suicidio.
– No, ya imagino que no -dijo Dis-. La verdad es que ignoro por completo si Alda tenia enemigos o si habia alguien que le deseaba algo malo, de modo que eso fue lo unico que se me paso por la cabeza.
– ?No habia un ex marido, o novios que quisieran perjudicarla o que la estuvieran persiguiendo?
– Nada de eso -respondio Dis-. No que yo sepa. Si que estaba separada, pero tengo entendido que el divorcio habia sido bastante pacifico y que hoy dia no mantenian ya ningun contacto. Conmigo nunca hablo de ningun hombre.
?ora penso que resultaba increible que Alda no mantuviese ninguna relacion. En la autopsia se comprobo que se habia aumentado el pecho, habia huellas de lifting facial, tenia botox en la frente asi como cicatrices de blefaroplastia, y tambien reduccion de abdomen y otras menudencias. ?Para que someterse a todas esas cosas si no era para conseguir los favores de un hombre?
– ?Es posible que tuviera relaciones pero que no quisiera hablar de ellas? -pregunto ?ora.
– Si, claro, claro -respondio Dis, ruborizandose de nuevo-. Puede ser eso, desde luego. Alda era bastante cerrada, aunque al mismo tiempo muy simpatica y amable.
– ?Menciono alguna vez por que no iba nunca a las Vestmann, o si habia tenido alguna experiencia horrible relacionada con la erupcion que se produjo alli? -en vista de lo que habia dicho Dis, que Alda era una persona bastante introvertida, ?ora no se hacia muchas ilusiones.
– Nunca hablaba de las Vestmann -respondio Dis-. Las pocas veces que salian en una conversacion, rehuia el tema al instante. En todo caso, casi nunca se hablaba de esas islas en la clinica -Dis miro a ?ora con gesto interrogante-. ?Y a que experiencia horrible te refieres? -pregunto-. Alda no menciono jamas nada por el estilo.
?ora decidio no responder a la pregunta de la medica, pues ignoraba lo que podia haber sucedido. Se limito a sonreir.
– El botox -dijo entonces, esperando la reaccion de Dis. No podia obtener una teoria razonable sobre el asesinato de Alda ni muchos datos sobre su vida privada, de modo que mas valia cambiar de tema.
La reaccion no se hizo esperar, aunque fue bastante incomprensible. Dis se echo hacia atras en la silla y guardo silencio por un momento. Miro a los ojos a ?ora, que habria dado mucho por saber lo que la doctora estaba pensando en ese instante.
– ?Que pasa con el botox? ?Estas pensando en inyectarte? -cogio una pluma-. Si es asi lo mejor es que pidas hora, como todo el mundo.
?ora sonrio de tal modo que todas sus posibles arrugas salieron a la luz.
– No, en realidad no -dijo entonces-. No por el momento, al menos. De los analisis toxicologicos realizados por el forense se deduce que el botox fue la causa principal de la muerte de Alda.
– ?Que? -dijo Dis entre dientes, aunque a ?ora no le parecio convincente-. ?Como es posible eso? El botox no es toxico.
– En la frente no -dijo ?ora-. No puedo decirte lo que ponia en el informe, excepto que el botox se utilizo de una forma un tanto infrecuente -vio que la doctora casi se mordia la lengua para no preguntar nada-. ?Es posible que Alda tuviera botox en su casa? -pregunto antes de que la curiosidad se apoderase de Dis.
– ?Alda? -pregunto Dis, aunque al instante se dio cuenta de lo tonta que era aquella pregunta, al ver que ?ora no respondia-. No -dijo entonces-. Que yo sepa, Alda no tenia botox. Naturalmente tenia acceso a el en la clinica, pero llevamos un control muy exhaustivo del almacen y es imposible que se hubiera llevado botox de aqui. Somos muy cuidadosos en todo lo relativo a nuestra actividad y nunca le habriamos permitido llevarse esa sustancia, ni siquiera para su propio uso. Lo que no puedo saber es en que otro lugar hubiera podido obtenerlo. El almacen de los servicios de urgencias no tiene ese tipo de sustancia, eso esta claro.
– ?Donde adquiris el botox que utilizais en la clinica? -pregunto ?ora.
– Se lo encargamos a una farmacia con la que trabajamos -respondio Dis-. Tenemos un contrato magnifico por el que nos hacen un descuento bastante bueno a fin de que no tengamos que adquirirlo directamente en las empresas farmaceuticas. Naturalmente, no compramos solo botox, sino muchas mas cosas, y otros medicamentos.
– ?Quien lleva las relaciones con la farmacia? -pregunto ?ora.
Dis la miro.
– Yo. A veces Agust -apreto los labios, no parecia muy dispuesta a seguir hablando-. Alda jamas iba por alli - anadio un momento despues.
– Comprenderas que si Alda no tenia botox en su casa, entonces lo llevo la persona que la mato -dijo ?ora, y dejo a Dis un tiempo para digerir sus palabras antes de continuar-: No hay demasiadas personas que tengan ese producto a mano. Desde luego mi cliente no esta entre ellas.
El maquillaje de Dis consiguio ocultar bastante el rubor que se extendio por sus mejillas en esta ocasion, pero a ?ora no le paso desapercibido.
– Tengo que reconocer que no hemos hecho inventario del almacen desde finales del mes pasado. Podria ser que falte algo del botiquin, aunque seria la primera vez -carraspeo con mucha elegancia-. Ni Agust ni yo teniamos motivo alguno para desearle nada malo a Alda. Muy al contrario, su fallecimiento fue un duro golpe para nosotros. No es ningun secreto.
La mujer parecia sincera.
– No me cabe ninguna duda de que la policia querra volver a hablar con vosotros -dijo ?ora-. Los resultados del analisis toxicologico acaban de llegar, y supongo que a la policia le parecera necesario y urgente averiguar algo mas al respecto. Eso les traera por aqui mas pronto o mas tarde. Hablaran con vosotros sobre el asunto del almacen, y entonces se aclarara todo.
– ?La policia? -repitio Dis-. Ah, si, claro. Yo declare cuando encontre a Alda. Pero en aquel momento pensaban que se trataba de un suicidio, y en consecuencia no preguntaron mucho, en realidad -sacudio la cabeza-. Vaya fastidio -cerro los ojos y un diminuto escalofrio parecio atravesarla-. Es increible lo egoistas que somos. Cuando has dicho lo que acabas de decir, mi primer pensamiento ha sido lo embarazoso que resultaria ver a la policia entrando por la puerta -separo los ojos de ?ora-. Naturalmente, eso no importa. Aqui no hay nada que ocultar, y ojala esto quede claro lo antes posible.
?ora se percato de que Dis miraba de reojo un reloj que habia sobre la mesa. No le quedaba mucho tiempo.
– Hasta ahora solamente he oido decir cosas buenas sobre Alda: a sus amigas, su hermana y otras personas. Luego hable con una mujer que trabajaba con ella en urgencias y salio a relucir algo diferente. Desde luego, no dijo nada malo de Alda, pero dio a entender que habia sucedido algo, aunque no consegui llegar a enterarme de que se trataba. ?Sabes tu algo de lo que llevo a Alda a dejar de trabajar alli?
Dis sacudio la cabeza.
– No, lo siento. Contaba con que querria hablar de ello y que se abriria mas tarde. No pudo ser. Naturalmente, es algo que una se pregunta siempre -Dis se encogio de hombros con gesto apenado-. Le he dado muchas vueltas, pero no he llegado a ninguna conclusion. Un monton de conjeturas, naturalmente, pero solo eso.
?ora tuvo la sensacion de que habia algo mas.
– ?Hay alguna de esas conjeturas que te parezca mas probable que las otras?
Dis se mordio el labio inferior por dentro.
– No se si deberia contartelo -miro a ?ora, que solo reacciono mirandola a su vez-. Encontre una enorme cantidad de pornografia en el ordenador de Alda. Crei morirme alli mismo. Nunca me habia dado la impresion de que estuviera interesada por semejante cosa. Por regla general son los hombres y no las mujeres quienes estan obsesionados por eso -tomo aire-. Cuando me encontre con ello empece a sumar dos y dos y se me ocurrio que podia haber tenido una relacion sexual con alguien de urgencias, un medico o algun otro empleado. No es que sea algo habitual, pero sucede, naturalmente.
– ?Y eso seria motivo suficiente para que su trabajo corriera peligro? -pregunto ?ora, pensando para si que habria podido perfectamente tratarse de Hannes, su ex marido-. ?Estan prohibidas las relaciones amorosas entre colegas en el hospital?
– No -respondio Dis-. No creo. Quiza no esten bien vistas, pero no creo que esten prohibidas. Aparte de que lo que habia en el ordenador era cualquier cosa menos lo que se puede considerar relacion amorosa. Era pornografia pura y simple, nada mas. Pense que Alda podia haber tenido alguna relacion sexual en el hospital, y
