El hizo un gesto de asentimiento.

– Si, imagino que si, teniendo en cuenta la vida que llevabas en Britania. Se que sera dificil para ti, pero te adaptaras a esta nueva vida si mantienes la mente abierta. ?Por casualidad eres cristiana?

Cailin nego con la cabeza.

– No. ?Y vos?

El rio.

– Ahora es la religion oficial del imperio -dijo. -Como buen ciudadano, obedezco al emperador en todo.

Cailin rio por primera vez en muchos meses.

– ?Que prevaricado sois, senor! Me temo que no os creo.

Joviano se encogio de hombros.

– Hago lo necesario para evitarme problemas -dijo. -En esta nueva iglesia hay luchas internas respecto a que es la doctrina correcta y que no lo es. Cuando se hayan puesto de acuerdo, tal vez yo encuentre mi fe. Hasta entonces…

– Guardais las apariencias -termino ella. -Se muy poco de los cristianos, senor. Sin embargo, creo que prefiero a mis dioses: Sanu, la madre, y Lug, nuestro padre. Estan representados por la tierra y el sol. Luego esta Macha, Epona, Sulis, Cernunos, Dagda, Taranis y mi favorita, Nodens, la diosa del bosque. Mi madre adoraba en particular a Nodens. Los cristianos, segun me han dicho, no tienen mas que un dios. Me parece una religion muy pobre, si solo tiene un dios.

– Deberias aprender mas cosas sobre ellos, si has de vivir en Constantinopla -le dijo Joviano. -Hare que un sacerdote te introduzca en la religion. Tenemos a varios clerigos importantes entre nuestros clientes.

– Entonces, senor, ?sere cortesana? -pregunto Cailin.

– No inmediatamente, querida. Para empezar, te faltan conocimientos, y ademas, debo asegurarme de que no tienes ninguna enfermedad. Las mujeres que viven en esta casa estan sanas. No les permito acostarse con hombres que no lo estan. Algunos propietarios de burdeles tienen mujeres de una salud penosa. Mi burdel no. Por un solo solidus se puede comprar en el mercado un buen medico griego. Nosotros tenemos uno que vive aqui y cuida la salud de todas las residentes de Villa Maxima.

– Entonces, cuando el haya decidido que estoy sana -dijo Cailin, -me ensenareis a ser cortesana.

– A la larga, si -respondio el. -?Te inquieta saber que con el tiempo tendras que tener varios amantes, querida?

Cailin sopeso la respuesta. En otra epoca y en otro lugar, la simple idea la habria horrorizado, pero no estaba en Britania. Se hallaba tan lejos de su casa que ni siquiera podia saber la distancia. Su esposo probablemente la creia muerta. Quiza ya habia tomado otra esposa. Wulf… Por un momento vio ante ella su bello rostro y su fuerte cuerpo, y las lagrimas asomaron a sus ojos. Pero parpadeo y las reprimio rapidamente. Al principio no seria facil recibir a otro hombre entre los muslos, pero suponia que con el tiempo se acostumbraria.

– ?Que futuro me espera despues de mi juventud? -pregunto a Joviano.

Por un momento la sorpresa se reflejo en su rostro; luego dijo con tono admirativo:

– Eres prudente, querida, al pensar en tu futuro. Muchas chicas no lo hacen. Creen que seran jovenes y deseables eternamente. Claro que este no es tu caso. Bien, te dire que futuro te puede esperar si confias en mi. Aprende bien tus lecciones, Cailin, y te prometo que atraeras a los mejores amantes de Constantinopla.

»No aprendas solo las artes de la sensualidad, querida. Muchos no comprenden que para ser verdaderamente fascinante una mujer debe saber conversar con amenidad tanto como ser deseable. Los amantes inundaran a esta mujer de regalos valiosos, oro, joyas y otros objetos preciosos. Al final podras comprar tu libertad.

»Al comenzar cada ano ponemos valor a cada mujer de la casa. Si durante ese ano decide que desea comprar su libertad, no discutimos el precio, pues ya esta fijado. Hoy te he comprado a ti por cuatro folies, pero tu valor ya ha aumentado ahora que tu belleza es visible. Vales al menos diez solidus.

– ?Cuantos folies es eso, senor? -pregunto Cailin.

– Hay ciento ochenta folies de cobre en cada solidus de oro. Mil ochocientos folies de cobre son diez solidi de oro, querida -respondio con una sonrisa. -Estoy casi tentado de devolverte ahora que ese necio mercader te ha dejado marchar por tan poco dinero solo porque necesitabas un poco de agua y jabon. No, no puedo. Se pondra a aullar y a llorar diciendo que le han enganado, a pesar de que yo se lo he advertido. Todos son iguales. -Se puso de pie. -Vamos a ver a mi hermano Focas y demostrarle que no he perdido mi habilidad para ver una gema perfecta bajo el barro de la calle. Isis -llamo a una esclava. -Acompananos. -Se volvio hacia Cailin. -Te dirigiras a los caballeros que vienen a esta casa tratandoles de «mi senor». Tambien a mi hermano y a mi.

– Si, mi senor -respondio Cailin, siguiendo a Joviano a traves de la casa hasta donde Focas les esperaba.

Cuando se desnudo, el mayor de los hermanos Maxima expreso su sorpresa y aprobacion. Ella permanecio en silencio mientras ellos hablaban, hasta que por fin volvieron a vestirla.

– Isis -dijo su nuevo amo a la esclava, -lleva a Cailin a los alojamientos que he ordenado prepararan para ella. -Cuando las dos mujeres hubieron partido, Joviano se volvio hacia su hermano, lleno de excitacion. -Tengo planes maravillosos para esa chica – dijo. -Nos hara ganar una fortuna, Focas, y nos asegurara la vejez.

– Ninguna cortesana, por muy bien preparada que este puede hacernos ganar mucho oro -replico su hermano mayor.

– Esta si, y no tendra que distraer personalmente a ninguno de nuestros clientes. Al menos no durante cierto tiempo, hermano querido -termino Joviano.

Frotandose las manos con aire alegre, se sento al lado de Focas.

Aquellos dos hermanos eran un estudio de contrastes. Aunque casi iguales de estatura -Focas era un pelin mas alto, -nadie que no los conociera habria dicho que eran hermanos, nacidos de los mismos padres. Su padre habia sido cortesano y su madre su amante. Villa Maxima era el hogar de ella. Focas habia heredado el lado paterno de su familia. Era esbelto, de rostro largo y aristocratico formado por una nariz delgada, labios estrechos y profundos ojos oscuros. Tenia el pelo negro y lacio que llevaba peinado hacia atras. Su ropaje era caro y sencillo. Focas Maxima era la clase de hombre que podia desaparecer facilmente entre una multitud. Las mujeres de su propiedad decian que era un amante de proporciones epicas que podia hacer llorar de felicidad a la cortesana mas endurecida. Su perspicacia para los negocios era admirada en toda la ciudad, y sus generosas obras de caridad le mantenian en buenas relaciones con la Iglesia.

Su hermano menor, Joviano, era lo contrario. Elegante, educado clasicamente, aficionado a la moda, estaba considerado una de las mayores inteligencias de su tiempo. Adoraba las cosas hermosas: la ropa, las mujeres, las obras de arte y en particular a los jovenes apuestos, de los cuales mantenia a varios para que se ocuparan de sus necesidades. Con sus rizos oscuros despeinados de modo deliberado, se le reconocia con facilidad en las carreras, los juegos, el circo. El exito de Villa Maxima se debia en gran medida a el, pues aunque Focas sabia llevar la contabilidad y ocuparse del presupuesto necesario para llevar un burdel, era la imaginacion de Joviano lo que situaba a Villa Maxima por encima de los demas burdeles caros de la ciudad. Su difunta madre, famosa cortesana en su tiempo, habria estado muy orgullosa de ellos.

– ?Que se te ha ocurrido? -le pregunto Focas, despertada su curiosidad por el estado particularmente excitado de su hermano con respecto a Cailin.

– ?No somos famosos a todo lo largo y lo ancho del imperio por nuestras diversiones? -dijo Joviano.

– ?Claro que si!

– Nuestros cuadros vivos no tienen igual. ?Tengo razon?

– Tienes razon, querido hermano -respondio Focas.

– ?Y si llevaramos un cuadro vivo un paso mas alla? ?Y si en lugar de un cuadro presentaramos una obrita de deliciosa depravacion, tan decadente que todo Constantinopla quiera verla… y pague bien por gozar de ese privilegio? Al principio, querido hermano, nadie salvo nuestros clientes habituales podria verlo. Estos, por supuesto, hablarian de ello e intrigarian a sus amigos y a los amigos de sus amigos.

»Solo se permitiria la entrada a los que vinieran recomendados personalmente por nuestros clientes. Pronto tendriamos tantas solicitudes de entrada que podriamos poner el precio que quisieramos, y asi nos hariamos ricos. Nadie ha hecho jamas una cosa asi. Naturalmente, habra otros que nos imitaran, pero no podran mantener nuestro nivel de genio e imaginacion. Cailin sera la pieza central de la funcion.

Focas comprendio el plan de su hermano. Era sin duda muy brillante.

– ?Como llamaras a tu obrita y como se representara? -pregunto, fascinado.

– «La virgen y los barbaros». ?No es magnifico? -Joviano estaba mas que satisfecho de si mismo y de su ingenio. -La escena comenzara con nuestra pequena Cailin sentada ante un telar, vestida de blanco, modesta e

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