cuando vivia en Nevada. Puedo sentirlo, ?sabes?, puedo sentir cuando el viento trae radiacion. Hace que mi cabeza tintinee por dentro, justo aqui, en el lado izquierdo Y lo senti venir. Pero… ?adonde se puede ir? Ese desagradable viento del este recoge la radiacion en Kansas y la sopla y la sopla y la sopla lo menos hasta Nevada. No hay sitio donde esconderse. No os llega hasta aqui, ?no? Esto esta muy al oeste.
»Pero recibi una dosis, y estuve enfermo durante una temporada; se me cayo el pelo, ?sabes? Asi que pense que descansaria en San Diego hasta que me encontrara mejor. Entonces me marche. Me canse de los extranjeros. Nunca me quedo mucho en el mismo sitio. Nunca se sabe cuando va a lastimarte alguien.
—Nadie va a lastimarte aqui, Tom.
—Oh, tu no me lastimaras, pero eso no quiere decir que otro no lo haga. Ni siquiera aqui. Pobre Tom, siempre vagabundeando. Y el vagabundeo no parara hasta que lleguen los Ultimos Dias y hagamos el Cruce. Pero los Ultimos Dias ya estan casi aqui, lo sabes.
Ella se inclino, tensa, hacia delante. Eso le sucedia cuando trataba ese tema. Era la tercera o cuarta vez que hablaba con ella esta semana, en este mismo sitio, en la oficina con la gran pantalla verde en la pared, y cada vez que mencionaba el Cruce, o los otros mundos, o algo parecido, habia visto claramente el cambio en ella.
—?Quieres contarme mas cosas sobre el Cruce, Tom?
—?Que quieres saber?
—Todo lo que quieras contarme.
—Hay tanto que no se por donde empezar.
—?Vamos a ir todos a las estrellas? ?Es eso? ?Saltar al espacio y empezar nuevas vidas en otros mundos?
—Eso es, si.
Ella tenia delante una maquinita, algo para grabar sus palabras. Tom vio una luz brillando. Bueno, estaba bien. Confiaba en ella. Nunca habia confiado en mucha gente, pero en ella si. Ella no haria nada que pudiera lastimarlo.
—Quiero decir, no vamos a ir en nuestros cuerpos de ahora. Vamos a dejarlos aqui, y solamente nuestras esencias iran a los nuevos mundos.
—?Y nos daran otros cuerpos alli? Si vamos al Mundo Verde, por ejemplo, ?conseguiremos cuerpos cristalinos, con la piel resplandeciente y las hileras de ojos?
Tom la miro.
—?Conoces el Mundo Verde?
—Los conozco todos, Tom.
—?Y sabes que son reales?
—No, eso no. Solo se que los he visto en mi mente, como mucha otra gente. He caminado por el Mundo Verde con el pueblo de cristal. En mi mente. Y tambien he visto los otros mundos, la gente de los Nueve Soles con el gran ojo unico, y los de la Esfera de Luz con los apendices moviles…
—Esfera de Luz, si, ese es un buen nombre. Esa luz es la Gran Nubestrella. Los que viven alli son la Gente Ojo. Todos esos sitios son reales, ?sabes?
—?Cuanto tiempo hace que sabes cosas sobre ellos?
—Desde que puedo recordarlo.
—?Y que edad dirias que tienes?
El se encogio de hombros.
—Treinta y cinco, creo. Tal vez treinta y tres. Por ahi.
—?Naciste justo antes de la Guerra de la Ceniza?
—No, justo despues de que estallara.
—?Tu madre estaba en la zona de radiacion?
—En el borde. Estoy bastante seguro de que viviamos en el este de Nevada. O tal vez cruzando Deseret, en Utah. Se que ella recibio un poco de radiacion cuando estaba embarazada de mi. Despues estuvo muy enferma, y murio cuando yo era un nino. Fue un tiempo horroroso.
—Lo siento.
—Si.
Ella decia la verdad. Tom podia sentirlo. Que bonita es, penso, que amable. Espero que tenga un buen Cruce.
—?Y las visiones? ?Se remontan a tu infancia?
—Como te he dicho, desde que puedo recordar. Al principio crei que todo el mundo las veia, y luego descubri que no las veia nadie, y pense que estaba loco. —Sonrio—. Supongo que estoy loco, ?no? Si vives toda la vida con ese tipo de cosas en la cabeza, seguro que acabas loco. Pero ahora todo el mundo las ve. Desde hace un par de anos la gente a mi alrededor dice que tiene los suenos, y ven el Mundo Verde y los demas. Por ejemplo, el hombre negro de San Diego, el extranjero, un sudamericano que conducia un taxi. Me aloje en su casa una temporada, en la ciudad llamada Chula Vista. Me alquilo una habitacion. Empezo a ver las visiones. Quiero decir que las sonaba. Se lo conto a todos sus amigos. Me parecio que estaba loco, y me marche de alli.
»Y luego esa otra gente, los saqueadores con los que viajaba. Algunos las veian. Y aqui tu me dices que las ves tambien. Todo el mundo esta empezando a verlas. Y yo las veo mejor, mas claras, mas intensas. Con muchisimos mas detalles. El poder ha estado aumentando dentro de mi casi dia a dia. Puedo sentirlo cambiar. Por eso se que el Tiempo del Cruce esta acercandose. La gente del espacio me escogio, quien sabe por que, y fui elegido como su heraldo, el primero en saber cosas de ellos, ?me entiendes? Pero ahora todo el mundo los conoce. Y entonces empezaremos a ir a las estrellas uno a uno. Todo forma parte del plan Kusereen. Del Designio.
—?Kusereen?
—Ellos gobiernan el Sagrado Imperio. Son la gran raza, han estado encargados de el un millon de anos; todo el mundo los reverencia, incluso los Zygeron, que son extremadamente grandes, en especial los del Quinto Zygeron. Creo que los del Quinto Zygeron seran la proxima gran raza. Lo fueron los Theluvara antes que los Kusereen, hace tres billones de anos. En el Libro de los Soles se dice que los Theluvara pueden todavia existir, en algun extremo del universo, pero nadie ha oido nada de ellos desde hace mucho tiempo, y…
—Espera un momento. Me he perdido. Los Kusereen, los Zygeron, los Theluvara…
—Lleva tiempo aprenderlo todo. Estuve completamente confundido lo menos durante diez anos. Hay millones de razas, practicamente cada sol tiene planetas, y los planetas estan habitados, incluso aquellos en los que nadie pensaria que puede existir vida porque su sol es demasiado caliente o demasiado frio. Pero hay vida igualmente. En todas partes. Como en Luuliimeli, donde viven los Thikkumuuru, un planeta de la gran estrella azul Ellullimiilu, que es como un horno, donde el suelo se funde. Pero a los Thikkumuuru eso no les importa, porque no tienen carne, son como espiritus, ?sabes?
—El Gigante Azul —dijo Elszabet, casi para si misma—. Si.
—Y los Kusereen. Estabamos hablando de su plan: todo el tiempo quieren nuevas razas, quieren que la vida se mueva de mundo en mundo para que nada se haga viejo, nada se vuelva rancio, y haya siempre cambio y renacimiento. Por eso siguen manteniendo contacto con las razas jovenes. Como nosotros, que solo tenemos un millon de anos, y eso para ellos no es tiempo ninguno. Pero ahora quieren que vayamos con ellos y vivamos con ellos e intercambiemos ideas, y saben que tiene que ser pronto, porque hemos tenido grandes problemas aqui, pues siempre estamos a punto de matarnos o aniquilarnos, y esta es la ultima oportunidad. Asi que van a hacer el Cruce y…
—?Hay guerras entre esas razas? ?Se pelean por la supremacia?
—Oh, no. No tienen guerras. Ellos estan por encima de eso. Las razas que querian hacer la guerra se destruyeron solas hace millones, billones de anos. Eso les pasa siempre a las razas guerreras. Las que sobreviven comprenden lo estupida que es la guerra. De cualquier manera, es imposible guerrear en las estrellas, porque la unica forma de llegar de estrella en estrella es haciendo el Cruce, y no se puede cruzar a menos que el mundo que va a hospedarte quiera recibirte y te abra el camino. Asi que ?como podria haber una invasion? Una vez, durante la Supremacia Vestish, en el Septimo Potentastio…
—Espera. Vas demasiado rapido otra vez. ?Sabes lo que me gustaria hacer? Una lista de todos los mundos, sus nombres, la forma fisica de la gente que vive en cada planeta. Los meteremos en la computadora. Y despues quiero que me cuentes las historias de esos mundos, lo que sepas, las dinastias de razas reinantes y todo eso; tu limitate a hablar y ya lo organizaremos mas tarde. ?Haras eso por mi?
