velocidad en su coche, ?ora pudo meter las actuaciones del caso en una cartera. Cuando estuvieron ante la puerta en cuestion, ?ora espero aun un momento para recomendar a Markus que actuara como ella le indicara, y que no debia decir nada mas que lo que le preguntaran, al menos no sin consultarla a ella antes. Markus movio la cabeza en senal de asentimiento, sin despojarse de su gesto de enfado, y entraron. ?ora se recordo a si misma que las personas reaccionan de modos muy distintos en una situacion de tension, algunas se ponen pura y simplemente fastidiosas, como sucedia con su cliente en aquella ocasion. ?Tal vez lamentaba tanto la muerte de Alda? Todos coincidian en que habia estado muy enamorado de ella. Claro que Alda no habia correspondido nunca a sus sentimientos, pero de todos modos era posible que el fallecimiento de su amiga le hubiera dolido especialmente. Quiza no tenia los ojos hinchados de llorar, pero todo parecia indicar que se curaba de la pena a base de furia y malhumor. ?ora decidio mostrarse con el un poco mas amable de lo habitual.

Stefan ya estaba en la sala de interrogatorios junto a otro policia, aunque este abandono el lugar en cuanto aparecieron ?ora y Markus. El agente les saludo al salir con un gesto de desaprobacion, y ?ora volvio a tener la sensacion de que tenian afilados los cuchillos. Cruzo los dedos con la esperanza de que Markus no estuviera de camino a la prision preventiva. Ademas del desagradable golpe que aquello representaria para Markus, tambien tendria consecuencias para ella, pues seria una carga mas, un trabajo que le robaria mas tiempo del que habia previsto.

Stefan comenzo el interrogatorio anunciando que Markus seguia estando en situacion de sospechoso, y que ahora estaban investigando el homicidio de Alda ?orgeirsdottir ademas de los homicidios de cuatro varones desconocidos en el ano 1973. ?ora intento no dejar traslucir su sorpresa, pero la pluma se le cayo al suelo. Markus no tenia tanto dominio de si mismo, aunque al principio parecio tomar aquello con una calma increible. Cuando ?ora se incorporo, Markus tenia ya la cara roja y respiraba pesadamente.

– ?Me estas diciendo que soy sospechoso del asesinato de Alda? -dijo en voz baja y airada-. ?Estas loco? ?No se quito la vida ella misma? ?Pero que esta pasando aqui?

?ora le puso una mano sobre el hombro.

– Dejemos hablar a Stefan. Es un malentendido que corregiremos con facilidad -miro a Stefan-. ?Como es posible que Markus sea sospechoso del homicidio de Alda? ?Y cuando se descubrio que fue asesinada?

Stefan no parecia afectado por la reaccion de Markus.

– Las conclusiones de los analisis toxicologicos de sangre y tejidos demostraron que no se trataba de un suicidio. Como la investigacion esta en marcha, no puedo dar mas detalles en estos momentos. Tengo que hacer a Markus algunas preguntas relativas a su relacion con la difunta, y le pido encarecidamente que las responda -el rostro de Stefan estaba impasible, no se podia leer absolutamente nada en el.

– En vista de que mi cliente es ahora sospechoso de un homicidio, debo insistir en que se me proporcionen los resultados analiticos mencionados -dijo ?ora-. Igual que el informe de la autopsia.

Stefan sonrio con ironia.

– En la comisaria de Heimaey, tal vez -se inclino hacia delante-. Se que Gu?ni te proporciono los informes de la autopsia de los cadaveres del sotano. Eso no volvera a pasar. Si quieres mas informes tendras que solicitarlos por las vias legalmente establecidas -se irguio.

?ora tuvo que explicar como se habia producido aquel hecho. Markus no podia tener en contra a Stefan y sus colegas simplemente por aquella minucia…, ya bastaba con la presion de los medios y las autoridades policiales para que el caso estuviera solucionado lo antes posible.

– Es cierto que Gu?ni me proporciono el informe sin haber realizado una solicitud formal, pero no hay que perder de vista el hecho de que ya habia oido en la calle cosas sobre su contenido. No puede considerarse algo normal que las actuaciones de una investigacion sean de conocimiento general para todo el mundo excepto para quienes han de velar por sus propios intereses.

Stefan miro a ?ora, pero no dijo nada. Luego se volvio hacia Markus.

– ?Donde estuviste la noche del domingo 8 de julio pasado? -ya habian establecido la hora de la muerte, y ?ora la anoto.

– No lo se -respondio Markus, cortante-. ?Como voy a saberlo?

– Yo que tu, intentaria hacer memoria. Anteriormente dijiste que ibas de camino a las Vestmann, y ciertamente estabas alli la manana siguiente, como se ha podido determinar -Stefan hojeo unos papeles que tenia sobre la mesa-. Dijiste que saliste de Reikiavik hacia las siete y que hacia las ocho y media habias llegado a la residencia de verano que tienes a orillas del Ranga. Luego fuiste desde alli hasta el aerodromo de Bakki al dia siguiente por la manana temprano y volaste a la isla. ?Es correcto?

Markus parecia furioso.

– Si, claro, claro. Es solo que no habia identificado la fecha. Si hubieras preguntado por la noche anterior a mi viaje a las islas, te habria contestado todo eso.

– ?Pero mantienes lo resenado en esa declaracion? -pregunto Stefan.

– Naturalmente -respondio Markus con furia-. ?Por que no iba a mantenerlo? Fue todo asi. Compruebalo en el aeropuerto de las Vestmann. Deben de tener algun registro.

– No estoy preguntando por tu viaje la manana del lunes -repuso Stefan-. Estoy preguntando por la noche del domingo. No hay mas que dos horas de coche hasta el aeropuerto de Bakki, de modo que no nos dice nada que estuvieras alli a la manana siguiente -Stefan levanto la vista, que tenia fija en un viejo informe-. ?Puede confirmar alguien tu historia? ?Echaste gasolina o te detuviste a comer por el camino?

Markus se removio en su silla, parecia estar intentando hacer memoria. ?ora esperaba vivamente que hubiera echado gasolina y hubiera parado en cualquier chiringuito a tomar un tentempie. Su deseo no se vio cumplido.

– No -dijo Markus-. Eche gasolina al salir de la ciudad, si no recuerdo mal -resoplo, decepcionado-. Hace ya tanto tiempo…, pero creo que pase por la gasolinera de Orkunn, en Snorrabraut.

– ?Hacia que hora fue eso?

– Hacia las siete, justo antes de las siete. No lo se -respondio Markus, pero anadio entonces, muy molesto-: ?No podeis comprobarlo en la cuenta de mi tarjeta de credito? Casi todo lo pago con tarjeta.

Stefan no respondio, pero ?ora sabia perfectamente que la utilizacion de una tarjeta en una gasolinera de autoservicio no servia de coartada.

– Perdona -intervino ?ora-, ?no seria mas adecuado que tu demuestres que Markus estuvo en el lugar de los hechos en vez de que el tenga que intentar hacer memoria sobre una noche de domingo ya pasada? No dudo de que se habria fijado mucho mas de haber sabido lo que iba a suceder esa noche -ahora fue el turno de ?ora de enviar a Stefan una sonrisa hiriente. Tenia la sensacion de que le habia salido bien, pero no duro mucho.

– Eso es precisamente lo que tenemos intencion de hacer -dijo Stefan-, demostrar que Markus estuvo en el lugar de los hechos la noche de autos -miro a ?ora y luego a Markus.

– ?Como? -dijo Markus, que ya parecia completamente fuera de si-. Eso no puede ser -dijo luego con calma. Parecia demasiado confuso para enfadarse-. Eso no puede ser -repitio.

– Pero es asi, a pesar de todo -dijo Stefan.

?ora esperaba que estuviera haciendo referencia a los vasos de casa de Alda del sabado por la noche, o a alguna otra cosa que Markus hubiera podido tocar. Resultaba que las cosas no estaban tan bien.

– Tenemos un testigo que afirma haberte visto en el lugar de los hechos a la hora en que Alda fue asesinada, y ademas tenemos huellas biologicas tuyas en el cuerpo de ella. La comparacion de estas muestras y las que proporcionaste voluntariamente en relacion con los cadaveres del sotano lo demuestran indubitablemente.

Evidentemente, despues del interrogatorio Markus no volveria a casa.

Tinna estaba tumbada en la cama con los ojos abiertos. Estaba cansada, pero sabia que durmiendo se consumian menos calorias que despierta. Por eso no tenia sentido ninguno acostarse cuando habia luz. A traves de la puerta cerrada oia a su madre ordenando. Era inaguantable que hubiera dejado de trabajar para ocuparse de Tinna, porque le hacia la vida imposible. Mientras su madre estaba fuera todo el dia, era tan facil decirle que se habia comido lo que en realidad habia ido a parar al cubo de basura… Ahora ya era imposible, porque su madre la vigilaba de cerca. La aspiradora hacia un ruido tremendo, como si se hubiera tragado algo enorme. Si todo fuera como antes, Tinna habria estado quitando el polvo o ayudando, pero ahora ya no tenia ganas. Estaba enfadada con su madre y eso era muy molesto. Su madre se habia acercado a ella cuando estaba en el ordenador, un rato antes, absorta mirando una receta de cocina tras otra. Y su madre le solto que haria mejor en comer algo en vez de estar pegada a la pantalla del ordenador mirando comidas. Las cosas que se dijeron

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