Chutsky no me miro, pero tampoco hizo nada mas. No parpadeaba, y la expresion de su cara no se altero. No se me ocurrio nada que decir merecedor del aire que exigia, asi que nos quedamos callados durante varios minutos, hasta que al final no pudo mas.
—?Y si ya no me quiere? —solto.
Siempre he intentado ser modesto, sobre todo en lo relativo a mis talentos, y se que solo soy bueno en una o dos cosas, y aconsejar a los que sufren mal de amores no es una de ellas. Y como la verdad es que no entiendo el amor, me parecio un poco injusto que debiera hacer comentarios sobre su posible perdida.
En cualquier caso, estaba muy claro que debia ofrecer algun comentario, de modo que reprimi la tentacion de decir, «Para empezar, no entiendo por que te quiere», de modo que rebusque en mi bolsa de topicos y me sali con, «Pues claro que te quiere. Es que acaba de salir de una situacion terrible. Tardara tiempo en recuperarse».
Chutsky me miro durante varios segundos, por si tenia algo mas que decir, pero no fue asi. Desvio la vista y bebio su cafe.
—Puede que tengas razon.
—Pues claro que si. Dale tiempo para recuperarse. Todo saldra bien.
No me fulmino ningun rayo cuando lo dije, y supuse que tal vez tenia razon.
Terminamos nuestro cafe en un relativo silencio, mientras el meditaba sobre la posibilidad de que ya no le amaran, y Dexter miraba nervioso el reloj, ahora que se estaba acercando el mediodia, la hora de marchar y tender una emboscada a Weiss, de modo que no me mostre muy amigable cuando vacie por fin mi taza y me levante para marchar.
—Volvere mas tarde —comente, pero Chutsky se limito a asentir y dio otro sorbo pensativo a su cafe.
—De acuerdo, colega. Hasta luego.
26
La zona de Golden Lakes conspiraba contra el derecho canonico de los bienes raices de Miami. Pese al hecho de que llevaba la palabra «lagos» en su nombre, habia varios lagos en la zona, y uno de ellos terminaba en el lado mas alejado del patio de recreo de la escuela. La verdad, a mi no me parecia terriblemente dorado, sino mas bien de un verde lechoso, pero no habia forma de negar que era un lago, o al menos un estanque grande. Aun asi, me daba cuenta de la dificultad de intentar vender una zona llamada «Estanque Verde Lechoso», de modo que tal vez los de las inmobiliarias sabian lo que estaban haciendo, lo cual seria una violacion mas de la costumbre.
Llegue a Golden Lakes mucho antes de que las clases hubieran terminado y di la vuelta al perimetro un par de veces, en busca de un lugar favorable para Weiss. No habia ninguno. La calle de la zona este terminaba en el punto donde el lago casi llegaba a un lado de la valla. Esta era de tela metalica y rodeaba toda la escuela, incluso por la parte que daba al lago, por si una rana hostil intentaba entrar en los terrenos, estoy seguro. Casi en el punto donde la carretera lateral terminaba en el lago, habia una puerta en la valla, al final del campo de juego, pero cerrada con una cadena y un candado grande.
Aparte de eso, la unica forma de atravesar la valla era por la parte delantera del colegio, vigilada por un puesto de guardia, con un coche de la policia aparcado al lado. Si intentabas entrar durante las horas de clase, el guardia o el policia te lo impedirian. Si intentabas hacerlo a la hora de entrada o salida, cientos de profesores, mamas y guardias de trafico te detendrian, o al menos te pondrian las cosas demasiado dificiles y arriesgadas para que te sintieras a gusto.
Por lo tanto, la solucion consistia en que Weiss se apostara temprano. Y yo tenia que adivinar donde. Me puse la Gorra Pensante de los Pensamientos Oscuros y recorri poco a poco el perimetro una vez mas. Si yo quisiera secuestrar a alguien de la escuela, ?como lo haria? En primer lugar, tendria que ser al entrar o al salir, puesto que era demasiado dificil saltarse la seguridad de la escuela en mitad de las clases. Y eso significaba en la puerta principal, por eso toda la seguridad se concentraba alli, desde el policia de guardia hasta el profesor de manualidades.
Por supuesto, si antes podias atravesar la valla y atacar mientras toda la seguridad estaba concentrada en la puerta principal, eso facilitaria mucho mas las cosas. Pero para ello, tendrias que atravesar la valla o saltarla en un punto donde no te vieran, o en un punto donde pudieras entrar en la escuela con suficiente rapidez para que te diera igual que te vieran.
Pero por lo que yo veia, dicho lugar no existia. Recorri en coche el perimetro una vez mas: nada. La valla estaba bastante apartada de los edificios por todas partes, salvo por delante. El punto mas debil, en apariencia, era el estanque. Habia un bosquecillo de pinos y matorrales entre este y la valla, pero todo se encontraba demasiado lejos de los edificios del colegio. Era imposible saltar la valla y atravesar el terreno sin que te vieran.
Y no podia recorrer en coche el perimetro una vez mas sin despertar sospechas. Me desvie por una calle lateral que daba al lado sur de la escuela, aparque y medite. Todos mis aplicados razonamientos me conducian a creer que Weiss intentaria secuestrar a los ninos alli, esta tarde, y esta implacable logica acerada iba secundada por un ardoroso e indiscutible arrebato del Pasajero. Pero ?como? Desde donde estaba sentado divisaba la escuela, y tenia el presentimiento de que Weiss estaba cerca, haciendo lo mismo que yo. Pero el no se limitaria a atravesar la valla como una exhalacion y confiar en que hubiera suerte. Habia estado vigilando, tomando nota de los detalles, y habria forjado un plan. Y a mi me quedaba una media hora para adivinar cual era ese plan y encontrar una forma de frustrarlo.
Mire en diagonal hacia el bosquecillo que se alzaba junto al lago. Era el unico lugar donde habia alguna especie de proteccion. Pero ?y que, si la proteccion desaparecia en la valla? Entonces, algo llamo mi atencion a la izquierda, y me volvi a mirar.
Una furgoneta blanca habia parado y aparcado junto a la puerta cerrada con candado, y una figura bajo, con una camisa verde lima, una gorra a juego y una caja de herramientas, muy visible incluso desde lejos. La figura se encamino hacia la puerta, dejo en el suelo la caja y se arrodillo ante la cadena.
Por supuesto. La mejor forma de ser invisible consiste en ser completamente visible. Integrarse en el paisaje. He venido a arreglar la valla, y no existe la menor necesidad de mirarme, ja ja.
Puse en marcha el coche. Rodee el perimetro poco a poco, con el ojo pegado a la mancha verde brillante, y senti que mis alas frias se desplegaban. Le tenia, justo donde habia supuesto. Pero no podia aparcar y abalanzarme sobre el, claro esta. Tendria que acercarme con cautela, dando por sentado que conocia el aspecto de mi coche, dando por sentado que tendria los ojos abiertos de par en par, al acecho de la posibilidad de que apareciera Dexter.
De modo que para el carro y piensalo bien. No cuentes solo con las alas oscuras para que te ayuden a superar todos los obstaculos. Mira con cuidado y observa cosas. Por ejemplo, Weiss estaba dando la espalda a su furgoneta, y la furgoneta estaba aparcada de lado, con el morro hacia la valla, y ocultaba la vista del estanque. Porque, por logica, nada podia atacarle desde aquel lado.
Lo cual significaba, por supuesto, que Dexter si lo haria.
Conduje con mucha lentitud, procurando no llamar la atencion, di la vuelta y regrese al lado sur de los terrenos de la escuela. Segui la valla hasta el final, donde terminaba la carretera y empezaba el estanque. Aparque en ese punto de la carretera, delante de la barricada metalica, invisible para Weiss, parado ante la puerta cerrada con candado, y baje. Avance con celeridad hacia el estrecho sendero que corria entre el lago y la valla.
Sono el timbre en el lejano edificio de la escuela. Habian terminado las clases y Weiss tendria que actuar ahora. Le veia, todavia arrodillado ante el candado. No vi sobresalir los largos brazos de unos alicates, y tardaria unos minutos en abrir el candado o cortarlo. Pero una vez en el interior podria seguir el perimetro de la valla sin prisas, fingiendo que inspeccionaba la tela metalica. Llegue al borde del bosquecillo y lo atravese a toda prisa. Pase con cuidado por encima de pequenos montones de basura (latas de cerveza, botellas de gaseosa de plastico, huesos de pollo y otros objetos menos agradables) y llegue al extremo, deteniendome solo un momento ante el ultimo arbol para comprobar que Weiss seguia en el mismo sitio, forcejeando con el candado. La furgoneta se interponia y no podia verle, pero me parecio que la puerta continuaba cerrada. Respire hondo, absorbi la
