– No son tantos dias -dijo con desgana-. No dudo de que tu sabras sacar adelante todo este asunto. Es solo que estoy hecho polvo y no se que va a pasar ni entiendo lo que ha pasado. No quiero cambiar de abogado -volvio a pasarse las manos por la barbilla-. ?Que ha dicho mi hijo? -pregunto entonces, nervioso.
– Como es logico, se llevo un disgusto terrible, pero parece un chico inteligente, de forma que no hay que preocuparse demasiado por el. Comprende el procedimiento judicial y le puse especialmente de relieve que se trataba unica y exclusivamente de un mecanismo de la investigacion, y que no era en absoluto lo mismo que un juicio -dijo ?ora -. No te preocupes por el.
– Quiza podrias llamarle otra vez de mi parte -dijo Markus, y ?ora asintio-. ?Por que no dieron validez a la llamada telefonica? -pregunto luego Markus, hablando muy deprisa-. Pensaba que eso seria suficiente para demostrar que yo estaba lejos de la casa de Alda cuando ocurrio todo. Tu dijiste que era evidente que el telefono se encontraba al este, al otro lado de las montanas.
– La policia sigue pensando que el telefono no estaba en tu poder en esos momentos -dijo-. Piensan que tienes un complice. Seria el quien llevaria el telefono, a fin de proporcionarte una coartada.
El rostro de Markus se puso de color escarlata.
– ?Como pueden decir tal cosa?
– Es demasiado rebuscado por su parte -dijo ?ora-. Poco antes de que te telefoneara Alda, te llamo tambien una persona desconocida. Por desgracia tiene numero oculto, de forma que hara falta cierto tiempo para localizarlo, si es que se consigue -prosiguio-. Stefan dijo que no te acordabas de quien era. ?Te has podido acordar?
– No -dijo Markus-. No se como voy a acordarme. ?No es suficiente con que me llamara Alda?
– Seria definitivo -dijo ?ora-. Siempre que pudieramos demostrar que fuiste tu quien contesto al telefono, porque entonces seria evidente que tu lo llevabas encima cuando estabas viajando a tu casa de campo, y no ese complice imaginario.
– Comprendo -dijo Markus pasandose las manos alrededor de los ojos-. No -cerro los ojos-, no consigo acordarme. Maldita sea…, hace tanto tiempo…
– Intentalo por todos los medios -dijo ?ora-. En el peor de los casos podrias darme los nombres de las personas con las que sueles hablar por telefono y yo me pondre en contacto con ellos a ver que sale. Eso conseguiria desarmar a la policia -callo por un momento-. Y tampoco vendria mal que pudieras recordar quien es la persona en cuestion mientras estas aqui. Asi no despertarias sospechas de haber podido influir sobre un testigo.
– Lo intentare -dijo Markus-. Puede ser que me llamara mi hermano Leifur, pero, que yo sepa, no utiliza numero oculto. Se que hable con el en algun momento ese mismo dia. Recuerdo que queria que fuera a verle, porque pensaba ir a Heimaey.
– Desde luego, seria estupendo que se tratara de el -dijo ?ora-. Pero seria mejor aun que fuera alguien menos directamente relacionado contigo -no necesitaba explicarlo con mas detalle-. Mira, Markus -siguio con tranquilidad-, ?te das cuenta de la gravedad del asunto? -no espero su respuesta, sino que continuo-: Me parece de lo mas probable que los cuatro hombres del sotano tuvieran algo que ver con tu padre, de una u otra forma. No estoy afirmando que los matara el, sino que tiene alguna relacion con el caso. Cualquier otra cosa resulta demasiado inverosimil -vio que Markus iba a contradecirla, pero le pidio que esperase un momento-. Imaginate, los cadaveres llegaron a tu casa mientras tu padre estaba intentando salvar las pertenencias de la familia. Si tu padre no tuviera nada que ver, seguramente habria algun escondite mejor en Heimaey. Se me ocurrio que tal vez los podia haber ocultado alli para hacerle un favor a algun amigo. Al padre de Alda, a Da?i o incluso a Kjartan. Aunque tambien pienso que Alda tuvo relacion con este asunto de una u otra forma; en realidad queda excluido que fuera ella quien mato a esos hombres.
– Mi padre no lo hizo -dijo Markus, aunque sin la conviccion que solia acompanar a sus afirmaciones-. No puedo creerlo.
– Quiza no -dijo ?ora-. Pero conocia el asunto. Cualquier otra cosa es inverosimil -respiro hondo y senalo con el dedo lo que les rodeaba en la reducida estancia de la prision de Litla-Hraun en la que los internos recibian las visitas de sus abogados-. No puedes dejar que la preocupacion por tu padre se convierta en una cadena que te aprisione como sucede ahora. Te aconsejo que me dejes hablar con tus padres. A lo mejor tu padre dice algo, nunca se sabe. Los recuerdos mas antiguos son los que perduran mas tiempo en las personas con Alzheimer. Aunque dentro de unos dias estes ya fuera de aqui, este caso seguira planeando sobre tu cabeza como el nubarron de una tormenta hasta que todo haya quedado explicado. Si no encuentran al criminal, habra quienes sigan considerandote a ti el culpable -le dejo un momento para que digiriera sus palabras-. Piensatelo, te llamare esta tarde.
Markus levanto los ojos y sonrio.
– Ya solo quedan sesenta y ocho horas aqui.
– ?Sabias que Alda estaba obsesionada por el sexo? -pregunto ?ora, nada segura de si era muy adecuado expresar asi la pregunta-. Su ordenador esta repleto de pornografia.
Markus se quedo boquiabierto.
– No, no lo sabia-contesto-. Siempre fue muy moralista. ?No podia ser por algo relacionado con el trabajo?
– Puede ser -dijo ?ora, aunque no conseguia ver la utilidad que podrian tener aquellas paginas para su trabajo en la clinica de cirugia estetica o en el servicio de urgencias. Saco las fotos que le habia proporcionado Dis y se las enseno a Markus-. ?Te suena de algo este tatuaje? -pregunto mientras le entregaba la fotocopia.
Markus echo un vistazo a la foto y dijo:
– No. No lo he visto nunca. ?Quien lleva encima esta atrocidad? -pregunto al devolverle la foto a ?ora.
– A decir verdad, no tengo ni idea -dijo ?ora entregandole a continuacion la foto del joven que habia aparecido tambien en la mesa de Alda-. ?Y a este hombre lo conoces? -no le paso desapercibida la sorpresa de Markus al ver la foto. Pero no dijo nada, se limito a negar con la cabeza y devolverle el papel-. ?No lo has visto nunca? -pregunto ?ora.
– No, a primera vista me recordo a un chico de los viejos tiempos, pero me parece que esta fotografia fue tomada hace poco -dijo Markus-. ?De quien se trata?
– No tengo ni idea -dijo ?ora-. Esperaba que tu pudieras decirmelo -dejo las fotocopias en su lugar original-. ?Cuando volviste a ver a Alda despues de la erupcion? -pregunto-. Me dijeron que paso un tiempo en el instituto de Isafjor?ur, pero alli nadie sabe de su existencia. ?Puede ser una confusion?
– No, en absoluto -respondio Markus-. Alda se fue a Isafjor?ur y estuvo en el instituto hasta principios de ano. Luego cambio de colegio y se traslado a Reikiavik con el ano nuevo. Alli retomamos el contacto, porque yo estaba ya en el instituto de Reikiavik cuando ella llego -miro al infinito, como si intentara recordar algo-. Eso fue a principios de 1974. Era mi primer ano alli, o sea que estaba en el tercer curso.
– ?En que curso estaba ella? -pregunto ?ora.
– En el mismo que yo. Teniamos la misma edad y ella habia hecho la primera parte del curso en Isafjor?ur.
– A mi me contaron que Alda se matriculo en el instituto justo despues de la erupcion -dijo ?ora-. Que empezo a mediados de invierno y luego subio de curso. Me parece bastante extrano, pero ?realmente es asi?
– Lo que yo oi fue lo siguiente -respondio Markus-: era la mejor alumna de todo el curso, de modo que pudo pasar facilmente al curso superior.
– Pero ?no tendria que haber estado entonces en un curso mas alto que el tuyo en el instituto de Reikiavik? - pregunto ?ora.
– Hombre, a lo mejor es que no pudo estar alli la primavera posterior a la erupcion y no consiguio seguir sus estudios el semestre de otono -dijo Markus; saltaba a la vista que hablar de aquel tema le parecia una perdida de tiempo.
– Pasemos a otro asunto -dijo ?ora-. Tengo entendido que la noche del viernes anterior a la erupcion hubo un baile en el colegio, y que todos los chicos de tu curso se emborracharon a la vez. ?Lo recuerdas?
Markus asintio con cara de tonto y respondio:
– Aquella fue la primera vez que bebia, aunque parezca dificil de creer. La mayoria de mis companeros empezaron con el alcohol ya hacia los trece anos -se le veia incomodo, pero continuo-: A mi padre no le sentaba nada bien el alcohol, si se puede decir asi. Asi que yo decidi no beber nunca en toda mi vida, porque no queria parecerme a el cuando estaba embriagado.
