Me resulta dificil decir esto pues es un hombre santo, devoto, de costumbre asceticas y que ha creado con sus propias manos un monasterio maravilloso; es culto, ha escrito tratados que guian a la Santa Iglesia y todo el mundo lo adora, ya que tiene ese aire despreocupado de los misticos que parecen de otro mundo, aunque no me gusta. Tiene algo que me intranquiliza y no sabria decir que. En mi unica entrevista con el comprendi que pensaba que yo estaba al tanto de los tejemanejes de la orden, asi que hablo conmigo con cierta falta de precaucion. Saque varias conclusiones. La primera es que, en efecto, tienen entre manos una suerte de proyecto que al parecer amenaza con cambiar el mundo que conocemos. En segundo lugar, los implicados en dicho negocio son una banda de herejes. Creo que se hacen llamar iniciados y al parecer han aunado creencias de los antiguos egipcios, los druidas celtas y una especie de secta judia llamada los nazareos. Siguen un camino que por lo visto lleva a la gnosis, el conocimiento. Sea cual fuere dicho camino -en el que yo estoy en las primeras etapas, segun creo- no coincide con el de las ensenanzas de la Iglesia de Roma, eso es seguro.
Que Bernardo es uno de los prebostes del asunto me quedo claro en cuanto supe que el joven Saint Claire volvia a Escocia sano y salvo; al parecer iban a eliminarlo -me sorprendio que un hombre de Iglesia como Bernardo hablara de aquello con tanta naturalidad-, pero yo pude sugerirle que era inofensivo y que seguro que la poderosa familia Saint Claire se haria cargo de aquel demente, confinandolo en sus tierras y evitando que se fuera de la lengua. Ademas, asi evitariamos entrar en conflicto con una familia tan influyente y tan implicada en el proyecto. Me dijo que escribiria al Gran Maestre al respecto y, al parecer, lo hizo: debo escoltar a Robert a Escocia.
Algo averiguamos sobre el probable destino de los siete sabios raptados por el Temple. No estan ni han estado en Clairvaux, eso es seguro, pero gracias a la concupiscencia de mi Toribio hemos sabido que al parecer fueron retenidos en La Rochelle.
He coincidido con otros hermanos en las hospederias del Temple que hay en el camino entre Clairvaux y Chevreuse y he averiguado que la orden posee alli el puerto mas grande de toda la cristiandad; una red de fortalezas y encomiendas que abarcan mas de una jornada de camino rodean el mismo, protegiendolo. Y yo me pregunto: si la mayor parte de los negocios de la flota templaria se hacen en el Mediterraneo, ?para que quiere la orden tener su mejor puerto en las frias y poco transitadas aguas del Atlantico? Me parece raro, no se que opinara vuecencia al respecto.
Tendriamos que acercarnos por alli a investigar, pero no se como.
Y dejo lo mejor para el final.
Justo en el momento de nuestra partida de Clairvaux -y digo bien porque nos alejabamos ya por el camino que lleva a ?a puerta del muro exterior-, oi una voz que me llamaba. Me volvi y vi a mi maestro, Isaias Guior, dirigirse apresurado hacia mi. El novicio y el cirellero que nos habian acompanado abrian ya el porton cuando el rabi me tendio un pergamino enrollado diciendo:
?-Olvidais vuestros ejercicios, nunca hare de vos un buen alumno! -En su tono de voz flotaba un reproche, pero sus ojos me miraban brillantes y divertidos y llego a guinarme uno de ellos sin que nos vieran los frailes.
Asenti con la cabeza agradeciendole lo que supuse en aquel momento, que aquel pergamino debia de contener algo interesante. Se quedo viendo como nos alejabamos.
Ni que decir tiene que en cuanto paramos en una posada a hacer noche y en la intimidad de mi cuarto lei con avidez la esquela, que os transcribo integra:
«Estimado Rodrigo:
»Aqui teneis lo unico que me queda de nuestro trabajo en los primeros anos que pasamos en la abadia, cuando Bernardo de Claraval nos proporcionaba fragmentos de textos judaicos que, la verdad, no sabiamos de donde habian sacado. Al principio, el abad nos encargaba la traduccion de textos antiguos y de relatos relacionados con los nazareos, los esenios y ciertos cultos mistericos asociados al judaismo. Tambien nos hizo traducir numerosos textos de la Cabala. Se que luego los comparaba con textos de origen gnostico que se suponen del antiguo Egipto (que tambien traduciamos nosotros) y con otros legajos que al parecer resumian la tradicion oral de los druidas celtas.
»Luego comenzo a traer fragmentos de texto que eran copiados de pergaminos que, al parecer, acababan de ser traidos por unos caballeros francos desde Tierra Santa. Supimos que dichos caballeros eran Hugues de Champagne y su siervo Hugues de Payns. Ademas, otras familias de Inglaterra, de Dinamarca y de Flandes aportaron mas textos. No se de donde los sacaban; quiza los tenian desde siempre. ?Como sabemos esto? Muy facil, uno de nosotros, Ezequiel, fiel servidor de las tradiciones de mi pueblo, reparo en que estabamos traduciendo algo relacionado de alguna manera con nuestro llorado Templo de Salomon, asi que, como solo nos daban fragmentos dispersos, se dedico todas las noches a ir hablando uno a uno con todos nosotros para conseguir juntar las piezas de aquel rompecabezas. No se muy bien como los monjes llegaron a enterarse, pero una noche el bueno de Ezequiel desaparecio sin dejar rastro. La carpeta en la que guardaba sus avances se esfumo, aunque bajo su mesa quedo este pequeno pergamino que os adjunto. Ni que decir tiene que el miedo nos invadio y no volvimos a hacer intento alguno para recopilar lo que traduciamos por separado.
»Esto es lo unico que me queda. Se que forma parte del
Y este es el texto que como veis, estimado Silvio, mi rabi nos proporciono. Para finalizar mi carta os quiero hacer notar que el bueno de Tomas ha contribuido a la mision de manera loable. Ya se que siempre quisisteis aficionarlo a la lectura de cuanto pudiera ser util en la formacion de un joven que podra ser un prohombre de la Iglesia pese a su origen humilde. El zagal ha orientado sus lecturas -debo reconocer que por consejo mio- hacia el Templo de Salomon, la gnosis y todo cuanto tuviera relacion con lo esoterico, incluidas viejas sectas judias, sean esenios o nazareos, cultos mistericos egipcios y viejos saberes de los druidas celtas. Ha hecho un trabajo excelente que ha ido resumiendo en un volumen repleto de dibujos y diagramas del Templo, su ubicacion, medidas y apariencia; normas y forma de vida de los esenios, aspectos desconocidos de la secta de los nazareos y mil cosas mas que no he podido leer aun pero que el joven me va resumiendo en las largas conversaciones que tenemos durante nuestros viajes. Le he encargado que haga una copia para su Ilustrisima, el cardenal Lucca Garesi. Os apunto la novedad mas interesante que ha aportado Tomas: sabemos que era aquella cosa embadurnada en veneno que adoraban los templarios y que mato a vuestro bravo servidor Giovanno de Trieste. Bueno, mas o menos.
Tomas hallo, no se como, una referencia a dicho engendro en un raro tratado,
No se cual es su origen pero, segun el sabio irlandes, se trata de una suerte de busto parlante que garantiza que crezcan las cosechas y florezcan los campos, proporcionando dicha y bienes a sus poseedores. ?Os suena?
Se apunta en el tratado que puede ser, nada menos, que la cabeza del Bautista, que en las noches de luna llena abre los ojos y habla y predice el futuro; o bien una estatuilla de origen demoniaco con barba y cuernos de cabra; o incluso un busto con dos caras, una de hombre y otra de mujer. No se cual de los tres supuestos me parece mas espeluznante, por no hablar del horrible dibujo que Tomas copio con mucho acierto. Sea lo que fuere es algo muy valioso para el Temple y es cosa segura que se relaciona con cultos hereticos.
Vuestro amigo y servidor en Cristo,
Rodrigo Arriaga
