momento —y no le podria decir como se pusieron de acuerdo, porque nadie dijo una palabra—, un hombre, el jefe, segun creo, le dio al caballo un golpe tremendo con el mango de su pala y el animal salio disparado a la colina, enardecido. Se puede imaginar que pense que esa seria la ultima vez que veriamos al animal. Pero estaba equivocado. En un momento aminoro el galope, se dio vuelta y volvio lentamente a las nuevas tumbas. Y toda la gente se quedo alli mirandolo. Nadie hizo el menor ruido. Volvio trotando sobre las nuevas tumbas, encima de las flores y nadie se movio para hacerse con las riendas. Y entonces, subitamente, se detuvo ante una de las tumbas.

»Se limpio los ojos, pero ya casi se le habian ido las lagrimas. Parecia fascinado con su historia. Yo tambien.

»—Y esto es lo que sucedio —continuo diciendo—: El animal se quedo alli. Y, de repente, la multitud pego un alarido. No, no fue un alarido; fue como si todos suspirasen y gimiesen. Y todo quedo en silencio. El caballo permanecia alli moviendo la cabeza. Por ultimo, ese tipo que parecia ser el jefe se adelanto y pego un grito a varios de los otros; y una de las mujeres grito y se arrojo a la tumba casi bajo las patas del caballo. Entonces me acerque lo mas posible. Pude ver la lapida con el nombre de la difunta; era una mujer joven, fallecida solo unos seis meses antes, segun las fechas alli mismo marcadas. Y alli estaba esa mujer miserable de rodillas en la tierra, abrazada ahora a la piedra como si quisiera arrancarla de la tierra. Los hombres intentaban levantarla y separarla. Entonces quise darme vuelta, pero no pude hacerlo, no hasta terminar de ver aquello y averiguar que pensaban hacer. Y, por supuesto, Emily estaba bastante a salvo y ni una sola de esas personas nos presto la mas minima atencion. Dos de ellos finalmente consiguieron levantar a la mujer. Entonces vinieron los otros con las palas y empezaron a cavar en la tumba. Muy pronto uno de ellos hizo un pozo, y todos estaban en tal silencio que solo se podia oir el ruido de la pala cavando mientras se iba formando una pila de tierra. No le puedo decir lo que parecia. Estaba el sol justo encima y no habia una nube en el cielo, y todos ellos seguian de pie alrededor, asidos ahora el uno al otro, incluso aquella mujer patetica…

»Se detuvo entonces en su relato, porque sus ojos se habian fijado en Emily. Me quede sentado, pensando. Pude oir el whisky cuando volvio a levantar el frasco, y me alegre de que le quedara lo suficiente como para aliviar su dolor.

»—Podria haber sido la medianoche en vez del mediodia en esa colina —dijo, mirandome nuevamente y con la voz muy baja—: Asi es como me sentia. Y luego oi a ese hombre en la fosa. ?Estaba rompiendo el ataud con su pala! ?Y de repente dejo escapar un grito horrendo! Arrojo fuera las maderas rotas. Las arrojaba a diestra y siniestra. Los otros se acercaron mas y, de subito, todos corrieron hacia la fosa; y luego retrocedieron, como una ola, todos gritando, algunos dandose vuelta y queriendo escapar. Y la pobre mujer… Estaba fuera de si, trataba de liberarse de esos hombres que la agarraban. No pude hacer otra cosa que acercarme. Supongo que nada hubiera podido mantenerme alejado. Y le digo que es la primera vez que hago algo por el estilo y, si Dios me ayuda, sera la ultima. Usted debe creerme, ?debe hacerlo! Porque alli, en ese ataud, con ese hombre de pie sobre las maderas rotas, estaba la mujer muerta. Y le digo… le digo que estaba tan fresca, tan rosada… —se le descompuso la voz; permanecio sentado, con los ojos abiertos, la mano cerrada como si tuviera algo entre los dedos, rogandome que le creyera— ?tan rosada como si estuviera viva!

?Enterrada hacia seis meses! ?Y alli estaba! La mortaja la cubria hasta la cabeza y tenia las manos sobre el pecho como si durmiera.

»Suspiro y dejo caer la mano sobre la pierna. Sacudio la cabeza y por un instante se quedo con la vista fija en el vacio.

»—Se lo juro —dijo—. Entonces, el tipo que estaba dentro de la fosa se agacho y levanto la mano de la muerta. ?Le digo que ese brazo se movia con tanta libertad como el mio! Y le estiro la mano como si estuviera buscandole las unas. Entonces pego otro grito. La mujer al lado de la fosa daba puntapies a los hombres y movia el polvo con los pies, de modo que este caia sobre la cara y el pelo del cadaver. Y ?oh, era tan hermosa esa muerta!; ?oh, si usted la hubiera visto! ?Y lo que entonces hicieron!

»—Cuenteme lo que hicieron —le dije en voz baja. Pero yo lo sabia antes de que lo dijese.

»—Le aseguro —dijo— que nosotros no conocemos el significado de algo asi hasta que lo vemos. —Y me miro con las cejas arqueadas, como si me estuviera confiando un secreto terrible—. No lo sabemos.

»—Trate de calmarse, Morgan —dije—. Quiero que me cuente que sucedio despues. Usted y Emily…

»El trato de sacar el frasco. Se lo saque del bolsillo y el lo destapo.

»—Gracias, Louis, es un amigo —dijo con enfasis—. Vea, me fui de alli rapidamente con Emily. Ellos iban a quemar ese cadaver alli mismo en el cementerio. Y mientras yo pudiera, Emily no iba a ver nada de eso… — Sacudio la cabeza—. No pudimos encontrar ningun vehiculo que nos sacara de alli; ninguno de ellos quiso hacer un viaje de dos dias para alejarnos de ese lugar.

»—Pero, ?como se lo explicaron, Morgan? —insisti yo. Me pude dar cuenta de que no le quedaba mucho tiempo.

»—?Vampiros! —exclamo con el whisky en la mano—. Vampiros, Louis. ?Puede usted creerlo! —y senalo la puerta con el frasco—. ?Una plaga de vampiros! Y todo esto dicho en voz baja como si el mismo diablo estuviera escuchando tras la puerta. Por supuesto, Dios es misericordioso y ellos tuvieron que poner punto final a la situacion. ?Tuvieron que terminar con esa pobre mujer del cementerio para evitar que saliese todas las noches de su fosa y se alimentara de todos nosotros! —Se llevo el frasco a los labios—. Oh…, Dios… —gimio.

»Lo observe beber y espere pacientemente.

»—Y Emily… —continuo diciendo el— penso que era algo fascinante. Y dijo que estaba muy bien con ese fuego afuera y que podiamos comer una cena decente y un buen vaso de vino. Claro, ella no habia visto a la mujer, no habia presenciado lo que le habian hecho —dijo con desesperacion—. Oh, yo queria irme de alli lo antes posible; les ofreci dinero. Les dije una y otra vez que si todo habia terminado, uno de ellos querria ese dinero, una pequena fortuna solo por sacarnos de aquel lugar.

»—Pero no habia terminado todo —susurre yo.

»Y pude ver que los ojos se le volvian a llenar de lagrimas y que la boca se le retorcia de dolor.

»—?Que le paso a ella? —le pregunte.

»—No lo se —dijo sacudiendo la cabeza, con el frasco contra su frente, como si fuera algo refrescante, aunque en realidad no lo era.

»—?Vino a la posada?

»—Dijeron que ella habia salido —confeso el con lagrimas en las mejillas—. ?Todo estaba cerrado! Ellos se ocuparon de eso. Las puertas, las ventanas. Entonces amanecio y todos gritaban en su busca. La ventana estaba completamente abierta y ella no estaba alli. Ni siquiera me tome el tiempo para ponerme la bata. Me puse a correr. Me pare de repente frente a ella, alli afuera, detras de la posada. Mis pies se detuvieron justo delante de ella… Estaba echada debajo de los ciruelos. Tenia una copa vacia en la mano. Estaba aferrada, aferrada a una copa vacia. Ellos dijeron que se lo merecia… Ella buscaba agua para llenarla… —aseguro.

»El frasco cayo de sus manos. Se tapo las orejas con las manos, con el cuerpo hacia adelante y la cabeza tambien gacha.

»Durante largo rato me quede mirandolo; no tenia nada que decirle. Y cuando agrego en voz baja que ellos querian desacralizarla, diciendo que ella, Emily, era ahora una vampira, le asegure en voz baja, aunque pienso que no me oyo, que no lo era.

»Por ultimo se movio hacia adelante como si se fuera a caer. Parecio querer coger la vela y, antes de que su brazo se apoyara en el mueble, su dedo toco la cera caliente y apago la pequena llama que quedaba. Nos quedamos en una completa oscuridad y se le cayo la cabeza sobre el brazo.

»Ahora toda la luz de la habitacion parecio concentrarse en los ojos de Claudia. Pero mientras se alargaba el silencio y me quedaba alli sentado esperando que Morgan volviera a levantar la cabeza, aparecio la mujer. Su vela lo ilumino, borracho, dormido.

»—Vengan aqui —me dijo ella; habia figuras oscuras detras y la vieja posada de madera bullia con el movimiento de hombres y mujeres—. Acerquense al fuego.

»—?Que van a hacer? —le pregunte, levantando a Claudia en mis brazos—. Quiero saber que propositos tienen.

»—Vayan al lado del fuego —ordeno ella.

»—No, no lo hagan —dije.

»Pero ella entrecerro los ojos y mostro los dientes.

Вы читаете Entrevista con el vampiro
Добавить отзыв
ВСЕ ОТЗЫВЫ О КНИГЕ В ИЗБРАННОЕ

0

Вы можете отметить интересные вам фрагменты текста, которые будут доступны по уникальной ссылке в адресной строке браузера.

Отметить Добавить цитату