pero entrenaban bien a sus alumnos, y con esmero. Se controlaba la dieta. Cada dia hacian gimnasia y recibian lecciones de expertos en armas.

»A la larga, sin embargo, resulto imposible conseguir suficientes hombres para entrenar, incluso entre cautivos y criminales. Los gladiadores de hoy en dia son hombres libres que han elegido esa vida.

– No puedo imaginar el motivo de tal eleccion -observo. -Parece terrible. Pero ?que armas utilizan? ?Y como pelean?

– Normalmente se enfrentan por parejas, aunque en el pasado los combates eran entre un grupo de hombres contra otro grupo. Normalmente quedaban pocos. Los gladiadores profesionales se dividen en tres grupos: samnitas, que van muy armados; tracios, que van poco armados; y los luchadores con red. Las armas de estos son su gran red, sus dagas y una lanza.

– Todavia no me habeis explicado que es un combate a muerte -senalo Cailin.

– Los combatientes pelearan hasta la muerte, a menos, claro esta, de que Gabras conceda clemencia al perdedor de cada combate. Conociendo a Justino, dudo que lo haga. Sera mas popular si le da al pueblo un espectaculo sangriento.

– Que terrible -dijo Cailin con un estremecimiento. -No creo que me gusten esos combates de gladiadores, sabiendo que uno morira.

– Eso anade sal al espectaculo -explico Arcadio. -En esas circunstancias los combatientes siempre resultan magnificos luchadores.

– Me sorprende que haya hombres libres que accedan a pelear en esas condiciones -observo Cailin. -Saber que podrias morir es una perspectiva espantosa. -Se estremecio otra vez.

– Pero siempre existe la posibilidad de que no le maten a uno. Ademas, los honorarios para un combate a muerte son mas elevados que para un combate corriente. Me han dicho que el actual campeon, invencible, un hombre conocido como el Sajon, tiene que pelear en los juegos de Gabras.

– Lo lamento por el -dijo Cailin. -Si es invencible, todos los demas se esforzaran por derribarle. Se enfrenta a un gran peligro.

– Es cierto, pero sera un combate mas emocionante. Podeis bajar, Cailin, y vestiros. He terminado. -Dio un paso atras para admirar su obra. -Ya esta; creo que es una de mis mejores obras -dijo con fingida modestia. - Aspar deberia estar complacido y pagarme a tiempo por mis esfuerzos.

– ?Que hay de la base? -pregunto Cailin. -Quiero que la coloquen en el jardin, delante del mar, antes de que Aspar regrese de Adrianopolis.

– Tengo un aprendiz en la ciudad trabajando en el pedestal, querida mia. El marmol es unico, una mezcla de rosa y blanco. Desconozco su lugar de procedencia. Lo encontramos tirado bajo unas viejas prendas en la parte trasera de mi estudio, pero cuando lo vi supe que era la pieza perfecta para nuestra Venus. Venid a ver esto.

Cailin se habia puesto la tunica y se acerco a contemplar su estatua. La joven Venus, como a Arcadio le gustaba llamarla, se alzaba con el cuerpo ligeramente curvado, un brazo al lado y el otro levantado, la palma extendida como si se protegiera los ojos del sol. El pelo estaba recogido en lo alto de la cabeza, pero aqui y alla algunos rizos se curvaban en torno al esbelto cuello y delicadas orejas. Habia una debil sonrisa en el rostro. Su cara y forma eran pristinas y serenas.

– Es hermosa -opino Cailin, francamente cautivada por la habilidad del escultor. Casi podia ver latir el pulso en la base de la garganta de la joven Venus. Cada una de las manos y los pies era perfecta en su detalle, y habia mas.

– Vuestro sencillo homenaje es alabanza mas que suficiente -dijo el. Veia la admiracion por su talento y su arte en los ojos de Cailin. La sencillez de aquella joven resultaba estimulante, penso Arcadio. De haber sido una mujer de la corte, se habria quejado de que no habia captado su verdadera esencia y luego habria tratado de escatimarle los honorarios. Bueno, habia sido un trabajo mas que agradable. Al dia siguiente regresaria a la ciudad y empezaria una serie de seis figuras para el altar de una nueva iglesia que se construia en Constantinopla. -Cuando el pedestal este terminado, querida, vendre yo mismo a instalar la estatua. Creo que Flavio Aspar estara muy satisfecho con lo que hemos conseguido.

Tras su partida al dia siguiente, Cailin descubrio que echaba de menos la compania del escultor, que habia resultado un companero encantador y muy divertido. Nellwyn era una muchacha dulce pero simple. Cailin no podia hablar de temas profundos con ella. Sencillamente no los entendia. Aun asi, resultaba agradable y Cailin se alegraba de su presencia.

La cosecha fue buena en la hacienda de Flavio Aspar, y mientras Cailin caminaba por los campos con Nellwyn, saludando a los obreros, volvio a considerar la posibilidad de que Aspar criara caballos para las carreras de carros. Los arrendatarios de la finca ya cultivaban heno y grano para el ganado. Gran parte de los pastos eran igualmente adecuados para los caballos. Si Aspar necesitaba aun mas tierras, quiza podria obtenerlas de los propietarios, cargados de impuestos, cuyas propiedades limitaban con la suya. Se lo plantearia de nuevo cuando regresara.

Casia fue a visitarla para quedarse unos dias y le llevo noticias de la ciudad.

– Basilico me ha jurado que Leon dara su consentimiento a tu boda cuando Aspar regrese. Los esfuerzos del general en Adrianopolis al parecer estan resultando satisfactorios. Leon no tendra que mermar su tesoro imperial para recompensarle -dijo riendo. -?Arcadio ya termino tu estatua?

– Hace unas semanas. Pronto volvera para instalar el pedestal en el jardin. Quiero que este terminado antes de que Aspar regrese. ?Te gustaria verla?

– ?Claro que si! -respondio la hermosa cortesana, riendo. -?Crees que lo he mencionado solo de paso? Me muero de curiosidad.

– Arcadio la llama la joven Venus -explico Cailin al descubrir la estatua en el estudio del artista. -?Que te parece?

Casia quedo fascinada y por fin dijo: -Te ha reflejado perfectamente, Cailin. Tu juventud, tu belleza, esa dulce inocencia que asoma en tu rostro a pesar de todo lo que has sufrido. Si, Arcadio ha captado tu esencia y si no fuera amiga tuya me sentiria muy celosa. -Cogio las manos de Cailin y, dandole un fuerte apreton, anadio: -Pronto no podremos continuar nuestra amistad.

– ?Por que? ?Porque voy a ser la esposa de Aspar y tu eres la amante de Basilico? No, Casia, no seguire sus crueles juegos. Continuaremos siendo amigas a pesar de mi cambio de posicion social.

Los adorables ojos de Casia se llenaron de lagrimas y luego dijo:

– Jamas habia tenido una amiga hasta que te conoci, Cailin. Espero que sea como tu dices.

– Yo tampoco he tenido nunca una amiga, Casia. Antonia Porcio fingia serlo, aunque siempre supe que no lo era. Las amigas no se traicionan. Se que nosotras nunca lo haremos. Ahora cuentame las ultimas habladurias de la ciudad. Echo de menos la charla de Arcadio.

Salieron del estudio y se dirigieron a la playa, donde se sentaron en la arena y Casia le conto las ultimas noticias de la ciudad.

– La esposa de Basilico, Eudoxia, por fin ha seducido a su joven guardia. Es el mismo que trajo a la emperatriz aqui. Su semilla es muy potente y la pobre Eudoxia se quedo embarazada practicamente enseguida, a pesar de sus esfuerzos para evitarlo, segun me han dicho. Basilico se puso furioso. Ella queria abortar, pero el no lo permitio. La ha enviado a casa de sus padres, en las afueras de Efeso.

– No se como se atreve a ser tan exigente, considerando la relacion que tiene contigo -comento Cailin con una leve sonrisa.

– Parece injusto -coincidio Casia, -pero has de recordar que existen reglas diferentes para los hombres y las mujeres. Basilico ha sido muy benevolo con Eudoxia porque ella es una buena esposa y buena madre. No es como Flacila. Por eso le ha permitido disfrutar de esa pequena diversion. Sin embargo, quedar embarazada ha sido un descuido por parte de Eudoxia y ha provocado una gran verguenza a Basilico. Eudoxia tenia que haber pensado en las consecuencias cuando actuo tan a la ligera. El nino tiene que nacer a principios de verano y sera dado en adopcion a una buena familia. La pobre Eudoxia se quedara en Efeso hasta que nazca. No me importa. Basilico ahora es libre de pasar mas tiempo conmigo. Sus hijos practicamente son mayores y no le necesitan.

– Me pregunto que piensan de su madre. -El hijo de Basilico conoce la verdad y queria matar al pobre guardia. Basilico le explico que no se puede matar a un hombre por aceptar lo que se le ofrece libremente. En cuanto a las hijas del principe, no lo saben, o al menos el espera que no lo sepan. Les han dicho que su madre ha ido a Efeso para cuidar de los abuelos, que estan enfermos, y Basilico las envio al convento de Santa Barbara para

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