aunque se resistio con todas sus fuerzas. Era tan pequena, mi pobrecita nina…

– ?El violador era uno de los hombres del sotano? -pregunto ?ora, esperando que no volviera a cerrarse en banda ante aquella pregunta. La mujer no contesto, de modo que ?ora lo intento de nuevo-: Yo tambien tengo una hija y puedo imaginarme perfectamente lo que pasa por la cabeza de unos padres cuando sucede algo asi. Lo terrible es que ya no podemos cambiarlo. Pero Markus tiene un hijo que no se merece que su padre este encarcelado por una acusacion falsa. Es por el por quien tiene que salir la verdad a la luz…, aunque no sea mas que por eso.

La mujer no levanto los ojos, pero parecia conmovida, porque cuando volvio a hablar su tono era mas decidido.

– Cuando Geiri supo por Alda, en el hospital, quien le habia hecho aquello, se puso como una fiera -dijo como si estuviera leyendo un texto escrito por otra persona-. Intente disuadirle, pero no sirvio de nada. Me dejo junto a la cama de Alda en el hospital y fue a buscar a Magnus. Uno para todos y todos para uno. Pillaron a los hombres en el puerto, donde tenian amarrado el yate que Alda le habia descrito a su padre. Estaban todos borrachos como cubas, los cuatro, aunque dos estaban dormidos, en realidad. Geiri temblaba, pero Maggi parecia estar algo mejor. Geiri estaba completamente cubierto de sangre cuando llego a casa.

?ora callo. Asi que los asesinos habian sido ?orgeir, el padre de Alda, y Magnus, el padre de Markus. En consecuencia, Da?i ni siquiera estaba cerca.

– ?Utilizaron una maza para salmones y un cuchillo grande? -pregunto ?ora, segura de cual seria la respuesta.

– No -dijo la anciana y sacudio la cabeza, abatida-. Subieron a bordo del barco y cogieron un cuchillo de filetear pescado y una porra que habia por alli. Luego se deshicieron de ellos tirandolos al agua.

?ora no se inmuto, pero aquello fue toda una sorpresa para ella. Estaba tan segura de que la maza y el cuchillo tenian algo que ver con aquello… De modo que debia de existir otra explicacion para que estuvieran escondidos entre las ropas infantiles del trastero.

– ?Y nadie se dio cuenta? -pregunto ?ora-. Algo asi no pudo suceder sin que nadie se enterara -aparto de su mente las imagenes de la matanza que estaban plasmandose en su cabeza. Esa era seguramente la explicacion del charco de sangre del embarcadero.

– Da?i, el marido de Valger?ur, fue tras ellos -dijo la mujer-. Valger?ur estaba de guardia cuando llego Alda al hospital. Fue ella quien llamo para decirnos lo que le habia sucedido. Yo tuve la sensacion de que disfrutaba al darnos la noticia. Llego hasta donde estaban Magnus y mi Geiri en aquella hora fatal.

– ?De manera que Da?i fue testigo de lo sucedido? -pregunto ?ora. La mujer asintio-. ?Y no se lo conto a nadie?

La mujer sonrio friamente.

– No, no hablo.

– ?La policia nunca tuvo noticia alguna de lo sucedido, aparte de lo que les dijeron sobre la mancha de sangre a la manana siguiente? -pregunto ?ora, extranada. Habia sospechado que Gu?ni sabia mas de lo que habia hecho creer en los primeros momentos, pero al parecer se habia equivocado. Tal vez, lo unico que habia hecho era ocultar sus sospechas.

– No se enteraron -respondio la madre de Alda-. Naturalmente sospecharon algo, por toda la sangre que aparecio en el muelle, pero no encontraron ninguna prueba de nada y no pudieron hacer mucho. Luego se produjo la erupcion, y entonces todo el mundo tuvo otras cosas en las que pensar.

– ?Y Da?i y Valger?ur? -pregunto ?ora-. Todo el mundo me ha dicho que ella era una chismosa. ?Como es posible que ni ella ni su marido dijeran nada? Ademas, Da?i tuvo que haber oido algo sobre el charco de sangre. A el le vieron alli mismo esa noche, con Magnus, aunque eso no llegara a oidos de la policia.

– Da?i se ofrecio a ayudarnos -dijo la mujer, y rio con una risa que era de todo menos alegre-. Dos de los hombres murieron en el yate y los dejaron alli. Geiri y Maggi metieron en el barco a los otros dos, a los que habian matado a golpes en el embarcadero. Lo unico que se les ocurrio para ocultar los hechos fue sacar el yate del puerto. Da?i les ayudo y luego vino a vernos con Valger?ur, que acababa de terminar su guardia en el hospital, y se ofrecio a hacer desaparecer el yate y los cuerpos antes de que alguien viera todo aquello en el puerto. Geiri y Magnus estaban confusos despues de lo que habian hecho y no se encontraban en situacion de tomar decisiones racionales -?ora estaba boquiabierta-. Geiri llamo a Maggi, que se habia ido a su casa. Vino poco despues y se pusieron de acuerdo. Da?i y Valger?ur se encargarian de que nadie sospechara nada. Luego se fueron y no se mas. No quise saber nada. Magnus se marcho con ellos -la mujer tuvo un escalofrio-. Yo estaba desconcertada, sin saber que hacer. Geiri era el unico de la familia que trabajaba, y con dos ninas a nuestro cargo, la situacion que se anunciaba era espantosa. Si le enviaban a prision, todo se vendria abajo.

– ?Quien decapito al hombre? -pregunto ?ora. Imaginaba que el que habia perdido la cabeza seria el violador de Alda.

La mujer miro a ?ora sin comprender.

– No lo se -dijo, con aspecto de total sinceridad-. Jamas vi los cuerpos, y nadie me menciono eso. Cuando los encontraron, para mi fue una sorpresa total. Pero, eso si, pense que era lo mas apropiado -la ultima frase la dijo sin amargura ni ansias de venganza, era, mas bien, como si las palabras hubieran brotado por si solas.

De pronto, ?ora tuvo la conviccion de que Alda habia bajado al puerto al salir del hospital y que le habia cortado la cabeza al cadaver del violador. No quiso preguntarle a su madre, pero eso podia explicar como termino la cabeza en manos de la muchacha.

– ?Es posible que Alda saliera del hospital esa misma noche? -pregunto ?ora sin dar mayores explicaciones.

– Lo dudo -respondio la madre, mirando a ?ora-. Le administraron un sedante. Valger?ur dijo que estaba durmiendo cuando termino su guardia. ?Por que lo preguntas?

?ora no respondio, sino que pregunto como habian acabado los cuerpos en el sotano de casa de Magnus.

– ?Ayudo el a Da?i a deshacerse de los cuerpos?

La mujer nego con la cabeza.

– No. Magnus fue al puerto con Da?i para rescatar un halcon que habian visto a bordo en una jaula, y para llevarse cuanto pudiera haber de valor en el barco. La situacion financiera de la empresa que tenia a medias con Geiri en esa epoca era de lo mas precaria. Tengo entendido que no se atrevio a bajar a la bodega, porque era donde habian dejado los cuerpos. Magnus nunca se habria ofrecido a esconder los cuerpos en su propia casa. Seguian con la idea de hundir el yate con ellos a bordo.

– Eran ladrones de aves, ?no? -pregunto ?ora. Aquello explicaba lo que decia Magnus sobre los pajaros. Seguia dandole vueltas a si habria vivido el halcon que salvo.

– Eso dijo Geiri -respondio la mujer-. A bordo del yate encontraron un mapa en el que tenian senalados los posibles lugares de anidamiento de aguilas y halcones. Nadie sabe si el halcon lo tenian de antes o si se habian apoderado de el en aquella travesia. Magnus lo solto por la noche alli mismo, con la esperanza de que fuera salvaje.

Johanna clavo los ojos en su madre. ?ora no conseguia imaginar lo que podria estar pasando en aquellos momentos por la cabeza de la joven, si estaria demasiado enfadada para hablar o si el asombro la habia dejado sin palabras.

– ?Por que quisieron ayudaros Da?i y Valger?ur? -pregunto ?ora-. ?Es que no eran tan antipaticos como me ha dicho todo el mundo?

Una sonrisa fria se dibujo en el rostro de la anciana.

– Los favores se pagan -dijo-. Aunque no siempre esta claro quien es el que tiene que pagar.

?ora no comprendio aquellas palabras.

– ?A que te refieres? -pregunto-. ?Querian que les pagaseis por callar y por ocultar los cadaveres?

– Si -fue la respuesta con un hilo de voz-. Magnus tenia que cargar con las culpas del caso en el que estaban investigando a Da?i. El contrabando de alcohol en el que llevaba anos metido. Magnus estuvo de acuerdo, porque no tenia muchas mas opciones. Asesinato y contrabando no son delitos comparables a los ojos de los jueces, y no digamos ya de la gente en general -la mujer callo y respiro hondo-. Valger?ur habia hecho que Alda le dijera cuando tuvo la ultima menstruacion. Querian quedarse en secreto con el hijo, si se quedaba embarazada -la mujer miro a ?ora a los ojos-. Alda pago la deuda con aquella gentuza, se mostro de acuerdo cuando conseguimos reunir el valor suficiente para contarselo. En condiciones normales se habria sometido a un aborto.

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