Valger?ur manipulo el informe y se encargo de que Alda volviera a casa antes de que llegaran los medicos a la manana siguiente. Mintio a las enfermeras del turno de noche diciendoles que Alda habia estado alli para dormir la borrachera, que era hija de una amiga suya y Valger?ur le habia hecho el favor. Por eso no la vio nadie mas hasta que llegamos mi marido y yo por la manana a recoger lo que habia quedado de ella. Nunca volvio a ser la misma.

– ?Jugo Markus algun papel en todo eso? -pregunto ?ora-. ?Estuvo implicado de alguna forma en las muertes?

– No -respondio la anciana-. El fue uno de los que mas se emborracharon. Se quedo inconsciente en su casa, durmiendo, segun dijo Magnus. No se acerco por alli.

?ora resoplo y se estremecio. Estaba delante de la puerta principal de la Frikirkja, y ahora gozaba de la lluvia que caia sin pausa desde el cielo. Era como si las frias gotas la renovaran y la limpiaran de su conversacion con la madre de Alda. Saco el movil y llamo a la policia.

– Creo que deberiamos vernos, Stefan -dijo-. Algo me dice que retirareis la solicitud de prorroga de prision preventiva cuando hayas oido lo que tengo que contarte.

Tinna se desperto con las mejillas empapadas en lagrimas y entre debiles sollozos. No tenia ni idea de por que lloraba. Seguia en el hospital, pero no reconocia la habitacion. No habia polvo en la pantalla de la luz del techo y la pintura de las paredes era de un tono diferente. No habia mucha diferencia, este era solo un poco mas amarillo. Intento darse la vuelta, pero sintio dolor en el brazo izquierdo y uno de los senos. El dolor no era punzante, seguramente porque le habian dado un sedante y en esos momentos el efecto se le empezaba a pasar. Tinna miro hacia abajo. Parecia tener vendajes debajo del camison, tanto en el pecho izquierdo como justo debajo del codo. ?Que habia pasado? ?Se habia herido durmiendo y estaba tan cansada que ni siquiera se desperto cuando le curaron las heridas? Aun estaba cansada, y se sentia mareada. ?Habia tomado pastillas? No se acordaba, y daba igual. Solo habia una cosa importante. Tenia que hablar con alguien. Con algun adulto que la escuchara y no se limitara a mirarla aparentando escuchar. Casi podia ver lo que les pasaba por la cabeza mientras fingian escucharla: Esta enferma. La pobre. Nosotros lo sabemos todo. Nosotros lo sabemos todo. La dejamos hablar pero nosotros lo sabemos todo.

Tinna apreto el boton rojo y espero intranquila a que acudiera la enfermera. ?Por que tardaba tanto? Los pasillos del hospital eran cortos. No deberia llevarle mas que un momentito. ?Quiza no le importaba ya a nadie? «?Que voy a hacer contigo, Tinna?». Las palabras de su madre resonaban como un eco en su cabeza. A lo mejor habia decidido abandonarla y le habia dicho a la gente del hospital que la dejaran sola. La respiracion de Tinna se hizo irregular y sintio nauseas. La puerta se abrio y una mujer de bata blanca que Tinna no conocia aparecio alli. ?Y si era extranjera? ?Y si era sorda?

– ?Te encuentras mal? -le pregunto la mujer en islandes, acercandose a la cama.

Tinna se tranquilizo un poco.

– Tengo que hablar con mama -respondio. El tono de su voz sonaba quejoso, aunque no era esa su intencion-. Ahora mismo.

– Tu madre vendra esta tarde -dijo la mujer inclinandose sobre Tinna. Le levanto un parpado y le examino el ojo-. ?Como te encuentras? -Nosotros lo sabemos todo.

– Quiero hablar con mama. Tengo que hablarle de ese hombre. Nadie sabe lo de ese hombre, solo yo.

– Si, si -dijo la mujer-. Venga, venga -Pobrecita. Nosotros lo sabemos todo-. Creo que ya es hora de que te tomes la medicina, carino. Luego te sentiras mejor.

La mujer se dio media vuelta y salio de la habitacion.

– Tengo que hablar con mama. Se el nombre y todo.

La mujer ni siquiera la miro. Al poco regreso e hizo que Tinna se tomara cuatro pastillas blancas. Le levanto la cabeza de la almohada y le puso el vaso de agua en los labios. Hizo pasar el frio liquido entre los labios de Tinna y le sostuvo en alto la barbilla por un momento para asegurarse de que la nina se lo tragaba todo. Tinna tosio debilmente porque algunas gotas se le habian ido por mal sitio.

– Se puede averiguar el nombre entero. Se le cayo un papel.

– Venga, carino -dijo la mujer con una sonrisa-. Ahora deberias dormir un ratito y cuando te despiertes tu madre ya estara aqui, carinito.

Su madre llego poco despues pero Tinna estaba aun bajo los efectos de los medicamentos y se paso dormitando todo el tiempo de la visita. Cada vez que abria los ojos veia lo mismo: a su madre llorando.

– Yo puedo averiguar como se llama ese hombre, mama -su voz estaba tan abotagada como su lengua. Queria agua, pero era mucho mas importante explicar aquello. Tenia que hacerlo-. Se llama Hjalti -dijo-. No pude leer el patronimico, estaba muy mal escrito -su madre le paso la mano por la frente y siguio llorando-. Ese hombre malo. Se llama Hjalti, mama.

Su madre se seco las lagrimas.

– Chiss, Tinna. Duerme, duerme.

Tinna se rindio y cerro los ojos. Nosotros lo sabemos todo.

Capitulo 36

Martes, 24 de julio de 2007

Aunque no se hubieran podido desentranar aun todos los detalles, aquellos sucesos acaecidos tanto tiempo atras habian empezado a tomar forma. ?ora no recordaba la ultima vez que habia hablado tanto… sin estar borracha. A pesar del cansancio de las mandibulas y de la sequedad de boca, estaba satisfecha con el discurso, pues sus palabras parecian que iban a tener el efecto deseado. Stefan, el comisario de policia, y el abogado de la policia estaban llegando ya a la misma conclusion que ella: que Markus era inocente. Los tres estaban sentados en el despacho de Stefan, adonde habia llegado ?ora a todo correr despues de hablar con la madre de Alda en la iglesia. Aunque faltara una hora para la vista de la solicitud de prorroga de prision provisional ante el Tribunal de Distrito, ?ora estaba casi segura de que el caso se decidiria a su favor. Habian enviado unos hombres a buscar a la madre de Alda, pero el interrogatorio formal lo aplazaron en consideracion al funeral. Stefan se contento con charlar brevemente con la mujer para confirmar la historia de ?ora. Un policia de paisano la acompanaria el resto del dia por si se daba el improbable caso de que quisiera desaparecer. ?ora la vio cuando la acompanaban a la comisaria. Caminaba abatida y con el rostro inexpresivo.

Era de todo punto imposible ponerse en su lugar. ?Como puede sentirse una mujer que tiene que enfrentarse a un tremendo error cometido en la educacion de su hija? ?ora se veia incapaz de comprender como era posible enviar a una hija en dificultades al extremo noroeste del pais para que tenga un hijo para otra mujer; un hijo que ademas habia sido concebido de una forma inimaginable. Cuando se lo explico a ?ora, la madre de Alda parecia casi un espectro. Se daba perfecta cuenta de que no era por falta de sentimientos. La anciana le explico que Valger?ur y Da?i querian que Alda tuviese el nino con el nombre de Valger?ur, pues ellos no tenian posibilidad de adoptarlo por los cauces habituales. Lo habian intentado, pero se lo habian denegado por sus malas relaciones familiares. En aquellos tiempos no existia la adopcion internacional. Y estaba descartado que Valger?ur se pudiese quedar embarazada. Aquella era su unica esperanza de ser padres.

Para que el engano pudiera funcionar, Da?i y Valger?ur tuvieron que irse a vivir con Alda a un lugar apartado, procurando que se relacionara con la menos gente posible y que acudiera a las minimas revisiones posibles durante el embarazo. Alda tuvo que aparentar que era bastante mayor de lo que era en realidad, las pocas veces que estaba con otras personas, a fin de no despertar sospechas. Segun la madre de Alda, no le resultaba tan dificil despues de la violacion; fue como si en los ojos de Alda se hubiera apagado toda vida, y se volvio indiferente consigo misma. En el noroeste, los tres se instalaron en una granja que se encontraba vacia y era propiedad de la familia de Valger?ur. Los esposos tuvieron el cuidado de ir algunas veces de visita a casa de amigos y conocidos de los alrededores, y Valger?ur aparentaba estar embarazada para completar el guion. De forma que nadie sospecho nada. Las cosas se hicieron mas complicadas, sin embargo, cuando llego el momento del nacimiento. La intencion era que Alda lo tuviese en casa con ayuda de Valger?ur, pero al surgir dificultades, tuvieron que llevar a Alda a toda prisa al hospital de Isafjor?ur. Alli nacio el nino con cesarea.

Вы читаете Ceniza
Добавить отзыв
ВСЕ ОТЗЫВЫ О КНИГЕ В ИЗБРАННОЕ

0

Вы можете отметить интересные вам фрагменты текста, которые будут доступны по уникальной ссылке в адресной строке браузера.

Отметить Добавить цитату