estaba protegido de ellas por las ventanas, lo que habia hecho que no se viera afectado por esa anomala circunstancia, si bien la ceniza fina habia conseguido penetrar por todas las aberturas. En cualquier caso, los hombres estaban en el exterior durante la erupcion, vivos o muertos. De modo que Markus no habria podido llevar los cadaveres, para alivio de ?ora.
Cuando empezo a leer la parte del informe que trataba de la cabeza, se sintio aun mas aliviada. La seccion comenzaba con una descripcion de la caja en la que Markus dijo que estaba la cabeza, y se senalaba que todo apuntaba a que, efectivamente, habia sido asi. Restos de sangre, secos desde hacia mucho tiempo, en el fondo de la caja, asi como otros restos biologicos presentes en ella, indicaban que la cabeza habia estado metida en la caja. Ademas, no habia ceniza en el pelo, lo que seguramente significaba que la cabeza habia estado encerrada en algun lugar y no habia recibido el humo seco, como otros objetos del sotano. Aquello reforzaba la linea de defensa de Markus, y ?ora se tomo tiempo para marcar especialmente ese parrafo. Desgraciadamente, casi no se hablaba del estudio de las huellas dactilares de la caja, y solo se mencionaba que se habia hallado un unico conjunto de ellas. Las huellas dactilares en cuestion eran recientes y en el momento de escribir el informe aun no se habian comparado con las de Markus, pues estas no figuraban en el archivo. ?ora sabia que ahora le convocarian para tomarle las huellas, lo que a ella no le causaba ninguna preocupacion, pues la presencia de sus huellas en la caja concordaba perfectamente con la serie de hechos que el le habia explicado. Eran las unicas huellas dactilares, no se indicaba que las demas pudieran haber resultado destruidas, sino que se habrian borrado por las condiciones ambientales y por el tiempo transcurrido hasta el hallazgo de la caja. Era una verdadera lastima, pues la presencia de las huellas de Alda en la caja habria sido especialmente beneficiosa. En realidad, no todo estaba perdido en ese tema, pues en el informe se senalaba la conveniencia de enviar la caja a un laboratorio forense en el extranjero que contase con mejores medios para investigarla. Tambien se senalaba que se procederia a un examen mas detallado de los molares de los difuntos. ?ora apunto que tenia que llamar para que tomaran las huellas dactilares de Alda, para el caso de que se encontraran mas huellas en la caja, aunque contaba con que, sin duda, en todo caso lo harian.
Se hablaba luego de la cabeza propiamente dicha. ?ora aun no habia encontrado nada que encajara con lo que dijo Gu?ni, pero esperaba que ahora fuera el momento. El resumen comenzaba de una manera de lo mas inocente, con el establecimiento de la edad por los dientes, que apuntaban a que se trataba de un hombre joven, probablemente en torno a los veinte anos de edad. Luego se hablaba de las causas de la muerte, que no se habian podido determinar por la ausencia del resto del cuerpo. Se indicaba que los indicios apuntaban a que la cabeza habia sido cortada despues de la muerte del hombre. Era posible extraer esa conclusion a partir de las huellas de corte inusualmente rectas, lo que no habria sido posible tratandose de una persona aun con vida. ?ora dejo de leer y penso si aquello queria decir que una persona viva se retorceria y moveria la cabeza mientras se la cortaban. Como le habia sucedido ya varias veces, se vio sumida en una sensacion de irrealidad al leer aquello y al pensar en la cabeza. Ninguno de sus profesores en la Facultad de Derecho de la universidad habia tenido la ocurrencia de ensenar algo asi a sus alumnos, y ?ora dudaba, en realidad, de que cualquier clase de ensenanza hubiera servido de algo en una situacion como esa. Continuo la lectura. Se decia que la cabeza pertenecia a un hombre, conclusion que se apoyaba en las medidas realizadas sobre las imagenes radiologicas del maxilar, asi como en otras mediciones del craneo. Aun se apreciaban restos de raices de barba. No existian empastes, de modo que no se realizo intento alguno de determinar la nacionalidad o el origen de la cabeza. Aquello no era nada bueno, penso ?ora. Otro ingles habria indicado que la cabeza pertenecia a un hombre que formaba parte del grupo con el que no se podia relacionar a Markus. Asi que habria podido argumentar que Markus se habia visto implicado por azar en un caso muy serio sin tener conciencia alguna de los hechos, por lo que fue al sotano a recuperar la caja sin conciencia alguna de la gravedad del caso. Pero no era una opcion demasiado buena.
Paso la pagina y siguio leyendo. No habia leido mas de dos lineas cuando se tapo la boca con la mano. Aqui estaba lo inesperado de lo que habia hablado Gu?ni. ?ora subio los ojos al cielo y respiro muy hondo. Lo que ella creia que era la lengua en la boca de aquella cabeza del sotano era otra cosa, algo completamente distinto.
Capitulo 14
Martes, 17 de julio de 2007
Adolf leyo el mensaje de texto que acababa de escribir y pulso enviar. Estaba tumbado en el sofa de su casa mirando con el otro ojo un torneo de golf del que no tenia ni idea de donde se celebraba ni como se llamaba. No le gustaba el golf, pero le parecia relajante aquella retransmision tan poco televisiva. Miraba con toda su atencion, como en trance, las pelotitas blancas que volaban veloces, una tras otra, desaparecian en el cielo de identico color y volvian a aparecer botando por un llano cubierto de hierba que tenia toda la apariencia de estar recortado con tijeras. Adolf estuvo pensando si no se le habria olvidado conectar el timbre del telefono cuando volvio de ver a la abogada. No era asi, y el mensaje que acababa de enviar ya estaba en camino. Dejo el telefono.
Adolf se incorporo en el sofa y se estiro para coger el periodico. En algo tendria que entretenerse esa noche, porque sus amigos no contestaban a sus llamadas ni a sus mensajes. En realidad no le extranaba demasiado, los que trabajaban tenian otras cosas que hacer los dias laborables. A el le habian despedido del trabajo a raiz de su detencion, y no habia hecho nada por encontrar otro empleo. De todas formas, tenia mucho de lo que ocuparse despues de la muerte de su madre. Cuando hubiera pasado todo el rollo del juicio, volveria a buscar en algun sitio, pero ahora no valia la pena. No quedaria nada bien empezar en un sitio nuevo y tener que pedir dias libres para presentarse ante un tribunal. Abrio el periodico y paso las paginas hasta llegar a la cartelera de cines. Si a nadie le apetecia hacer nada esa noche, se largaria al cine. No podia ni pensar en quedarse solo en casa rascandose la barriga. Seria mas razonable ir al gimnasio y machacarse hasta quedarse completamente hecho polvo, y luego meterse a una de esas peliculas de verano que lo unico que requerian de los espectadores era que no se durmieran del todo. Penso en la conveniencia de llevarse a su hija, a ella no le vendria mal entretenerse tambien un poco, y mejor tener alguien con quien charlar en el descanso. Aunque ya habia cumplido los cuarenta, todavia le resultaba desagradable ir solo al cine, aunque no tanto como cuando era mas joven. Quiza tendria que reconsiderar lo de ir al gimnasio si se llevaba a Tinna, porque si la pobre nina no tenia fuerzas para levantar la toalla despues de la ducha, no digamos lo que seria capaz de hacer con las pesas.
A la mierda el gimnasio, podria ir otro rato. Llamo a su hija y ella acepto ir al cine con el esa tarde, a ver la pelicula que le apeteciera a ella. La voz de su hija no mostraba interes ni desinteres, y Adolf tuvo la sensacion de que tendria remordimientos de conciencia. Siempre le habia resultado dificil aclararse con ella. Adolf no habia pasado mas que una noche con la madre y nunca habia tenido buenas relaciones con ella. Por eso, no sabia si era el el unico con problemas para conectar afectivamente con la nina o si les pasaba tambien a otras personas cercanas. A decir verdad, tenia la sospecha de que el no era el unico. La pobre nina habia vivido siempre en una especie de crisis psicologica, aunque solo ultimamente habia empezado con la estupidez esa, que todavia no habia desaparecido. Aquellas reflexiones le recordaron que aun no habia hablado a la abogada sobre la enfermedad de Tinna, y que seguramente era un grave error. Si la nina testificaba, a lo mejor despertaba la compasion del juez. El siempre se habia comportado razonablemente bien con ella, se la habia estado llevando un fin de semana de cada dos desde que era una canija, aparte de la prueba de paternidad, naturalmente. Aunque, bueno, las mas de las veces la dejaba en casa de sus padres, pero es que a los ninos les viene muy bien tener trato con sus abuelos, y eso no le haria ningun dano, aunque no fueran las personas mas simpaticas del mundo.
Cuando murio su padre, hacia dos anos, Adolf penso que a lo mejor el estado de animo de su madre mejoraria un poco. Su vida se despejaria y se transformaria en otra persona. Desde que el podia recordar, sus padres habian andado constantemente a la grena, porque se impacientaban con cualquier tonteria, y consiguieron ahuyentar a todos los amigos y conocidos. En realidad, algun pariente quedaba aun para asomar la nariz, mas bien por obligacion moral, pero siempre se largaba a toda prisa, porque la atmosfera de su casa era opresiva. Las unicas palabras que pronunciaban eran indirectas terribles que se dirigian el uno a la otra, o expresiones negativas sobre absolutamente todos los aspectos de la sociedad. No habia noticia lo suficientemente buena para que ellos no encontraran algun aspecto absolutamente negativo, que convertian en tema de conversacion que exprimian durante horas. Adolf sintio un escalofrio al recordarlo. No sabia si las raices de aquella forma de relacionarse socialmente estaban en su madre o en su padre, pues no les podia recordar sino en constante desencuentro. Si originalmente habia sido por culpa de su padre, su madre se habia infectado tanto de su antipatia que, cuando por fin desaparecio, la naturaleza original de ella ya se habia perdido por completo. Seguia
