– Aqui hay un informe antiguo -dijo Bella-. Esta fechado el 20 de enero de 1973. ?No es raro que tenga en su mesa un informe tan antiguo?

– ?Que pone? -pregunto ?ora excitada. Miro hacia la puerta entreabierta, pero no habia nadie a la vista. ?Cuanto se tarda en fotocopiar diez paginas?-. Venga, date prisa -le dijo en voz baja.

– Espera -dijo Bella, y levanto la hoja para ver mejor-. Es un informe referente a huellas de una pelea o de danos personales en el muelle. La policia fue avisada por el vigilante del puerto, que encontro una gran mancha de sangre en el muelle la manana del sabado 20 de enero. No pudo encontrar ninguna explicacion logica y llamo a la policia por si se diera el caso de que se tratara de un delito. Declaro que no habia habido vigilancia en el puerto desde la medianoche del viernes hasta que el empezo su turno de guardia, a las ocho de la manana del sabado - Bella puso un dedo en la parte baja de la pagina-. El agente observo la mancha, que eran muy extensa, y comprobo en la administracion del puerto que barco podia haber estado amarrado alli. De dicha comprobacion resulto que en un periodo de varios dias no habia habido barco alguno. El agente comprobo asimismo si alguna persona o varias habian acudido esa noche al hospital con danos fisicos, pero desde la medianoche no habia acudido nadie con excepcion de un matrimonio con un bebe enfermo -Bella miro a ?ora-. ?No tendra esto alguna relacion con los cadaveres? -pregunto.

– No lo se -respondio ?ora a media voz-. Venga, rapido, sigue -miro la puerta de reojo, pero todo seguia tranquilo.

– El agente hablo a continuacion con varias personas y dos testigos sostuvieron que habian visto a Da?i Karlsson en la zona por la manana temprano. Otro declaro que le habia visto amarrando en el muelle un bote de goma, y otro mas que le vio en el lugar donde se hallo la sangre. El agente hablo con Da?i, pero este nego la veracidad de esos hechos y aseguro que su mujer podia confirmarlo, como efectivamente hizo. El agente de policia subio entonces a bordo de un arrastrero en el que Da?i trabajaba como piloto, y no encontro nada extrano. El caso se considera no resuelto y es preciso comprobar si la sangre puede proceder de un animal o de alguna captura ilegal que fuera desembarcada al amparo de la noche -Bella dejo de mirar el informe-. No pone mas.

– ?Que agente escribio el informe? -pregunto ?ora a toda prisa, indicando con un movimiento de la mano que se les estaba agotando el tiempo. Se oyo ruido de pasos que se aproximaban.

– Gu?ni Leifsson -dijo Bella, que se apresuro a dejar el papel en su sitio. Acababa justo de hacerlo cuando se oyo a Gu?ni entrar por la puerta, a su espalda.

?ora se volvio, aparentando que no pasaba nada. No podia estar segura, pero algo le decia que aquel informe tenia relacion con el caso, porque, de otro modo, ?por que iba a estar mirando un documento tan antiguo? La misma corazonada le decia que Gu?ni no estaba examinando casos antiguos en colaboracion con sus colegas de Reikiavik, sino que trabajaba el solo, por su cuenta. Ya se veria si aquello era positivo o negativo para Markus.

– Muy bien -dijo dirigiendose hacia el comisario, que le entrego la fotocopia del informe de la autopsia al tiempo que miraba con ojos escrutadores a Bella, aun al lado del escritorio.

– ?Se te ofrece algo? -pregunto a la joven con voz gelida.

Bella le miro inexpresiva.

– No, ?por que? -sin nada mas que la mirada, parecia retarle a que tuviera el atrevimiento de acusarla de espiar.

Gu?ni no cayo en la trampa y se contento con fruncir las cejas un momento, y luego se volvio hacia ?ora.

– Ahi hay mas cosas que llamaran la atencion de los medios en cuanto se abra el secreto del sumario -dijo Gu?ni-. Se refieren a la cabeza y no dejan lugar a dudas -dijo con una sonrisa siniestra-. Una sorpresa en un caso que yo pensaba que habia alcanzado ya su climax dramatico.

– Me parece que en este caso quedan aun muchas sorpresas -comento ?ora, por decir algo. En aquel hombre habia algo que le ponia los pelos de punta. Pero se limito a mirar de reojo la mesa del policia mientras decia esas palabras. Era mejor dejarle vivir en la ignorancia.

?ora dejo los papeles y golpeo ritmicamente con los dedos mientras trataba de poner en orden sus ideas. Acababa de leer tres de los cuatro capitulos del informe de la autopsia, pues habia un capitulo dedicado a cada uno de los cadaveres y otro a la cabeza. Los capitulos que acababa de leer trataban de los tres cadaveres, que resultaron pertenecer a dos hombres de unos treinta anos y otro en torno a los cincuenta. Los hombres eran de raza blanca y todos los cadaveres se hallaban en un estado de conservacion increiblemente bueno, como consecuencia de las peculiares condiciones reinantes. Se consideraba que el calor producido por la erupcion habia desempenado un papel importante en la conservacion, pero tambien el hecho de que en el sotano no hubiera humedad alguna, ademas de que los gases toxicos y densos habian destruido toda forma de vida presente en el lugar. Aunque el texto era bastante ilegible y habia de vez en cuando terminos medicos incomprensibles, quedaba perfectamente claro que aquellos hombres no habian muerto asfixiados por gas toxico. Aunque en los informes no se proporcionaban mas detalles sobre la causa de la muerte, todo parecia indicar que los hombres habian sido objeto de gran violencia. Presentaban extranas heridas en los brazos, que parecian curadas de mucho tiempo atras, y danos no relacionados con ellas que les ocasionaron la muerte. Eran cicatrices de cortes bastante profundos que no se habian podido explicar convenientemente, aunque se consideraba improbable que se debieran a herramientas o cuchillos, habida cuenta de lo irregular de las heridas. Se pensaba que dos de los hombres habian fallecido a causa de heridas en la cabeza, pues las cajas craneanas estaban rotas a consecuencia de un golpe muy fuerte, aparentemente con el mismo objeto contundente desconocido. Uno de los dos tenia, ademas, una fractura en la nariz tan seria que el cartilago nasal estaba hecho pedazos, aunque el medico forense no habia podido determinar si el hombre en cuestion habia muerto a causa de la herida en la nariz o por la fractura de craneo. Del tercer hombre se decia que se apreciaban heridas menores en la cabeza, pero tenia fracturada la columna vertebral asi como tres costillas rotas, que habian penetrado en un pulmon, desgarrandolo. El informe consideraba que esta ultima herida habia causado una hemorragia interna en el torax y los pulmones, y el hombre habia muerto finalmente ahogado en su propia sangre. ?ora sintio un escalofrio pero al mismo tiempo comprendio que una chica tan joven nunca habria podido matar de ese modo, actuando sola, a todo un grupo de hombres.

En lo tocante a la nacionalidad de los hombres, el forense se apoyaba en diversos elementos. Se mencionaba que la observacion de cada uno de ellos por separado no permitia ninguna conclusion, pero el estudio de los tres en conjunto hacia suponer que, con bastante probabilidad, se trataba de britanicos. Se indicaba asimismo que la persona o personas que trasladaron los cadaveres al sotano no contaban, seguramente, con que pudieran ser hallados en ningun momento, pues no se habia hecho ningun intento de eliminar ropas u otras cosas que pudieran servir en el reconocimiento de los difuntos. Se habian obtenido algunas conclusiones concernientes a la nacionalidad porque las marcas de la ropa y el calzado eran aun parcialmente legibles y resultaron corresponder a comercios britanicos. El hombre de mas edad llevaba ropa de marcas mas caras que los dos mas jovenes. El material utilizado en los empastes dentales de los mas jovenes resulto ser tambien el que empleaban los dentistas britanicos en el periodo posterior a 1960, y uno de ellos llevaba ademas un clavo de acero en el tobillo, producto de una antigua fractura, clavo que incluia la marca de unos fabricantes britanicos. Los dos jovenes llevaban un tatuaje en el que se leia «HMS», que se consideraba abreviatura de Her Majesty's Service, lo que apuntaba a que habian realizado el servicio militar y habian deseado documentarlo en su propia piel. Dos de los hombres llevaban igualmente libras inglesas en los bolsillos, y uno de ellos tenia consigo cigarrillos ingleses.

?ora penso si el tatuaje que Alda habia mencionado a su hermana podria haber sido tal vez el mismo del que se hablaba en el informe. ?Que es lo que habia dicho? «?En que circunstancias te harias tu un tatuaje?». ?Podia haberse referido a la entrada en el ejercito? ?ora sacudio la cabeza sin querer. Eso era practicamente imposible. Seguramente, aquello no tenia nada que ver; pero marco el texto para acordarse de ese dato en concreto si volvian a aparecer tatuajes.

Lo que mas alegro a ?ora en toda aquella penosa lectura fue el parrafo en el que se indicaba que, probablemente, los cadaveres habian sido trasladados despues del inicio de la erupcion. Esta conclusion se apoyaba en el hallazgo de restos de ceniza en la parte posterior de las prendas de los hombres, que aparecieron tumbados sobre la espalda. La capa de ceniza fina que penetro por las aberturas de la casa y que oculto toda la superficie del sotano no habria podido penetrar debajo de los cuerpos despues de que estuvieran alli colocados. Ademas, en los pies de los hombres habia pequenas quemaduras, lo que apuntaba a que, o bien habian estado caminando durante la erupcion y pisaron las pequenas brasas que llovian del cielo en esos momentos, o bien que sucedio cuando los cadaveres fueron trasladados a la casa. En el sotano no habrian podido entrar ascuas, pues

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