– Habla por ti. Por mi parte, nadie me gusta tanto como tu.
– Ese es realmente un cumplido inconsistente.
– Pues expresa muchisimo. Confio en ti. Pero no quiero hacer planes para el futuro lejano. Es demasiado confuso. Solo hay una cosa que ahora necesito: un hijo Avaliotis para ofrecerselo a tu padre. Tu padre sabe realmente lo que quiere. Nosotros no lo sabemos y tampoco ninguna otra persona que yo haya conocido. Es lo menos que podemos hacer. Por respeto, por respetar sus deseos. Ademas, lo quiero. Tambien te quiero a ti realmente. No estoy enamorada de ti, pero te quiero. Siento algo por ti.
– ?Y por que no quieres… quiero decir, eso que has dicho?
– A lo mejor es que no soy capaz de eso.
– Si eres capaz, yo lo recuerdo muy bien.
– A lo mejor es porque… ahora estoy un poco asustada, esa es la verdad. Todo lo que deseo es que alguien me quiera. A pesar de lo que soy.
– Nena, te pondras bien.
– Asi lo espero. Oh, Teddy, Teddy querido…
La sexualidad que su voz prometia era tan completa, tan suave y abierta, un ruego desde el fondo de un alma hambrienta. Ethel le acaricio el rostro y despues introdujo su mano, suave y palida por el pliegue de su albornoz azul.
Una vez mas, Teddy no tuvo dudas de su amor por ella, y de que siempre la amaria, y de que ella lo amaba a el y siempre lo amaria. ?Sucedio con tanta rapidez!
Ella le dijo despues que precisamente esos eran sus dias fertiles del mes para poder concebir.
Pasaron todo el dia siguiente en la cama. Eso era algo que Ethel siempre habia deseado hacer.
Al dia siguiente llego la decision del oficial de Comandancia. Se autorizaba a Ethel la exoneracion administrativa. Habian decidido que Ethel no era apta para la Marina. Eso era final, y oficial.
Aquella noche hicieron el amor una y otra vez. Teddy habia olvidado hasta donde podia llegar. De nuevo descubrio la aparente fragilidad de Ethel y el autentico poder del cuerpo de ella.
Al dia siguiente Ethel salio hacia Florida y esta vez Teddy la llevo al aeropuerto.
– Ahora se que puedo seguir hasta llegar a oficial -le dijo Teddy a Ethel en la puerta mientras todos subian a bordo -. Primero tendre que ir a NROTC, pero eso puedo hacerlo en Florida, en la Universidad de Jacksonville. He presentado alli mi solicitud. Cuando consiga la graduacion, tendre destino. ?Te gustara eso?
– Me encantara.
– Quiero decir, en Florida.
– Si, eso es lo que yo quiero decir tambien.
Ella le beso. Se querian otra vez. Asi lo creian ellos.
– Es mejor que subas al avion -le dijo Teddy-. Y, escribeme, ?querras?
– Apresurate -le dijo ella- y echame de menos, echame muchisimo de menos.
En sus brazos todavia, Ethel susurro a Teddy:
– Si tu no lo quieres, no tomare ese trabajo.
– ?Que empleo? ?Ah, en la darsena, con Petros no-se-que-mas? No me importa, ya puedes tomarlo.
Se encaminaron a la entrada, abrazados todo el camino.
Los ultimos pasajeros ya entraban apresuradamente.
– No te preocupes – le dijo Ethel -. No le permitire que se me acerque.
– No me preocupo -respondio el-. Ya no.
16
A la tarde siguiente, en la «hora feliz», Teddy fue al «Ship's Bell» y se sento en el compartimiento adonde Dolores habia venido a consolarlo la primera vez. Se sento a esperar, para decirle que el y Ethel estaban unidos de nuevo.
La vio a traves de la sala en penumbra, buscandolo.
– Necesito un trago -dijo Dolores cuando llego junto a el.
Cuando termino su bebida, hablando de todo y de nada, pidio una segunda bebida y le dijo a Teddy que estaba embarazada.
– ?De quien es? -pregunto Teddy.
Estaba asustado, pero sentia una extrana satisfaccion.
– Tuyo. ?De quien si no?
– Yo no se con quien has estado -respondio el.
– ?Por Cristo! ?Hombres puneteros!
– Bueno… ?de quien es?
– Claro que he salido con otros. ?Que esperabas que hiciese…, sentarme y morderme las unas mientras tu y tu mujer lo pasabais bien?
– ?Que piensas de mi mujer?
– He podido observar lo que los hombres encuentran atractivo en ella.
– ?Que es?
– Es la perfecta victima y como todos los hombres son unos sadicos, seguro que obtiene grandes resultados. ?Se acosto tu mujer con Adrian Cambere?
– No.
– ?Estas seguro?
– Claro que estoy seguro. ?Que te hace pensar eso?
– Adrian no visita dos veces a una chica a menos que se acueste con ella.
– Ethel no le vio dos veces.
– ?Estas seguro?
– Y ademas Ethel no se acosto con el.
– ?Como te parecio ella despues de mi?
– No hables de esa manera.
– ?De modo que asi estamos!
– Si, asi estamos. Vamos a tener un hijo.
– ?Y que pasa con el que tu vas a tener conmigo?
– Acabas de decirme que has estado saliendo con…
– Salir no significa acostarme, y ver no significa follar. Realmente, eres un tipo bien cursi. Llevo a tu hijo dentro de mi. Ahora dime, ?que quieres que haga?
– Sea de quien sea, procurate un aborto.
– Adios.
Dolores se estaba alzando pero en ese momento el camarero les traia las bebidas que habian pedido y Teddy le dijo:
– Tomate tu bebida. ?Por que tanta prisa?
Una hora mas tarde se habian tomado cuatro copas cada uno y, una hora despues, estaban en la cama.
Al dia siguiente, Dolores estaba paliducha.
– Voy a dar los pasos necesarios para que me lo aspiren – dijo.
– ?Aspirado!
– Bombeado. ?Te gusta mas esa palabra?
– Suena brutal.
– ?Vosotros los hombres! Necesitare dinero.
– Te dire como lo haremos. Partamos los costos, todos tus amantes y tus amantes en perspectiva. Asi te pondremos a punto para circulacion.
Dolores le zurro. Pero a Teddy no le importo.
– No quiero verte nunca mas -le dijo ella.
