completamente inventado.

– No me lo vuelvas a repetir mas -dijo la abogada; su voz revelaba cansancio-. Si esa tal Alda hubiera testificado a tu favor, habria sido de la mayor importancia. Tu situacion pinta bastante mal.

– ?Como se puede denunciar una violacion despues de casi veinticuatro horas? -repuso Adolf, exaltado-. Si yo la hubiera violado realmente, se habria ido directamente a la policia o al hospital. No a su casa.

– Indudablemente, eso lo tienes a tu favor, pero tampoco es tan raro, de modo que no servira. Recuerdo que tenia dolores y una hemorragia no explicada como consecuencia del acto sexual -Adolf prefirio no decir nada y guardo silencio, de modo que la abogada decidio continuar-. Seguramente sabes todo eso, asi que no hace falta repetirlo mas -callo un instante, pero como la respondio el silencio, siguio hablando-: Cuando me llamo esa tal Alda, dijo que queria charlar contigo antes de venir a verme. Intente convencerla de que lo hiciera al reves, pero se mantuvo firme en su decision. ?Se puso en contacto contigo?

– No -mintio Adolf por segunda vez-. No, no me llamo.

– Pues aun peor-dijo la abogada-. ?Estas completamente seguro? -su voz daba a entender claramente que no le creia, y a toda prisa anadio-: La cuestion es ahora solamente que Alda se hizo cargo de la chica cuando acudio a urgencias, de modo que lo que tenia que decirnos debia de ser de la maxima importancia. El informe del hospital es pesimo para ti, tal como estan ahora las cosas.

Adolf ya sabia todo eso.

– Alda no vino, ya te lo he dicho.

– En realidad has dicho que no te habia llamado, pero bueno… -la mujer seguia pareciendo poco convencida-. Ya me diras si de pronto recuerdas alguna conversacion telefonica o una visita de Alda a tu casa, algo que hubieras olvidado.

Adolf dejo que la indirecta le entrara por un oido y le saliera por el otro.

– No creo -titubeo un instante, pero continuo-: No estoy de muy buen humor. Mi hija esta enferma y acaban de ingresarla. Su vida corre peligro -a juzgar por el silencio del otro lado de la linea, aquello habia tenido cierto efecto sobre la abogada, que normalmente era siempre de lo mas gelida-. Pero se recuperara. E incluso a lo mejor puede testificar ella…

Capitulo 19

Viernes, 20 de julio de 2007

Del cielo tormentoso del dia anterior no quedaba ni rastro, y en su lugar habia solamente unas finas nubecillas desperdigadas en medio de un azul brillante. Era como si Dios se estuviese fumando un puro y echara el humo hacia Islandia. ?ora estaba sentada en el porche de su casa disfrutando de la manana. El ejemplar de Morgunbla?i? que tenia en la mesa delante de ella se agitaba con la brisa, y una columna de vapor se elevaba desde su taza de cafe. ?ora cerro el periodico y tomo un sorbo de cafe. El diario, gracias a Dios, hablaba de modo muy matizado de la detencion de Markus y su ingreso en prision preventiva. Seguramente no era tan extrano, porque el juez dudo bastante. Por un rato, ?ora incluso llego a pensar que rechazaria la solicitud del fiscal. Pero esa impresion duro poco, aunque redujo a cinco dias la peticion de tres semanas de prision preventiva. La intervencion de ?ora y los indicios que podian apuntar a la inocencia de Markus tuvieron quiza cierta influencia en la decision. Por primera vez en su vida tuvo ganas de fumarse un cigarrillo, o al menos de sentir el olor del humo de un cigarrillo. Sin duda, el constante fumar de Bella tenia su parte de culpa. O a lo mejor era que empezaba a apetecerle fumar. No podia perder su salud mental ese dia, porque tenia que llevar el informe de la prision preventiva al tribunal de segunda instancia a lo largo de la manana.

Como es logico, Markus queria apelar la decision. Es verdad que solo quedaban tres de los cinco dias que habia impuesto el juez, pero ella no le reprochaba aquel deseo a su cliente. Tres dias son como mil; nadie quiere estar entre barrotes siendo inocente. Miro el reloj y vio que todavia ni siquiera eran las ocho. Si salia de casa dentro de una hora tendria incluso tiempo de sobra para pensar en algo mas que pudiera anular la decision del juez. Aunque no acababa de ver claro que seria mejor aducir. Sin duda, el diario de Alda de 1973 tendria bastante importancia a la hora de que el juez de apelacion pusiera un signo de interrogacion a la culpabilidad de Markus. ?ora se lo habia entregado a la policia nada mas terminar el interrogatorio. Stefan reacciono con autentica furia. Y la acuso de ocultar pruebas a la policia. ?ora intento explicarse, pero sin exito. Cuando el fiscal intento que se excluyera el diario como prueba, el juez se puso de parte de ella y dijo que, analizando las circunstancias, la entrega del diario no habia incurrido en anomalia alguna. Otra pequena victoria fue que el juez pregunto bastante sobre los indicios que apuntaban a que los tres cadaveres habian sido introducidos en el sotano despues del comienzo de la erupcion, momento en el que Markus no se encontraba ya en la isla. La policia no tenia mucho contra Markus en lo concerniente a los cadaveres del sotano, con excepcion de la cabeza de la caja.

Muy distinto era el caso del asesinato de Alda. Apenas habia algo a favor de Markus, y tanto testigos como pruebas indicaban que habia estado en el lugar de los hechos. El testigo resulto ser un chico que iba anunciando una recogida de latas en beneficio de un club deportivo la noche en que Alda fue asesinada. La policia encontro el folleto y localizo al muchacho. El chico describio a un hombre que llego por alli a la misma hora en que el salia de la casa, esto es, hacia las siete y media. La descripcion encajaba con Markus, y ademas, cuando le mostraron una serie de fotografias, el muchacho eligio la suya. Dijo que habia visto al hombre caminar hacia la casa, pero que no le vio salir de ningun coche ni recordaba bien los coches que habia esa tarde en la calle. ?ora llamo la atencion sobre el hecho de que el coche de Markus era de un tipo que despertaria el interes de cualquier chico normal, pero no sirvio de nada. Alegaron que Markus habria podido aparcar en algun otro sitio, sobre todo si tenia intenciones no especialmente buenas y no queria que nadie se diese cuenta de su presencia. La replica de ?ora a todo esto, senalando que Markus tenia un aspecto de lo mas corriente y que la descripcion del chico del club deportivo habria podido corresponder a muchisimos otros hombres, tampoco tuvo mucho efecto, porque dificilmente habria podido elegir al azar la de Markus entre un monton de fotos. Pero tenia la esperanza de que esa declaracion pudiera ser puesta en duda en cuanto tuviera ocasion de ver las fotos que le ensenaron al muchacho, porque era perfectamente posible que la policia le hubiera ensenado un grupo de fotos en el que solo Markus encajara con la descripcion. Las podria ver mas tarde, y tambien esperaba conseguir al mismo tiempo la lista de llamadas entrantes y salientes de los telefonos de Markus y Alda. ?ora albergaba esperanzas de que la comparacion de ambas listas permitiera demostrar que Alda llamo a Markus mientras este iba hacia las montanas, como el afirmaba. Aquello apoyaria su declaracion, porque Alda dificilmente habria llamado a Markus por telefono si estaba con ella. Algo muy distinto era como conseguiria explicar ?ora las huellas biologicas encontradas en el cuerpo de Alda, que resultaba que pertenecian a Markus. Se trataba de un cabello que se encontro al cepillar el vello pubico de la mujer. Se comparo con la muestra de cabello que habia proporcionado Markus con anterioridad, y resultaron ser coincidentes. La autopsia no habia puesto de manifiesto la existencia de relaciones sexuales recientes, y en consecuencia se habian estudiado los organos sexuales de Alda en busca de saliva de Markus, que no se encontro. Que hizo la cabeza de el entre los muslos de la mujer quedo por tanto envuelto en la duda. Y Markus no pudo proporcionar aclaracion alguna sobre ese aspecto del caso, porque no hacia mas que repetir una y otra vez que el no habia estado ese dia en casa de Alda, y mucho menos con la cabeza en el lugar mencionado. El unico recurso que pudo utilizar ?ora fue que el cabello podria proceder del papel higienico o de cualquier otra cosa con la que hubiera entrado en contacto Markus en el transcurso de su visita la noche anterior. Era logico que esa explicacion no se tomara en consideracion en aquel momento procesal. En cambio, ante un tribunal la acusacion tendria que demostrar de forma incontrovertible que aquel cabello habia caido en el lugar indicado la noche de autos y en relacion con el crimen, y no antes de este ni de manera casual. Markus recibio la decision del juez con una tranquilidad pasmosa. Naturalmente, no le gustaba nada, pero se daba cuenta de que no tendria mas remedio que aguantar y esperar a la apelacion ante el tribunal de segunda instancia. ?ora alabo su estoicismo y se encargo de informar a la familia, incluyendo a Hjalti, el unico hijo de Markus, que vivia en casa de la ex mujer de este cuando no estaba en las islas en casa de su tio Leifur. Esa conversacion le resulto dificil a ?ora, Hjalti era un poco mayor que su hijo Gylfi, tenia diecinueve anos, y parecio muy afectado por la noticia. No hacia mas que preguntar si condenarian a su padre a prision. A pesar de que ?ora intento explicarle que por el momento no habia nada por el estilo en el horizonte, no acababa de convencerse. Si que se calmo un poco cuando ?ora le transmitio un mensaje de Markus, que le decia que todo iria bien y que no se preocupara. Por compasion hacia el pobre muchacho, ?ora le dijo, al final de la conversacion, que podia llamarla si tenia alguna

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