– Y esta es mi hermana, Sally, que va a ser amable y simpatica, ?verdad, Sally? -anadio girandose hacia la chica-. Esta es Natalia, que te va a reemplazar en la cocina, asi que ya puedes estar contenta.
Sally miro a Natalia de arriba abajo.
Natalia miro a Sally de arriba abajo tambien.
– Sally -le advirtio Tim.
– Siempre soy simpatica -contesto su hermana abrazandolo con fuerza.
– Yo, tambien -dijo Natalia emocionada ante aquella demostracion de amor fraternal.
– Muy bien, todo somos muy simpaticos, asi que no tiene por que haber problemas -dijo Tim-. ?Y Josh?
– Comiendo fuera -contesto Sally- como dijiste.
– Queremos saberlo todo -dijo uno de los vaqueros-. Queremos detalles.
– Ni lo suenes -contesto Sally girandose hacia su hermano-. Tim, si solo es la cocinera, ?por que la tienes agarrada de la cintura?
– Para protegerla de ti -contesto Tim dandose cuenta de que su hermana tenia razon.
Los hombres estallaron en carcajadas y Sally los miro con desprecio.
– Si mi presencia va a suponer un problema… -dijo Natalia.
– Claro que no -la interrumpio Tim acariciandole la espalda.
Natalia sintio que se derretia, pero se dijo que no podia dejarse llevar como una adolescente por un ranchero guapisimo cuyos vaqueros tendrian que estar catalogados como arma ilegal.
– No quiero que haya problemas por mi culpa.
– Estupendo -dijo Sally abriendo la puerta de la cocina-. Pues, nada, todo arreglado. Ahora mismo te llamo un taxi -sonrio- y te vas donde quieras.
Tim cerro la puerta.
Pero Natalia ya iba hacia ella hablando sola, como tenia costumbre de hacer desde los dos anos.
– Me voy a…
– Quedar -concluyo Tim.
Natalia lo miro con el ceno fruncido.
Tim la miro con el ceno fruncido.
Sally los miro con el ceno fruncido.
– Las cocineras no van vestidas de cuero y ensenando el ombligo -apunto su hermana-. Por lo menos, en Texas.
– Es que no soy de Texas -dijo Natalia.
– Humm -dijo Sally cruzandose de brazos y mirandola como si, por el hecho de no ser de Texas, no mereciera la pena-. Creia que ibas a contratar a alguien vieja y fea -le dijo a su hermano.
Tim se sonrojo levemente.
– Te dije eso porque querias contratar a Nick el desalinado, ?recuerdas?
– Bueno, me habria importado un bledo a quien contratases si no le hubieras dicho a Josh que si volvia a tocarme le cortabas los…
– Sally, me estas volviendo loco.
– Me alegro. Hablando de locos, ?que tal esta la abuela?
– Mas loca que tu todavia.
Natalia observaba fascinada aquella pelea entre hermanos. No era que ella no se hubiera peleado con sus hermanas, claro que si, sobre todo con Annie porque Lili, como era la pequena, no aguantaba y, ademas, se chivaba.
Lo que le llamaba la atencion era ver a Tim Banning, un vaquero serio y duro, ejerciendo de hermano mayor.
– ?Y donde la has dejado? Seguro que has conseguido engatusarla para apartarla de la vida que quiere vivir para traertela aqui en nombre de las responsabilidades familiares.
– Ahi duele -apunto Seth.
– No, no ha querido venir conmigo -confeso Tim.
– Seguramente porque sabe que tambien le destrozarias la vida a ella.
Tim se quedo de piedra.
Natalia, que al ser la hermana del medio estaba acostumbrada a poner paz, dio un paso al frente para intentar rebajar la tension.
– ?Que os parece si hago la cena?
– Muy bien -contesto Sally sentandose a la mesa con los hombres-. Te advierto que, como le hagas dano a mi hermano, tendras que vertelas conmigo. ?Llevas un pendiente en la lengua, por cierto?
Natalia la miro anonadada.
Aquellos estadounidenses, desde luego, estaban locos.
– ?Por que le iba a hacer dano?
– Solo te lo digo para que lo sepas. Es una advertencia amistosa.
– Ya, amistosa -contesto Natalia.
– Sally, ?tienes un abrigo de sobra que le puedas dejar a Natalia? -intervino Tim.
Sally la miro con los ojos entornados.
– ?Y donde esta el suyo?
– Me lo han robado -contesto Natalia-. He venido a Estados Unidos a una boda real y…
– ?A una boda real? -pregunto Sally enarcando una ceja.
– Soy una princesa -le aclaro Natalia.
Sally miro a su hermano.
– ?Que has hecho?
– Te iba a preguntar lo mismo -contesto Tim-. ?Que tal todo por aqui?
– ?La vas a meter en el vallado con los demas?
– ?Los demas? -pregunto Natalia.
– Si, es que mi hermano se dedica a recoger todos los seres debiles, desvalidos y pateticos que ve.
Natalia sintio un nudo en la garganta. No queria que Tim le tuviera lastima y no se le habia ocurrido que pudiera ser asi. Ella queria caerle bien y que la respetara.
Claro que, ?quien en su sano juicio iba a querer y respetar a una princesa mimada que estaba acostumbrada a no hacer nada?
Buena pregunta. En aquel preciso instante. Natalia decidio que habia llegado el momento de ser una mujer de verdad, por derecho y no por nacimiento.
– No soy un ser debil ni desvalido -contesto.
Sally se encogio de hombros y le senalo te ventana.
– ?Ves ese vallado de ahi, el del cerdo de tres patas, el caballo viejo y la cabra ciega?
– Eh…si.
– Pues eso eres tu para Tim. Mi hermano recoge a los necesitados. Y a los pateticos.
Natalia recibio el mensaje alto y claro: la acababan de anadir al vallado de los desvalidos.
Tim llamo a un amigo policia, pero no habian denunciado la desaparicion de nadie que encajara con la descripcion de Natalia. Miraron a ver si se habia escapado de alguna institucion mental, pero tampoco era asi. Tim se sintio mas tranquilo.
Lo que no le tranquilizo en absoluto fue darse cuenta de que deseaba con todas sus fuerzas que se quedara.
La cena fue tan exquisita que Tim no podia ni pronunciar el nombre de los platos. Natalia parecia muy orgullosa, asi que todos intentaron hacer que les gustaba, pero en cuanto se dio la vuelta, se miraron horrorizados.
– ?Que es esto? -dijo Red en voz baja.
Sally se encogio de hombros y le dio su parte a Grumpster, el perro de trece anos de Tim, y todos se apresuraron a imitarla.
El can, que solia comerse todo lo que le daban en un abrir y cerrar de ojos, olio la cena y giro la cabeza hacia
