– Estaba bromeando. ?Y sobre tu joven enamorado?
– Teddy es… realmente lo creo… un santo.
– Sospecho de los santos, me divierto con los bribones. ?Es un muchacho guapo?
– Mucho. Pero hay que mirarlo dos veces. Es un guapo a segunda vista. Pero, lo creas o no, eso a mi nunca me ha importado mucho. Teddy es justo lo que yo necesito.
– ?Y que es lo que ahora estas necesitando tanto?
– ?Tanto que es preciso que me case?
– Yo no he dicho eso exactamente.
– Orden.
– ?Que es lo que me has dicho?
– Orden.
– ?Has cambiado tus gustos?
– Finalmente,
– ?Es eso bueno en un amante?
– Papa, estoy hablando de un marido.
– ?Todavia…? -El doctor le cogio la mano y la beso.
– Si, Teddy tiene otro lado. Autentica Marina. Cuando lo conoci, me parece que estaba viendose con centenares de chicas, y lo hacia de tal modo que nadie lo hubiera notado. Siempre muy correcto. Incluso en eso. Pero finalmente imagine que esa postura indiferente, era una tecnica, la tecnica que utilizaba para que las chicas abrieran sus rodillas. ?Oh, los usos del mando! ?Bastardo!
– ?Y ahora? ?Es fiel contigo?
– Lo creo absolutamente.
– Es mejor que lo sea.
– No se parece a nadie que yo haya podido conocer, papa. Es decente, bajo cierto modo fundamental. Y yo lo quiero.
La llegada de Manuel con dos
Juntos rompieron la costra de sal alrededor de los bordes de sus vasos y sorbieron el dulce licor dorado.
– Lo echo de menos, papa -dijo Ethel-, aunque solo haya pasado un dia y medio.
– ?Que marcas son esas que llevas en el cuello? -le pregunto su padre.
– La noche pasada estuve con Ernie.
– ?Oh, pero como es posible! ?Por el amor de Dios!
– ?Puedo pedirte un favor ahora? -pregunto ella-. Veras, sea lo que fuere lo que yo espere ahora de la vida, lo espero de Teddy. Por favor, quiero pedirte que cuando venga, opines lo que opines de el, seas amable con el.
– Me preocupa que creas necesario pedirme eso.
– Pense nada mas que debia decirlo.
Manuel se acerco apresuradamente con los filetes.
– Creo que estos son perfectos -dijo-. Quiero decir, que lo espero.
El doctor Laffey se puso sus lentes, cogio el cuchillo, hizo un corte en el filete y lo inspecciono. Miro despues a Manuel, con un signo de afirmacion, dandole permiso para retirarse.
La carne era buena, y quedaron silenciosos.
– ?Que estas pensando? -pregunto el doctor.
– Que a los dos nos gusta la carne del mismo modo.
– Tu eres como yo en otro sentido. Piensas por partida doble. ?Que estabas pensando al mismo tiempo que te ocupabas de los filetes?
– Estaba pensando -dijo Ethel- lo que acababas de decir sobre Ernie, hace un momento. Has dicho: «Oh, pero, ?como es posible?» Y «?Por el amor de Dios!» ?Te acuerdas que has dicho esto?
– ?Si?
– ?Te has indignado realmente o lo has fingido?
– ?Te importa si no respondo esa pregunta? Resulta insultante.
– Bueno, yo no estaba segura. Lo siento.
– Se acepta la disculpa. A proposito, no me has dicho si te gusta el oficio de enfermera.
– Papa, se demasiado sobre tu profesion para que me guste ser enfermera.
– ?Asi que fue unicamente un capricho?
– No. Lo hice en un momento en que lo necesitaba. Y te doy las gracias por ello
– Papa, ?hacer de enfermera no es para mi!
– Bueno, entonces, ?que piensas hacer, ahora que ya has llegado a la madurez?
– Nada. Ser una esposa. Lo que significa ser nada. Tener hijos. Ayudar a Teddy para que sea todo lo que pueda ser. Esa es mi mayor esperanza… que yo sea buena para el.
– Vaya, ciertamente eres una chica distinta. ?Que es lo que te ha hecho cambiar? ?Tu nuevo enamorado?
– A proposito, su nombre es Teddy. Voy a hacer todo lo que pueda por
– Eso es maravilloso. Pero… perdoname por mencionarlo… lo primero que has hecho cuando has regresado ha sido ir a ver a ese…
– Tenia que hacerlo. Acabe con Ernie la pasada noche. Tu tenias razon en lo que dijiste una vez, que yo me parecia a Ernie mas de lo que creia. Un vagabundo, dijiste. Y habia una razon para ello. Pero, desde la noche pasada, se acabo el vagabundeo.
– Muy bien. Eres diferente
– Es a causa de Teddy. ?Sabes, papa, que realmente yo nunca tuve un amigo? Los muchachos siempre iban tras lo que tu sabes y las chicas se resentian conmigo porque los chicos iban detras del mio y no del de ellas. Pero Teddy es un amigo. Aparte todo lo demas, le gusto lo suficiente para pelearse conmigo y seguir a mi lado.
– Ese pequeno judio listo, tambien se peleaba contigo.
– Si, por cierto que he recibido una carta suya.
– Espero que desde Israel.
– Si. Se mostraba muy insultante, pero cuando reflexione sobre lo que me habia dicho, decidi que tenia razon.
– ?Que es lo que te dijo?
– Que tu me mimabas demasiado. Que no soy mas que una especie de animalito domestico.
– ?Maldito bastardo!
– Creo que tiene razon. La unica cosa que llegaste a ensenarme, papa, fue a sentarme erguida sobre un caballo y agarrarlo con las rodillas. Pero todo eso ahora va a cambiar. Por este motivo te he pedido que hagas que Teddy crea que te parece bien, te guste o no te guste.
– Si con ello quieres decir portarme cordialmente, siempre lo he hecho, siempre lo hago. Pero si quieres decir que ponga de lado mis facultades criticas…
– Sabes bien lo que quiero decir. No quiero que Teddy se sienta rechazado.
– Yo nunca he…
Ella lo interrumpio.
– Otra cosa. El viejo habla de los linajes de la sangre como si estuviera escogiendo una yegua de cria. Te parecera primitivo, lo se. Porque a mi me lo parecio. Pero muestrate formal con ellos, su orgullo familiar, y…
– ?Vas a decirle que has sido adoptada?
– No me atrevo a decirlo al padre. Pero si consiguiera decirselo a Teddy, junto con algunas otras cosas, me sentiria mejor. No quiero secretos ocultos que mas tarde pudieran salir a la luz. Especialmente porque vamos a tener un hijo tan pronto como sea posible.
– Yo no se lo diria. No, siendo como parece que son.
