momento —y no le podria decir como se pusieron de acuerdo, porque nadie dijo una palabra—, un hombre, el jefe, segun creo, le dio al caballo un golpe tremendo con el mango de su pala y el animal salio disparado a la colina, enardecido. Se puede imaginar que pense que esa seria la ultima vez que veriamos al animal. Pero estaba equivocado. En un momento aminoro el galope, se dio vuelta y volvio lentamente a las nuevas tumbas. Y toda la gente se quedo alli mirandolo. Nadie hizo el menor ruido. Volvio trotando sobre las nuevas tumbas, encima de las flores y nadie se movio para hacerse con las riendas. Y entonces, subitamente, se detuvo ante una de las tumbas.
»Se limpio los ojos, pero ya casi se le habian ido las lagrimas. Parecia fascinado con su historia. Yo tambien.
»Se detuvo entonces en su relato, porque sus ojos se habian fijado en Emily. Me quede sentado, pensando. Pude oir el whisky cuando volvio a levantar el frasco, y me alegre de que le quedara lo suficiente como para aliviar su dolor.
?Enterrada hacia seis meses! ?Y alli estaba! La mortaja la cubria hasta la cabeza y tenia las manos sobre el pecho como si durmiera.
»Suspiro y dejo caer la mano sobre la pierna. Sacudio la cabeza y por un instante se quedo con la vista fija en el vacio.
»—Cuenteme lo que hicieron —le dije en voz baja. Pero yo lo sabia antes de que lo dijese.
»—Le aseguro —dijo— que nosotros no conocemos el significado de algo asi hasta que lo vemos. —Y me miro con las cejas arqueadas, como si me estuviera confiando un secreto terrible—. No lo sabemos.
»—Trate de calmarse, Morgan —dije—. Quiero que me cuente que sucedio despues. Usted y Emily…
»El trato de sacar el frasco. Se lo saque del bolsillo y el lo destapo.
»—Gracias, Louis, es un amigo —dijo con enfasis—. Vea, me fui de alli rapidamente con Emily. Ellos iban a quemar ese cadaver alli mismo en el cementerio. Y mientras yo pudiera, Emily no iba a ver nada de eso… — Sacudio la cabeza—. No pudimos encontrar ningun vehiculo que nos sacara de alli; ninguno de ellos quiso hacer un viaje de dos dias para alejarnos de ese lugar.
»—Pero, ?como se lo explicaron, Morgan? —insisti yo. Me pude dar cuenta de que no le quedaba mucho tiempo.
»Lo observe beber y espere pacientemente.
»—Y Emily… —continuo diciendo el— penso que era algo fascinante. Y dijo que estaba muy bien con ese fuego afuera y que podiamos comer una cena decente y un buen vaso de vino. Claro, ella no habia visto a la mujer, no habia presenciado lo que le habian hecho —dijo con desesperacion—. Oh, yo queria irme de alli lo antes posible; les ofreci dinero. Les dije una y otra vez que si todo habia terminado, uno de ellos querria ese dinero, una pequena fortuna solo por sacarnos de aquel lugar.
»—Pero no habia terminado todo —susurre yo.
»Y pude ver que los ojos se le volvian a llenar de lagrimas y que la boca se le retorcia de dolor.
»—?Que le paso a ella? —le pregunte.
»—No lo se —dijo sacudiendo la cabeza, con el frasco contra su frente, como si fuera algo refrescante, aunque en realidad no lo era.
»—Dijeron que ella habia salido —confeso el con lagrimas en las mejillas—. ?Todo estaba cerrado! Ellos se ocuparon de eso. Las puertas, las ventanas. Entonces amanecio y todos gritaban en su busca. La ventana estaba completamente abierta y ella no estaba alli. Ni siquiera me tome el tiempo para ponerme la bata. Me puse a correr. Me pare de repente frente a ella, alli afuera, detras de la posada. Mis pies se detuvieron justo delante de ella… Estaba echada debajo de los ciruelos. Tenia una copa vacia en la mano. Estaba aferrada, aferrada a una copa vacia. Ellos dijeron que se lo merecia… Ella buscaba agua para llenarla… —aseguro.
»El frasco cayo de sus manos. Se tapo las orejas con las manos, con el cuerpo hacia adelante y la cabeza tambien gacha.
»Durante largo rato me quede mirandolo; no tenia nada que decirle. Y cuando agrego en voz baja que ellos querian desacralizarla, diciendo que ella, Emily, era ahora una vampira, le asegure en voz baja, aunque pienso que no me oyo, que no lo era.
»Por ultimo se movio hacia adelante como si se fuera a caer. Parecio querer coger la vela y, antes de que su brazo se apoyara en el mueble, su dedo toco la cera caliente y apago la pequena llama que quedaba. Nos quedamos en una completa oscuridad y se le cayo la cabeza sobre el brazo.
»Ahora toda la luz de la habitacion parecio concentrarse en los ojos de Claudia. Pero mientras se alargaba el silencio y me quedaba alli sentado esperando que Morgan volviera a levantar la cabeza, aparecio la mujer. Su vela lo ilumino, borracho, dormido.
»—Vengan aqui —me dijo ella; habia figuras oscuras detras y la vieja posada de madera bullia con el movimiento de hombres y mujeres—. Acerquense al fuego.
»—Vayan al lado del fuego —ordeno ella.
»Pero ella entrecerro los ojos y mostro los dientes.
