parecian a esta. Ni siquiera las ciudades que contemplaba en sus visiones se le parecian.
Lo que mas le asombraba eran las colinas. Tom miraba hacia arriba y veia los pequenos edificios blancos escalando las colinas, y resultaba dificil creer que se pudiera construir en ese sitio. Naturalmente, habia visto mundos donde construian las casas sobre montanas de cristal que se elevaban en linea recta hacia el cielo, casas que sobresalian como nidos de aguila, pero eso era en otros mundos donde el aire, la gravedad, todo era diferente. En algunos no habia aire en absoluto. Otros a lo mejor ni siquiera tenian gravedad. Habia todo tipo de mundos. Pero esto era la Tierra, y durante mucho tiempo Tom habia vivido en terreno llano, y ahora se encontraba en una ciudad que parecia estar compuesta de pendientes y valles.
Deambularon hasta el final de la calle y la cruzaron. No habia mucho trafico, apenas unos pocos coches de combustion, muy antiguos, y algunos flotantes. El cielo era brillante y azul, y el aire sorprendentemente claro. La luz del sol resplandecia en las fachadas. Un viento seco y frio soplaba del oeste, donde se extendia el oceano, oculto a la vista por las colinas.
—Eso que nos contabas en el puente era maravilloso —dijo Charley, que caminaba al lado de Tom—. A veces pareces un poco loco, pero igualmente tienes una mente maravillosa, Tom. Las cosas que ves, las cosas que nos cuentas…
—Se lo afortunado que soy. Dios me ha concedido su don.
—Ojala viera una decima parte de las cosas que tu ves. Veo algunas, ya sabes. —Charley hablaba en voz baja, como lo hacia a veces, cuando no queria que los otros le oyeran, aunque los demas caminaban muy por delante—. He estado teniendo suenos fantasticos casi cada noche. Fantasticos. ?Sabes que vi ese mundo brillante, el que me contaste, donde vive la Gente Ojo? No quise decirlo cuando estabamos en la furgoneta, pero lo vi como tu lo describiste, con ese flujo de luz llenandolo todo. Y vi otro donde habia dos soles en el cielo, uno blanco y otro amarillo, con sombras dobles y el cielo todo rojo.
—El Quinto Mundo Zygeron —asintio Tom—. Pense que lo verias. Se aparece con mucha intensidad.
—Te sabes los nombres y todo.
—Los he estado viendo practicamente toda la vida. Desde que era pequeno, cuando al principio creia que todo el mundo los veia. Mas tarde me asusto saber que no los veia nadie mas. Pero ahora estoy acostumbrado. Ademas, otras personas los estan viendo. Y lo que veo se hace mas y mas claro cada vez.
—?Crees que estoy empezando a verlos porque viajo contigo? ?Podria ser por eso?
—Podria ser. No lo se. ?Soy acaso la fuente? ?O todos estamos teniendo visiones a la vez? Tal vez los otros mundos se estan poniendo ahora en contacto con toda la raza humana y no solo conmigo. No lo se.
—Creo que alguno de los muchachos tambien esta sonando con los otros mundos, pero no quieren decirlo. Choke, me parece, y tal vez Nicholas. Quiza todos. Pero tienen miedo de hablar. Algunas mananas parecen un poco raros, pero no dicen nada. Piensan que los demas los llamaran locos si dicen que ven lo mismo que tu. Creen que nos reiremos de ellos. Eso es lo que mas odian estos tipos, que se rian de ellos. Peor que ser llamado loco.
—No me importa, ni que se rian de mi ni que me llamen loco. Estoy acostumbrado. Pobre Tom. Pobre y loco Tom. A veces puede ser bastante seguro estar loco. Nadie quiere lastimarte. Pero las cosas que el pobre y loco Tom ve son reales. Lo se, Charley. Y un dia el mundo entero lo sabra tambien, cuando seamos llamados al Cruce, cuando los cielos se abran y nos encaminemos a los mundos del Sacro Imperio.
Charley sonrio y meneo la cabeza.
—?Ves? Ahora es cuando empiezas a hacerme gracia, cuando te pones a hablar de esa forma y… —Se paro en mitad de la frase—. ?No oyes algo ahi atras, Tom?
—?Oir que?
—No, ya veo que no.
Charley se volvio hacia el lugar donde habian dejado la furgoneta. Mujer, que se encontraba calle arriba, vino corriendo y se detuvo, sofocado, al lado de Charley.
—Es la voz de Nicholas… pidiendo ayuda —dijo.
—Maldicion.
Charley dio media vuelta, y Mujer y los otros hicieron lo mismo. Dejaron atras a Tom y corrieron en direccion a la furgoneta. Stidge paso junto a Tom a la carrera, con los ojos desencajados y la navaja en la mano. Tom supo que habia problemas, no cabia duda. Corrio tras ellos.
Nicholas seguia gritando. Tom alcanzo a ver a dos hombres con tejanos gastados y camisas blancas que corrian mas alla de la furgoneta y disparaban rayos rojos mientras lo hacian. El cuerpo de Rupe yacia en la calle, boca abajo, y Nicholas disparaba resguardado por la furgoneta.
Cuando Tom llego al lugar, todo habia acabado. Los desconocidos estaban fuera de la vista y las armas ya no tronaban. Charley hacia entrechocar los punos, hecho una furia.
—?Llegaste a verlos? —le pregunto a Nicholas.
—Eran los dos chicos de la granja, los que escaparon cuando Stidge mato a los padres.
—Mierda. Nuestra visita pacifica a San Francisco. Mierda. Mierda. ?Rupe esta muerto?
—Si —respondio Mujer—. Tiene una quemadura que le atraviesa la barriga.
—Mierda. Esta bien. Vamos tras ellos. Stidge, ya que nos metiste en esto, sigueles la pista. Si no los encontramos, volveran a sorprendernos y haran que caigamos uno a uno. Mueve el culo. Tienes que localizarlos. —Charley meneo la cabeza—. Ve. Ve.
Se volvio hacia Tom.
—?Ves lo que te decia? Cuando empiezas a matar, tienes que seguir haciendolo hasta terminar. —Palpo el brazalete laser de su muneca—. Quedate en la furgoneta. Metete dentro y no abras a nadie, ?me oyes, Tom? Volveremos. Maldicion, ahora que todo iba tan bien…
Cuarta parte
1
La tarde habia sido tranquila para Elszabet. Habia cenado sencillamente a eso de las siete en el comedor del personal: ensalada, pescado al horno y una botella de vino blanco de uno de los vinedos cercanos. Compartio
