Hay pocas cosas en el mundo que me desconcierten mas que las lagrimas de una mujer. Se que debo hacer algo para consolarla e ir a matar al dragon culpable del ataque de llanto, pero tambien se por mi experiencia, por mis limitadas relaciones con las mujeres, que las lagrimas nunca llegan cuando deberian y nunca son provocadas por lo que tu crees, y por lo tanto te quedan unas pocas opciones muy estupidas, como darle palmaditas en la cabeza y decir, «Ya, ya», con la esperanza de que, en algun momento, te informara de que va la demostracion.

Pero Dexter tiene un gran espiritu de equipo, de modo que deslice mi brazo sobre su espalda, apoye la palma de mi mano sobre su cabeza y le di unas palmaditas.

—No pasa nada —dije y, por estupido que sonara, pense que era una tremenda mejora sobre «ya, ya».

Y como de costumbre, jamas se me habria ocurrido imaginar la respuesta de Rita.

—No puedo perderte.

No tenia la menor intencion de perderme, y se lo habria dicho de buena gana, pero ahora estaba llorando a moco tendido, y los sollozos silenciosos estremecian su cuerpo y un pequeno riachuelo de agua salada rodaba sobre mi pecho.

—Oh, Dexter —sollozo—, ?que haria si te perdiera a ti tambien?

Y ahora, con la palabra «tambien», me habia sumado a una compania inesperada y desconocida por completo, probablemente la gente a la que Rita habia ido abandonando con despreocupacion por ahi para que se perdiera, y no me habia proporcionado la menor pista de como habia logrado yo incorporarme al grupo, o de quienes eran. ?Se referia a su primer marido, el drogadicto que los habia apalizado y atormentado a ella, a Astor y a Cody, hasta que sus traumas los convirtieron en mi familia ideal? Ahora estaba en la carcel, y yo reconocia que perderse asi era una mala idea. ?O existia otra ristra de personas inoportunas que se habian deslizado a traves de las grietas de la vida de Rita, arrastradas por las lluvias de la desgracia?

Y entonces, como si necesitara mas pruebas de que le estaban transmitiendo sus ideas desde una nave nodriza situada en orbita mas alla de Pluton, Rita empezo a bajar la cara sobre mi pecho, sobre mi estomago, sin dejar de sollozar, ya sabeis, y dejando un rastro de lagrimas que enseguida se enfriaron.

—Tu quedate quieto —dijo—. No deberias hacer esfuerzos con una conmocion cerebral.

Como ya he dicho, nunca sabes cual va a ser el programa cuando una mujer conecta el canal de las lagrimas.

24

Desperte en plena noche y pense: Pero ?que quiere ese? No se por que no me habia formulado antes esa pregunta, y no se por que se me ocurria ahora, tumbado en mi cama calentita al lado de Rita, que roncaba suavemente. Pero alli estaba, dando vueltas en la superficie del lago Dexter, y tenia que hacer algo al respecto. Aun notaba rigido el interior de mi cabeza, como si estuviera rellena de arena mojada, y durante varios minutos fui incapaz de hacer nada con mi pensamiento, salvo repetirlo: ?Que quiere ese?

?Que queria Weiss? No estaba simplemente alimentando a su propio Pasajero, de eso estaba bastante seguro. No sentia punzadas de empatia del mio cerca de Weiss o de sus trabajos manuales, cosa que ocurriria en circunstancias normales en presencia de otra Presencia.

Y su forma de trabajar, empezando con los cuerpos ya muertos en lugar de crear los suyos propios (hasta que habia matado a Deutsch), indicaba que perseguia algo diferente por completo.

Pero ?que? Rodaba videos de los cuerpos. Rodaba videos de la gente mirando los cuerpos. Y habia rodado un video de mi en plena faena, unas tomas unicas, si, pero nada de eso tenia sentido para mi. ?Donde estaba la diversion? Yo no veia ninguna, lo cual imposibilitaba que me metiera dentro de la cabeza de Weiss y adivinara sus intenciones. Con psicopatas normales y equilibrados, que mataban porque era preciso y encontraban un placer sencillo y honrado en su trabajo, nunca habia tenido ese problema. Les comprendia demasiado bien, puesto que yo era uno de ellos. Pero con Weiss no existia punto de contacto, ningun lugar donde sentir empatia, y por eso no tenia ni idea de adonde iria ni cual seria su siguiente paso. Tenia el horrible presentimiento de que, fuera cual fuera, no me iba a gustar, pero no presentia cual seria, y eso no me gustaba nada.

Me quede un rato mas en la cama pensando en ello, o intentando pensar, puesto que el estupendo barco Dexter aun no estaba preparado para zarpar a toda maquina. No se me ocurrio nada. No sabia que queria. No sabia que haria a continuacion. Coulter iba a por mi. Tambien Salguero y, por supuesto, Doakes nunca habia tirado la toalla. Debs seguia en coma.

En el lado positivo, Rita me habia preparado un caldo estupendo. Era muy buena conmigo. Se merecia algo mejor, aunque estaba claro que no lo sabia. Pensaba que lo tenia todo, por lo visto, entre un servidor, los ninos y nuestro reciente viaje a Paris. Y aunque ciertamente tenia estas cosas, ninguna se parecia ni remotamente a lo que ella creia que eran. Era como una ovejita entre una manada de lobos, y a su alrededor solo veia lana esponjosa, cuando en realidad la manada se estaba relamiendo y esperando a que le diera la espalda. Dexter, Cody y Astor eran unos monstruos. Y Paris… Bien, cierto que hablaban frances alli, tal como ella habia esperado. Pero Paris habia demostrado que poseia un tipo de monstruo unico, tal como vimos en nuestro maravilloso intervalo en la galeria de arte. ?Como se llamaba? La pierna de Jennifer. Muy interesante. Despues de tantos anos de trabajar en el oficio, aun era posible ver algo que me sorprendiera, y por ese motivo ahora sentia cierta simpatia por Paris.

Entre Jennifer y su pierna, la excentrica prestacion de Rita, y lo que estuviera haciendo Weiss, la vida estaba llena de sorpresas ultimamente, y todas se reducian a lo mismo: la gente recibe lo que se merece, ?verdad?

Puede que no me conceda mucho merito, pero considere aquella idea muy reconfortante, y me volvi a dormir poco despues.

A la manana siguiente la cabeza se me habia despejado mucho. Fuera por las atenciones de Rita, o por mi risueno metabolismo natural, lo ignoro. En cualquier caso, salte de la cama con un cerebro potente y eficaz a mi servicio de nuevo, lo cual me parecio estupendo.

El lado negativo del asunto era, no obstante, que cualquier cerebro eficaz, al darse cuenta de la situacion en que me encontraba, tambien se encontraria combatiendo una sensacion de panico perentoria, asi como el impulso de hacer las maletas y huir hacia la frontera. Pero incluso con mis poderes mentales a pleno rendimiento, no se me ocurria ninguna frontera que pudiera protegerme del lio en que me habia metido.

De todos modos, la vida nos depara muy pocas alternativas, y la mayoria son espantosas, de modo que me fui a trabajar, decidido a seguir la pista de Weiss y no cejar hasta encontrarle. Aun no le entendia, ni lo que estaba haciendo, pero eso no significaba que no pudiera encontrarle. No, la verdad. Dexter es mitad perro sabueso y mitad bulldog, y cuando sigue tu rastro, sera mejor que te rindas y te ahorres molestias innecesarias. Me pregunte si habria una forma de transmitir ese mensaje a Weiss.

Llegue al trabajo temprano, y asi consegui apoderarme de una taza de cafe casi autentico y me dispuse a trabajar. O para ser mas preciso, me puse a mirar la pantalla de mi ordenador y a tratar de pensar en la forma correcta de ponerme a ello. Habia agotado casi todas mis pistas, y me sentia como en un callejon sin salida. Weiss iba siempre un paso por delante de mi, y tenia que admitir que podia estar en cualquier parte, Escondido cerca o incluso en Canada, no habia forma de saberlo. Y si bien habia pensado que mi cerebro funcionaba a pleno rendimiento de nuevo, no me estaba ofreciendo ninguna forma de averiguarlo.

Y entonces, muy lejos, en 1a cumbre del pico cubierto de nieve del lejano horizonte de la mente de Dexter, una bandera de senales ascendio a lo alto del poste y ondeo al viento. Mire a la lejania, intente leer la senal, y al final lo logre: ?Cinco!, decia. Parpadee para defenderme del resplandor y la volvi a leer. Cinco.

Un numero encantador, cinco. Intente recordar si era primo, y descubri que no conseguia recordar que significaba eso. Pero era un numero muy bienvenido en este momento, porque habia recordado el motivo de su importancia, fuera o no primo.

Habia cinco videos en la pagina de YouTube de Weiss. Uno para cada uno de los sitios en que habia dejado sus cadaveres modificados, uno para Dexter en accion… y uno mas que todavia no habia visto cuando Vince entro

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