comunicar cualquier incidencia e impedir el paso de persona alguna que no perteneciera al ejercito. El castrado Aben Aboo estaba dispuesto a lograr lo que su caprichoso antecesor no habia conseguido: vencer a los cristianos.
Hernando recibio la noticia de la ejecucion de Aben Humeya. Las piernas le temblaron y un sudor frio empapo su espalda al conocer el nombre del nuevo rey: Aben Aboo. Salah, que tambien escuchaba al mensajero, entrecerro los ojos y sopeso mentalmente el cambio de poder.
Hernando fue en busca de Aisha y de Fatima, que se hallaban en la cocina preparando la comida junto a la esposa del mercader.
—?Vamonos! —les grito—. ?Huyamos!
Aisha y Fatima le miraron sorprendidas.
—Ibn Umayya ha sido asesinado —explico atropelladamente—. Ibn Abbu es el nuevo rey y con el... ?Brahim! Vendra a por nosotros. ?Vendra a por Fatima! Es el lugarteniente del rey, su amigo, su hombre de confianza.
—Brahim es mi esposo —musito Aisha interrumpiendole. Luego miro a Fatima y a su hijo y se apoyo aturdida en una de las paredes de la cocina—. Huid vosotros.
— Pero si lo hacemos —intervino Fatima—, Brahim... ?Te matara! — Ven con nosotros, madre. —Aisha nego con la cabeza, las lagrimas asomaban ya a sus ojos—. Madre... —volvio a rogar.
El muchacho se acerco a ella.
—No se lo que hara Brahim: si me matara o no si no os encuentra conmigo —murmuro Aisha, intentando controlar el panico que le atenazaba la voz—, pero lo que si se es que morire en vida si vosotros no escapais. No podria soportar veros... Huid, os lo ruego. Escapad a Sevilla o a Valencia... ?a Aragon! Escapad de esta locura. Yo tengo mas hijos. Son hijos suyos. Quiza... quiza no pase de los golpes. ?No puede matarme! ?No he hecho nada malo! La ley se lo prohibe. No puede culparme de lo que hagais vosotros...
Hernando trato de abrazarla. Aisha mudo la voz y se irguio oponiendose al abrazo.
—No puedes pedirme que abandone a tus hermanos. Ellos son menores que tu. Me necesitan.
Hernando nego con la cabeza ante la imagen de lo que podria sucederle a su madre por la ira de Brahim. Aisha busco la ayuda de Fatima y le suplico con la mirada. La muchacha entendio.
—Vamos —afirmo con resolucion. Empujo a Hernando fuera de la cocina pero, antes de abandonarla, se volvio y lanzo una triste mirada a Aisha, que le contesto con una sonrisa forzada—. Preparalo todo —le urgio ella una vez fuera de la cocina—. ?Rapido! —insistio. Tuvo que zarandearle ante la conmocion del muchacho, que mantenia sus ojos clavados en Aisha—. Yo me ocupare de Humam.
?Prepararlo todo? Vio como Fatima cogia a su nino en brazos. ?Que tenia que preparar? ?Como llegar hasta Aragon? ?Y su madre? ?Que seria de ella?
—?No la has oido? —insistio Aisha bajo el umbral de la puerta de la cocina. Hernando hizo ademan de volver a ella, pero Aisha fue contundente'—: ?Huye! ?No te das cuenta? Primero te matara a ti. El dia en que tengas hijos entenderas mi decision, la decision de una madre. ?Vete!
«No pude desear mas ni contentarme con menos.» Brahim, encumbrado al poder por el hombre al que salvo de una muerte segura, saboreo aquel lema y lo que significaba para el.
