y cuando volvio a dejar la fea taza sobre el plato, se concentro en colocarla bien-. No me creo en absoluto que se haya suicidado. Ella no habria hecho eso nunca. Tiene que tratarse de un accidente o de algo aun peor -levanto los ojos de su taza-. Imagino que asi es como piensan todos los que se encuentran de repente con el suicidio de un pariente proximo, pero no es eso. Alda nunca fue el tipo de persona que se suicida.
?ora se dio cuenta de que aquella mujer no tenia una idea clara de para que queria verla.
– No queria verte para hablar de Alda -respiro hondo-. No conozco las circunstancias y no puedo ayudarte en ese tema. Trabajo para Markus, el hermano menor de Leifur. Se encuentra en una situacion bastante dificil, si se puede expresar asi, pues en el sotano de la casa de su infancia han aparecido tres cadaveres. El nombre de Alda ha salido a relucir en el caso y yo confiaba en que tu pudieras decirme alguna cosa que ayudara a Markus, o que me remitieras a alguien que pueda hacerlo -?ora callo y espero la reaccion de la mujer. Estaba segura de que la hermana le diria que muy bien, pero que no, gracias, y que se marcharia.
Johanna miro a ?ora, parecia sobre todo extranada.
– Naturalmente, he leido las noticias y he oido hablar del asunto de los cadaveres. Como es facil de entender, en la ciudad se habla mucho de ese asunto -dijo. Un poco incomoda, anadio-: Dicen que Markus esta relacionado con eso, pero yo creia que eran simples chismorreos, porque en los periodicos no se mencionaba su nombre. Pero el nombre de Alda no lo he oido mencionar hasta ahora en ese contexto, solo que los cadaveres eran de unos ingleses que habrian sido asesinados antes de la erupcion.
– ?Ingleses? -dijo ?ora entre dientes-. ?Sabes de donde procede esa version? -?seria posible que su propia suposicion sobre la guerra del bacalao fuera correcta?
– No he prestado suficiente atencion al asunto para poder decirte nada a ciencia cierta -respondio la mujer-. He tenido otras cosas en que pensar. Pero me parece recordar que es lo que se comprobo en la autopsia.
?ora se quedo rigida. ?Era posible que hasta el ultimo mono de aquella ciudad conociera la marcha del caso antes de que las partes interesadas tuvieran acceso a los informes? Intento aparentar tranquilidad, pero ardia en deseos de echar a correr a la comisaria y soltarle unos gritos a Gu?ni, el comisario.
– Yo no he oido nada al respecto, y no se si es cierto -dijo ?ora-. Sea cual sea el grado de veracidad de esa historia, el caso esta en manos de la policia y la investigacion esta aun en su fase inicial. En cualquier caso, yo solo se lo que afecta a mi cliente, y la muerte de Alda fue un golpe muy duro para el. Esperaba conseguir una informacion que habria hecho avanzar la investigacion y que habria demostrado su inocencia.
Johanna se puso rigida en su silla. Respiraba deprisa y las pupilas se hicieron mas grandes.
– ?Crees que alguien pudo matarla para que no hablara? -pregunto, pronunciando las palabras a toda velocidad-. Esa tiene que ser la explicacion -se puso una mano sobre el pecho-. ?Quiza la misma persona fue culpable de la muerte de Alda y de los hombres del sotano?
– No nos precipitemos -dijo ?ora con calma-. Como ya te he dicho, no se de que forma pueda estar relacionada la muerte de Alda con este caso, si es que hay alguna relacion. Estoy intentando averiguarlo -no queria decirle que aquel caso quiza podia explicar el suicidio de Alda…, si es que se habia suicidado. No seria la primera vez que una persona no se atreve a mirar de frente sus propias faltas y, antes que hacerlo, prefiere no saber la verdad-. Es perfectamente imaginable que exista una conexion. Si no, seria una casualidad bastante extrana.
– ?Que quieres saber? -pregunto Johanna con decision-. Quiero ayudar todo lo que pueda.
?ora noto que su enfado con Leifur aumentaba. Si ese hombre hubiera actuado de un modo mas civilizado, ?ora habria podido prepararse mejor. Pregunto lo primero que se le ocurrio:
– He comprobado que fuiste a tierra con tu madre y tu hermana la noche de la erupcion. ?Recuerdas haber visto a Markus y Alda hablando a bordo del barco?
Los ojos de Johanna se abrieron desmesuradamente.
– Lo curioso es que recuerdo esa travesia como si hubiera sido ayer. Yo solo tenia siete anos, pero esa noche fue una experiencia tan fuerte que no he podido olvidarla. Todo el tiempo estuve convencida de que habia llegado la guerra.
– ?Y te diste cuenta de si Markus y Alda hablaban? -pregunto ?ora esperanzada.
– Claro que me di cuenta -respondio Johanna-. Yo tenia a mi madre cogida con una mano y a Alda con la otra, y recuerdo que, cuando se fue, yo no queria soltarla. Estoy casi segura de que se fue con Markus. Desaparecieron los dos, pero no se adonde fueron ni por cuanto tiempo. Solo recuerdo que estuve llorando todo el rato que estuvo lejos de nosotras, porque estaba segura de que no volveria nunca.
– ?Estas dispuesta a confirmar ante la policia lo que acabas de decirme? -pregunto ?ora, intentando disimular su alegria. Las cosas iban bien.
– Si, creo que si -respondio Johanna-. Es posible que mi madre tambien se acuerde, y ella servira de testigo mucho mejor que yo, porque era mayor cuando sucedio -Johanna jugueteo con la cucharilla sobre el plato-. En estos momentos es incapaz de hablar, por lo de Alda, pero esperemos que se recupere. Mi padre murio hace bastante poco tras una larga lucha contra el cancer, de modo que en este ano ha sufrido pruebas muy duras.
– Comprendo -dijo ?ora-. Me he enterado de que os fuisteis al noroeste despues de la erupcion. ?Como estaba Alda en esa epoca? Comprendo que tu eras muy joven entonces, pero ?recuerdas si cambio de alguna manera, que se comportara de un modo distinto o que se encontrara mal?
Johanna sacudio la cabeza.
– No, no recuerdo nada de eso. Alda se fue a un internado muy poco despues de llegar alli y no la veia mucho. Naturalmente, igual que los demas miembros de la familia, habia perdido violentamente sus raices y por eso es posible que no siguiera siendo como antes. Pero eso es algo que mi madre sabra mejor que yo.
– ?A que colegio fue? -pregunto ?ora. A lo mejor podia encontrar alli a alguien que se hubiera hecho amiga de Alda.
– Al instituto de bachillerato de Isafjor?ur, creo que no me confundo -respondio Johanna.
?ora intento no dejar traslucir nada, pero aquello sonaba un poco extrano.
– Tengo entendido, por lo que me contaron sus amigas, que estuvo en el instituto de Reikiavik. ?No es asi?
– Si, si -respondio Johanna-. Cambio de colegio en otono. Preferia estar en Reikiavik en vez de en Isafjor?ur, porque todos los demas nos volvimos de alli a Heimaey.
Aquello no encajaba. ?Como pudo Alda cambiar de colegio en pleno ano escolar, y a un curso superior al que habia estado? Markus tenia la misma edad que los companeros de clase de Alda, y el estaba aun en la escuela secundaria cuando se produjo la erupcion.
– ?Alda era buena estudiante? -pregunto.
– Si, muy buena -respondio Johanna-. Siempre fue muy aplicada y trabajadora. Ademas, le encantaba estudiar. Lo contrario que yo -la mujer sonrio, pero solo fue un instante-. Que curioso -continuo, sin que su gesto dejara traslucir que estuviera pensando en algo divertido-. Le he dado muchisimas vueltas a lo que le paso a Alda, pero jamas se me ocurrio pensar que pudiera tener relacion con los cadaveres del sotano. Estaba segura de que guardaba alguna relacion con su trabajo en urgencias. Que alguno de esos repugnantes violadores se colo en su casa y la mato.
– Como te he dicho, no hay nada claro aun sobre si hay relacion -dijo ?ora-. A lo mejor, lo de los cadaveres no esta relacionado con la defuncion de Alda en absoluto.
– Pues yo estoy completamente convencida -dijo Johanna, y cruzo los brazos.
?ora sabia que la gente, cuando sufre una perdida que aun no ha superado, se agarra desesperadamente a un clavo ardiendo, a las teorias, hipotesis y explicaciones mas estramboticas de los sucesos que no pueden entender con argumentos racionales. Asi tienen otra cosa en que pensar, para olvidar por un momento la constante e inevitable sensacion de falta a la que aun tienen que enfrentarse.
– Sin duda, se sabra en su momento -dijo ?ora con cautela-. Esos violadores que acabas de mencionar…, ?Alda tenia relacion con ellos? Pensaba que solo tenia relacion con las victimas, no con los verdugos -Markus le habia contado que Alda trabajaba a tiempo parcial en un servicio de apoyo a victimas de violacion.
– Es una tonteria mia, no hago mas que pensar en toda clase de cosas -respondio Johanna-. Que yo sepa, ella no llegaba a verles, pero estaba fantaseando con la idea de que uno de ellos se hubiera enterado de su nombre y quisiera vengarse. Tuvo que testificar en dos casos de esos, por lo menos. En realidad ya estaba harta y habia dejado ese trabajo cuando sucedio el horror. Paso algo que no tuvo tiempo de contarme. Pensaba venir aqui el proximo fin de semana, y se pensaba quedar en mi casa. Dijo que tenia que decirme algo y que queria hacerlo cara a cara.
