion, de alto voltaje. Recuerdo un ano que Jack Nicklaus lo gano -ella apenas escuchaba lo que seguia diciendo, rememorando su partido favorito-. Nicklaus es el unico golfista en la historia quien con regularidad podia traer el Antiguo Testamento a sus rodillas. Ano tras ano, hasta finales de los setenta y principios de los ochenta, jugaba el Clasico y se lo llevaba, andando por esas calles como si fuera el pasillo de su casa, haciendo a los pequenos agujeros pedir clemencia con esos puts sobrehumanos…

Al final del dia, Dallie estaba 4 sobre el par. Francesca se sentia desanimada. ?Por que tenia que haberle dicho eso? ?Por que le habia hecho un desafio tan ridiculo? Esa noche, intento leer, pero nada mantenia su atencion.

Comenzo a limpiar a fondo el armario del pasillo, pero no podia concentrarse. A las diez de la noche, telefoneo a las lineas aereas para intentar conseguir plazas en un ultimo vuelo. Entonces con cuidado desperto a Teddy y le dijo que salian de viaje.

Holly Grace llamo a la puerta de la habitacion del hotel de Francesca a la manana siguiente temprano. Teddy acababa de levantarse, pero desde el alba Francesca habia estado recorriendo los perimetros del pequeno y lamentable cuarto que era el mejor alojamiento que habia podido encontrar en una ciudad reventada por las costuras con golfistas y aficionados.

Casi se lanzo a los brazos de Holly Grace.

– ?Gracias a Dios que estas aqui! Temia que algo te hubiera impedido venir.

Holly Grace deposito su maleta dentro y se sento fatigosamente en la silla cercana.

– No se como me he podido involucrar en esto.Terminamos de filmar casi a medianoche, y he tenido que tomar a las seis el vuelo. Apenas he podido dormir unas pocas horas.

– Lo siento, Holly Grace. Se que estoy abusando de tu amistad. Si no pensara que es importante, no te lo hubiera pedido.

Levanto la maleta de Holly Grace hasta la cama y abrio los pestillos.

– Mientras tomas una ducha, te sacare alguna ropa limpia y Teddy puede tomar algo de desayuno contigo en la cafeteria. Lamento mucho que tengais que apresuraros, pero Dallie empieza su recorrido dentro de una hora. Tengo los pases listos. Asegurate que os ve enseguida.

– No entiendo por que no puedes llevar a Teddy a mirar el partido -se quejo Holly Grace-. Es ridiculo arrastrarme hasta aqui solamente para escoltar a tu hijo a un torneo de golf.

Francesca puso a Holly Grace de pie y luego la empujo hacia el cuarto de bano.

– Necesito que tengas una fe ciega en mi en estos momentos. ?Por favor!

* * *

Cuarenta y cinco minutos mas tarde, Francesca apoyo la espalda en la puerta cuando volvio de dejar a Holly Grace y Teddy en el coche, teniendo cuidado de que nadie pudiera verla y reconocerla.

Sabia lo rapido que viajaban los chismes, y a no ser que fuera absolutamente necesario, no tenia ninguna intencion de dejar que Dallie supiera que ella estaba cerca. En cuanto se quedo sola, puso rapidamente la television para empaparse con la retrasmision de la jornada.

Seve Ballesteros lideraba el torneo despues de la primera ronda, asi que Dallie no estaba de muy buen humor cuando llego al campo. A Dallie no le desagradaba Seve, hasta que Francesca le conto embobada lo guapo que era y como le gustaba.

Ahora simplemente ver al jugador espanol de cabellos morenos le sacaba de sus casillas. Miro hacia el tablon que anunciaba los resultados y confirmo lo que ya sabia, que Jack Nicklaus habia terminado con cinco golpes sobre el par el dia antes, haciendo un recorrido aun peor que el.

Dallie sentia una satisfaccion cobarde. Nicklaus envejecia; los anos finalmente hacian que los seres humanos sucumbieran… acabando con el incomparable reinado del Oso Dorado de Columbus, Ohio.

Skeet caminaba delante de Dallie hacia el tee de salida.

– Tienes una pequena sorpresa alli -le dijo, haciendo gestos hacia la izquierda.

Dallie siguio la direccion de su mirada y sonrio abiertamente cuando descubrio a Holly Grace justo detras de las cuerdas, en primera linea de aficionados. Comenzo a acercarse, solo para pararse de golpe al reconocer a Teddy a su lado.

Una colera ciega le inundo. ?Como esa mujercita podia ser tan vengativa? Sabia que Francesca habia enviado a Teddy y sabia por que. Habia enviado al muchacho para burlarse de el, recordandole cada repugnante palabra que habia lanzado sobre el. Normalmente le habria gustado tener a Teddy siguiendo su partido, pero no en el Clasico… No en un torneo donde nunca habia tenido exito.

Sucedia que Francesca queria que Teddy le viera derrotado, y solo de pensarlo se ponia tan furioso que no podia contenerse. Sus sentimientos debieron ser trasparentes, porque Teddy bajo la mirada a sus pies, para luego levantarla otra vez con aquella expresion tercamente obstinada que Dallie habia crecido conociendola demasiado bien.

Dallie recordo que Teddy no tenia culpa de nada, pero le llevo todo su autocontrol seguir acercandose para saludarlos. Sus admiradores en la grada inmediatamente comenzaron a hacerle preguntas y a animarle.

Bromeo con ellos un poco, alegrandose de la distraccion porque no sabia que decirle a Teddy. 'Siento que nuestra relacion haya empezado tan mal, siento no haber hablado mas contigo, no haberte dicho lo que significas para mi, lo orgulloso que me senti cuando defendiste a tu madre aquel dia en Wynette'.

Skeet estaba esperandolo cuando Dallie giro alejandose de la grada.

– ?Es la primera vez que Teddy va a verte jugar, verdad? -dijo Skeet, dandole el palo-. Seria una verguenza que no viera tu mejor juego.

Dallie le miro tormentosamente y comenzo a andar hacia el tee. Sentia los musculos de sus hombros y espalda tan tensos como bandas de acero. Normalmente bromeaba con la muchedumbre antes de golpear, pero hoy no podia hacerlo.

Sentia el palo extrano en su mano. Miro a Teddy y vio el pequeno ceno fruncido en su frente, con total concentracion. Dallie se obligo a concentrarse en lo que tenia que hacer… en lo que podia hacer.

Respiro hondo, miro la pelota, inclino ligeramente las rodillas, balanceo hacia atras el palo y la golpeo, usando toda su fuerza.

Aerotransportandola.

La multitud aplaudio. La pelota salio despedida hacia la exuberante calle verde, un punto blanco apresurandose contra un cielo despejado. Comenzo a descender, dirigiendose directamente hacia el grupo de magnolias donde la habia mandado Dallie el dia anterior. Pero entonces, finalmente, la pelota se desvio a la derecha para que aterrizar en la calle en una posicion perfecta.

Dallie oyo unas palmas tipicas de Texas por detras el y se giro para sonreir a Holly Grace. Skeet le puso los pulgares hacia arriba, e incluso Teddy tenia una media sonrisa en su cara.

* * *

Esa noche, Dallie se acosto pensando que finalmente tenia el Antiguo Testamento sobre sus rodillas. Mientras los lideres del torneo habian caido victima de un fuerte viento, Dallie habia firmado una tarjeta de 3 bajo par, para arreglar algo el desastre del primer dia y ascendio vertiginosamente en la tabla de posiciones, demostrandole a su hijo un poco del mejor golf que se podia jugar.

Seve estaba todavia alli, junto con Fuzzy Zoeller y Greg Norman. Watson y Crenshaw estaban fuera. Nicklaus habia jugado una ronda mediocre, pero el Oso Dorado no renunciaba facilmente, y habia hecho los golpes justos para pasar el corte.

Mientras intentaba dormirse, se dijo que tenia que concentrarse en Seve y los demas, y no en Nicklaus. Jack estaba 8 sobre el par, demasiado alejado de los lideres y demasiado mayor para intentar algun recorrido milagroso de ultima hora.

Pero cuando Dallie dio un punetazo en la almohada para hacerle forma, oyo la voz del Oso susurrandole como si estuviera a su lado en la habitacion.

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