habian invitado a ir alli despues de gastar considerables esfuerzos en convencer al marido de la posible relacion de su padre con aquel suceso. Al final, Leifur acepto, por el bien de su hermano Markus, algo en lo que ?ora habia insistido mucho, y acordo informar a Klara, su madre, de como iban las cosas. ?ora estaba de lo mas contenta por no tener que hacerlo ella misma, pues nunca conseguiria sacar nada en claro de la anciana. Esta parecia totalmente decidida a ocultarle a ?ora todo lo que pudiera guardar alguna relacion con su esposo. ?ora se sentia tambien aliviada de que Leifur no estuviera presente, pues le resultaba suficiente tratar con una sola persona furiosa. Maria se mostro no menos opuesta que Leifur a la idea de que su suegro, Magnus, pudiera haber estado implicado en aquel asunto.

?ora lanzo una fria sonrisa a Maria.

– Es posible -dijo-. Pero comprenderas que una cosa es recordar y otra distinta contar. A vosotros tampoco os apetece en exceso, al parecer, informarme de cosas que pueden ser muy importantes para el caso.

Maria puso un gesto pensativo que no encajaba nada con su persona.

– Quiza puedas comprender que tengamos bastantes pocas ganas de ver a un anciano acosado por la policia. Eso podria acabar con el total y absolutamente. Y no es sino una historia de la que nadie sabe ya lo que es cierto y lo que no.

– ?Y que hay de Markus? -pregunto ?ora-. No pretenderas que siga en prision por algo que hizo su padre.

– Claro que si -dijo Maria como una nina pequena-. Si de mi dependiera, habria que dejar en paz a Maggi y al final de todo Markus quedaria libre del asunto. No van a tener encerrado a un inocente.

– Eso es lo que ha sucedido hasta ahora -dijo ?ora, que no intento argumentar con la mujer sobre la situacion de padre e hijo. Evidentemente, queria mucho al anciano, como se veia por la forma en que se ocupaba de el-. Parece que no os dais cuenta de que acabara sabiendose la relacion del asunto con la sangre del muelle, lo que no quiere decir que sea el quien mato a esos hombres. Si me ayudas, tal vez pueda demostrar precisamente eso.

La mujer se revolvio en la silla mientras parecia digerir sus palabras. Cruzo las piernas y volvio a separarlas. ?ora sintio dolor en los dedos de sus propios pies al ver la altura de los tacones de Maria.

– Te puedo decir con la conciencia limpia que Magnus no ha hablado jamas de ninguna cabeza -dijo-. Lo poco que habla ultimamente se refiere sin duda al pasado, pero nunca ha hablado de una cabeza sin cuerpo ni de un cuerpo sin cabeza. Menos aun de cadaveres. Yo creo que se debe a que no tiene nada que ver con todo eso -se miro las manos-. Lo creas o no, Magnus era una persona estupenda. Cuando yo me vine a vivir aqui, el fue el unico que me comprendio, y muchas veces se ponia de mi parte en mis discusiones con Leifur y con mi suegra. Ellos siempre pretendian saberlo todo mucho mejor que yo, se tratara de la educacion de los ninos, la cocina, la politica, comprar un coche o cualquier otra cosa. En cambio, Magnus se ponia de mi lado, se daba cuenta de lo sola que me encontraba.

– No estoy poniendo en duda que Magnus sea una excelente persona -dijo ?ora-. He venido a hablar contigo con la esperanza de que haya dicho algo extrano o incomprensible -?ora miro a Maria con ojos suplicantes-. Y si tu pudieras recordar algo…

Maria sonrio con sinceridad.

– Algo extrano o incomprensible… -dijo-. Seria mas facil recordar lo que Magnus puede haber dicho que fuera comprensible y coherente desde que se desato la enfermedad -sacudio la cabeza-. Naturalmente, ha empeorado mucho estos ultimos anos, pero antes ya estaba bastante despistado. Claro que entonces hablaba mas y con algo mas de sentido, pero sus palabras tenian muy poca relacion con lo que sucedia a su alrededor. Yo podia estar hablando del tiempo y el de la pesca o de cualquier otra cosa sin la mas minima relacion con el tema.

– ?Recuerdas que haya dicho alguna vez algo parecido a lo que intento decirme a mi? -pregunto ?ora-. ?Sobre Alda o sobre halcones?

– Si, desde luego -respondio Maria-. No se que relacion pueda tener con el caso, pero hablaba mucho de pajaros. Sobre todo de halcones. Se pasaba, bueno, todavia se pasa largos ratos mirando por la ventana. Cuando pasa algun pajaro grande, me pregunta si es un halcon. Siempre respondo afirmativamente, porque creo que es la respuesta que espera -Maria miro de reojo la ventana del salon en el que estaban sentadas. Como por ensalmo, alli paso volando una preciosa gaviota. Maria carraspeo y prosiguio-: Pero no ha hablado apenas de Alda, y cuando lo hace, no es posible comprender a que se refiere; lo cierto es que hasta hace muy poco yo no sabia quien era. Creia que estaba hablando de parientes o quiza de alguna antigua novia.

– ?Que decia de ella? -pregunto ?ora-. Es posible que se pueda entender mejor ahora, a la vista de lo que ha sucedido -decidio no preguntar mas sobre halcones, la relacion de los pajaros con el caso parecia absurda y mucha mayor importancia tenia lo tocante a Alda-. ?Alguna vez dijo algo que pudiera explicar eso de «pobre nino»? ?Por ejemplo, hablando de dificultades en su propia infancia o algo por el estilo?

Maria nego con la cabeza.

– Ha pasado ya bastante tiempo desde la ultima vez que menciono a Alda, de modo que no puedo recordar las palabras que uso. Cuando la mencionaba por su nombre, siempre era en relacion con algo triste, o con algun drama del que nunca dio mas detalles -Maria entorno los ojos, pensativa-. Algo de un sacrificio o de unos sacrificios, y que eso era lo justo. Una o dos veces intente saber algo mas, porque aquello sonaba mas interesante que sus interminables historias de barcos y de pesca, pero volvia a encerrarse en su caparazon y callaba. En realidad, era como si no se diera cuenta de que habia hablado en voz alta hasta que yo le preguntaba algo sobre lo que acababa de decir.

– ?Nunca menciono nada que pudiera indicar a que clase de sacrificio se referia? -pregunto ?ora. No anadio si el sacrificio podia tener relacion con la cabeza, porque Maria seguia empenada en que Magnus jamas habia hablado de ella.

Maria sacudio la cabeza.

– No, nada. Fuera lo que fuese, llevaba mucho tiempo en su memoria, como tantas otras cosas de su propia vida. Desde luego, una o dos veces hablo de alcohol, en relacion directa con ese tema. Dudo que Alda tuviera relacion alguna con el alcohol, de modo que probablemente no lo relacionaba con el sacrificio ese, si es que se trataba de algun sacrificio.

– ?Alcohol? -pregunto ?ora. ?No se habia enturbiado la relacion entre Gu?ni y Kjartan, el de la oficina del puerto, por un caso de contrabando de alcohol?-. ?Que es lo que decia del alcohol?

– Si no recuerdo mal, algo asi como que lo del alcohol estaba saldado con eso, y me preguntaba si estaba de acuerdo. Naturalmente, siempre le decia que si, que las dos cosas valian exactamente lo mismo. Eso parecia alegrarle -dijo Maria encogiendose de hombros-. Pero en lo tocante al sacrificio en cuestion, tengo que decir que cuando me di cuenta de quien era la Alda de la que hablaba, se me paso por la cabeza que ella habria podido sacrificar su relacion amorosa con Markus, pero no he conseguido encontrar nada que pudiera parecerse a un sacrificio.

– ?Tu suegro menciono alguna vez a Markus en relacion con Alda o con el sacrificio de esta? -pregunto ?ora, con mucha curiosidad. Por todo lo que habia oido, hasta aquel momento siempre habia entendido que el enamoramiento de Markus no habia sido correspondido. Quiza no fuera realmente asi. Pero ?por que no habria podido seguir Alda con el, si era lo que deseaba?

Maria nego de nuevo con la cabeza, pensativa.

– No, sinceramente creo que no. Yo le habria preguntado a Markus en su momento de haber visto cualquier relacion entre el y ese misterioso sacrificio. ?Que sacrificio puede hacer una mujer tan joven? -Maria se irguio-. ?Sacrificar su educacion por tener un hijo o algo asi? Vaya, es que no se me ocurre absolutamente nada. Nada lo suficientemente serio como para que un anciano que ni siquiera es pariente de la mujer lo siga teniendo en mente -miro su reloj y volvio a mover las piernas. ?ora tuvo la sensacion de que lo hacia con cierta regularidad para activar la circulacion. En ese caso, aquella mujer se llevaria estupendamente con la ex suegra de ?ora-. Claro que tambien puede ser una tonteria -dijo Maria sin demasiada conviccion-. Confunde mucho los nombres, y tengo la sensacion de que algunos de los que menciona son suenos o confusiones -se encogio de hombros-. Cuando el cerebro se trastorna, son muchas otras cosas las que se alteran al mismo tiempo, de ahi que sea posible que haya algo que vio en alguna pelicula pero que el cree que forma parte de su propia vida. En ocasiones ha hablado de cuando practicaba paracaidismo, de cuando hundio el barco de unos criminales, de cuando estuvo con Sofia Loren y de otras cosas por el estilo. No puedo imaginarme que nada de todo eso sea real.

?ora se quedo pensativa, y al poco pregunto:

– ?Menciono alguna vez la erupcion? -Maria tenia razon en que no se podia dar credito a las palabras de un

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