una mueca-. Es una cuestion de orgullo herido, como vengo manteniendo desde el principio. No se en que estaria pensando yo cuando me la lleve a casa esa noche, pero estaba borracho y sonado, y no me di cuenta de que me habia ligado a una tia hortera. Por la manana vi claramente que se creia que me tenia bien cazado e intento convencerme para continuar la relacion, y Dios sabe que mas. Me libre de ella tan rapido como pude, pero volvio a la noche siguiente. Cometi el estupido error de dejarla entrar y eso le hizo creerse que ya teniamos una relacion estable. Esa tia era incapaz de ver que no pegabamos ni con cola, ella parloteando sin parar y yo… -no termino la frase.
– ?Y cuando decidio denunciarte por violacion? -pregunto ?ora-. Os acostais juntos y al dia siguiente va a visitarte. Despues apenas pasan veinticuatro horas hasta que presenta la denuncia -?ora sabia que habia ido mas alla de lo que afectaba al caso de Alda, pero queria tenerlo todo lo mas claro posible antes de hablar de ella. Asi tendria mejores sensaciones sobre lo que dijera Adolf, e incluso podria darse cuenta sin problemas en caso de que empezara a mentir en las cosas que realmente le importaban a ella.
Adolf miro a Svala, que le hizo una senal para que continuara.
– Le di unas pastillas en su ultima visita, para evitar se quedara embarazada. Pensaba que me habia olvidado, porque la noche anterior estaba borracho a mas no poder. Por eso la deje entrar -ni siquiera se ruborizo al decirlo-. Pero creo que si que me habia acordado el sabado por la noche, asi que le puse una dosis…
Svala le interrumpio, fuera porque le superaba la total falta de sentimientos de Adolf o porque queria terminar ya la reunion:
– El caso es que la chica empezo a sangrar una barbaridad, y ese fue el motivo por el que acudio a urgencias, en principio. Alli descubrieron a que se debia la hemorragia, ella sumo dos y dos y denuncio a Adolf. Una vez que se descubre lo sucedido con el anticonceptivo, es cuando dice que la han violado.
– Me llamo desde el hospital mientras esperaba al medico o a no se quien -dijo Adolf de pronto-. Me pregunto si le habia hecho eso y que a que venia, porque ya eramos pareja. Que habria sido mejor no hacerlo. Se puso como una loca y dijo que yo tendria que pagar por haberle hecho eso. Luego, en cuanto le colgue el telefono, se puso a gritar que la habian violado. Muy tipico de esa gilipollas.
Svala carraspeo.
– Eso no me lo habias contado -dijo-. No seria dificil demostrar que se hizo esa llamada.
– Yo no la viole. Tengo entendido que es una obligacion legal considerarte inocente a menos que se demuestre tu culpabilidad. Yo no hice nada malo -Adolf miro a la una y despues a la otra; en sus ojos brillaba la conviccion del tonto-. Preferiria no tener que admitir lo de los medicamentos. Eso hara polvo mi reputacion en el mercado.
?ora imagino que las mercancias de ese mercado serian mujeres jovenes. Todos los sentimientos que aquel hombre habia despertado en ella antes de abrir la boca se habian enfriado ya hacia rato. Se sintio feliz de no dedicarse ya a la vida social y de que faltaran muchos anos hasta que su hija Soley empezara a salir de marcha. Ya habia oido suficiente sobre las relaciones de Adolf con Halldora Dogg.
– Sostienes que Halldora Dogg no conocia a Alda -dijo-, pero aun no me has respondido a la pregunta de si Alda se habia percatado de que conocia a tus padres. ?Se dio cuenta por las llamadas telefonicas?
Adolf enseno los dientes. A ?ora le recordo desagradablemente a un tigre.
– No he dicho que no conociera a Alda, sabia quien era esa mujer; pero no era Halldora la que convencio a Alda de que me llamara. Recuerdo que Halldora dijo que Alda era una especie de consejera de apoyo suya, o algo asi-se encogio de hombros-. En lo que respecta a mis padres, recordaras que mientras pasaba todo eso yo tenia un pleito con el hospital que asesino a mi madre.
?ora fruncio el ceno, «asesinar» era una expresion demasiado fuerte para referirse a un error.
– Lo recuerdo.
– En efecto, su madre fallecio porque le administraron una dosis muy elevada de penicilina, pese a que era alergica al antibiotico -interrumpio Svala-. En estos momentos estoy cerrando un acuerdo con el hospital para compensar a Adolf por el error.
?ora sabia todo eso, mas o menos.
– Me doy perfecta cuenta de que pusiste un pleito contra el hospital -dijo ?ora-, de modo que puedes seguir hablandome de Alda.
– La cuestion era, naturalmente, que yo no queria que pasase nada que me complicara las perspectivas de una compensacion, por eso no me gusto ni pizca lo que me solto Alda -dijo Adolf-. Despues de la primera llamada telefonica me parecio que se iba a rendir de todos modos, asi que deje de pensar en ello. Pero luego volvio a llamar, un par de meses despues, y aunque tenia otro tono, en el fondo era la misma serie de reproches que yo no tenia ganas de oir. Por eso le colgue el telefono y deje de contestar, aunque dijo que tenia una informacion que podia ayudarme y no hacia mas que disculparse por haberme considerado culpable equivocadamente -Adolf entorno los ojos-. Una vez cedi, despues de no se que rollos, y le dije que nos veriamos en un cafe, y ya no hubo mas. No tengo ni idea de si ella fue.
– ?Eso paso poco antes de que la asesinaran? -pregunto ?ora.
– Si. Mas o menos -respondio Adolf misterioso-. En realidad la vi unos dias antes de su muerte. Vino a mi casa para comunicarme esa maravillosa noticia suya. La deje hablar pero me harte y la eche. No volvio a llamar, de modo que pense que por fin habia conseguido que le entrara en la cabeza que no tenia ningunas ganas de hablar con ella. Luego vi la noticia de su muerte en los periodicos, unos dias despues -sonrio con perversidad-. Lo cierto es que las llamadas telefonicas cesaron.
– ?Fuiste alguna vez a casa de Alda? -pregunto Svala, muy preocupada. Luego, se apresuro a anadir-: No digas nada si fue asi.
– No, nunca he ido a su casa, y no tengo ni idea de donde vive -dijo Adolf.
– Vivia -le corrigio ?ora-. Ha muerto, como todos sabemos -respiro hondo antes de proseguir. Ojala todas aquellas barbaridades condujesen a algo racional, aparte de darle una leccion practica sobre la psicologia de los solteros egoistas-. ?Por que tenia Alda tanto interes en ti y en este caso? -pregunto-. ?Era por tus padres?
Adolf le sonrio. Era como si de pronto se hubiera dado cuenta de que aun disponia de informacion que ?ora necesitaba. Parecia decidido a hacersela pagar bien.
– Tienes suerte -le dijo, mirandola fijamente-, no te estaria contando esto si Alda hubiera muerto sin bienes.
– Entonces es una verdadera suerte que no fuera asi -dijo ?ora sin que se le contagiara su sonrisa-. ?Has decidido contarmelo o no? -no tenia intencion ninguna de perseguir a aquel hombre. La policia seria perfectamente capaz de estrujarle para que contara lo que tuviera que contar si necesitaban esa informacion.
Las comisuras de la boca de Adolf descendieron.
– Naturalmente, yo no se de eso nada mas que lo que me dijo ella misma -respondio con sequedad-. A lo mejor no es mas que una estupida invencion.
– Dejemos que sean otros quienes juzguen eso -dijo Svala-. Cuentale lo que afirmaba Alda -anadio.
– Vale -dijo Adolf, y movio su silla para ponerse de frente a ?ora-. Dijo que era mi madre -cambio de posicion-. Que yo no era quien creia ser -anadio con indiferencia-. Si eso es cierto, yo soy su heredero, de manera que me da mas o menos igual cual de las dos fuera realmente mi madre. Mas todavia, voy a heredar a las dos - miro a Svala de soslayo-. Salgo ganando en cualquier caso -dijo con una sonrisa estupida.
?ora clavo los ojos en la oscura complexion del hombre y llevo a su memoria la foto de Alda, mas rubia y con rasgos mas claros. Era dificil imaginar dos personas mas diferentes. ?Se habia vuelto loca Alda? No tenia hijos. Ademas, en el informe de la autopsia se explicaba que no habia dado a luz. ?ora no sabia a que carta atenerse. ?Podia ser que Alda hubiera donado un ovulo a Valger?ur y que Adolf fuera un nino probeta? ?ora no recordaba cuando comenzo a utilizarse esa tecnica, pero le parecio absurdo pensar que en esa epoca estuviera ni siquiera en fase experimental. Y si resultaba que Alda era la madre de aquel hombre, ?quien podria ser el padre? ?Markus? ?Y donde estaba el hijo de Valger?ur Bjolfsdottir si no era el?
Capitulo 35
Martes, 24 de julio de 2007
