«Es un regalo», dijo amablemente el enviado de los Sapiil. Y entonces se dio la vuelta, recalcando a uno de los Suminoors que esta era la tarde mas hermosa que habia pasado desde el ano pasado, en la investidura del Gran Delegado Kusereen ante Vannannimoli-nan, cuando los bailarines flotantes Poro le habian dedicado impulsivamente una sesion de representaciones, y…
Elszabet no oyo mas de la historia. El enviado Sapiil habia continuado moviendose. Ahora estaba de espaldas a ella, enmarcado por luces verdes en la ventana norte de la sala. Pero no importaba; habia otras diversiones. Habian llegado visitantes de toda la galaxia para ver el Doble Equinoccio. Algunos llevaban los cuerpos de sus mundos nativos; otros, no tan compatibles con las condiciones locales, habian adoptado la forma cristalina. En la habitacion resonaba la charla de cincuenta imperios. «Tres Hojas del Imperio y un Magistrado», decia alguien. «?Puedes imaginartelo? En la misma habitacion». Y alguien mas dijo: «Eran del Noveno Zygeron, estoy seguro. ?Has visto alguno antes?». Y una especie de susurro: «Ella es de la Duodecima Poliarquia, bajo la gran estrella Ellulli-mulu. Han pasado anos desde que estuvo uno aqui. Bien, por supuesto, es el Doble Equinoccio, pero incluso asi…»
Desde algun lugar muy lejano le llego un sonido insistente, sorprendente:
Ella se volvio, buscando a uno de los Gaarinar para preguntarle algo sobre la princesa de la Poliarquia, el ser de Ellullimiilu.
—Soy yo, Elszabet. Dan. Tengo que hablar contigo.
?Dan? ?Dan?
Se incorporo, parpadeando confundida, todavia envuelta en las delicadas zarabandas y minuetos de la gente del Mundo Verde. ?Quien era Dan? ?Por que hacia ese ruido? ?No sabia que esta era la noche del Doble Equinoccio y…?
Mas llamadas.
—?Estas bien? Mira, si no me contestas voy a entrar ahi dentro para ver si…
—?Dan? —pregunto, intentando librarse de la confusion—. Dan, ?que pasa? ?Que hora es?
—Casi medianoche. No quiero parecer un intruso, pero…
—De acuerdo. Espera un segundo.
Se froto los ojos. Casi medianoche. Estaba en la hamaca, con un libro abierto boca abajo en su regazo.
El brusco final de la vision interrumpida todavia restallaba en su cerebro. Se llevo las manos a las sienes. El dolor era casi insoportable.
—?Elszabet?
—Ya voy…
Paso las piernas por encima de la hamaca, se paro un momento con los pies apenas tocando el suelo, inspiro profundamente dos o tres veces, y se pregunto si seria capaz de conservar el equilibrio cuando se levantara. Estaba temblando. Dejarse arrastrar tan profundamente, volverse tan dependiente…
Era como una droga, penso. Como un narcotico.
—Espera un segundo, Dan. Me… cuesta trabajo despertar, supongo.
—Lo siento. Vi la luz encendida y pense…
—Esta bien. Solo un segundo.
Se obligo a calmarse. Los ultimos reflejos de radiacion verde se desvanecian de su mente. Se acerco a la puerta.
El estaba en el umbral: una figura oscura recortada contra la oscuridad, los ojos muy blancos, muy abiertos. Cuando entro, Elszabet vio que miraba alrededor nerviosamente, que se habia ruborizado: un tono rosaceo distinto destacaba bajo el color de chocolate. Nunca lo habia visto tan agitado. El relajado, el tranquilo Dan. Cerro la puerta tras de si y busco algo que ofrecerle, un poco de alcohol, una capsula tranquilizante, cualquier cosa que sirviera para calmarle. El nego con la cabeza.
—?Te importa si tomo una yo? —dijo ella, temblando. Saco una y el vapor tranquilizante recorrio el camino de su nariz a su corteza cerebral en medio microsegundo. Ah, eso estaba mejor—. ?Que sucede, Dan?
El se habia sentado al borde de la cama, y parecia como si hubiera acabado de correr diez kilometros y no pudiera recobrar el ritmo respiratorio.
—Parece un poco estupido, pero crei que debia venir corriendo y decirtelo de inmediato, eso es todo.
—Dan, ?que ha pasado? —dijo ella, un poco irritada. Aunque probablemente no era su intencion, el estaba siendo exasperante—. ?Vas a decirmelo de una vez o no?
—Acabo de tener uno ahora mismo. Un sueno espacial. El primero.
—Ah. Ahora comprendo por que estas tan sobresaltado.
—Despues de todos estos meses intentando analizar los datos y las imagenes de otras personas, sin tener la mas minima idea de que demonios experimentan en realidad…
—Oh, Dan. Dan, me alegra tanto que te haya sucedido por fin…
—Era el Estrella Doble Uno. Cerre los ojos y ?bang! Alli estaba, sol rojo, sol azul, bloque de alabastro, y la cosa grande con cuernos encima. Habia dos o tres seres iguales un poco mas alla, excavando un pozo o algo parecido. ?Era tan claro, Elszabet! Estaba absolutamente convencido de que era real. Demonios, no hace falta que te lo diga, pero… no pude evitar sentirme anonadado… Todo este tiempo preguntandome si iba a experimentarlos alguna vez, preguntandome que estaba mal, por que me encontraba bloqueado… —Sonrio—. Tenia que decirselo a alguien. A ti. Vine corriendo y vi que tenias la luz encendida, y… ?Estas molesta porque te haya despertado por algo tan trivial?
—Es que estaba en mitad de un sueno yo tambien —dijo ella amablemente—. ?Sabes como sienta que te despierten de un sueno?
—?Era un sueno espacial?
—El Mundo Verde, mas rico y mas complejo que nunca.
—Lo siento.
Ella se encogio de hombros.
—Me alegro por ti, Dan. Me alegra que vinieras a decirmelo. Y no digas que es trivial. Estos suenos pueden ser cualquier cosa, pero no triviales.
—?Por que crees que por fin he tenido uno esta noche, Elszabet?
—Supongo que te toco el turno.
—?Quieres decir… un proceso aleatorio? No, no me parece que sea por eso.
—?A que te refieres?
Dan guardo silencio un momento.
—Siempre he sido un hombre de teorias rapidas, aunque a veces mis teorias no se sostienen, ?no?
—No soy el Tribunal de Censores. ?Que es lo que piensas, Dan?
—Es por Tom.
—?Tom?
—Su estancia aqui. Un efecto de proximidad. Mira, ?has visto las estadisticas de la semana? La frecuencia de suenos espaciales se ha triplicado desde que el esta aqui. Tu misma lo has experimentado, ?no?
—Si. Asi es.
—Y acabas de decir que tu sueno era el mas rico y complejo de todos los que has tenido, ?no es cierto? ?Que tenemos entonces? La frecuencia de los suenos se ha incrementado entre los sujetos susceptibles a ellos. Aparentemente, su intensidad tambien ha ido en aumento. Y ahora alguien que ha demostrado un cien por cien de no susceptibilidad a los suenos desde que el asunto comenzo, empieza a tener uno. Algo nuevo sucede. ?Cual es el factor que ha cambiado esta semana? Tom. Un individuo muy raro, probablemente esquizofrenico, de quien todos estamos de acuerdo en que desprende un aura diferente, una definida vibracion de fuerza psiquica. ?No fuiste tu la primera en observarlo, no has notado en cada una de las conversaciones que has mantenido con el la sensacion de que posee un tipo de poder peculiar?
—Absolutamente. Pero eso, ?a que nos lleva? ?A que Tom es la fuente de los suenos espaciales?
—Tiene mas sentido que mi ultima idea, que son una emision de una nave espacial que se aproxima,
