que el ano anterior. Venia a continuacion un breve texto en el que Alda describia su preocupacion por las aves de las islas, y de ahi pasaba a contar lo que le gustaban los fuegos artificiales y la influencia negativa que tenian estos sobre los animales. La entrada terminaba con la promesa de procurar que cada dia fuera lo suficientemente emocionante para merecer ser registrado en el nuevo diario.
?ora leyo luego lo que habia sucedido en ese mes de enero de tantos anos atras. El colegio volvia empezar despues de las vacaciones navidenas, y Alda no parecia lamentarlo en absoluto, incluso se alegraba de ello, a juzgar por lo que decia en el diario. Estaba encaprichada de un tal Stebbi y habia empezado a creer que el sentimiento era mutuo, pero no parecia tener interes alguno por Markus, excepto como amigo. ?ora no pudo saber exactamente, por lo que estaba leyendo, si la chica se habia dado cuenta de lo loquito que le tenia, aunque todas las frases en que se hablaba de el eran positivas y parecian escritas con amistad. El 15 de enero represento un hito en su vida, porque Alda beso al tal Stebbi delante del kiosco, y esa pagina estaba cubierta de flores y corazones. El dia siguiente no era igual de feliz, porque se perdio el gatito de su casa, y el drama fue en aumento los dias siguientes hasta que consiguieron encontrarlo, despues de una frenetica busqueda. ?ora penso si aquel gato seria uno de los muchisimos que se quedaron en Heimaey, cuyo numero fue disminuyendo mas y mas desde la erupcion. De vez en cuando se encontraban tambien reflexiones sobre el pelo que ?ora no conseguia entender, igual que sobre los objetivos para el nuevo ano. La lectura le hizo pensar que Alda se habia cortado el pelo muy corto y que no le gusto el resultado, pero no acababa de comprender por que una cosa asi podia afectarla de semejante modo.
La tercera semana del mes dejaba ver la gran expectacion de Alda ante el baile del colegio, que se celebraria proximamente. Era claramente un acontecimiento muy esperado, y aunque Alda no entraba en detalles, parecia desearlo y temerlo al mismo tiempo. Consistia en algo que iban a hacer todos los chicos y chicas de la clase, pero ?ora no consiguio enterarse de que se trataba. Cuando llego el 19 de enero, ?ora dio un respingo. En la parte superior de la pagina estaba escrita la fecha, pero debajo habia un borron tan repetido y fuerte que el boligrafo habia traspasado la hoja en varios sitios. En toda la pagina habia hecho lo mismo. Algo habia pasado, y aunque ?ora se esforzo por ver si habia algo debajo del tachon, no consiguio encontrar nada. A lo mejor le habia dado calabazas el Stebbi ese del que Alda andaba tan enamorada. Pero habia apretado el boligrafo con tanta fuerza que ?ora lo considero improbable, incluso para una persona joven en plena tempestad de hormonas. Volvio a dejar el diario en el regazo.
– ?Que rollo es ese? -oyo decir a Bella, que senalaba con el indice la parte rayada-. ?Cogio el cuaderno un nino pequeno?
?ora no habia pensado en esa posibilidad. Era posible que Johanna hubiera garrapateado aquello en el cuaderno de su hermana en un ataque de furia o por nineria.
– No lo se -respondio ?ora con toda sinceridad-. Hasta aqui todo estaba muy pulcro.
Bella solto un bufido:
– Eso dices tu -se quedo mirando fijamente la hoja rayada y ?ora no pudo evitar imitarla. La azafata anuncio a los pasajeros por los altavoces que comenzaban el descenso hacia Reikiavik y que tenian que poner el asiento en posicion vertical y abrocharse los cinturones de seguridad-. ?Has leido alguna vez de algun accidente en el que los unicos supervivientes tuvieran la mesa plegada o el respaldo del asiento en posicion vertical? -pregunto Bella en voz tan alta que otras personas pudieron oirla-. Yo creo que se trata de proteger las mesas y los asientos si el avion se estrella. Menudo rollo.
El pasajero que estaba sentado al otro lado del pasillo miro a Bella muy molesto y cerro su mesa con un golpetazo.
?ora se concentro en mirar al frente y fingir que no pasaba nada. Paso pagina y miro la siguiente hoja, que resulto estar vacia. No habia anotaciones para los dias 20 y 21 de enero. «Maldita sea», penso ?ora; hasta ese momento no habia habido ni una linea que pudiera relacionarse con la cabeza y la caja. El diario se quedo atras la noche de la erupcion, por eso la unica esperanza para Markus era que Alda hubiese escrito algo sobre ese suceso el dia 22, pues la erupcion empezo por la noche. Por eso seria estupendo que la pagina correspondiente no estuviera vacia. ?ora respiro hondo y cruzo los dedos antes de pasar pagina.
Afortunadamente, la pagina fechada el 22 de enero no estaba ni vacia ni rayada como la anterior. Pero, seguramente, Alda estaba bajo la influencia de medicamentos o casi delirando cuando escribio la entrada del dia. ?ora se sentia totalmente incapaz de entender de ninguna manera aquel texto incoherente que, a diferencia de los anteriores escritos de Alda, recorria la pagina haciendo olas en lugar de seguir lineas rectas. El texto constaba de una repeticion de las palabras «asco asco asco» y diversos «?por que sali? ?por que? ?por que?» y tambien «quiero morirme». Todo eso estaba mezclado y ?ora no pudo ver que la disposicion tuviera algun sistema especial. En la linea que seguia a ese caos decia:
No escribire mas en este cuaderno. Lo hago por Dios y por mama y papa y luego me matare. Nunca volvere aqui.
Aquello parecia estar escrito con mas serenidad, porque las letras eran rectas y estaban mejor trazadas. No habia nada mas. Aunque, en realidad, el boligrafo habia hecho una linea hasta la parte de abajo de la pagina, y abajo del todo ponia, en una letra diminuta que apenas era legible:
Markus.
?ora dejo el cuaderno y suspiro. ?Por que demonios no habia sido mas clara Alda? Aquello parecia ir en la direccion correcta, daba a entender claramente que la chica habia sufrido un shock. Si se anadia algo de fantasia a lo ultimo, el nombre de Markus en la pagina podia interpretarse como una indicacion de que quiza el podria ayudarla. Lo escrito no demostraba, por otra parte, la version de su cliente. Despues de esas paginas, las demas del diario estaban completamente vacias.
Capitulo 16
Miercoles, 18 de julio de 2007
?ora dejo el periodico y suspiro. Claro que siempre podia consolarse pensando que la foto de la primera pagina habria podido corresponder a cualquier cincuenton apuesto. Habia muchos del mismo estilo. Pero eso no seria mas que un pobre consuelo para Markus, que la miraba fijamente, con cara de culpable, desde una fotografia bastante mala. Los periodistas debian de haber revuelto Roma con Santiago para encontrar una foto de su cliente con gesto atrabiliario. Aunque los rasgos estaban bastante confusos, aquel hombre parecia claramente capaz de cualquier cosa. El titular «Cuatro muertos: asesinato segun la autopsia» estaba elegido con la finalidad de presentar a Markus como un criminal. El articulo publicado en paginas interiores no decia practicamente nada mas que lo que figuraba en el informe de la investigacion policial, aparte de poner de relieve que la policia estaba investigando a Markus Magnusson, hombre de negocios de Reikiavik, por su participacion en el caso. En un recuadro especial se incluia una breve biografia, en la parte baja de la pagina, en la que se senalaba que Markus vivia en Heimaey cuando aquellos hombres fueron asesinados. Lo que olvidaban mencionar era su corta edad en esos anos. No se habian contentado con sacar a Markus en la foto de la primera pagina, porque tambien ilustraban con una imagen suya el articulo de las paginas interiores, junto con dos fotografias de la excavacion y una vista general de Heimaey. Saltaba a la vista que los periodistas no habian podido acceder a los informes de la autopsia propiamente dichos y que tampoco relacionaban a Alda con el caso. El articulo era basicamente un resumen de lo que habia ido apareciendo previamente, aunque ahora se presentaba a Markus a la luz publica y el hallazgo de unos cadaveres se habia convertido en la investigacion de unos asesinatos. Ahora habria que esperar a que algun medio de comunicacion empezara a mencionar el nombre de Alda en relacion con el caso.
?ora penso que era fundamental aprovechar el tiempo y meterse a fondo en la parte que se relacionaba con la enfermera. En cuanto los periodistas empezaran a interesarse por Alda, se le cerrarian muchas puertas. ?ora hojeo las notas que habia ido tomando y repaso las pocas que tenia sobre Alda. Penso que debia ponerse en contacto con el instituto de Isafjor?ur para rastrear las huellas de sus amigas de entonces, hablar con los medicos con los que trabajaba Alda y con los empleados del servicio de urgencias donde habia hecho guardias nocturnas y de fin de semana. ?ora le dio vueltas a la posibilidad de hablar con un medico al que conocia bastante bien (su propio ex marido), pero decidio dejarlo por el momento, no fuera a ser que le pidiera a ella que le devolviera el favor. La experiencia le habia ensenado que el viejo dicho de que los regalos acaban pagandose encajaba especialmente bien en la relacion entre ambos, y no estaban en igualdad de condiciones.
