vias.
Como tantas veces sucede con los apostoles de la etica cuando llega el momento de la verdad, las convicciones de Hannes no resultaron suficientes y acabo vendiendo su sagrada lealtad a la empresa por unos palos de golf. ?ora habia embocado un hoyo en uno.
Al concluir la conversacion, ?ora sabia todo lo que necesitaba saber sobre los motivos de que Alda hubiera dejado de trabajar temporalmente en urgencias. Claro que Hannes nunca trabajaba noches ni fines de semana, de modo que solo la conocia de vista. Pero al mismo tiempo lo sabia todo sobre ese asunto, porque se habia hablado mucho de ello en el trabajo. No fue cuestion de uso indebido de medicamentos ni de relaciones intimas con colegas o enfermos, sino que se debia a una diferencia de opiniones. Alda se habia puesto en contra de la victima en un caso de violacion. Era una chica a la que Alda recibio cuando se produjo la denuncia de violacion. Alda tendria que seguir atendiendola como una especie de consejera. Al principio, su relacion con la chica habia sido muy buena, e hizo todo lo que tenia que hacer. Hannes recordo que, si acaso, Alda se tomo el asunto con especial interes y ayudo mucho a la joven. Luego sucedio algo que hizo que Alda cambiara de postura, y que de pronto empezara a pensar que toda la historia de la violacion era una pura invencion. Hannes no sabia que la habia hecho cambiar de opinion, pero la enfermera responsable de la atencion a las victimas de violaciones dijo que no estaba de acuerdo con Alda en que la acusacion careciese de fundamento. Segun ella, Alda estaba atravesando una crisis psicologica y no podia seguir trabajando hasta que no la superara. De ahi que pidieran a Alda que dejara de trabajar provisionalmente, cosa que hizo.
Hannes no recordaba el nombre de la chica, y afirmo no haber sabido nunca el nombre del violador. No importaba mucho, porque ?ora creia saber quien era. Tenia que tratarse de la presunta violacion realizada por Adolf Da?ason. Ademas de que eso podia explicar su cambio de postura, pues Alda conocia a los padres del joven; el momento en que sucedieron las cosas encajaba perfectamente. Ademas, Hannes senalo que habia oido algo sobre metodos de trabajo inapropiados con los pacientes en general, pero pensaba que nunca se habia podido confirmar tal extremo y que no fue aquello la causa de que Alda se tomara unas vacaciones.
Antes de concluir la conversacion, ?ora tambien le menciono a Hannes el informe de la autopsia de Valger?ur.
– ?Me hablas de eso que paso en Isafjor?ur? -pregunto de pronto Hannes.
– Vaya -dijo ?ora extranada-. ?Sabes algo al respecto?
– Bueno, algo si que se -respondio Hannes-. Creo que hablas de la mujer que al parecer murio por un error medico en el hospital de Isafjor?ur. No puede haber muchos casos parecidos, y los que se producen despiertan mucho interes en la clase medica, como es facil comprender. Los parientes de la mujer han mantenido despierto el tema con la esperanza de conseguir una indemnizacion, y se esta negociando un acuerdo que aun no esta cerrado. Sera interesante ver cual es el resultado.
– ?Que paso en realidad? -pregunto ?ora, pues lo unico que habia entendido de la autopsia era que la mujer fallecio por una reaccion alergica al antibiotico que le administraron para combatir una grave infeccion.
– La mujer estaba de viaje por la zona con una sociedad excursionista y sufrio una grave infeccion por estreptococos. Sus companeros de viaje no reaccionaron con la suficiente celeridad y, entre otras cosas, tenia ya gangrena en una pierna cuando la trasladaron al hospital de Isafjor?ur. Llega alli y cometen el error de no preguntarle si es alergica a la penicilina antes de aplicarsela. Claro que no se en que estado se encontraba, pero se habria podido conocer su historial de alergia preguntando a sus familiares, si es que no estaba en condiciones de explicarlo ella. Lo cierto es que, de haberse sabido que era alergica a la penicilina desde la adolescencia, se habria podido evitar lo que paso. El resto es otra cuestion, porque no es del todo seguro que hubiese podido sobrevivira la infeccion.
– Pero el hospital debe de tener normas de actuacion para casos como ese, ?no? -dijo ?ora-. ?Quiza su estado era tan grave que pensaron que no habia tiempo de llamar a ningun sitio, o de preguntarle a ella?
– Todo esta perfectamente claro -respondio Hannes-. La mujer habia estado ingresada alli mismo unos decenios antes, y en la historia clinica que tenian no decia que fuera alergica, mucho menos que tuviera alergia con reaccion anafilactica. Sin duda hubo un error, pero no ahora sino hace todos esos anos. Claro que solo he oido hablar del tema, no he leido nada al respecto, aunque tengo entendido que la historia senalaba que le habian administrado penicilina durante su ingreso en el centro anos atras, y no habia la menor mencion de que hubiera enfermado como consecuencia del antibiotico.
– ?Puede suceder unas veces si y otras no? -pregunto ?ora.
– No, eso es imposible -respondio Hannes-. Aquello debio de ser un error al redactar la historia, pues sin duda le debieron de administrar antibioticos que no contuvieran penicilina. A lo mejor ni siquiera le pusieron antibioticos y la confusion se debe a algun otro tipo de error a la hora de redactar la historia clinica. No recuerdo que edad tenia cuando se le hizo la historia, pero en aquella epoca llevaba ya tiempo con la alergia. Nadie nace con alergia a los antibioticos, pero una vez que ha aparecido, no desaparece nunca. Si acaso, se habria agravado en caso de que se los hubieran administrado la primera vez que estuvo ingresada alli anos atras, pero no paso nada. En todo caso, esta vez estaba consciente y, encima, llevaba una tarjeta en el bolso que advertia de la situacion. Quiza se pueda decir que el lio se debio a que no buscaron la tarjeta, claro que dicen que al ingresar no llevaba bolso.
– ?De forma que murio, sin mas? -pregunto ?ora, intrigada-. ?No se puede hacer nada en esos casos?
– Se asfixio al bloquearse la traquea a consecuencia de la inflamacion -dijo Hannes, que parecia estar explicando una rinorrea o cualquier otra afeccion sin importancia-. En la mayoria de los casos se puede intervenir, pero en ese caso parece que fue imposible, quiza por lo enferma que estaba la mujer ya al llegar. Realmente, no conozco las circunstancias.
– ?Como se consigue la historia medica de una persona desconocida que no es pariente de uno? -pregunto ?ora. Hannes se extrano.
– No me lo preguntes a mi, no tengo ni idea. Lo cierto es que habria pensado que es imposible. Los unicos que pueden solicitar una copia de la historia son los directamente afectados. Es imposible que una persona llame por telefono y se la manden.
– ?Por que no hay una base de datos accesible con informacion sobre las alergias? -pregunto ?ora finalmente.
– Seria de lo mas conveniente, y se ha hablado de hacerlo, pero aun no se ha llegado a nada -dijo Hannes. Enseguida cambio de tema y paso a un asunto mucho mas importante-: ?Estas en casa? ?Puedo ir a recoger los palos?
Capitulo 28
Sabado, 21 de julio de 2007
?ora y Bella estaban en la escalera de entrada de una casa de madera que apenas recordaba su antiguo esplendor. Estaba revestida de placas de laton que ya habian empezado a cubrirse de oxido. Las ventanas no se habian limpiado mucho y lo que habia sido un jardin le parecio a ?ora totalmente descuidado.
– ?Quieres que hable yo? -pregunto Bella, que estaba negra por tener que hacer aquella visita, pero ?ora le habia insistido muchisimo. En aquella casa vivia la madre de Alda, y ?ora sabia que no seria muy bien recibida en cuanto se presentara como abogada del sospechoso de asesinar a su hija. Lo unico que quedaba por saber era el grado de mala recepcion.
– No -respondio ?ora molesta y empezando a dudar que hubiera sido buena idea el haber hecho que la acompanara Bella. Queria tenerla a su lado como apoyo por si todo iba de la peor forma de las posibles y la mujer llegaba incluso a enfadarse con ?ora. Aunque no tenia miedo de una mujer de ochenta anos, no queria tener que pasar por semejantes complicaciones, y pensaba que las curvas de Bella podrian ejercer un efecto disuasorio-. Yo me encargo. Tu intenta mostrarse comprensiva. Esta mujer esta atravesando una situacion muy dolorosa.
Se escucharon unos pasos que se acercaban y se miraron la una a la otra, pero inmediatamente volvieron los ojos hacia la puerta. Johanna, la hermana de Alda, parecia extranada de ver quienes eran las visitas.
– Hola -dijo, aparentemente sin saber que hacer. Echo un rapido vistazo a su espalda.
– ?Quien es? -se oyo preguntar desde dentro. La voz podia corresponder a una anciana.
– Unas conocidas -respondio Johanna volviendose hacia las recien llegadas.
